Putin es la guerra. El informe Nemtsóv sobre el conflicto de Ucrania

Ilyá Yáshin, Olga Shórina y otros

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“La labor de la oposición hoy es la instrucción y la verdad.

Y la verdad es que Putin es la guerra y la crisis”

Borís Nemtsóv, en Facebook, 31 de enero, 2015

 

 

 

 

La idea de este informe pertenece a Borís Nemtsóv. Un día fue a la sede del partido RPR-PARNÁS (integrante de la Alianza de Liberales y Demócratas por Europa) y dijo en voz alta: “Me ha venido a la cabeza una idea: tenemos que escribir un informe, Putin. La guerra, imprimirlo en grandes tiradas y salir a repartirlo por las calles. Les contaremos cómo fue Putin quien desató esta guerra. Es la única manera de luchar contra la propaganda”. Nemtsóv miró a los demás, triunfante, como hacía cada vez que se le ocurría alguna buena idea. “¿Cómo lo ves, Shorína? ¿Te gusta?», le dijo a Olga.

 

Borís comenzó a recopilar datos para el informe nada más comenzar 2015. Ha trabajado con fuentes abiertas y ha buscado personas que pudiesen proporcionar información. Para él, el verdadero acto de patriotismo era tratar de detener la guerra. La guerra con Ucrania es un crimen cínico y cobarde por el que Rusia está pagando con la sangre de sus ciudadanos, la crisis económica y el aislamiento internacional. Nadie, salvo Putin y su entorno, necesita esta guerra.

 

Pero no tuvo tiempo de escribir el informe. A Borís lo asesinaron el 27 de febrero en el puente de Moskvoretsky, a los pies de los muros del Kremlin. Fueron sus compañeros y amigos quienes asumieron la tarea de acabar el trabajo, por considerarlo de gran importancia. El informe está basado en el material que había elaborado Borís. Todo lo que había dejado –notas manuscritas, documentos…– se ha utilizado para completar su labor.

 

Nuestra tarea es decir la verdad acerca de la intervención del Kremlin en la política ucraniana, que ha traído la guerra entre ambos países. Una guerra que debemos detener inmediatamente.

 

 

Capítulo 1. Por qué necesita Putin esta guerra 

 

 

Foto: Reuters / ITAR-TASS / Presidential Press Service

 

 

A partir del otoño de 2011, la popularidad de Vladímir Putin comenzó a disminuir notablemente. En vísperas de las elecciones presidenciales de 2012 todo parecía apuntar a que Putin no conseguiría la victoria en la primera vuelta, lo que debilitaba y socavaba su supuesta legitimidad. Le iba a resultar mucho más difícil dirigir el país desde su habitual estilo autoritario como “líder nacional”. Para asegurar la victoria de Putin en la primera vuelta fue necesaria la máxima movilización de los recursos del poder.

 

Sin embargo, el factor clave en las elecciones fue no admitir a verdaderos adversarios dispuestos a luchar por la presidencia, así como el control total de todos los medios de comunicación importantes. Tampoco se pudo evitar la manipulación directa en los comicios de 2012: papeletas falsificadas, engaño, fraude, reescritura de protocolos, “carruseles”, etcétera.

 

De regreso a la presidencia, Putin tomó decisiones populistas con la esperanza de reforzar su valoración. En concreto, firmó los Decretos de mayo en 2012, considerados por algunos expertos un despilfarro, e injustificables económicamente[1]. Pero ni así pudo cambiar la tendencia: la valoración del jefe del Estado tras las elecciones se precipitó cuesta abajo. Además, los citados decretos se paralizaron y, un año más tarde, Putin expuso al Gobierno a la crítica pública por el uso ineficiente de los recursos al aplicarlos[2].

 

Llegado el verano de 2013, se hizo evidente que las tecnologías tradicionales que habían garantizado la popularidad de Putin en los últimos años ya no eran capaces de elevar su popularidad por encima del 40-45 por ciento. Al parecer, el Kremlin estaba seriamente preocupado por la tendencia negativa y comenzó a trabajar en nuevas formas de fortalecer la posición de Putin.

 

Ahora ya no cabe duda de que el guión del “retorno de la península de Crimea a Rusia” fue planeado y cuidadosamente preparado por las autoridades de la Federación Rusa. Antes de la invasión de la península de Crimea, los servicios especiales rusos habían manipulado a generales y oficiales del ejército ucraniano, al igual que a sus agentes de seguridad, los cuales, en el momento crucial, se negaron a tomar el juramento y se unieron a la Federación Rusa. Las acciones de Rusia también fueron apoyadas activamente por los políticos locales separatistas, financiados por Moscú y medios de comunicación. El conglomerado de negocios de Crimea, que había recibido préstamos de los bancos rusos con condiciones ventajosas, también mostró su lealtad a Rusia. Al mismo tiempo se hacía todo lo posible para debilitar la economía de Ucrania y su sistema político. Se iniciaban guerras del gas periódicamente y se introducían y cancelaban los embargos de alimentos. También se ejercía presión sin tapujos sobre las autoridades ucranianas para obligarlas a participar en todo tipo de proyectos de “integración” en el Kremlin, limitando así la soberanía de las antiguas repúblicas soviéticas.

 

 

 

Valoración electoral de Vladímir Putin antes y después del inicio de la guerra con Ucrania

Encuesta FOMinibus, 14-15 de marzo, 2015.

(204 localidades de 64 entidades de la Federación Rusa, 3.000 encuestados)

 

 

La revolución en Kiev y la huida del país del presidente Víktor Yanúkovich, a principios de 2014, debilitaron el Estado ucraniano y crearon las condiciones ideales para las acciones decisivas por parte del Kremlin para anexionar Crimea. Con el apoyo de las tropas rusas y los servicios de seguridad especiales (apoyo que reconoció públicamente el propio Putin un año después[3]) se organizó en la península un referéndum que se esgrimió como razón formal para justificar la inclusión de Crimea en la Federación Rusa.

 

La anexión de Crimea, activamente apoyada por la propaganda estatal, permitió a Putin mejorar drásticamente su propia legitimidad. Su índice de popularidad alcanzó un máximo histórico[4].

 

Sin embargo, la cosa no se detuvo en Crimea y, poco después, estalló la guerra a gran escala en los óblasts [regiones] ucranianos de Dónetsk y Luhánsk. Las Fuerzas Armadas de Ucrania se enfrentaron a separatistas que exigían la liberación de estos territorios del control ucraniano para unirse a la Federación Rusa del mismo modo que Crimea. Según se desprende de los materiales del informe, las autoridades rusas proporcionaron apoyo político, económico y también militar de forma activa y directamente a los separatistas. Las razones que subyacen en las intenciones de Putin para desencadenar el conflicto armado en el territorio vecino sugieren dos interpretaciones.

 

La primera de ellas apunta a que el éxito de Crimea le hizo dar por hecho a Putin que las regiones ucranianas de habla rusa estarían dispuestas a convertirse en parte del Estado ruso. De hecho, se trataba de una “reunificación de las tierras rusas”, un reto que sedujo a Putin por su significado histórico, a pesar de los gastos que ello acarrearía. Con el propósito de fundamentar de alguna manera la pretensión de Rusia sobre estas tierras, se incitó a separatistas locales, apoyados por militares y estrategas políticos que llegaron al Dombás desde Moscú y otras ciudades rusas. Sin embargo, estos esfuerzos apenas fructificaron de forma muy localizada: salvo en algunas zonas concretas de los óblasts de Dónetsk y Luhánsk, en el resto de las regiones de habla rusa mayoritaria, después de algunas dudas iniciales, se ha confirmado la voluntad de seguir siendo parte de Ucrania. Esto llevó a Putin a buscar una solución política a la crisis, pese a la patente superioridad militar, y contribuyó en gran medida a las conversaciones de paz con el nuevo gobierno de Ucrania.

 

La segunda interpretación se basa en que lo que Putin habría entendido desde un principio: la idea de que formar en el Dombás una opinión pública con vistas a su adhesión a la Federación Rusa tendría muchos más partidarios entre los rusos que en Ucrania. En este sentido, habría provocado el conflicto militar con el fin de crear una posición negociadora favorable en el diálogo con los países occidentales. De este modo, el alto el fuego en el Dombás, teniendo el Kremlin la capacidad de garantizarlo, podría ser el argumento para levantar las sanciones económicas y políticas contra Rusia, sanciones que se habían hecho inevitables tras la anexión de Crimea. Además, siguiendo este guión, se elimina del orden del día la cuestión de la legalidad de la anexión, y los países occidentales reconocen Crimea como territorio ruso; si bien no oficialmente, sí, al menos, de hecho.

 

De todos modos, el conflicto entre Rusia y Ucrania aún está lejos de darse por terminado. A la vez que obtiene un rédito político evidente en su país, Putin asume también importantes riesgos:

 

En primer lugar, las autoridades rusas se ven en la obligación de continuar apoyando a los separatistas en el Dombás, pese al creciente coste político y económico. Negar dicho apoyo se percibiría como una traición a los actuales partidarios de Putin (incluidos aquellos que han adquirido experiencia militar en el Este de Ucrania), y podría desencadenar una ola de descontento hacia el presidente dentro de Rusia.

 

En segundo lugar, continuaría la confrontación con Occidente, y el aislamiento y las sanciones podrían infligir importantes daños a la economía rusa, lo cual plantea riesgos de protestas sociales que podrían socavar de nuevo la valoración del líder de la Federación Rusa.

 

Por último, el debilitamiento de la posición de Putin en el escenario internacional y la escalada del conflicto entre Rusia y Ucrania representan una amenaza real de encausamiento penal para el actual presidente ruso. Los cambios en la situación política mundial perfectamente podrían terminar por imputar a Putin por crímenes de guerra y sentarlo en el banquillo de los acusados del Tribunal Penal Internacional.

 

 

 

 

Capítulo 2. Mentira y propaganda 

 

 

Foto: Reuters / Eduard Korniyenko

 

Cualquiera que se decida a describir la carrera política de Vladímir Putin se topará con un dilema irresoluble: el presidente ruso carece de carrera política. Su trayectoria es televisiva; todas las fases, empezando con los episodios chechenos de “perseguir a los terroristas hasta el inodoro hasta acabar con ellos” y “proteged a Rusia”, no son más que secuencias de programas de la televisión.

 

Putin es una estrella televisiva. Su agenda presidencial está completamente llena. El papel hipertrofiado que desempeña en Rusia la televisión en la comunicación entre gobierno y sociedad se consolidó durante el mandato de Borís Yéltsin, pero ha sido Putin quien ha ido más allá para lograr construir una sociedad telecéntrica, en la que toda institución pública, desde la Iglesia hasta el Ejército, se han visto sustituidas por una imagen televisiva conveniente. Un ejemplo es el escándalo de la primavera de 2015, cuando los periodistas de la RBC, el grupo mediático ruso, averiguaron[5] que el vídeo de una de las habituales reuniones de trabajo de Putin, emitido en televisión en los canales oficiales de la Federación, había sido grabado mucho antes del día de difusión… El lugar en el que se encontraba el verdadero Putin en ese momento nadie lo sabe a ciencia cierta. Cabe suponer que semejantes prácticas se han venido llevando a cabo desde mucho antes de 2015 y que, simplemente, hasta ahora nadie había reparado en ellas, ni nadie sabe cuántos vídeos pregrabados de Putin más se almacenan en la videoteca del Kremlin, esperando a ser emitidos.

 

Hasta 2014, la propaganda rusa le resultaba monstruosa a muchos. Se llegaba al extremo de mostrarse escenas de investigaciones fiscales y arrestos policiales en televisión cuando se informaba sobre la oposición política[6]. Tras el inicio de las protestas de la oposición en Kiev a finales de 2013, se hizo patente que aquella propaganda rusa contra la que la sociedad se daba de bruces no era más que pecata minuta en comparación con lo que estaba por llegar. Es más: los propios propagandistas no han ocultado el hecho de que “en tiempos de paz” no funcionaban a pleno rendimiento. En 2011, Margarita Simonyán, directora del canal estatal Russia Today, medio dirigido al público occidental, explicaba sin tapujos las razones por las que se creó: “Cuando no hay guerra, no parece necesario. Pero… ¡qué demonios! Cuando la hay, nuestra importancia es crítica: no se puede construir un ejército una semana antes de comenzar la guerra”.

 

La guerra empezó para el Kremlin en el Maidán de Kiev a finales del otoño de 2013. Tal como los presentaban en los reportajes de los medios de comunicación oficiales rusos, los opositores ucranianos allí reunidos parecían los sucesores de los colaboracionistas nazis en 1938, y unos nacionalistas radicales dispuestos poco menos que a perpetrar limpieza étnica a cambio de la integración europea (que, por cierto, era lo único que pretendían). Las referencias[8] al grupo nacionalista ucraniano Praviy Sektor en los medios de comunicación rusos llegaron a superar ampliamente en un momento dado a las del partido de Putin, Yedinaya Rossiya, pese a que el Praviy Sektor no había llegado ni al 2 por ciento de los votos en las elecciones ucranianas.

 

 

 

Menciones a partidos políticosy organizaciones en los medios rusos

(mayo de 2014).

Fuente: www.kashin.guru

 

 

Tras la huida de Víktor Yanúkovich, los canales de TV rusos comenzaron a referirse al nuevo gobierno de Ucrania como “la Junta de Kiev”, y a la operación militar que se estaba llevando a cabo contra los separatistas en el este del país como “punitiva”.

 

Cabe recalcar que, durante muchos años, la propaganda rusa ha prestado una gran atención a la Gran Guerra Patria, y Putin ha convertido esta cuestión en pieza clave en el propio sistema de coordenadas ideológicas. La agencia estatal rusa de noticias RIA Nóvosti inauguró en 2005 una nueva tradición para la celebración del 9 de Mayo: el uso masivo de la cinta de San Jorge con el lema: “No olvido, estoy orgulloso”. La festividad más marcadamente soviética se ha convertido en la fiesta nacional más importante en la Rusia de Putin. Hasta aquí, uno podría estar de acuerdo. Pero todo esto ha resultado ser mero utilitarismo cuando ha entrado en juego el conflicto con Ucrania.

 

La retórica de los años de guerra se ha visto proyectada en las noticias políticas actuales. El gobierno ucraniano ha pasado a ser, según la propaganda del Kremlin, “banderista” [seguidores de Stepán Bandera, que colaboró con Hitler] y “nazi”. De modo que ahora Rusia, cómo no, tiene la misión de dedicarse a lo mismo que en 1941-45: a combatir el fascismo. Así, la cinta de San Jorge ha pasado de ser un símbolo conmemorativo a ser un atributo de la resistencia en la actualidad: lucirla equivale a apoyar la secesión de Crimea y del Dombás de Ucrania, y declararse enemigo de los “banderistas”. La retórica antifascista que se emplea en los medios de comunicación oficiales ha transformado una crisis política en una guerra de aniquilación. Una guerra que tuvo un episodio histórico: la emisión en el Pervy Kanal (Primer Canal) ruso de la historia del “niño crucificado”[9]: en el informativo de cabecera, en el canal más importante del país, mostraron a una mujer que, supuestamente, había sido testigo de la crucifixión de un niño a manos de soldados de la Guardia Nacional ucraniana en Sloviansk. Jamás llegó a aportarse evidencia alguna sobre la veracidad de semejante historia[10]. Es más: resultó que su protagonista ni siquiera había estado nunca en Sloviansk. El Pervy Kanal tuvo que excusarse por su emisión[11].

 

Con esta misma localidad guarda relación la campaña de desprestigio emprendida contra el músico ruso Andréy Makarévich, que la visitó después de reconquistarla las tropas ucranianas, y ofreció un concierto en la vecina Svyatogórsk para sus habitantes y para los refugiados. Según los medios del Kremlin, el público se convirtió en un grupo de “castigadores” [herederos de los “banderistas”, soldados de la facción de ultraderecha y neonazi del ejército ucraniano], y el concierto en una “sucia campaña antirrusa”. Los partidarios del gobierno ruso empezaron referirse a Makarévich como “enemigo de Rusia” y a exigir que se lo desposeyese de sus premios nacionales.

 

La guerra en Ucrania ha mostrado la diversificación de la propaganda rusa en función de su audiencia y del modo en que se difunde la información. Así, siendo la televisión absolutamente mayoritaria, la imagen resultante debe ser lo más general y abstracta posible, sin entrar en detalles. El consumidor de noticias televisivas es pasivo, así que no hay que sobrecargarlo con demasiados detalles. Por ejemplo, sobre Ígor Gírkin, el cabecilla de los separatistas de Sloviansk, y muy conocido entre los usuarios de internet (nombre de guerra, Strélkov, El Fusilero), los canales oficiales apenas daban detalles. Gírkin, que participó personalmente en la anexión de Crimea, ni siquiera aparece en la película Crimea. El camino hacia la patria[12], en la que Vladímir Putin reconoció por primera vez haber utilizado al Ejército ruso en el territorio de esta península ucraniana. Eso sí, Gírkin se ha convertido en todo un héroe para los tabloides y las emisoras de radio[13]: medios cuya audiencia busca obtener información de fuentes diversas, no meramente oficiales. Se trata de una audiencia que no se creerá tan fácilmente historias infundadas tales como la del “niño crucificado” y que, en general, demanda planteamientos más sutiles. De ahí que los corresponsales Semyón Pégov (LifeNews), y Dmitri Stéshin o Alexander Kots (Komsomolskaya Pravda) informasen a sus espectadores y lectores sobre aquello que los canales rusos callaban. Hablaban abiertamente[14] sobre el armamento que se les proporcionaba a los separatistas (Voentorg) y sobre las luchas por el poder en las llamadas “repúblicas populares”. Por el contrario, haber emitido las escenas del reportaje de Lifenews en las que aparece otro de los cabecillas separatistas, el llamado Givi, obligando a los prisioneros de guerra ucranianos a tragarse las insignias de sus uniformes[15] habría resultado demasiado chocante para el programa de televisión Vremia (Tiempo), que se emite en el Pervy Kanal.

 

Podría decirse que existe únicamente un competidor potencial de los canales estatales, y es el programa Vestí Nedéli, el Informe semanal del canal Rossiya 1 (Rusia 1).

 

Se trata de un programa tipo late show norteamericano que ha desempeñado un papel clave en cuanto a la ampliación de los límites de lo permitido en la televisión en Rusia. Su presentador, Dmitri Kiselyóv, al que nombraron al inicio del conflicto ucraniano director de la antigua RIA Nóvosti, y que libra su propia guerra contra Ucrania, declaró públicamente que Rusia está dispuesta a convertir Estados Unidos en “polvo radiactivo”[16]. Su colega Vladímir Solovyóv, también presentador de un programa del mismo canal, mantiene el mismo nivel que Vestí Nedéli, si bien algo rezagado respecto a Kiselyóv (incluido ya en la lista de sancionados por Occidente), lo cual resulta comprensible teniendo en cuenta que Solovyóv posee una mansión en Italia[17], y no entra en sus planes que lo incluyan en la misma lista de sanciones, pese a la tristemente célebre “atmósfera de odio” que se destilan en sus programas en Rossiya 1 y en Mayak (El Faro).

 

En realidad, todos los programas en directo de los medios rusos no dejan de ser atmósferas de odio, sin comillas. Cuando todo esto acabe, Rusia necesitará un largo periodo para recuperarse de semejante atmósfera y deshacerse tanta norma ética y de comportamiento impuestas por la propaganda entre 2014 y 2015.

 

 

Pie de foto: Vladímir Putin entrega a Vladímir Solovyóv la medalla al mérito en el Kremlin.

Imagen: kremlin.ru

 

 

Capítulo 3. Cómo se tomó Crimea

 

 

 

Foto: Kuba Kaminski / PAP

 

 

El 4 de marzo de 2014, Vladímir Putin, durante una rueda de prensa, al responder a la pregunta formulada por Bloomberg sobre quiénes eran las personas con uniformes militares parecidos a los rusos que estaban bloqueando al ejército ucraniano en Crimea, dijo: “Son autodefensas locales”. Sobre el uniforme, explicó: “Estamos en la era postsoviética. Hay una gran cantidad de uniformes parecidos, se pueden comprar en cualquier tienda”[18].

 

Sin embargo, un mes y medio después, el 17 de abril de 2014, en una rueda de prensa en formato el pueblo pregunta, el propio Putin abrió algo las puertas de la tienda de la que salieron aquellos equipados y armados “hombrecillos verdes”: “Nunca he ocultado (aunque sí lo hizo) que nuestra tarea consistía en asegurar las condiciones para la libre determinación de los crimeos. Por lo tanto, detrás de las fuerzas de las autodefensas locales sí que estaban nuestros soldados, por supuesto”[19].

 

Fueron los propios soldados rusos quienes, más adelante, en una entrevista al medio Medusa, no controlado por el Kremlin, desvelaron quiénes y desde cuándo se “defendía la libre determinación de los crimeos”[20].

 

—Oleg Terúshyn (23 años, sargento de la 31ª Brigada Independiente Aerotransportada, Ulyánovsk, enviada al completo a Crimea): “Nosotros fuimos de los primeros en llegar a la península, el 24 de febrero [de 2014]. Dos días antes, nos levantaron de urgencia en el cuartel, nos organizaron en batallones tácticos y nos enviaron en avión a Anapa. Desde allí, nos transportaron en camiones Kamaz hacia Novorosíisk, y luego a Sebastopol en un gran barco. […] Nada más bajar a tierra, nos ordenaron quitarnos todos los símbolos nacionales y de identificación militar. A todos nos repartieron pasamontañas verdes, gafas negras, rodilleras y coderas. [...] Creo que fue a nosotros a los primeros a los que empezaron a llamar ‘la gente amable’… En Sebastopol pasamos tan solo unos días. Nos ordenaron situarnos y estar preparados para cumplir cualquier orden. Pronto nos trasladaron a Perevalne (en la región de Simferópol), donde establecimos un campamento militar. Ahí había, sobre todo, paracaidistas de Uliánovsk, unos 2.000. La cantidad era necesaria para demostrar la fuerza de las tropas rusas”.

 

—Alekséy Karúna (20 años, en 2013-2014 formó parte de la aviación de la Flota del Mar Negro, condecorado “por la devolución de Crimea”): “Fue en febrero [de 2014] cuando supe por primera vez acerca de los planes de anexión de Crimea. En aquel momento, nuestros soldados comenzaban a llegar a la península. Organizaban patrullas con el objetivo de controlar el territorio y que, no lo quiera Dios, comenzase un Maidán allí. En vísperas del referéndum nos avisaron de que habría una situación de alerta y que había que estar preparados. Pero no hubo grandes problemas. ¡Teníamos un número enorme de soldados en un territorio tan pequeño! Solo la Flota del Mar Negro tiene unos 15.000 soldados, más otros 20.000 en tierra. Y, además, están las fuerzas especiales… Toda resistencia hubiera sido inútil”.

 

La confirmación oficial, aunque indirecta, de que en Crimea se llevó a cabo una operación militar especial y planeada fueron las medallas concedidas en 2014 por el Ministerio de Defensa de la Federación Rusa (inicialmente, información secreta: se publicaba, y más tarde se eliminaba de la página web oficial) “por la devolución de Crimea”[21].

 

 

Medalla “por la devolución de Crimea”, concedida por el Ministerio de Defensa ruso

 

 

Las primeras de estas medallas se concedieron ya el 24 de marzo de 2014. Las recibieron, de manos del ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, marines de la Armada y oficiales de la Flota del Mar Negro, así como soldados y oficiales de los distritos militares de las regiones Central y Sur. Yarosláv Roschúpkin, el enlace de prensa del Distrito Militar Central, también confirmó la existencia de las medallas al afirmar que “en efecto, un grupo de militares recibió las condecoraciones”. Sin embargo, rectificó al momento, afirmando que “estos militares no estuvieron en Crimea”, sino que “colaboraron desde territorio ruso en labores de mantenimiento, transporte y otras”[22].

 

La mentira del gobierno sobre la anexión de Crimea se mantuvo de esta manera durante alrededor de un año. El telón del “secreto military” comenzó a levantarse a partir de enero de 2015, a medida que se acercaban las celebraciones con motivo de aniversario del “regreso voluntario de Crimea a Rusia”.

 

Sobre lo voluntario de este regreso se expresó el 22 de enero de 2015 en una entrevista al canal de internet Neuromyr TV (en el programa Polit-Ring), el exministro de Defensa de la autoproclamada República Popular de Donetsk, Ígor Gírkin. Según sus palabras, él llegó a Crimea el 21 de febrero de 2014: “No vi ningún apoyo por parte de las autoridades estatales en Simferópol, que es donde estaba yo, concretamente. Los separatistas reunían a los diputados (del Consejo Supremo de la República Autónoma de Crimea), para meterlos en una sala y que ellos aprobasen la decisión (de convocar un referéndum o unirse directamente a Rusia)”[23]. Cabe señalar que lo descrito por Gírkin (Strélkov) sucedió el 27 de febrero de 2015, inmediatamente después de que, durante la noche del 26 al 27 de ese mes, los spetsnaz (fuerzas especiales) rusos tomasen el control de una serie de puntos estratégicos crimeos, incluido el edificio del Parlamento, donde, a punta de pistola, y sin presencia de prensa ni videograbación de la sesión (como se requeriría legalmente) los diputados, supuestamente, votaron a favor del referéndum.

 

El primer funcionario ruso de alto rango en revelar públicamente detalles de la operación de Rusia en Crimea fue el almirante de la Flota de Mar Negro, Ígor Kasatonov. Fue el 13 de marzo de 2014 en una entrevista a RIA Nóvosti en la que afirmó que “la Flota de Mar Negro dispuso la cabeza de puente, los oficiales sabían lo que ocurría a su alrededor, conocían las posiciones de las unidades ucranianas, y el desarrollo de la operación se planeó con mapas. Es decir, la Flota de Mar Negro cumplió su misión: se transportó a los hombrecillos verdes, y se tomó el Parlamento de Crimea el 27 y el 28 de febrero”, explicó Kasatonov, aclarando que los hombrecillos verdes transportados a Crimea eran los comandos especiales rusos[24].

 

De manera casi inmediata a las manifestaciones del almirante Kasatonov, aparecieron también las inequívocas afirmaciones de Putin. En la entrevista incluida en el documental Crimea. El camino hacia la patria que se emitió en el canal estatal Rossiya 1, el presidente confesó que él mismo dirigió en persona las acciones de las tropas rusas en Crimea[25]. Además, relató cuándo y en qué circunstancias emitió la orden de comenzar y posteriormente ejecutar la anexión.

 

Tres frases clave de Putin: 

 

 

 

—“Sucedió la noche del 22 al 23 de febrero, terminamos [la reunión] alrededor de las 7de la mañana, dejé ir a todo el mundo y me fui a dormir. Y al despedirnos, no voy a ocultarlo, al despedirnos, antes de que todos se fueran, les dije a mis colegas, que eran cuatro, que la situación en Ucrania había cambiado, de manera que teníamos que empezar a trabajar para devolver Crimea a Rusia”.

 

—“Para bloquear y desarmar a 20.000 hombres armados y pertrechados se precisa un grupo muy específico, no solo en cantidad, sino en calidad. Necesitábamos especialistas que supieran cómo llevarlo a cabo. De modo que, no lo oculto, di la orden y las instrucciones al Ministerio de Defensa de trasladar a Crimea fuerzas especiales y la Armada bajo el pretexto de reforzar la seguridad de nuestros puntos militares”.

 

—“¿Sabe cuál fue nuestra ventaja? Que yo mismo lo dirigí. No porque lo hiciera yo todo bien, sino porque, si se ocupan las altas autoridades del país, a los que ejecutan las órdenes les resulta más fácil hacerlo”.

 

Con estas declaraciones, Putin confirmó, de hecho, su participación y su responsabilidad personal en la anexión de Crimea. Es importante destacar que, al ejecutar una operación militar en la península, y anexionarla al de la Federación de Rusia, el gobierno del país ha violado flagrantemente tres acuerdos internacionales que había suscrito:

 

1.                  El Memorándum de Budapest del 5 de diciembre de 1994, uno de cuyos artículos reza: “4.1. La Federación Rusa, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y los Estados Unidos de América reafirman su compromiso de respetar la independencia, la soberanía y las fronteras de Ucrania”[26].

 

2.                  El Acuerdo de Amistad y Cooperación entre la Federación de Rusia y Ucrania, firmado en Kiev el 31 de mayo de 1997: “Artículo 7. Las partes implicadas respetan la integridad territorial de cada uno y afirman la imposibilidad de cambio de las fronteras existentes entre ambos” [27].

 

3.                  El Acuerdo entre la Federación Rusa y Ucrania relativo a las fronteras entre ambos Estados, suscrito en Kiev el 28 de enero de 2003, conforme al cual Crimea ha sido y seguirá siendo parte de Ucrania[28].

 

 

Capítulo 4. Militares rusos en el este de Ucrania 

 

 

Foto: Reuters / Valentyn Ogirenko

 

Poco después de la anexión de Crimea a Rusia, comenzó en el este de Ucrania un enfrentamiento armado entre fuerzas de seguridad ucranianas y los separatistas, que exigían la incorporación de las regiones de Dónetsk y Luhánsk a la Federación Rusa. Las autoridades rusas niegan sistemáticamente que el Ejército ruso participara en operaciones de combate en Ucrania.

 

“No ha habido ni hay unidades militares rusas ni instructores militares en el sureste de Ucrania. Los americanos mienten. Nunca hemos desestabilizado la situación en Ucrania ni lo hacemos ahora” (Vladímir Putin, en una entrevista en el canal de televisión francesa TF1, 4 de julio de 2014[29]). Dmitry Peskov, secretario de Prensa del presidente, señaló en una mesa redonda en [la agencia de noticias] TASS el 31 de marzo 2015 que por parte rusa se “niega rotundamente” la presencia de tropas en la zona de conflicto ucraniana[30].

 

Sin embargo, estas palabras de las autoridades niegan las evidencias de la presencia de soldados y oficiales del Ejército ruso en el este de Ucrania. La primera evidencia se descubrió en el verano de 2014.

 

A partir de junio 2014, las fuerzas armadas de Ucrania emprendieron con éxito ofensivas contra las posiciones separatistas. Así, liberararon la mayoría de las ciudades del Dombás, entre ellas, Sloviansk y Kramatórsk, y prácticamente rodearon Dónetsk, separándolo por completo de Luhánsk. El territorio de las autoproclamadas RPD y RPL quedó reducido en tres cuartas partes del que llegó a tener antes del inicio de los combates[31]. La dinámica ofensiva de las tropas ucranianas acercó el objetivo perseguido: restaurar el control sobre la frontera.

 

Sin embargo, el 19 y el 20 de agosto la ofensiva ucraniana se detuvo por la llegada de refuerzos en masa desde Rusia, incluidos equipos militares y tropas regulares. A lo largo de la frontera se formaron “calderas” [de tropas embolsadas] en las que tanto las fuerzas ucranianas como las rusas sufrieron pérdidas significativas. Las declaraciones de los separatistas y los testimonios recogidos en la zona de conflicto evidencian la intervención militar rusa.

 

El 15 de agosto de 2014, Aleksándr Zajárchenko, primer ministro de la autoproclamada RPD, admitió públicamente[32] que el factor decisivo en la contraofensiva fue la llegada de refuerzos desde Rusia: “150 unidades de equipo militar, con unos 30 tanques y vehículos de combate de infantería y vehículos blindados de transporte de personal, así como 1.200 hombres, entrenados durante cuatro meses en Rusia”. “Llegaron en el momento critic”, subrayó Zajárchenko.

 

Ese papel decisivo de los refuerzos llegados desde Rusia lo corroboró, el exministro de la RPD, Ígor Gírkin (Strélkov) en una entrevista concedida a la publicación Závtra (Mañana)[33]. El giro de la situación en el frente y, en particular, la ofensiva por Mariúpol, según Gírkin, fue obra “principalmente de turistas y de divisiones individuales de las milicias subordinadas a estos”. Por turistas, Gírkin se refiere a militares y oficiales rusos que entraron armados en Ucrania, aunque, oficialmente, estaban.

 

Esta versión según la cual los soldados y oficiales rusos lucharon en el Dombás en el verano de 2014 estando “de vacaciones (reglamentarias)” la respaldó activamente el líder de la RPD, Aleksándr Zajárchenko. “Acogimos a gran cantidad de militares llegados de Rusia que prefieren pasar sus vacaciones con sus hermanos, que luchan por la libertad del Dombás  en vez de marcharse a la playa”, dijo Zajárchenko en el canal de televisión Rossiya-24[34]. Esta versión de los turistas fue difundida activamente también en el Pervy Kanal [Primer Canal] de la televisión rusa, en su emisión del 4 de septiembre de 2014, una historia[35] sobre el entierro de un paracaidista de Kostromá, Anatóly Trávkin, muerto en Ucrania. “Hace un mes, se fue al Dombás sin decir nada a los suyos. Los mandos de la unidad recalcan que Anatóly cogió un permiso para ir a la zona de combate”, según la información.

 

Es importante destacar que los militares rusos que sirven en las fuerzas armadas rusas tienen prohibido por contrato participar en conflictos armados durante sus vacaciones[36]. Un militar que está de vacaciones sigue conservando su estatus. Es preciso que indiquen en la solicitud a sus mandos “el lugar exacto de destino” para poder obtener el permiso vacacional. Si el destino es el extranjero, “se requiere obtener el permiso del Ministerio de Defensa, sus autoridades y el visto bueno del Servicio Federal de Seguridad de la Federación Rusa (con arreglo a la orden del Ministerio de Defensa de 31 de julio de 2006 n.º 250)”[37].

 

Pasado un tiempo, el Ministerio de Defensa intentó negar la presencia de tropas rusas, incluidos los turistas, en la guerra en Ucrania. Así lo hizo en unas declaraciones el general Ruslán Vasiliév, jefe del 4º Departamento de la Sección Central de Personal del Ministerio de Defensa el 19 de diciembre de 2014[38].

 

Los testimonios obtenidos demuestran lo contrario.

 

 

Declaraciones de los paracaidistas de Kostromá e Ivánovo 

 

El 24 de agosto de 2014, las fuerzas ucranianas capturaron a un grupo de soldados rusos, militares por contrato, de la 331ª División Aerotransportada de Paracaidistas (Kostromá), y de la 98ª División Aerotransportada (Ivánovo) de las tropas aerotransportadas de la Federación Rusa. Los paracaidistas rusos se adentraron en el territorio ucraniano a 20 kilómetros en vehículos blindados y, más tarde, los alcanzaron los bombardeos y quedaron bloqueados por las fuerzas ucranianas en la región de Zerkalnoye.

 

Fueron capturados diez paracaidistas rusos: el sargento mayor Alekséy Nikoláevich Generálov, subcomandante del pelotón; el sargento Vladímir Vyacheslávovich, comandante de la unidad; el cabo Artyóm Mitrofánov Vasiliévich, operador de lanzagranadas; el soldado Iván Igóryevich Romantsév; el soldado Andréi Valeryévich Goryáshin; el soldado Iván Vasilyévich Milchákov; el soldado Yégor Valéryevich Pochtóyev, y el soldado Serguéi Alekséyevich Smírnov. El gobierno ucraniano difundió vídeos con declaraciones de los detenidos[39].

 

El Ministerio de Defensa de la Federación Rusa explicó su presencia en Ucrania alegando que se habían extraviado y habían cruzado la frontera por error[40]. Esta versión fue desmentida por el cabo Romantsév. En sus declaraciones afirmó que su unidad “no podía perderse”. “Sabíamos que íbamos a Ucrania”, confirmó su compañero Milchákov.

 

Según la versión de los detenidos, habían llegado a Ucrania para participar en maniobras. Sin embargo, poco antes de su detención, uno de ellos, Milchákov, publicó en su cuenta en la red social Vkontakte que lo “mandaban a la Guerra” y que iba a “cargarse el Maidán”. Durante el interrogatorio, aclaró: “solo quería presumir delante de los amigos”.

 

Por otra parte, durante el interrogatorio, los paracaidistas rusos relataron que antes de ir a Ucrania taparon con pintura los números de sus vehículos blindados.

 

 

Declaraciones de tanquistas rusos cerca de Ilovaísk

  

 

Interrogatorio de los tanquistas rusos capturados.

Captura del vídeo publicado en el canal de internet Youtube.com

 

 

En agosto de 2014 fue capturado en Ucrania otro grupo de militares rusos y el Servicio de Seguridad ucraniano (SBU) hizo público el interrogatorio al que se los sometió[41]. En sus respuestas a los representantes ucranianos, dijeron ser militares en activo en el Ejército ruso.

 

Fueron capturados cuatro militares rusos, que dieron la siguiente información sobre su identidad: Iván Aleksandrovich, nacido en 1988 en Vólogda, soldado en la unidad Nº54096, 6ª Brigada de Tanque Independiente; Yevguény Yuriévich, nacido en 1995 en Kaluga, perteneciente a la unidad Nº54096, 6ª Brigada de Tanque Independiente; Nikita Genadyevich, nacido en 1993 en Yaroslavl, 31ª Brigada de Asalto Aéreo, y Yevguény Ashotovich, nacido en 1994, unidad Nº 73612, 1ª Guardia, 57 Brigada.

 

 

Declaraciones del cabo Jójlov 

 

El 16 de agosto, otro militar de la Federación Rusa ofreció un testimonio que difundió el SBU ucraniano. Se trataba de Pyotr Serguéievich Jójlov, nacido en 1995, soldado de contrato perteneciente al 1º Batallón de Rifle Motorizado de la 9ª Brigada de Rifle Motorizado del 20º Ejército (Mulino), Distrito Militar Oeste Novy, óblast de Nizhegorsk[42].

 

Durante el interrogatorio, confirmó que su unidad había organizado el transporte de armamento y equipo del Ejército ruso a Ucrania con el fin de emplearlo en los combates contra con las Fuerzas Armadas de Ucrania. Entre el armamento transportado se encontraban Sistemas Múltiples de Lanzamiento de Cohetes Grad BM-21 y (vehículos blindados) BMP-2 y BTR-80.

 

Antes de proceder a enviar los equipos militares al Dombás, según Jójlov, se retiraban las identificaciones de fábrica y las matrículas. Esto se hacía para encubrir la procedencia del armamento con las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa. Jójlov confirmó que él mismo había participado en la entrega del armamento (14 BMP, vehículo de combate de infantería) a los separatistas en la frontera con Ucrania.

 

Jójlov señaló que el 8 de agosto, él y otro soldado, Ruslán Garafiyév, abandonaron su unidad y se dirigieron al óblast de Luhánsk, según dijo, con la intención de unirse a las fuerzas separatistas, ya que esperaba así ganar más dinero del que cobraba como soldado contratado en las Fuerzas Armadas rusas. No obstante, el 27 de agosto Jójlov fue capturado cerca de la población Novosvetlovka por los soldados ucranianos y entregado al SBU ucraniano.

 

 

Interrogatorio de Pyotr Jójlov.

 Captura de pantalla del vídeo publicado en el sitio web Youtube.com

 

 

El paracaidista Kozlov 

 

 

 

Nikolái Kozlov, con uniforme de VDV ruso

 

 

En septiembre de 2014 se conoció[43] la información acerca del soldado de la 31ª Brigada de Asalto Aéreo de la Guardia Independiente, Nikolái Kozlov, que luchó en el Dombás y perdió una pierna como resultado de sus heridas. Su tío, Serguéi Kozlov, habló sobre él públicamente a través de las redes sociales.

 

Según los datos de la intendencia militar de Ozersk, Nikolái Kozlov, de 21 años, de profesión mecánico de automóviles, cumplía el servicio militar desde junio de 2013 en la unidad n.º 73612 en la Brigada 31. Desde el 1 de agosto de 2013 se reenganchó y servía en el Ejército con contrato.

 

Kozlov participó en los combates en territorio ucraniano desde el mismo comienzo del conflicto. En marzo de 2014 participó en los bloqueos de puntos estratégicos en Crimea. Es importante destacar que el soldado ruso Kozlov desempeñó las misiones asignadas en Crimea vestido con el uniforme de la policía ucraniana. Existe al respecto la evidencia de una fotografía publicada por su padre en la red social Vkontakte en marzo de 2014.

 

Según el tío de este soldado, la foto fue tomada en el pasillo del Parlamento de Crimea, donde Kozlov tomó parte, bajo guisa de policía ucraniano, en el bloqueo del edificio. Concluida la misión, regresó a su hogar en Ulyánovsk, y fue condecorado con la medalla “por la devolución de Crimea” y contrajo matrimonio.

 

 

 

 

Le enviaron al Dombás en agosto de 2014 para participar en la operación a gran escala que emprendió en ese momento el ejército ruso en Ucrania con el propósito de detener la ofensiva ucraniana sobre las posiciones de los separatistas. Kozlov participó en los enfrentamientos durante dos semanas. Según sus familiares, participó en misiones de combate contra las posiciones de la artillería de las fuerzas ucranianas.

 

Según el relato de Serguéi Kozlov, la unidad de su sobrino cayó en una emboscada en el momento en que trataban de rescatar a sus compañeros capturados. El 24 de agosto, su unidad se vio bajo el fuego de proyectiles (penetrantes) contra blindados y a Kozlov lo alcanzó un proyectil que le arrancó la pierna, tras lo cual lo trasladaron a un hospital de Rostov y, más tarde, a Moscú.

 

[Transcripción traducida de la conversación de la imagen superior:]

 

Serguéi Kozlov: Me ha llamado mi hermano. Dice que su hijo, mi sobrino, está en el hospital en Moscú. Ahora será un discapacitado sin pierna para toda su vida. Crimea es nuestra. Jod….

Anna Lav: Mis condolencias... resistid… Sed fuertes…

S. Kozlov: Que resista Putin…

Andréi Golobokov: Serguéi, nuestras condolencias, de Svieta y mías…

Ruslán Krýlov: Como dice Zhyrik [Zhirinóvski], que se j… América…

 

 

 

Nikolái Kozlov con el uniforme de la policía ucraniana en Crimea.

Foto capturada de la página personal de la red social VKontakte, Reuters / Marko Djurica

 

 

Soldados disfrazados de voluntarios 

 

Tras la contraofensiva conjunta de “separatistas” y unidades regulares del Ejército ruso en agosto, tuvieron lugar en Minsk [la capital de Bielorrusia] conversaciones de paz en las que tomaron parte el presidente ucraniano, Petró Poroshénko, y el presidente de Rusia, Vladímir Putin, cuyo resultado fue que ambas partes acordaron un alto al fuego que acarreó a su vez la congelación del conflicto en Ucrania durante un tiempo.

 

La siguiente fase activa de los enfrentamientos comenzó a finales de 2014. Ya en enero de 2015, nuevamente tropas regulares rusas volvieron a participar activamente en los combates contra las fuerzas ucranianas y, en particular, aseguraron las ofensivas “separatistas” para ganar terreno, en este caso, para tomar un punto estratégico, el eje ferroviario de Debáltseve.

 

Esta vez, antes de ser enviados a Ucrania, los militares rusos debían presentar sus renuncias ante sus superiores. El medio escrito ruso Kommersant informó a este respecto en su publicación el 19 de febrero[44]. Su corresponsal consiguió entrevistar a cuatro militares rusos con contrato con las Fuerzasr Armadas de la Federación Rusa, los cuales confirmaron que, durante la preparación, sus mandos ya no ocultaban que los iban a enviar a combatir a Ucrania. En vísperas de ser desplegados en las zonas de combate, los soldados debían redactar una carta de renuncia a fin de que, en caso de resultar capturados, o heridos o muertos en combate, no se los pudiera identificar como militares profesionales rusos, sino como voluntarios.

 

 

 

 

Además, los soldados comentaron que, a diferencia de lo que sucedió en la ofensiva rusa el verano anterior, en la que las unidades cruzaban la frontera en columnas, en esta ocasión lo hicieron en grupos pequeños de tres personas.

 

 

La confesión del teniente coronel Okanev 

 

El 13 de febrero de 2015 se conocieron las intenciones de los altos mandos militares de la 536ª Brigada Costera de Misiles y Artillería de la unidad militar 10544, con base en el óblast de Múrmansk, de enviar soldados al este de Ucrania en misión de combate.

 

Esta información se hizo pública gracias a una grabación que se realizó, en secreto, a uno de los militares, el zampolit (oficial a cargo de la educación política) de la unidad 10544, el teniente coronel Vyacheslav Okanev, uno de los soldados a los que se dirigía[45]. La conversación se produjo poco antes del envío de los militares de Múrmansk al lugar de reunión de los soldados, cerca de la frontera con Ucrania.

 

“Es posible que los trasladen a la frontera con Ucrania, y que, una vez allí, se presente la situación en que les asignen misiones de combate, de modo que deberán cumplir las órdenes. No excluyo la opción de que deban cruzar la frontera y entrar en Dónetsk y en Luhánsk para ofrecer ayuda allí”, fueron las palabras de teniente coronel Okanev a sus hombres.

 

“Cierto es que nadie ha declarado la guerra oficialmente. Pero es nuestro deber ofrecer ayuda, en todos los sentidos de la palabra”, subrayó el oficial en su discurso. Además, Okanev aclaró que, “dado que no se había llegado a producir una declaración oficial de guerra”, tampoco se garantizaba el pago de compensaciones económicas en caso de resultar herido o muerto en combate alguno de los militares rusos.

 

En una entrevista que apareció en el medio digital Gazeta.ru del 13 de febrero de 2015, el teniente coronel Vyacheslav Okanev confirmó la autenticidad de dicha grabación.

 

 

La confesión del voluntario Sapózhnekov 

 

El 31 de marzo de 2015, aparecieron las declaraciones de uno de los participantes en los combates en el Dombás, Dmitry Sapózhnikov, que confirmó públicamente la participación del Ejército ruso en el conflicto[46]. Sapózhnikov es ciudadano de la Federación Rusa, y se alistó voluntario para luchar en Ucrania. Según dijo, desempeñaba funciones de comandante de una división de las fuerzas especiales de la autoproclamada RPD.

 

Así, al relatar la salida de su unidad de Logvino, donde estaba cercada, Sapózhnikov apuntó a la ayuda que recibieron, llegada desde Rusia. “Nuestros tanques llegaron en nuestra ayuda. Llegaron muchos tanques y unidades rusas desde Luhánsk. Era el Ejército ruso, los buriatos. Gracias a ellos y al armamento pesado tomamos Debáltseve”, explicó Sapózhnikov. Además, señaló que los soldados rusos habían sido previamente informados acerca de su envío a la zona de conflicto en el territorio ucraniano: “Aquí me encontré solo soldados rusos que están con contrato, profesionales. Cerca de Debáltseve había una unidad de buriatos, ahí sólo había buriatos. Decían que sabían perfectamente a dónde iban, aunque, oficialmente, lo que se decía era que iban de maniobras. Decían que los trasladaban en vagones, de noche”.

 

 

 

Dmitry Sapózhnikov, combatiente de la RPD.

Foto de la página personal de Dmitry Sapózhnikov VKontakte

 

Por otra parte, Sapózhnikov confirmó que las operaciones de combate más importantes en Ucrania las dirigen generales del Ejército ruso. “Las operaciones, en particular las de gran escala, como las ‘calderas’, las dirigen los militares rusos, generales rusos. Ellos diseñan los planes junto a nuestros comandantes. Muchas veces, me encontraba en el cuartel general, informando, y la coordinación entre ellos era sencilla y directa. Entre ellos lo planean todo y nosotros simplemente lo cumplimos”, añadió finalmente el mercenario.

 

 

Las declaraciones de un tanquista buriato 

 

 

Dorzhi Batomunkuyev en el hospital tras ser herido en Deváltseve.

Elena Kostýuchenko / Nóvaya Gazéta, http://www.bbc.co.uk

 

 

La presencia del Ejército ruso en el territorio de Ucrania la confirmó un participante directo en los combates: Dorzhi Batomunkuyev, de 20 años, militar que sirve con contrato en la 5ª Brigada de Tanques Independiente (Ulán-Udé), cuartel militar n.º 46108, número personal 200220, cartilla militar número 2609999. Describió su participación en los combates en el Dombás en una entrevista a la periodista de Nóvaya Gazéta Elena Kostuchenko cuando se recuperaba centro de quemaduras en el Hospital Central Clínico de Dónetsk[47].

 

Batomunkuyev, según relató él mismo, resultó herido el 19 de febrero de 2015, cerca de Debáltseve, cuando el ejército ucraniano organizó una salida de la “caldera”. La Brigada de Tanques del ejército regular ruso en la en la que servía fue enviada a combatir a los ucranianos con el objetivo de mantener las posiciones de los separatistas.

 

Este soldado confesó que, antes de ser enviado al Dombás, tomó medidas de camuflaje junto a sus compañeros a fin de ocultar su relación con el Ejército ruso: “Cubrimos los tanques con pintura en Ulán-Udé. Pintamos los números y si alguien tenía las identificaciones de la Guardia, también. Nos quitamos los galones ya una vez aquí, en la zona de entrenamientos Había que retirarlo todo para la maskirovka (camuflaje). Los pasaportes los dejamos en el cuartel militar y la cartilla en el polígono de entrenamientos”.

 

“Nos dijeron que íbamos de maniobras, pero sabíamos a dónde íbamos en realidad. Todos lo sabíamos –comentó Batomunkuyev–. Ya me había mentalizado y era tanto moral como psicológicamente consciente de que teníamos que ir a Ucrania”.

 

“Putin es un hombre muy astuto. ‘Nuestro Ejército no está ahí’, le dice a todo el mundo. Pero a nosotros nos manda rápidamente: ‘Venga, vamos’”, concluye este soldado ruso.

 

 

Las fuentes de Borís Nemtsóv 

 

A principios de febrero de 2015, representantes de los intereses de las familias de los soldados rusos fallecidos en el Dombás acudieron a Borís Nemtsóv. Le pidieron ayuda para conseguir que el Ministerio de Defensa de la Federación Rusa desembolsara los pagos correspondientes a las familias. Estas personas, en referencia a los familiares de los soldados, ayudaron a Nemtsóv a establecer una cronología de la entrada del el ejército ruso territorio ucraniano.

 

Según sus palabras, las bajas masivas de soldados rusos en el este de Ucrania se dieron en dos periodos. La primera ola de ataúdes llegó a Rusia el verano de 2014, cuando el Ejército ucraniano lanzó una ofensiva que pudo ser detenida gracias a la intervención directa del Ejército ruso. Dicha intervención obtuvo éxitos en los combates con los ucranianos, aunque a costa de sufrir grandes pérdidas. En particular, en la batalla por Ilovaísk hubo un elevado número de bajas. Según las estimaciones más optimistas, regresaron a Rusia no menos de 150 ataúdes en camiones Gruz-200.

 

Semejante información no puede ocultarse por mucho tiempo, por lo que los periodistas arrojaron algo de luz sobre la situación. Pero, para sorpresa de muchos, no solo fueron las autoridades las que obstaculizaron las investigaciones, sino que también lo hicieron los familiares de los soldados fallecidos. Según se pudo recabar de las fuentes de Nemtsóv, ello se explica por el hecho de que algunos familiares recibieron una compensación de tres millones de rublos. Y, a la vez, debían firmar un documento de confidencialidad bajo amenaza de encausamiento penal.

 

La segunda tanda masiva de ataúdes llegó a Rusia en enero y comienzos de febrero de 2015. Según nuestras estimaciones, durante este periodo murieron en el este de Ucrania no menos de 70 soldados rusos. Al menos 17 paracaidistas de Ivánovo cayeron en Ucrania (los autores de este informe disponen de una nota hecha por Borís Nemtsóv a este respecto).

 

La muerte masiva de los soldados rusos se relaciona con la intensificación del conflicto y de los combates, en particular, en Debáltseve. A diferencia de lo que sucedió en 2014, esta vez los soldados rusos debían presentar su renuncia antes de ser enviados al Dombás por la exigencia de sus mandos. De esta forma, se intentaba ocultar la participación de nuestro Ejército en los combates, haciendo pasar a soldados regulares como voluntarios. Con simples promesas de los comandantes, garantizaban a los soldados que, en caso de resultar heridos o muertos en combate, sus familias recibirían una compensación similar a las que se pagaron en el verano de 2014.

 

Pero, en la práctica, los familiares no recibieron compensación alguna. El caso es que tampoco podían reclamar de manera oficial el pago de la compensación ya que, formalmente, los soldados caídos habían dejado de gozar del estatus de militares rusos.

 

Los familiares comenzaron a mostrar su descontento y a buscar abogados que pudieran proteger sus derechos (gracias a lo cual esta información llegó a manos de Nemtsóv). Sin embargo, tenían miedo de hablar en público, al haber suscrito acuerdos de confidencialidad. Como sostienen las fuentes de Nemtsóv, el notorio caso penal abierto contra Svetlána Davydóva, madre de familia numerosa (siete hijos), por traición al Estado en beneficio de Ucrania, tenía como propósito infundir miedo en aquellos familiares de los soldados muertos que tuviesen la idea de acudir a la prensa. Este caso se usaba para amedrentar a los familiares de los soldados, amenazándolos con procesarlos penalmente en caso de que revelaran información sobre las circunstancias de las muertes de sus familiares.

 

 

Foto: Nota de Borís Nemtsóv poco antes de su asesinato.

Texto: “Paracaidistas de Ivánovo se ponen en contacto conmigo. 17 muertos. No les pagan. Pero por ahora tienen miedo de hablar”

 

 

Pese a que las compensaciones prometidas no llegaron a cobrarse nunca, las familias de los soldados rehusaron hacer declaraciones. Además, el asesinato de Nemtsóv los persuadió de no reclamar a las autoridades rusas. El motivo, el miedo a ser procesados e incluso el miedo por sus propias vidas.

 

“Si Nemtsóv fue asesinado cerca del Kremlin, entonces nuestros clientes de Ivanovo pueden sufrir cualquier cosa. Nadie se dará cuenta”, resumió para los autores del informe el abogado que representa los intereses de las familias de dos paracaidistas muertos.

 

 

Capítulo 5. ¿Voluntarios, o mercenarios? 

 

 

Foto: Yevguéni Feldman / Nóvaya Gazéta

 

 

Los éxitos de los separatistas en el este de Ucrania los ha posibilitado en gran medida la intervención de tropas regulares rusas. No obstante, en las “fuerzas armadas de la RPD y la RPL” han tenido también un papel primordial los “voluntarios” llegados en gran número y con un flujo constante desde Rusia.

 

Desde el comienzo de los enfrentamientos comenzaron a llegar a territorio ucraniano nacionales rusos que, o bien ya eran parte de grupos paramilitares, o bien o se unían a las unidades ya conformadas. Entre estos combatientes se encontraban muchos antiguos colaboradores de los servicios especiales de Rusia y militares en activo, incluidos elementos con experiencia en combate en zonas de conflicto y otros con antecedentes penales. A menudo, dichos elementos se convertían en figuras clave en el seno de las tropas “separatistas”, como, por ejemplo, el antiguo oficial de los servicios especiales Ígor Gírkin, el veterano de la “guerra chechena” Arséniy Pávlov (nombre de guerra, Motorola), o también Aleksánder Mozháev (nombre de guerra, Babáy), acusado por la fiscalía de Krasnodar de intento de asesinato.

 

El reclutamiento, armamento, los pertrechos y el despliegue de los “voluntarios” rusos en Ucrania se ha organizado a menudo con la participación directa de las autoridades rusas.

 

 

Mercenarios 

 

En agosto de 2014, el primer ministro de la llamada República Popular de Dónetsk, Aleksándr Zajárchenko, anunció: “Nunca hemos ocultado que entre nosotros hay muchos rusos, sin la ayuda de los cuales lo tendríamos muy duro, luchar sería más difícil”[48]. Según sus declaraciones, los separatistas contaban con unos 3.000 o 4.000 “voluntarios” rusos en aquel momento.

 

El diputado de la Duma de la Federación de Rusia y miembro del Comité de Defensa Vyachesláv Tetékin estimó el número de “voluntarios” que participaron y siguen participando en las operaciones militares en el Dombás en unos 30.000. “Algunos lucharon ahí una semana; otros, meses. Pero, según los datos de las mismas autoridades de las repúblicas populares de Dónetsk y Luhánsk, participaron en las operaciones militares cerca de 30.000 voluntarios”, subrayó[49]. Este mismo diputado presentó a la Duma Estatal un proyecto de ley con el fin de otorgar a los “voluntarios” el estatus de combatientes, con todos los privilegios correspondientes[50].

 

El proceso de captación y envío de “voluntarios” al Dombás se organizó basándose en organizaciones sociales leales al Kremlin, en particular, su papel en este proceso lo confirmó públicamente el jefe de la asociación rusa de veteranos y diputado de la Duma por el partido Yedinaya Rossiya (Rusia Unida) Frantz Klintsevich[51]. Y tal como han confirmado los propios “voluntarios”, los puntos de reunión de los futuros combatientes suelen ser las oficinas de reclutamiento en ciudades rusas.

 

 

 

Aleksánder Mozháev (Babáy) y combatientes de la RPD

 

 

Un ciudadano ruso que combatía en las filas de los separatistas en el Dombás relató con detalle en septiembre de 2014[52] la organización del proceso de captación de “voluntarios”. Según su testimonio, el reclutamiento de ciudadanos rusos para las “milicias” de la RPD y la RPL se lleva a cabo en ciudades rusas a través de oficinas de reclutamiento, asociaciones de veteranos de guerra y cosacos que organizan la entrada de los combatientes a la zona del conflicto armado.

 

Aquellos que se muestran dispuestos a marchar a Ucrania por su cuenta se desplazan a la región [rusa] de Róstov del Don y allí se les reembolsa el coste de los billetes.

 

Y es precisamente en ese óblast (región) donde se organiza la base material y los sistemas de adiestramiento de los combatientes antes de engrosar, ya armados, las filas “separatistas”. Se les asigna el destino y la misión de combate y los vehículos blindados justo antes de cruzar la frontera ucraniana.

 

El contingente principal de “voluntaries” lo componen antiguos militares y colaboradores de los cuerpos de seguridad, es decir, individuos con experiencia en manejo de armas. Los reclutadores prefieren alistar combatientes de mediana edad. Los jóvenes no son su prioridad, ya que conservan fuertes vínculos con la familia, y la muerte del “voluntario” supone el riesgo de que sus padres expresen públicamente su descontento.

 

Los “voluntaries” rusos en el Dombás reciben una compensación material. El dinero para el abastecimiento de los combatientes procede de los fondos rusos financiados gracias al respaldo activo de las autoridades de la Federación Rusa.

 

Según las palabras de los propios combatientes, el sueldo medio del “voluntario” es de 60.000 rublos al mes (832 euros), aunque “hay quienes cobran 80.000 (1.109 euros), 90.000 (1.248 euros), y los comandantes aun más”. A modo de comparación, el sueldo medio en Rusia, según los datos del Ministerio de Desarrollo Económico, era en enero de 2015 de 31.200 rublos[53]. El periodo de duración del servicio “voluntario” lo deciden ellos mismos, pero la duración mínima de la misión es de un mes.

 

En este sentido, es de gran importancia el testimonio de uno de los reclutadores de “voluntarios” en Ekaterimburgo, el jefe del fondo para veteranos de grupos de operaciones especiales del óblast de Sverdlovsk, Vladímir Yefímov, que confirmó[54] que los “voluntarios” rusos que combaten en el Dombás lo hacen a cambio de una remuneración. “Hay unas normas de pago: los ‘soldados rasos’ reciben 60.000-90.000 rublos al mes, 120.000-150.000 rublos los oficiales. Se dice que lo han subido a 240.000”, afirmó Yefímov. Y añadió que “un combatiente con equipamiento y salario” cuesta unos 350.000 rublos al mes.

 

Además, Yefímov confirmó que uno de los métodos para enviar combatientes rusos a Ucrania es a través de las llamadas “operaciones humanitarias”. En esencia, afirma que la invasión se ha llevado a cabo bajo el pretexto del envío de convoyes humanitarios.

 

“La primera vez fueron bajo el paraguas de la Cruz Roja. Recibieron de los contactos locales la documentación para actuar como escolta (de los convoyes). Y, al llegar, esa gente ya se quedaba allí, les entregaban las armas y les encomendaban las misiones de combate. Y ahora ya los metemos dentro de los camiones de ayuda humanitaria para enviarlos”, añadió Yefímov.

 

El “voluntario” Artyóm, de San Petersburgo, relata[55] que al Dombás se envía gente desde distintos puntos de Rusia y ya una vez allí se les reparte de forma organizada equipación y uniformes: “Algunos usan sus propios uniformes, siempre que sean cómodos y adecuados; pero, por lo general, a todos los visten con ropa militar sin distintivos ni insignias e incluso sin la etiqueta del fabricante. Las armas son viejas, hasta de almacenes soviéticos. Nada de rifles de francotirador, armas automáticas que no estén en los arsenales de las fuerzas armadas ucranianas”.

 

El canal de televisión TV-2, ahora cerrado por las autoridades locales de Tomsk, emitió el 6 de diciembre de 2014 un vídeo sobre la despedida de un grupo de “voluntarios” locales que marchaban a la guerra en Luhánsk. El reportaje se realizó desde el lugar de partida del autobús con los futuros combatientes de la RPL. El envío lo organizó la Unión Rusa de Veteranos de Afganistán. En palabras de Mijaíl Kolmákov, uno de sus responsables locales, se envían al Dombás grupos similares desde distintas ciudades de Siberia. La equipación de los combatientes enviados desde Tomsk la sufragan patrocinadores cuyos nombres prefieren ocultar los organizadores de los envíos[56].

 

Los testimonios obtenidos confirman que una parte significativa de los combatientes rusos en el Dombás fue enviada a Ucrania conforme a un método organizado, recibió instrucción militar, apoyo material y los propios “voluntarios” cobran una compensación por participar en las acciones militares. De este modo, habría indicios de un posible delito conforme lo tipifica el artículo 359 del Código Penal de la Federación Rusa. La legislación vigente faculta a Rusia a calificar a los denominados voluntarios de nacionalidad rusa que combaten en el Dombás como mercenarios. En concreto, el Código penal de la Federación de Rusia estipula: “Se considerará mercenario a toda aquella persona cuyas actuaciones se produjeren a cambio de una compensación material; que no sea ciudadano del Estado parte en el conflicto armado o en las acciones militares en cuestión, no resida de forma permanente en el mismo, y no se lo haya enviado en cumplimiento de misión oficial”[57].

 

Sin embargo, las autoridades rusas han investigado exclusivamente a ciudadanos rusos que combaten del lado de las fuerzas ucranianas. Así, en octubre de 2014 fue incoada una causa criminal contra un moscovita, Róman Zheléznov, que luchó en el batallón ucraniano Azov[58]. Los combatientes que engrosaron las filas de los separatistas no han tenido ningún problema con la ley en Rusia. El presidente de Federación Rusa, Vladímir Putin explicó que[59] “quienes, respondiendo a la llamada de su corazón, cumplen su deber” participando en acciones militares no pueden considerarse mercenarios.

 

 

Los kadirovtsi 

 

En el seno de las fuerzas armadas de los separatistas han representado un papel muy visible los refuerzos llegados a Ucrania desde la República de Chechenia, integrada en la Federación Rusa. Los componentes de dichos refuerzos se identifican a sí mismos como partidarios del presidente de Chechenia, Ramzán Kadýrov, y, muchas veces, proceden de las estructuras de las fuerzas de seguridad que están bajo su control.

 

El 16 de diciembre de 2014, Kadýrov expresó en público su predisposición a ir a la zona del conflicto en el este de Ucrania y participar personalmente en las acciones militares. “Estoy dispuesto a pedir al presidente que me permita dejar mi cargo para ir al Dombás a defender los intereses de quienes están luchando allí. Precisamente, para poder, a esos satanases, atraparlos y aniquilarlos, porque no tienen ni honor ni conciencia”, afirmó Kadýrov en el canal NTV[60].

 

Aunque Kadýrov no llegó nunca a ir físicamente a Ucrania, sí hay constancia fehaciente de la presencia de combatientes adiestrados en sus estructuras de seguridad que participan activamente en el conflicto en el Dombás.

 

El primer grupo de los llamados kadyrovtsy (también, kadyrovitas, seguidores de Kadýrov) se integró en el batallón separatista Vostók, cuyo comandante, Aleksándr Jodakóvski, confirmó el 1 de junio de 2014 que la primavera anterior los chechenos llegados de Rusia habían combatido bajo su mando a las tropas ucranianas[61].

 

En realidad, ya habían aparecido anteriormente evidencias de la presencia en territorio ucraniano de combatientes armados chechenos: en mayo de 2014 se publicó un vídeo grabado durante el mitin de los partidarios de la RPD en Dónetsk en el que podía verse un camión, estacionado en la plaza en la que transcurría el mitin, abarrotado de hombres armados con fusiles automáticos de asalto. Entrevistado por el corresponsal de la CNN[62], uno de ellos afirmó: “Somos kadyrovtsy. Y, al repreguntar el periodista, confirmó que pertenecía a las fuerzas de seguridad pública chechenas.

 

El 26 de mayo se conocieron las primeras bajas importantes entre los chechenos que combaten junto a los separatistas. Aquel día, las unidades de la RPD lanzaron una ofensiva sobre el aeropuerto de Dónetsk, bajo el control de las fuerzas de seguridad de Ucrania. Durante la batalla, dos camiones Kamaz que transportaban a los combatientes fueron destruidos. Denis Kloss, especialista traumatólogo llegado desde el distrito autónomo de Chukotka (Federación Rusa) en apoyo de los separatistas, certificó la participación de los chechenos en este combate: “Yo estaba en el segundo camión con los chechenos heridos. Nos alcanzó una mina que fue a parar al fondo del camión, que volcó, y arrancó las ruedas delanteras. Y entonces comenzó el bombardeo y parábamos vehículos en la carretera y enviábamos a los heridos a los hospitals”, relató.

 

 

El presidente de la Federación Rusa, Vladímir Putin, junto al líder de la República de Chechenia, Razmán Kadýrov

Foto: Reuters / Alexéi Nikolsky/ RIA Nóvosti / Pool

 

 

El primer ministro de la RPD, Aleksándr Borodáy, comunicó que entre los muertos el 26 de mayo se había identificado a 33 nacionales rusos. Borodáy subrayó que en las filas separatistas combatían oriundos de Chechenia “dispuestos defender a sus hermanos rusos”[63]. El alcalde de Dónetsk, Aleksánder Lukyánchenko añadió que, tras la batalla del aeropuerto, fueron ingresados en el hospital 43 heridos procedentes de las localidades chechenas de Grozni y Gudermés[64]. Según el testimonio de Kloss, tras el intento fallido de tomar el aeropuerto de Dónetsk y de sufrir bajas considerables, los kadyrovtsy “estaban disconformes con esta guerra y regresaron a Chechenia”[65]. Esta información la confirmó el 1 de junio de 2014 el propio Jodakóvski: según sus palabras, los chechenos que habían luchado en el batallón “se marcharon, llevándose consigo a sus heridos”.

 

En agosto de 2014, llegó al Dombás un nuevo y enorme contingente de reemplazo formado por chechenos. Fue en ese momento cuando el Ejército ruso inició una ofensiva a gran escala cuyo objetivo era detener el avance de las fuerzas armadas de Ucrania sobre las posiciones de los separatistas.

 

El 29 de agosto de 2014 salió a la luz un vídeo que había grabado un combatiente checheno en la frontera entre Ucrania y Rusia en la víspera de la invasión. En la grabación puede escucharse un diálogo entre los combatientes en lengua chechena delante de una columna de tanques y otra de vehículos blindados. “Esta es nuestra columna, no se ve ni el principio ni el fin, nos preparamos para la invasión. ¡Allahu Akbar! –exclamaba el combatiente a la cámara–. Aquí hay chavales chechenos. Los tanquistas son chechenos”. “Vamos a la guerra, a aplastar a estos jojlos (ucranianos, despectivo) en todo el mundo. ¡Inshallah!”, respondía el mecánico y conductor, un individuo con gafas oscuras, asomándose por la escotilla del tanque[66]. Tras la publicación de este vídeo, Borís Nemtsóv remitió al Servicio Federal de Seguridad (FSB) y al Comité Investigativo de la Federación Rusa requerimientos oficiales en los que solicitaba la apertura de una investigación sobre la violación de la frontera por individuos armados. Nunca obtuvo respuesta de ninguno de los dos órganos.

 

 

 

Requerimiento de Borís Nemtsóv al Director del Servicio Federal de Seguridad, Boris Bortnikov.

 

 

El requerimiento de Netmsóv al Servicio Federal de Seguridad ruso

 

RPR-PARNAS Partido Político Republicano de Rusia – Partido de la Libertad del Pueblo

115035, Moscú, Pyatnitskaya ul. 14 zd. 1 tel. +7(495)-953-46-80 correo electrónico:

No. 25/OC

 

30, de mayo de 2014

 

A la atención de: A. B. Bortnikov

Director del Servicio Federal de Seguridad de la Federación

 

Según reportajes aparecidos en los medios, la noche del 27 de mayo de 2014, un grupo de individuos armados procedentes de la República de Chechenia cruzó ilegalmente la frontera ruso-ucraniana:

http://rus.newsru.ua/ukraine/27may2014/kolonnagruzov.html,

http://top.rbc.ru/incidents/27/05/2014/926447.shtml?utm_sources=newsmail. El grupo se desplazó en camiones y portaba una gran cantidad de armas de fuego, explosivos y munición.

 

Es más, los guardias fronterizos rusos no ofrecieron resistencia alguna al tránsito de dichos individuos armados. Teniendo en cuenta que el sr. Kadýrov ha manifestado que dichos individuos no tienen relación con las fuerzas del orden del Ministerio de Interior de la República de Chechenia, constituyen grupos armados ilegales. En relación con lo anterior, le formulo las cuestiones siguientes:

 

1.   ¿Se ha incoado procedimiento en relación con el tránsito ilegal de la frontera de la Federación Rusa? (Art. 322 del Código Penal de la FR).

2.   ¿Se ha incoado procedimiento en relación con el contrabando de armas y munición? (Arts. 188 y 226.1 del Código Penal de la FR).

3.   ¿Se ha incoado procedimiento en relación con el hecho de portar armas de fuego ilegalmente? (Art. 222 del Código Penal de la FR).

 

Copresidente del Partido Político Republicano de Rusia – Partido de la Libertad del Pueblo

Borís Nemtsóv

 

 

El 30 de agosto apareció otro vídeo, también filmado por un kadyrovtsi, en el momento de la limpieza de la localidad de Horlivka. En la grabación se puede ver un grupo de gente armada por las calles, plenamente equipados, hablando en una mezcla de ruso y checheno. “Somos los de la limpieza”, decía el cámara, mientras filmaba al grupo[67].

 

 

 

Foto: Reuters / Maxim Shemetov, sitio web MIROTVORETS

 

 

 

 

Tras la firma de los Acuerdos de Minsk de 5 de septiembre de 2014, un número importante de kadyrovtsy permaneció en la parte del Dombás que controlaban los separatistas. Los testimonios de la presencia de los chechenos en las filas separatistas aparecían sistemática y periódicamente.

 

El 12 de diciembre de 2014 se publicó una entrevista[68] al combatiente checheno apodado Talib, que luchó en el Dombás, en la que amenazaba de muerte al diputado ucraniano Ígor Moseychúk por ofensas a Ramzán Kadýrov. “Está muerto, ha firmado su sentencia de muerte”, afirmó el checheno. “Nosotros, los kadyrovtsy, ayudamos al pueblo eslavo aquí”, añadió.

 

El 19 de noviembre de 2014 aparecieron testimonios documentados de la organización en el Dombás del batallón checheno Muerte, compuesto por veteranos de las fuerzas de seguridad de Kadýrov. Marina Ajmédova, enviada especial del Russkogo Reporter (El reportero ruso) publicó[69] las declaraciones de los cabecillas del batallón, realizadas en su campamento base, en el óblast de Dónetsk. Los combatientes de este batallón habían participado, concretamente, en los enfrentamientos por el aeropuerto de Dónetsk y en la localidad de Ilovaísk. De los miembros de este batallón, según sus comandantes, “el 90 % eran antiguos separatistas” que combatieron en su día al Ejército ruso, pero depusieron las armas “bajo amnistía” y pasaron a pertenecer a la estructura de las fuerzas de seguridad controladas por Kadýrov.

 

Se pudo constatar la identidad de uno de los comandantes del batallón Muerte: se trata de Apti Denisoltánovich Bolotjánov, excomandante de la 3ª Compañía de Patrulla del Batallón Sur de las fuerzas internas de Ministerio del Interior ruso (Unidad de las FF AA 4157, lugar del emplazamiento, Vedeno, República de Chechenia). Tiene el rango de comandante del Ministerio del Interior de Rusia, y en febrero de 2008 fue condecorado mediante un decreto de Kadýrov con la medulla “al mérito ante la República de Chechenia”.

 

El 10 de diciembre de 2014, se publicó un vídeo que demuestra el desplazamiento del batallón Séver (Norte) en el territorio del Dombás. Uno de los comandantes del batallón, apodado Stinger, declaró al respecto que[70] el batallón contaba con “unos 300 combatientes en el óblast de Dónetsk” con experiencia en combate mínima de 10 años. Según sus palabras, hasta un 70 % de los combatientes proceden de grupos especiales de operaciones, dándose la circunstancia de que la mayoría de ellos habían sido condecorados. “Somos soldados del Ejército ruso y las de fuerzas especiales rusas, mayoritariamente, veteranos de operaciones militares”, subrayó.

 

 

 

 

En la imagen, a la izquierda, el comandante del batallón checheno Muerte, Apti Bolotjánov

 

 

Asimismo, en otoño de 2014, se tuvo conocimiento de la existencia de otro grupo organizado de chechenos que luchaban contra el ejército ucraniano en el este del país, al mando del apodado Dikiy (Salvaje). En diciembre de 2014 se publicó una entrevista[71] en la que este combatiente afirmaba que su destacamento tenía su base en la ciudad de Krasnodon, y que le alegraría la llegada al Dombás de Ramzán Kadýrov: “Si estuviera él aquí, en tres meses nos sobraba para poner orden aquí. Nos alegraremos si viene aquí”.

 

El 27 de enero de 2015, Dikiy y sus hombres dieron en una entrevista en un vídeo[72] más datos acerca de su destacamento. Según Dikiy, bajo su mando lo que hay “son mayoritariamente chechenos”. El destacamento participó en las operaciones militares en las proximidades de las localidades de Krasnodon y Shchastya.

 

 

 

Capítulo 6. Cargo 200

 

 

 

Foto: María Turchenkova

 

 

La confrontación armada en el Dombás eleva el número de bajas en ambos lados cada día que pasa. En abril de 2015, la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios documentó la muerte de 6.108 personas en la zona de conflicto, con la particularidad de que en el informe se señala que esos datos son “conservadores”, y no incluyen información sobre los muertos en el periodo de enero-febrero de 2015[73].

 

Desde el comienzo del conflicto, las autoridades rusas han ocultado con celo los datos sobre los ciudadanos rusos muertos en el territorio de Ucrania y, más aún, sobre los militares de nuestro país que participaron en combates. Sin embargo, ha sido imposible ocultar completamente esta información.

 

Así, el 2 de junio de 2014, la fotoperiodista María Turchénkova publicó un reportaje[74] sobre el tránsito de la frontera ruso-ucraniana de un camión con el cartel “Cargo-200” que devolvía a la patria los cuerpos de 31 rusos que habían muerto en mayo en el asalto al aeropuerto de Donetsk. La nacionalidad de los finados la confirmó el dirigente de la autoproclamada RPD, Aleksándr Borodáy. Esta fue, de hecho, la primera prueba documentada de la participación de ciudadanos rusos en la guerra en el Dombás.

 

Además de los ataúdes, Turchénkova consiguió fotografiar algunos informes en la oficina del óblast de Dónetsk con exámenes médicos forenses de muertes de rusos, cuyos cuerpos fueron trasladados al otro lado de la frontera.

 

En concreto, entre los muertos figuraba Yuri Fedórovich Abrósimov, que nació en 1982. También se certificó la defunción de Serguéi Borísovich Zhdánovich, nacido en 1966, conocido instructor retirado del Centro de Operaciones Especiales del FSB ruso, veterano de las guerras de Afganistán y Chechenia. Poco antes de su muerte en Dónetsk, había sido adiestrado en un campo de entrenamiento en el óblast de Rostov.

 

 

 

Los informes de defunción de rusos en la RPD en la batalla del aeropuerto de Dónetsk

 

 

Las autoridades militares de la Federación Rusa admitieron las muertes de soldados, aunque en maniobras en el óblast de Róstov [Federación Rusa]. Los familiares tampoco hicieron demasiado por llamar la atención sobre lo sucedido: tal como pudo saberse de fuentes de Borís Nemtsóv, recibieron una gran suma en compensación, aunque también se les impuso la obligación de confidencialidad.

 

La primera evidencia sobre las muertes en territorio ucraniano de soldados rusos la sacó a la luz el diputado por Pskov Lev Shlosberg, que denunció[75] que el 25 de agosto de 2014, cerca de Pskov, en el cementerio de Vybuty, habían enterrado a dos soldados: Leónid Yúrevich Kichátkin (30.09.1984 – 19.08.2014) y Alexander Sergueyevich Osipov (15.12.1993 – 20.08.2014).

 

 

 

 

En la víspera del funeral, la esposa de Leónid Kichátkin, Oksana, comentó en la red social VKontakte sobre la muerte de su marido: “¡¡¡¡¡¡Se paró la vida!!!!!!!!”. “Ha muerto Lyónya, el funeral es el lunes a las 10 de la mañana en Vybuty. Nos alegrará recibir a los que quieran darle el último adiós”. “El lunes a las 11 de la mañana en el cementerio de Vybuty...”.

 

Sin embargo, pronto estos comentarios fueron eliminados y, en su lugar, apareció un mensaje que decía que Kichátkin estaba vivo: “Mi marido está vivo y sano y ahora está celebrando el bautizo de su hija”[76].

 

La verdad estaba en el primer comentario, como demuestra la aparición en Vybuty de las lápidas de los paracaidistas de Pskov Leónid Kichátkin y Aleksándr Osipov.

 

El ministro de Defensa, Serguéi Shoigú, y el comandante de las VDV [tropas aerotransportadas] Vladímir Shamánov afirman que la 76ª División no tomó parte en operaciones de combate en Ucrania y, por tanto, no sufrió bajas en acción. En cambio, según el testimonio de Lev Schlosberg, hubo funerales por los militares muertos. Además, una semana antes, Vladímir Putin había concedido a los soldados de esta División la orden de Subórov “por desempeñar con éxito misiones de combate de comando y por su valor y heroism”[77].

 

Schlosberg no tardó en difundir nuevas pruebas: la transcripción de conversaciones cifradas de los militares una vez abandonaron las zonas de combate[78]:

 

Voz 2: ¿¡Cuántos han muerto?!

Voz 1: Bueno, casi...

Voz 2: ¿No lo sabes? Más o menos… ¿40, 50, 100…?

Voz 1: 80.

Voz 2: ¿¡Ochenta!?

Voz 1: Uuff... Y a eso, añádele Cheryoja...

Voz 2: ¿Esо es una Compañía…?

Voz 1: Eso… con Cheryoja, con Promezhitsi… todos juntos [nombres de lugares de Pskov].

Voz 2: Porque había rumores, [...], que 140...

Voz 1: ¿Sí? Pues puede ser...

Voz 2: Bueno, eso con Pskov.

Voz 1: Bueno, no sé, eso, junto con Cheryoja, con Promezhitsi… todos.

Voz 2: Espera, vamos a ver, [...], ¿cómo [...] sabemos ahora quiénes están vivos y quiénes están muertos?

Voz 1: Listas. En la lista hay diez que están vivos...”*

 

*[Grabación del audio de las conversaciones de los militares  rusos publicada por L. Shlosberg].

 

 

Después de difundir estos materiales, Shlosberg sufrió un ataque: le propinaron una brutal paliza[79].

 

 

Foto: captura de pantalla de la página personal de Leónid Kichátkin en Vkontakte; foto de la página personal de Ilyá Vasyun en Facebook

 

 

El 29 de agosto se conoció la muerte en territorio ucraniano del paracaidista de Ulyánovsk Nikolái Búshin. La madre de este dijo haberse enterado de su fallecimiento por el canal ruso de televisión Dozhd[80]. Búshin había servido en la unidad militar 73612, con base permanente en Ulyánovsk, y era subcomandante del 4º Pelotón, 4ª Compañía, 31ª Brigada de Asalto Aéreo de la Guardia (Independiente). La fecha estimada de la muerte de Búshin es el 26 de agosto de 2014. Sus compañeros, que habían organizado una colecta de fondos para ayudar a la familia, escribieron en la red social VKontakte que había muerto “defendiendo las fronteras” de nuestra patria. Dos militares que servían en su misma división, Ruslán Ajmétov y Arséniy Ilmítov, habían sido hechos prisioneros por las tropas ucranianas el día anterior.

 

La RBC consiguió obtener más información[81]. La mayor parte de los muertos servían en las unidades VDV [aerotransportadas] que conforman las fuerzas de mantenimiento de paz de la Federación Rusa, cinco mil soldados en total.

 

Estos son los datos confirmados sobre los fallecidos:

 

De la 31ª Brigada de Asalto Aéreo de la Guardia (Independiente), del óblast de Uliánovsk, murieron dos militares: Ilnúr Kilchinbáyev, de la aldea de Almyásovo, y Aleksándr Belózerov, de la localidad de Nóvaya Máyna. Según sus familiares, habían ido de maniobras al óblast de Róstov y murieron el 25 de agosto.

 

De la 98ª Brigada de Asalto Aéreo de la Guardia, con bases en los óblast de Ivánovo y Kostromá, dos militares: Serguéi Seleznyóv (enterrado el 2 de septiembre en Vladímir) y Andréi Pilipchúk, del óblasts de Kostromá. Desde la gerencia del cementerio del óblast de Kostromá comentaron al medio RBC que hubo tres entierros de muertos “en Ucrania” de militares de Kostromá: Serguéi Gerasimóv, 26 años, Alexéi Kasyánov, 32 años y Yevguény Kamenev, 27 años, el 24 y 25 de agosto y el 3 de septiembre.

 

De la 76ª Brigada de Asalto Aéreo de la Guardia, óblast de Pskov, además de Leónid Kichátkin y Aleksándr Osipov, a los que se había referido Shlosberg en su denuncia, la RBC informó sobre las muertes de Ánton Korolénko (Voronézh), Dmítri Gánin (Oremburgo) y Maxím Mézentsev (Komi).

 

De la 7ª Brigada de Asalto Aéreo de la Guardia, Novorosíisk, murió Nikolái Sharabórin, de Chitá.

 

De la 106ª Brigada Aerotransportada (VDV), óblast de Ryazán, un paracaidista apellidado Maksútov.

 

También sufrieron bajas en el Dombás las brigadas motorizadas: la 21ª, del óblast de Oremburgo; la 9ª, de Nízhny Nóvgorod; la 17ª y la 18ª, de Chechenia. Aparecieron en los medios locales informaciones sobre las muertes de Vadím Lariónov, Konstantín Kúzmin, Marcel Araptánov, Vasíly Karaváev, Armin Davóyan y Aleksándr Vorónov o bien “en la frontera con Ucrania” o durante las maniobras que tuvieron lugar en el óblast de Róstov.

 

 

 

Los cuerpos de los rusos muertos en el Dombás regresaron a su tierra natal en camiones con el rótulo “Cargo-200”

 

 

El medio local AiF Prikamye (Perm) informó sobre el funeral del soldado conscripto Vasíly Karaváev[82]. Lo trasladaron al pueblo de Kuva, distrito de Kudymkársk (Perm) el 5 de septiembre. Pocos días antes, había aparecido en la red social un post de Nadézhda Otinov, que escribió que su primo Vasíly Karaváev, de 20 años, fue herido en un bombardeo el 21 de agosto en Dónetsk, y murió cinco días después en un hospital del óblast de Róstov a consecuencia de dicha herida.

 

Dos miembros del Consejo Presidencial de Derechos Humanos de Rusia para la Sociedad Civil y los Derechos Humanos, Ella Polyákova y Serguéi Krivénko, afirmaron, respecto a las bajas de militares rusos en el Dombás, que, según sus datos, habían perdido la vida más de cien soldados[83]. Se trataría de paracaidistas rusos que cayeron bajo el fuego el 13 de agosto cerca de la ciudad de Snizhné, en el óblast de Donetsk.

 

Lev Schlosberg remitió el 16 de septiembre de 2014 una interpelación parlamentaria a la Oficina Central de la Fiscalía Militar de la Federación Rusa en la que formulaba preguntas en relación con el destino de los militares de la 76ª División Aerotransportada. Schlosberg identificó 12 nombres de paracaidistas, constatando los datos de sus muertes y entierros, aunque no las causas ni las circunstancias. Son estos: Aleksándr Baránov, Serguéi Vólkov, Dmítri Gánin, Vasíly Gerasimchúk, Alexéy Karpénko, Tleuzhán Kinibáyev, Leónid Kichátkin, Ánton Korolénko, Aleksándr Kulikóv, Maxím Mézentsev, Aleksándr Osipov, Iván Sokól[84]. En la respuesta, la fiscalía comunicó[85] a Schlosberg que ya se habían esclarecido las circunstancias de las muertes de los militares, y que fallecieron fuera de los lugares de su emplazamiento permanente. Tampoco se apreciaron infracciones de la ley por parte de fiscal militar; las familias reciben asistencia social, pero no era posible revelar el resto de información solicitada ya que constituía secreto de Estado.

 

El 27 de enero de 2015, Borís Nemtsóv envió una solicitud oficial a Oficina del Fiscal General de la Federación de Rusia. Solicitaba comprobar la información relativa a las muertes en territorio ucraniano de militares rusos. Exactamente un mes después, Borís Nemtsóv fue asesinado, pero el fiscal general jamás llegó a responder a su requerimiento político.

 

 

 

 

Estimado Yury Yakovlevich

 

En los últimos seis meses han aparecido en diversos medios informaciones relativas a la participación en acciones de combate en Ucrania de fuerzas armadas rusas.

 

En concreto, en la publicación Pskóvskaya Gubérniya nº. 33 (705) de 2 de agosto – 2 de septiembre de 2014, apareció una información acerca de los entierros de dos paracaidistas rusos presuntamente muertos en Ucrania. En esa misma publicación, en el nº. 34 (706) de 2 de septiembre de 2014, se cita la transcripción de una conversación entre dos sujetos acerca de combates en Ucrania en la que mencionan las bajas sufridas por las fuerzas armadas rusas. En el material se menciona que la conversación es entre dos paracaidistas de la 76ª División de Asalto Aéreo.

 

En la investigación de la RBC de 2/10/2014 aparece información relativa a militares rusos muertos, heridos o desaparecidos en Ucrania, la mayoría de los cuales sirve en las cinco unidades de las Fuerzas Aerotransportadas que constituyen el conjunto de las fuerzas rusas de mantenimiento de paz (el material de la investigación puede consultarse en su sitio web, en la dirección siguiente: http://top.rbc.ru/politics/02/10/2014/542c0dcfcbb20f5d06c1d87a).

 

También ha informado al respecto el canal TV Dozhd, en un reportaje sobre los paracaidistas de Kostromá capturados en Ucrania, y sobre el soldado de Ulyánovsk muerto en combate. Se emitió el 29 de agosto de 2014 (el material de la investigación puede consultarse en su sitio web, en la dirección siguiente http://tvain.ru/articles/ekskljuziv_dozhda_nam_skazali_shto_my_na_uchenijah_a_na_uchenijah_pojmite_my_streljaem_po_kartonkam_a_ne_po_zhivym_ljudjaminterju_s_zaderzhannymi_kostromskimi_desantnikami-374751/). Además, TV Dozhd realizó encuestas sobre la participación de militares rusos en el conflicto ucraniano. (Pueden consultarse en su sitio web:

http://tvain.ru/soldat).

 

El medio escrito Esquire publicó material detallado sobre la presencia militar rusa en Ucrania el 26 de diciembre de 2014. Los autores del material reconstruyeron el periplo bélico día a día del paracaidista Nikolái Kozlov, que resultó herido en combate (el material de la investigación puede consultarse en el sitio web de la revista en la dirección: http://equire.ru/300).

 

En la publicación letona en lengua rusa Spectrum recogen una información detallada relativa a oficial del Ejército ruso que se presentó como un miembro las fuerzas especiales (GRU). Se describe el modo en que las spetsnaz [fuerzas especiales] llevaron a cabo durante el verano una serie de operaciones militares Ucrania. (El material de la investigación puede consultarse en el sitio web de este medio, en la dirección:

http://vk.com/away.php?to=http%3A%2F%2Fspktr.delfi.lv%2Fnovosit%2Frusskij-specnazrabotate-tut-rasskaz-kontraktnika=ob-operaciyah-na-ukraine.d%3Fid%3D45387620%23ixzz30OYQU3pG6).

 

Además, la revista Newsweek publicó una entrevista anónima a un militar ruso. Uno de los paracaidistas rusos cuyo cuartel se menciona en el artículo admite que estaba en la idea de que iban de maniobras, aunque, finalmente, participó en combates en Ucrania. (El texto se encuentra en el sitio web de la revista, en la dirección: http://www.newsweek.com/2014/09/19/russian-soldiers-reveal-truth-behind-putins-secret-war-269227.html).

 

Con fundamento en el art. 144, apartado 2º del Código de Procedimiento Penal de la FR, art. 21, apartado 2º de la Ley federal sobre Fiscalía de la Federación Rusa, de 17 de enero 1992 número 2202-I, y con arreglo a la Ley federal sobre Procedimiento de Revisión con Participación Ciudadana de 2/5/2006, n.º 59, suplico se investigue la veracidad de los hechos aparecidos en los medios antes citados. Y, en caso de comprobarse la veracidad de los mismos, las posibles implicaciones de los hechos descritos perpetrados por militares en relación con la Ley federal sobre Servicio Militar y el Decreto Presidencial de la Federación de Rusia sobre Procedimiento del Servicio Militar, y la Carta de las Naciones Unidas en lo que respecta al quebrantamiento de la paz o actos de agresión, y al cumplimiento de los tratados internacionales.

 

Asimismo, en caso de confirmarse la autenticidad de los hechos, suplico se investiguen las evidencias por si concurriese delito tipificado en los arts. del Código Penal de la FR 337 (abandono no autorizado del lugar de servicio), 338 (deserción), 353 (planificación, preparación, instigación o ejecución de guerra o agresión militar), 359 (actuación como mercenario), 348 (malversación de), 356 (uso prohibido de medios y métodos de guerra).

 

 

 

Copresidente del Partido RPR-PARNAS

Diputado de la Duma Regional, Yaroslavl

 

 B. E. Nemtsóv

 

[Requerimiento de Borís Nemtsóv a la Fiscalía General de la Federación Rusa solicitando verificar la información sobre la participación de las tropas rusas en los combates en el este de Ucrania].

 

 

Capítulo 7. El depósito militar de Putin

 

 

Foto: Yevguéni Féldman / Nóvaya Gazéta

 

 

En una conversación con periodistas, el 4 de marzo de 2014, Vladímir Putin negó la participación de militares rusos en el bloqueo de las tropas ucranianas en la península de Crimea.

 

Según el presidente, tales acciones las llevaron a cabo las “fuerzas de autodefensa local”, y, para explicar el hecho de que sus uniformes fuesen parecidos a los del Ejército ruso, adujo que dichos uniformes se podían conseguir en cualquier tienda, o en cualquier depósito militar…[86].

 

Un año después, Vladímir Putin se ha desmentido a sí mismo en público en la víspera de la anexión de Crimea a Rusia, y ha confirmado la implicación de militares rusos en los bloqueos de instalaciones militares en la península[87]. Sin embargo, el aforismo del “almacén militar de Putin” sigue vigente en la actualidad, ya que, desde la primavera de 2014, ha habido un flujo constante de contingentes masivos de armas y vehículos blindados rusos hacia el este de Ucrania, que se han empleado contra los soldados ucranianos.

 

A día de hoy, las llamadas “milicias” del Dombás disponen de un enorme surtido de armas, incluidos tanques, sistemas de artillería autopropulsados o sistemas de lanzamiento de misiles. El establishment ruso ha negado que exista semejante flujo de armamento hacia el Dombás. Los líderes de los separatistas aseguran que todo el armamento y equipos militares las capturaron como botín de guerra al Ejército ucraniano[88]. Pero los testimonios obtenidos desmienten la afirmación anterior.

 

La identificación de los equipos y el armamento es complicada por el hecho de que tanto las fuerzas armadas rusas como las ucranianas han empleado el mismo tipo de armamento y equipo de la antigua URSS. A menudo, cambiando los distintivos y los números de identificador, se elimina la posibilidad de demostrar la procedencia de la Federación Rusa. Pero, aun así, existen pruebas de la presencia de armamento ruso en el Dombás.

 

En el protocolo del acuerdo de paz de Minsk de 14 de septiembre de 2014 que suscribieron los miembros del grupo de contacto, entre los que se encontraba el embajador ruso en Kyiv, Mijaíl Zurábov, se exige “la retirada de la línea de combate de los sistemas de artillería de calibre superior a 100 mm a la distancia de su máximo alcance, en particular: [los sistemas] Tornado–G, a 40 km; los lanzacohetes múltiples Tornado–U, a 70 km; los Tornado–S, a 120 km[89]”.

 

También se hizo mención al Tornado–S en los segundos acuerdos de Minsk, los cuales, como es sabido, fueron resultado de las negociaciones nocturnas que mantuvieron los líderes de Alemania, Francia, Ucrania y Rusia. Los llamados acuerdos de Minsk 2 estipulaban asimismo la “retirada de todo el armamento pesado por ambas partes y a la misma distancia con el fin de crear una zona de seguridad de un mínimo de 50 kilómetros de anchura cada bando, uno de otro, para los sistemas de artillería del calibre de 100 mm o superior, una zona de seguridad de 70 kilómetros de anchura para sistemas de lanzacohetes múltiples y de 140 kilómetros de anchura en el caso de los sistemas Tornado–S”[90].

 

 

 

 

Sistema lanzacohetes múltiple Tornado de fabricación rusa. Foto: http://smitsmitty.livejournal.com

 

 

Al firmar estos documentos, los representantes del gobierno ruso reconocieron de hecho y oficialmente el envío de armamento a Ucrania. La cuestión es que el sistema uniforme de disparos de volea del Tornado (letras G, S, y U indican que la modificación específica del calibre corresponde a los [sistemas] MLRS [acrónimo en inglés de sistemas de lanzacohetes múltiples] Grad [Granizo], Smerch [Tornado] y Uragan [Huracán]) se diseña en Rusia, y no se ha enviado a ningún otro gobierno extranjero. Además, de acuerdo con otras fuentes “abiertas”, en 2012, únicamente el MLRS Tornado-G se había aceptado en el arsenal de las fuerzas armadas rusas. El Tornado-S que se mencionaba en los acuerdos Minsk 2 existe probablemente en forma de prototipo. Y este tipo de armamento no sólo acabó en manos de los separatistas del Dombás, sino que, además, apareció en un acuerdo internacional suscrito por Putin.

 

 

 

Imagen: Tanque ruso T-72B3 capturado por las fuerzas armadas ucranianas a los separatistas:

http://smitsmitty.livejournal.comh

 

 

Al mismo tiempo, la naturaleza y la intensidad de los combates no permite otra opción que la de suministrar continuamente munición a los “separatistas” desde Rusia. El “exministro de Defensa” de la autoproclamada RPD, Ígor Gírkin, declaró que, en febrero, durante la ejecución de la operación de Deváltseve, uno de los “batallones de artillería” de los “separatistas” llegó a lanzar hasta 150,1 toneladas de munición en un día[91]. Para transportar semejante cantidad de munición se necesitan al menos 50 camiones. Este dato lo confirman los estándares de gasto de munición. Por ejemplo, en una salva con el sistema Grad se disparan 36 proyectiles, cada una con un peso de 56,5 kilos. Por lo tanto, el peso total de una salva es de más de dos toneladas. En general, un vehículo puede transportar hasta una reserva y media de municiones.

 

Y la situación es similar en el caso de la munición de los tanques. El peso de una ronda de munición es de poco más de una tonelada. En el caso de combates intensos (como lo fue el de la batalla de Deváltseve a principios de 2015), una ronda es lo que se dispara en un solo día.

 

Queda pendiente determinar el número de tanques y sistemas múltiples lanzacohetes en poder de los separatistas. Según el experto del Instituto de Análisis Político y Militar Aleksándr Jramchíjin[92], después de los primeros acuerdos de Minsk, se registró la presencia, en manos de las bandas armadas de la RPD y la RPL (sin contar las pérdidas), de 83 tanques, 83 BMP y BMD, 68 BTR [transporte blindado], 33 cañones autopropulsados, 31 piezas de artillería de remolque, 11 MLRS, 4 SAM [sistemas de misiles antiaéreos] (3 Strela-10, 1 Osa). De esta cantidad, según los datos del experto, 23 tanques, 56 BMP y BMD, 26 BTR, 19 cañones autopropulsados, 17 piezas de artillería de remolque y 2 MLRS habían sido capturados por los separatistas a las fuerzas armadas ucranianas. Jramchíjin admite que el resto del armamento se envió desde Rusia; aunque no descarta la hipótesis de que dicho armamento pudieron habérselo “comprador” a militares ucranianos corruptos.

 

Sea como fuere, de lo que se trata es de garantizar el abastecimiento de munición para, al menos, ochenta tanques, una docena de MLRS y dos docenas de sistemas de artillería autopropulsados. Incluso si se acepta la hipótesis de que los separatistas capturaron este arsenal o compraron armas a militares ucranianos corruptos, es imposible admitir que los convoyes de camiones militares recorran en ambas direcciones libremente el frente de guerra en pleno combate...

 

Existe un informe de ARES[93] [agencia de servicios  de investigación sobre armamento] en el que se mencionan diversos datos sobre suministros de distintos tipos de armas rusas en territorio ucraniano. Por ejemplo, el informe incluía una mención a los disparos efectuados desde el lanzagranadas antitanque RPG-7: de sus marcas se observa que se fabricaron en la planta de Degtyarev, ubicada en Kovrov, en 2001. Además, se menciona que los soldados ucranianos se hicieron con un lanzallamas МРО-А equipado con munición termobárica (de detonación por volumen). Este tipo de arma rusa no se había exportado a ningún otro país.

 

 

 

Imagen: sistema Pantsir-S1 de misiles antiaéreos capturado por los separatistas en Luhánsk. Captura de pantalla del vídeo del usuario de YouTube parazitarium

 

 

También se ha documentado la presencia en el Dombás de los tanques T2B3, el modelo más reciente y mejorado de la antiguos tanques producidos en Rusia a finales de 2013 y que tampoco se habían exportado nunca. Concretamente, la confirmación de la presencia de un tanque T-72B3 se fechó el 27 de agosto de 2014, día en el que se publicó un vídeo[94] en donde podía verse a los soldados ucranianos exhibir un tanque T-72B3 capturado cerca de Ilovaísk junto con la documentación que confirmaba que el tanque pertenecía a las fuerzas armadas rusas.

 

Y otra evidencia más de la presencia de armamento y equipos militares rusos en Ucrania es el vídeo que se grabó en Luhánsk capital, en poder de los separatistas: a mediados de 2015, las cámaras de videovigilancia registraron[95] el movimiento, en la calle Oboronnaya, de un sistema antiaéreo autopropulsado Pantsir-S1 de lanzamiento de misiles antiaéreos y misiles tierra aire.

 

Se trata de un sistema fabricado por la industria militar rusa que se ha exportado a ciertos países. Sin embargo, aparte de Rusia, ninguno es fronterizo con Ucrania. Por tanto, este sistema solo pudo haber llegado al Dombás a través de la frontera ruso-ucraniana.

 

Pese a los desmentidos oficiales del Kremlin, se está aprovisionando a los separatistas con armamento ruso, el cual se emplea de forma activa contra el ejército ucraniano. Y no cabe otra calificación para el hecho de suministrar armas en una zona de conflicto que la de intervención militar en los asuntos de un estado vecino.

 

 

Capítulo 8. ¿Quién derribó el Boeing?

 

 

Foto: Reuters / Maxim Zmeyev

 

 

El 17 de julio de 2014 derribaron un Boeing 777 de Malaysia Airlines (vuelo MH17 Ámsterdam Kuala-Lumpur) en la zona del conflicto armado en el este de Ucrania.

 

El lugar de la catástrofe: la parte más oriental del óblast de Dónetsk, a las afueras de la localidad de Grábove, próxima a Torez. Murieron las 298 personas (283 pasajeros y 15 miembros de la tripulación) a bordo.

 

El hecho de la destrucción instantánea (mediante una explosión) del avión, y sobre una zona de conflicto bélico, dejó claro desde el primer momento[96] que el Boeing había sido derribado, descartándose otras opciones tales como causas técnicas[97] o error humano (posible error del piloto o de los servicios de tierra).

 

 

Las declaraciones de los separatistas

 

Desde el comienzo de las hostilidades en el este de Ucrania, los medios de comunicación rusos habían ido informando regularmente sobre cada derribo de aviones y helicópteros de las fuerzas aéreas ucranianas por parte de los separatistas prorrusos. En total, desde principios de mayo y hasta el 17 de junio de 2014, 4 helicópteros (un Mi-24 los días 2 y 5 de mayo[98], un Mi-8 el 29 de mayo[99], otro Mi-8 el 24 de junio[100]) y 3 aviones (un AN-30 el 6 de junio[101], un IL-76 el 14 de junio[102], un AN-26 el 14 de julio[103]).

 

El 17 de julio, la fecha de la catástrofe aérea del Boeing-777, las agencias estatales de noticias rusas ITAR-TASS y RIA Nóvosti informaron de que “las defensas populares” habían derribado un AN-26 cerca de Torez[104]. El mismo día, por la tarde, el entonces Ministro de Defensa de la autoproclamada RPD, Ígor Gírkin (Strélkov), publicó en las redes sociales que los “milicianos” habían logrado abatir un avión[105]. Tanto los separatistas como los medios rusos indicaron con bastante precisión la localización (cercanías de Torez) y la hora del derribo (aproximadamente, las 16:00, hora local), datos que coinciden con el accidente del Boeing-777[106], identificándolo como un AN-26 ucraniano. Sin embargo, esa noche, cuando se hizo evidente lo que en realidad había sucedido, cesaron tales declaraciones.

 

Unos días antes, los medios de comunicación del Kremlin, entre ellos, Rossiya-24 y NTV[107], habían comenzado a informar a la audiencia rusa de que los separatistas del Dombás disponían de sistemas de misiles antiaéreos Buk. En concreto, así lo dijo Aleksándr Jodakóvskiy, uno de los cabecillas separatistas, a Reuters. Sin embargo, al día siguiente, lo desmintió, por lo que la agencia alemana tuvo que hacer pública la grabación[108] para confirmar las declaraciones: las milicias del Dombás realmente disponían de sistemas Buk.

 

Vitáliy Chúrkin, representante de la Federación Rusia ante las Naciones Unidas, reconoció indirectamente[109] la responsabilidad de las milicias prorrusas en la tragedia: “Los del este (de Ucrania) dijeron que habían derribado un avión militar. Si creyeron que lo habían derribado, es que fue un error. Y, si fue un error, pues entonces, no ha sido un acto terrorista”,  afirmó Chúrkin.

 

 

La eliminación de huellas

 

Tras el derribo del Boeing, los medios rusos comenzaron a repicar una serie de versiones diferentes. Lo que hizo la propaganda del Kremlin fue lanzar una campaña informativa a modo de “cortina de humo” que enmascarase la investigación de las verdaderas causas. El propósito de esta campaña era ocultar la implicación de los separatistas prorrusos.

 

Cuatro días después, el Pervy Kanal (Primer Canal) de la televisión rusa, emitió la versión del Estado Mayor de la Federación de Rusia, que apuntaba a que el Boeing lo había derribado un avión de combate [ataque a tierra] SU-25 [Sujói] ucraniano[110]. Esta hipótesis la refutó[111] Vadím Lukashévich, experto en eficacia de sistemas aéreos: “El SU-25 es un avión de ataque y su función es de apoyo a la infantería de tierra en el campo de combate. Pretender que un SU-25 derribó un avión que volaba a once mil metros de altura simplemente no es serio… según mi punto de vista, no es viable. Es más, ya me gustaría conocer a esos testigos que, desde tierra, son capaces de ver un avión volando a once mil metros e identificar exactamente el tipo de avión…”.

 

El general que diseñó el SU-25, Vladímir Bábak, calificó las palabras como un “intento de ocultar la verdad”[112]. Este avión de combate podría atacar un Boeing a una altura de tres a cuatro mil metros, pero no tiene capacidad para derribar un avión a 10.500 metros.

 

Otra “version” impactante fue la del propagandista del Kremlin Mijaíl Leontiév. El 14 de noviembre de 2014, en el programa televisivo Odnakó del Pervy Kanal dijo[113] disponer de una “foto sensacional” que, presuntamente, habría tomado un “satélite espía extranjero” en los últimos segundos de vuelo sobre territorio ucraniano. Esta foto, según la opinión de Leontiév, confirmaría que el Boeing había sido derribado por un caza MiG-29. La fotografía apareció publicada en numerosos medios de comunicación rusos.

 

Sin embargo, la fotografía resultó ser falsa. Los expertos detectaron signos de falsificación[114]: el plano general lo habían elaborado a partir de fotos de Google Maps tomadas el 28/8/2012; pero, para el zoom, habían usado una fotografía de Yandex Maps de 2012. En el collage también se utilizó la fotografía de un avión militar parecido al SU-25, pese a que en el reportaje del Pervy Kanal habían mencionado el MiG-29. Tampoco coincide el presunto lugar del incidente. En la imagen se ve el aeropuerto de Donetsk, a 50 kilómetros aproximadamente de donde ocurrió. La hora que aparece es 1:19:47, pero, en realidad, en ese momento en Ucrania ya había anochecido. Y el Boeing 777 malaisio fue derribado a las 16:20, hora local.

 

Los intentos del Kremlin de influir en la opinión pública y de crear confusión en la investigación no han logrado evitar establecer las verdaderas causas de la tragedia.

 

 

La investigación

 

Los países que han perdido a sus ciudadanos en la tragedia han sido los más interesados en hallar la verdad e identificar a los culpables. Por ello, los familiares y los medios de comunicación europeos han realizado sus propias investigaciones independientes, reunido objetos y recogido testimonios.

 

De acuerdo con los datos de la organización de periodistas de investigación CORRECT!V publicados en enero de 2015[115], la catástrofe aérea del Boeing 777, vuelo MH17 de Malaysian Airlines, se produjo al ser derribado como resultado del lanzamiento de un misil desde un sistema Buk M1 antiaéreo. Basándose en testimonios de un experto militar, los periodistas concluyeron que no pudo haber sido abatido por un avión de combate. Mediante el análisis de los vídeos, fotografías, testimonios e inspecciones sobre el terreno, se trasladó el sistema SAM Buk М1 desde la localidad rusa de Kursk hasta el emplazamiento desde donde se disparó el proyectil. El propósito fue emplearlo en apoyo de la defensa [antiaérea] de las divisiones de tanques de la Federación Rusa que, en aquel momento, llevaban a cabo misiones de combate en Ucrania, aunque ocultando sus distintivos. A la pregunta de los investigadores sobre quién pudo haber lanzado el misil, todos los expertos, incluidos los propios exmilitares de la Brigada 53ª de Kursk, respondieron que los separatistas no tenían capacidad para utilizar el sistema. “No hay ninguna duda posible acerca de que la orden de disparar al MH17 la dio un oficial del Ejército ruso”, concluyeron los autores de la investigación.

 

En marzo de 2015 se publicaron diversos datos que confirmaban que el Boeing había sido derribado por un sistema SAM Buk desde territorio controlado por los separatistas.

 

En particular, los periodistas de las cadenas de la televisión alemanas WDR y TBK y del medio escrito SüdDeutsche Zeitung se desplazaron a la localidad de Snizhné, cerca del lugar de los hechos, y entrevistaron sus habitantes. Los testigos declararon[116] que el 17 de julio observaron el lanzamiento de un misil antiaéreo desde tierra, pero “no dijeron nada antes porque tenían miedo de que nadie los creyese”. Uno dijo textualmente: “Oímos una explosión que venía de Stepanóvka. Después, un siseo, y, más tarde, una explosión en el aire…”. En el lugar desde el que se estima que se disparó el misil había marcas de surcos hechos posteriormente.

 

 

Las estelas sobre Torez[117]

 

Otra evidencia documentada son las fotografías que tomó un residente de la localidad de Torez tres o cuatro minutos después de producirse el lanzamiento del misil. En ellas se observa el trazado del misil en el aire en el tramo inicial de su trayectoria.

 

Dicha estela, descrita por los testigos como “una columna de humo”, fue observada por muchos de los residentes locales. Estos testimonios[118] han sido confirmados por las declaraciones que obtuvieron los corresponsales de la agencia Reuters cuando entrevistaron a los residentes de la localidad de Krasniy Oktyabr, sobre cuyas cabezas había pasado el misil.

 

Pocas horas después de la catástrofe, apareció en las redes sociales una fotografía que había tomado un residente de la zona en la que se veía la estela del lanzamiento del misil.

 

La imagen ha sido escrupulosamente analizada por los expertos de Bellingcat, una comunidad de investigadores, cuyas conclusiones confirmaron su indudable autenticidad[119] [120].

 

 

[“El testigo tomó la fotografía en el momento en que se disparó el misil”.

En el horizonte está el cable entre la separación entre Lutugino y Tsof #torez #Snezhnoye].

Foto: Captura de pantalla del usuario de Twitter @WowihaY

 

 

El periodista ruso Serguéi Parjoménko logró encontrar al autor de la fotografía y obtener el original.

 

Tras examinar los archivos .jpeg (y, sobre todo, los archivos .NEF en formato RAW de la fotografía) quedó patente que no contenía ningún tipo de “mancha” ni “borrones” que al principio parecieron sospechosos a los escépticos. Todos estos “defectos” se habían producido al comprimirse las dimensiones de la imagen original para poder subir la foto a Twitter. El original de la imagen se ve mucho más claro que la versión publicada el 17 de junio 2014. Además, la fotografía había sido “oscurecida” antes de ser publicada en la red social para hacer más visible la columna de humo.

 

 

Foto original de las estelas del misil que derribó el Boeing MH-17. Publicada por Serguéi Parjoménko

Foto: del LiveJournal de Serguéi Parjoménko

 

 

El autor de la imagen comentó lo siguiente sobre las circunstancias en las cuales se hizo la foto: “Por la tarde, cuando estaba en mi piso en las afueras de Torez, escuché un estruendo, mucho más fuerte que los habituales sonidos de artillería, mortero, o misiles Grad. Me fui corriendo hacia la ventana y vi que el viento dispersaba lentamente una columna de humo sobre el horizonte. La cámara estaba en el alféizar. La cogí y luego subí corriendo por la escalera al tejado de la casa para poder captar una imagen desde allí. Hice la primera foto. Vi que se veían los cables eléctricos. Amplié el zoom al máximo e hice la segunda. Después me di la vuelta y vi que, desde la otra dirección, al norte (es decir en la dirección de Grabovo) se formaba una columna de humo oscura y densa. Pensé que lo que había pasado era que un misil le había dado a alguna gasolinera o un depósito de combustible. Entonces, me desplacé hacia otra parte del tejado, donde no había cables ni antenas, para fotografiar desde allí. Tardé tres minutos, e hice la tercera foto. No sabía que había captado el humo de un avión recién estrellado, porque no había visto ninguno. Por eso ya no hice más fotos: si hubiese sabido, habría hecho más. Pero solo supe lo que había pasado unas horas después. Entonces, mandé las imágenes a un amigo que luego las subió a Twitter”.

 

En los archivos NEF de las fotografías se encontraban todos los datos relativos a la cámara utilizada, sus ajustes, exposición y, además, la hora en que se había tomado cada una: “Foto 1”, 2014-07-17, 16:25:41.50; “Foto 2”, 2014-07, 17 16:25:48.30; “Foto 3”, 2014-07-17, 16:30:06.50. Estos instantes corresponden a entre los seis y los diez minutos posteriores a la hora oficialmente considerada como la del derribo del Boeing MH17.

 

Éstos son algunos de los detalles claramente visibles en el paisaje:

 

B. Granja en la parte central del campo.

C., D. Grandes árboles aislados.

Е. Varias casas [dachas] en primer plano.

F. Otro grupo de dachas algo más alejado.

Н., I., J. Postes de electricidad de baja tension.

К. Antigua mina de carbón cubierta de árboles y arbustos.

L., М., N. Postes (voluminosos) de alta tension.

P. Grupo de grandes árboles, en lontananza.

Q. Tejado de un edificio industrial.

 

 

 

 

En otra fotografía con panorama más amplio algunos detalles marcados en la anterior se ven aún más claramente:

 

F. Las mismas dachas “más alejadas” que se veían en la primera fotografía.

Н. El mismo poste de electricidad más alto.

L., М., N. Los mismos postes de alto voltaje.

Р. Los grandes árboles de la primera fotografía, fácilmente reconocibles.

 

 

 

 

 

            Imagen: Algunos de los elementos claramente distinguibles en el paisaje

 

 

El siguiente paso del análisis es la identificación de estos detalles mediante las imágenes de los satélites. Disponemos de un gran número de ellas, de buena calidad y en alta resolución y, por otra parte, sus usuarios pueden obtenerlas a través del programa Google Earth.

 

El punto A en el fotograma representa la posición original del autor de las imágenes. Y en el fragmento de satélite pueden encontrarse todos y cada uno de los objetos reflejados en la fotografía: la granja, los árboles, los dos grupos de dachas, los postes y torres de electricidad, el edificio industrial, etcétera (están marcados con las mismas letras que en las fotografías originales). De este modo se confirma que el autor de las fotografías indicó correctamente su posición a la hora de fotografiar.

 

Es posible trazar un “eje imaginario” que permitió al fotógrafo seguir el humo negro que ya se estaba levantando y que iba desplazando el viento. En las fotografías puede verse en la dirección de la torre de alto voltaje que aparece marcada con la letra M. El eje (X-Y) también se puede trazar en el mapa del satélite: desde el punto en el que se tomaron las fotografías a través del poste de electricidad más alto. Para poder comparar los datos, el eje también ha sido marcado. Y, la conclusión lógica, que el emplazamiento desde el que se disparó el misil que derribó el Boeing se encuentra justo en este eje imaginario o en sus alrededores.

 

 

Foto: LiveJournal Serguéi Parjoménko

 

 

Puede afirmarse con alto grado de probabilidad que el sistema Buk desde el que se produjo el disparo fatal estaba ubicado en el área indicada (imagen superior).

 

Se trata de una zona de campo llana, cerca de la carretera. En su borde izquierdo pueden distinguirse claramente los rastros visibles de las maniobras dejadas por equipo pesado y un tramo extenso de tierra negra, quemada, parcialmente arada. Este emplazamiento es idóneo para un sistema de lanzamiento de misiles: por la carretera se puede acceder a dicha posición a través de una estrecha aunque densa arboleda que la oculta de la vista. Y otro dato importante: la carretera conduce directamente a Snizhné, en donde, en junio de 2014, se había fotografiado y grabado en vídeo[121] varias ocasiones un sistema Buk.

 

El 30 de marzo del 2015, el Comité Internacional de Investigación, compuesto por expertos de Australia, Bélgica, Malaisia, los Países Bajos y Ucrania, y que llevó a cabo la investigación penal y jurídica sobre las causas y circunstancias del derribo[122] emitió una declaración en la que se afirmaba que la versión más probable es que el Boeing fue abatido por el impacto de un misil lanzado desde un sistema Buk trasladado desde Rusia y puesto a disposición de los separatistas.

 

 

Capítulo 9. Quién dirige el Dombás

 

 

Foto: Reuters / Alexéi Nikolsky / Ria Nóvosti/ Pool

 

 

En abril de 2014, las “repúblicas populares” de Dónetsk y Luhánsk proclamaron su independencia y se declararon insumisas frente a las autoridades ucranianas. Sin embargo, el hecho de promulgar su soberanía no fue más que una declaración formal. A decir verdad, la RPD y RPL se encuentran bajo la dirección externa de la oficialidad moscovita: en ellas, las decisiones clave dependen de los funcionarios y tecnócratas rusos. En este sentido, el Kremlin no ha reconocido jurídicamente la soberanía de las autoproclamadas repúblicas y, oficialmente, las sigue considerando parte del territorio ucraniano.

 

Inmediatamente después del referéndum sobre la independencia de la RPD, en mayo de 2014, se configuraron los órganos de poder en su estructura interna. El puesto clave al mando de la “República de Donetsk” lo ocupó un ciudadano ruso, el moscovita Aleksándr Borodáy, al frente del Consejo de Ministros de la RPD. En la RPL, otro ciudadano ruso, Marat Bashírov, ocupó el cargo equivalente; hablamos de un tecnócrata que colabora con el gobierno de la Federación Rusa (FR).

 

Previamente, habían aparecido en Ucrania otros ciudadanos rusos que desempeñaron un papel crucial en la organización de la insurgencia armada contra el gobierno regional del Dombás. En concreto, adquirió una gran notoriedad el oficial retirado de los servicios de inteligencia rusos Ígor Gírkin (Strélkov), quien se integró con éxito en la operación para anexionar Crimea a la FR y fundó un destacamento armado de separatistas en la ciudad de Sloviansk, manteniéndola bajo su control durante un tiempo, y repeliendo el ataque de las fuerzas de seguridad ucranianas.

 

Borodáy y Gírkin no se acaban de conocer. Gírkin estuvo al frente, en su momento, del servicio de seguridad del fondo de inversión Marshall Capital, propiedad del empresario ruso Konstantin Malofeev[123]. Simultáneamente, Aleksándr Borodáy trabajaba como consejero de dicho fondo.

 

Las fuerzas del orden ucranianas consideran a Malofeev como uno de los principales patrocinadores de las bandas armadas que operan en el este de Ucrania. En julio de 2014, se le interpuso una querella como sospechoso de “la creación de fuerzas paramilitares o armadas no contempladas por la ley (art. 260 del Código Penal ucraniano)”[124].

 

Borodáy y Gírkin llegaron al Dombás a principios de mayo, tras la anexión de Crimea a la FR. En este sentido, Borodáy no ocultó que frecuentaba Moscú, ni tampoco que coordinaba su actividad en territorio ucraniano con los burócratas rusos. El 16 de junio de 2014 anunció sin rodeos: “Me atrevo a asegurar que desde el gobierno ruso entienden a la perfección cómo solucionar los problemas de la RPD, y están altamente cualificados para sofocarlos. Asimismo, conozco y respeto desde hace mucho tiempo al asesor del presidente, Vladislav Surkov, que siempre otorga un respaldo firme a la RPD. Sin temor a exagerar, Surkov es nuestro hombre en el Kremlin”[125].

 

Un segundo hecho nos confirma que las decisiones sobre el cuadro de mando de la RPD dependen de los burócratas moscovitas. Así, el 18 de julio de 2014, Denís Pushilin presentó la dimisión de su cargo de presidente del consejo del Sóviet Popular de la RPD. El Vicepresidente del «Parlamento de la república», Vladímir Makovich, al comentar la dimisión de su colega, afirmó que la renuncia había sido dictada desde Moscú[126].

 

A menudo, los cuadros de reemplazo para la RPD y la RPL sirvieron a los proyectos socio-políticos directamente ligados al Kremlin. Por ejemplo, el puesto de viceministro de Energía de la RPD lo ocupó Leonid Simunin, quien trabajó previamente con la organización Mestnye [Lugareños], favorable al Kremlin. Simunin figuraba en los testimonios del grupo neonazi BORN [Organización de Combate de Nacionalistas Rusos], responsable de una oleada de sonados asesinatos, pero convencidos de que se cometían con el beneplácito del Kremlin[127]. En las estructuras de gobierno de la RPL también trabajó el tecnócrata Pavel Karpov, que, anteriormente, había colaborado con la Administración del Presidente de la FR en el área para la supervisión de las organizaciones nacionalistas[128].

 

 

Ciudadanos rusos, organizadores y participantes en la campaña militar contra Ucrania

 

 

Аleksándr Borodáy: presidente del Consejo de Ministros de la RPD, 6 de mayo-7 de agosto de 2014; viceprimer ministro de la RPD: 8 de agosto-20 de octubre de 2014. Nacionalidad rusa.

 

Ígor Gírkin (Ígor Ivánovich Strélkov): ministro de Defensa de la RPD; 15 de mayo-6 de julio de 2014. Comandante en jefe de Dónetsk: 6-17 de julio de 2014. Ministro de Defensa de la RPD: 7-14 de agosto de 2014. Nacionalidad rusa.

 

Ígor Bézler: en 2014 fue comandante de las “milicias populares” de Horlívka, RPD. Sirvió en las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa. Nacionalidad rusa.

 

Arséniy Мotorola Pávlov: comandante del batallón Esparta, RPD. Nacionalidad rusa.

 

Serguéi Petrovski: servicio de inteligencia. Nacionalidad rusa.

 

 

Aleksándr Zhuchkovsky: Partido Nacional-Democrático, San Petersburgo, autor del Sputnik y pogrom. El voluntario más famoso. Lleva la munición en piezas a la “guardia de Strélkov”Nacionalidad rusa.

 

Marat Bashírov (Marat Fratuly Bashirov): presidente del Consejo de Ministros de la RPL: 4 de julio-20 de agosto de 2014. Nacionalidad rusa.

 

Alekséi Milchakov: comandante del grupo de asalto y sabotaje Rusich. Nacionalidad rusa.

 

[Fuente: www.kashin.guru]

 

 

Ígor Gírkin, que desempeñó el puesto de ministro de Defensa de la llamada “República de Donetsk” entre mayo y agosto de 2014, proporcionó datos muy relevantes sobre el papel del Kremlin en las decisiones sobre los cuadros de mando de la RPD y la RPL. Gírkin dice abiertamente que abandonó el gobierno de la RPD a consecuencia de las presiones. “Yo no puedo decir que me haya ido voluntariamente: me amenazaron con que se recortarían los suministros de Rusia, y sin suministros no se puede luchar. La línea política orientada hacia las conversaciones de paz se impuso en el Kremlin, y para ello se requería gente complaciente. Y yo no hice gala de ninguna complacencia, por eso no respondía a sus exigencias. Y así fue como me vi obligado a dejar mi cargo”, declaró Gírkin en enero de 2015[129]. En esta misma línea, precisó que el supervisor de las decisiones de las cuestiones políticas y de los cuadros de mando, tanto en el Dombás como en el Kremlin, era el antiguo subjefe de gabinete de la administración del presidente de la FR Vladislav Surkov.

 

De forma análoga, Aleksándr Borodáy, que terminó su mandato en la RPD en agosto de 2014, explicó su propio cese y el de Gírkin de la siguiente forma: “Yo mismo me convertí en un ferviente partidario de la salida de Strélkov de la RPD, ya que comprendí que llegaría el momento en el que afloraría un asunto delicado, la visibilidad ante el mundo, y personas como yo o Strélkov ya no seríamos necesarias. Imagínense la estampa que se habría dado si yo, moscovita de nacimiento, hubiese estampado mi firma en los acuerdos de Minsk. Este constructo político no debía durar mucho. Nosotros hicimos nuestra labor, ayudamos a la RPD, y cuando todo acabó, la abandonamos”[130].

 

No obstante, la política exterior de Moscú no impulsa el mantenimiento del orden en el territorio de las autoproclamadas repúblicas, en las que florecen la corrupción y la arbitrariedad.

 

Los grandes escándalos sacuden la RPD y la RPL en lo referente al reparto de la ayuda humanitaria de Rusia. “Tanto los comandantes como los lugareños dicen unánimemente que los convoyes son saqueados, y para colmo en dimensiones colosales. Si se recaba la información más común, el resultado es que se saquea una gran parte: poco menos que nueve convoyes de cada diez. Se da el caso de que, si en Dónetsk y Luhánsk la gente recibe algo todavía, viene a ser, por ejemplo, un paquete de alimentos al mes; y eso sólo un número estrictamente limitado de personas (los ancianos mayores de 70 años o las madres de familia numerosa), mientras que a las pequeñas ciudades no les llega nada. Аlekséy Mozgovóy se encuentra en Alchévsk, donde no han recibido nada de parte de los convoyes humanitarios; Pavel Dremov en Pervomáisk tampoco ha recibido nada, ni las personas ni los centros. Es una situación horrible, y en ese sentido hay indicios de reventa de la ayuda humanitaria en los mercados”, relató el coordinador del fondo de ayuda al Dombás, Gleb Kornilov[131].

 

Además, en la RPL se ha establecido el caso de “los juicios populares”, que funcionan al margen de cualquier marco legal (es hasta dudoso que pudiera ser de otra forma). En otoño de 2014, se supo que en Alchévsk, alrededor de 300 lugareños condenaron por votación a un “sospechoso” de violación a la pena de muerte, mientras que a otro lo enviaron al frente[132].

 

En enero de 2015, apareció una evidencia más de cómo, en realidad, se ha edificado la cooperación mutua “de las repúblicas populares” en Ucrania Oriental con el Kremlin. Serguéi Danilov, experto del grupo de trabajo para la creación de un sistema monetario en la RPD, condujo un encuentro en Moscú con las personalidades que respaldaban la independencia del Dombás. “¿Quién responderá a la pregunta de cuántas torres hay en el Kremlin? Es toda una paradoja: ha venido hasta aquí un grupo de trabajo, resulta que se encontraba en él Boris Litvinov (el futuro presidente del Sóviet de la Asamblea Popular de la RPD), y que se entrevistó en tres ocasiones con Surkov y consideró que este hombre de estado tiene derecho a ser el supervisor de Novorrusia: todos se deshacen en reverencias con él. Allí fuimos y nos hicieron esta pregunta: ¿os enseñó que tiene plenos poderes? No, no nos lo enseñó. ¿Os enseñó el documento de que esas obligaciones entran en sus competencias formales? No, no lo enseñaba. Y es que, formalmente, él se encarga de otro sector: supervisa Abjasia y Osetia del Sur”, afirma Danilov. Esta intervención está grabada y publicada en vídeo[133].

 

Sin duda, el propio Surkov desempeña uno de los papeles clave en el proceso de dirigir externamente las “repúblicas populares” puesto en marcha por el Kremlin. Aunque, formalmente, él sea el responsable de otras cuestiones, ya en otoño del año 2013, con su nombramiento para el puesto de asistente del presidente, se supo que Ucrania entraría también en su esfera de intereses. En concreto, agentes del círculo más íntimo de Surkov fueron vistos en Kiev en más de una ocasión, en plena actividad revolucionaria en el Maidán. Y, lo que es más, el jefe del Servicio de Seguridad ucraniano, Valentin Naliváichenko, acusó directamente a Surkov de estar al mando esta operación[134], durante el aniversario del ataque con francotiradores al Euromaidán.

 

La política del Kremlin en relación a la RPD y la RPL es extremadamente cerrada y opaca. No obstante, no se puede esconder el hecho de que se regula directamente estas supuestas “repúblicas independientes”. En realidad, se trata de crear pseudoestados en Ucrania Oriental, dirigidos desde Moscú, que, en el fondo, no son otra cosa que un mecanismo de presión sobre el gobierno oficial en Kiev.

 

Una evidencia importante de la implicación de Vladislav Surkov en las decisiones en el seno de la RPD y la RPL la dio a conocer[135] el corresponsal especial del Kommersant Andréi Kolesnikov, mientras cubría las negociaciones en Minsk del 12 de febrero de 2015, a las que asistieron Vladímir Putin, la canciller alemana Angela Merkel, el presidente francés François Hollande y el presidente de Ucrania Petró Poroshénko. Las negociaciones sobre las condiciones para el alto al fuego en el Dombás se prolongaron toda la noche, aunque, oficialmente, los representantes de las “repúblicas populares” no intervinieron en ellas, sino que esperaban los resultados detrás de la puerta:

 

 

De un artículo de Аndréi Kolesnikov para Kommersant al día siguiente a las negociaciones:

 

Parecía como si sólo faltase una pequeñez: que validaran la hoja de ruta los líderes de la RPD y la RPL Aleksándr Zajárchenko e Ígor Plotnítsky, quienes esperaban justamente este momento en el Diplomatic service Hall, donde, en aquel mismo instante, se reunía el grupo de contacto. Con tal fin se dirigió el asesor del presidente ruso, Vladislav Surkov. Yo pude verlo salir de la sala de negociaciones y encaminarse hacia la salida. En ese momento, todavía no se entendía a dónde se dirigía, pero sí estaba claro que los acontecimientos empezarían a sucederse a toda velocidad y cada vez más rápido.

 

Y he aquí que también salió de la sala de las negociaciones el presidente de Ucrania. Por alguna razón estaba muy descontento. Luego se aclaró el porqué: Aleksándr Zajárchenko e Ígor Plotnítsky habían rechazado categóricamente estampar sus firmas al final del documento. Entre otras cosas, firmar podría suponer su muerte política (y no solamente política). Sin duda alguna, con este documento se arriesgaban todos los participantes del proceso… Aquello era el fracaso absoluto de las negociaciones. Las 14 horas fueron en vano. A las 10:40, Vladislav Surkov regresó al Palacio de la Independencia y subió al tercer piso, en el que se encontraba Vladímir Putin. Transcurrido un tiempo, subieron allí mismo también tanto François Hollande como Angela Merkel.

 

Ellos se enteraron entonces de la decisión de los líderes rebeldes... ¿Qué es lo que ocurría en la tercera planta? He conseguido reconstruir los acontecimientos. Según informa “B” [Kommersant], Putin les dijo a sus colegas que era necesario explicarles a Aleksándr Zajárchenko e Ígor Plotnítsky por qué se estaban equivocando.

 

“Yo no les puedo presionar”, repitió varias veces. Pero ¿qué más sucedió entonces? Angela Merkel recomendó explicárselo todo a los líderes de la RPD y la RPL con la ayuda del Consejo de Ministros de la UE que iba a celebrarse en Bruselas. Ella dijo lo que había que plantearles a los rebeldes, que tenían un plazo de hora y media. Transcurrido ese intervalo, los líderes de Francia y Alemania partirían sin demora para no volver más, y ya no se podría negociar sobre ningún aspecto. Era necesario que el líder ruso corroborase este particular. Lo hizo. Con lo que ellos también esperaron.

 

Vladímir Putin salió y volvió a entrar de nuevo en la sala de negociaciones cuando tan sólo faltaban dos minutos para que se cumpliera el ultimátum. Comentó que había llamado a Vladislav Surkov para contarle lo siguiente: “lo han firmado todo”.

 

 

Capítulo 10. Catástrofe humana

 

 

Foto: Yevguéni Feldman / Nóvaya Gazéta

 

 

La intervención de Putin y de las tropas rusas en el conflicto en el este de Ucrania ha convertido una parte del territorio del país vecino en zona de guerra. En el Dombás, en 2014-2015, el panorama es de asesinatos impunes, cientos de miles de refugiados, una infraestructura destruida y el colapso del sistema social. Tanto las autoridades ucranianas como las rusas, al igual que los representantes de la comunidad internacional, definen la situación en el Dombás como una catástrofe humana.

 

Durante el curso de las operaciones militares en el este de Ucrania, un gran número de sus habitantes no tuvo otra opción que abandonar el territorio controlado por los separatistas, al igual que las localidades cercanas al frente de guerra. Según las estadísticas oficiales del Servicio Federal de Migraciones de la Federación de Rusia, entre abril de 2014 y enero de 2015, más de 800.000 ucranianos han emigrado a Rusia[136]. Del Dombás han huido más de 900.000 a los territorios seguros de Ucrania para escapar de los bombardeos y la hambruna[137]. Muchos de los refugiados ya no tienen dónde volver a causa de la destrucción de las ciudades y los pueblos en la zona del conflicto.

 

Las autoridades ucranianas estiman el alcance de la devastación en el Dombás en 4,6 miles de millones de hryvnias (más de 200 millones de dólares estadounidenses)[138]. Se considera que cerca de 104.000 habitantes del óblast de Dónetsk han quedado sin vivienda, agua, gas ni electricidad. Infraestructuras tales como líneas de transmisión eléctrica, gasoductos locales y conducción de agua son objeto de destrucción sistemática. Las noticias de las muertes de operarios de los equipos de reparación que recuperan la infraestructura en el territorio ocupado por los separatistas son frecuentes.

 

Muy a menudo, el viaje de los refugiados a un sitio seguro en el territorio de Ucrania está lleno de peligros por ausencia de corredores humanitarios. Así, el 18 de agosto de 2014, 15 civiles fueron asesinados por el bombardeo de una caravana de refugiados ejecutado desde el territorio de los separatistas[139]. Iban con banderas blancas distintivas, y llevaban a los refugiados desde las localidades de Jryashchevátoye y Novosvétlovka. El convoy fue bombardeado con morteros y sistemas Grad.

 

 

El distrito Oktyabrsky de Donetsk después del enfrentamiento de los separatistas y el ejército ucraniano

 

 

En la actualidad, se han establecido puestos de control prácticamente en todo el territorio del Dombás. En los emplazados por militares ucranianos a veces se cometen abusos, pero rige la ley del país, mientras que los controlados por los separatistas están al margen de la ley y carecen de una organización bajo un mando unificado responsable.

 

 

La humillación de la ucraniana Irina Dovgan en Donetsk - Puesto de control en la entrada a Donetsk

 

 

Ello crea situaciones susceptibles de arbitrariedad y abuso: restricciones del paso a quienes intentan huir de la zona de combates, extorsiones a empresarios, violencia incontrolada por  parte de los combatientes hacia los civiles, coacciones para ejecutar trabajos forzados...

 

Los residentes de las poblaciones controladas por los separatistas sufren frecuentemente la violencia que ejercen las bandas armadas que las ocupan, como sucedió, por ejemplo, en Sloviansk. Tras liberar la ciudad, se descubrió una fosa común con los cuerpos de habitantes de la localidad, que presentaban huellas de torturas y malos tratos[140]. Ya en los primeros días de la ocupación de Sloviansk y de la vecina Horlívka, se halló el cadáver del diputado local Volodymyr Rybak abandonado en un río. Se lo habían llevado secuestrado los hombres de Ígor Bézler, oficial de los servicios especiales de la Federación Rusa. Lo torturaron[141].

 

Fueron muchos los casos de secuestros y malos tratos perpetradas por separatistas contra civiles ajenos al conflicto armado. El 29 de agosto de 2014 fue liberada Irina Dovgan, ciudadana ucraniana a la que se habían llevado detenida hombres armados del batallón separatista Vostók, acusada de colaborar con las autoridades ucranianas. La tenían atada a un poste en el centro de Donetsk, donde la sometieron a humillaciones públicas y la golpearon.

 

En el este de Ucrania, los separatistas han abusado de la táctica de abrir fuego desde distritos densamente poblados y desde áreas residenciales. De este modo, se provoca que, al devolver el fuego, alcance a los civiles que residen en ellos. Pudo verse en la televisión rusa, por ejemplo, en un reportaje emitido el 1 de octubre de 2014 en el Pervy Kanal ruso[142] en el que se veía a un combatiente de la RPD disparar con un lanzagranadas hacia las posiciones del ejército ucraniano desde la ventana de un edificio de viviendas de varias plantas. Y, en la imagen siguiente, el periodista le preguntaba a una mujer que había salido a las escaleras si no tenía miedo de vivir allí.

 

Los transportes públicos también han sido objeto de los disparos de los separatistas. El 13 de enero de 2015, bombardearon un puesto de control ucraniano en la entrada a la localidad de Volnovaha Los proyectiles provenían de Dónetsk, y alcanzaron a un autobús de línea en el que viajaban civiles, murieron doce de sus pasajeros[143].

 

 

El autobús bombardeado por los separatistas cerca de Volnovaha

Foto: Mauricio Lima / The New York Times, Yevguéni Feldman / Nóvaya Gazéta / Reuters / Nikolai Ryabchenko

 

 

También son ya una realidad la hambruna y el drástico empobrecimiento de la población del Dombás, que se agudizaron en el invierno de 2014-2015. La periodista Yekaterina Sergatskovaya consiguió recopilar datos sobre casos de muerte por hambre[144]:

 

 

Serguéi K., voluntario y organizador de comedores para pobres, que tuvo que huir recientemente de Donetsk a los territorios liberados, informó de que en Kirovsk habían muerto de hambre siete personas; en Snizhné, cinco, y en Krasny Partizansk (óblast de Luhánsk), 68. Además, según testimonios de los vecinos, los cadáveres son transportados por la ciudad en trineos, ya que no existe otro medio de transporte. A los fallecidos por distrofia los registran como fallecidos por ataques cardiacos. Todo ello ha sido confirmado de hecho, indirectamente por el “exministro de Defensa de la RPD” Ígor Gírkin (Strélkov). Por ejemplo, escribió: “En las repúblicas de Dónetsk y Luhánsk no falta la comida, lo que pasa es que la gente mayor y los minusválidos (y no solo ellos) no tienen dinero para comprarla”.

 

“Desgraciadamente, a las autoridades les da totalmente igual, si no, hubiesen organizado el reparto de víveres con cartillas de racionamiento. Es increíble que haya gente muriendo de hambre cuando las tiendas están llenas de alimentos. Hoy me informan de que en Dónetsk el número oficial registrado de muertes por distrofia es de más de 20 personas. En la región de Luhánsk, según dicen, la situación no es mucho mejor…”.

 

 

Las “autoridades” de las autoproclamadas RPD y RPL no han sido capaces de organizar un reparto justo de la ayuda humanitaria, que, por si fuera poco, es del todo insuficiente. Los propios líderes separatistas admiten que gran parte de la ayuda es objeto de saqueos. Por ejemplo, el conocido cabecilla de una de las bandas armadas de separatistas, Arséniy Pávlov (alias Motorola, ciudadano ruso), dijo en febrero de 2015 en referencia a la ayuda humanitaria que “había auténticos saqueos”[145]. “Los convoyes humanitarios vienen, pero la ayuda humanitaria no llega”, añadió.

 

Los precios en las tiendas en el territorio controlado por los separatistas son más altos que en el resto de Ucrania. Al mismo tiempo, se ha producido un considerable descenso del número de empleados en el Dombás. Funcionan algunas minas, incluso ilegales, y las empresas del oligarca de Dónetsk, Rinat Ajmétov. La mayor parte de los negocios han tenido que abandonar el territorio de la RPD y de la RPL huyendo de los saqueos y asaltos a comercios, además de que es prácticamente imposible atraer inversiones nuevas a la zona de guerra.

 

Otro problema muy grave es la incapacidad de las “autoridades” para abastecer de los medicamentos necesarios a la población con arreglo a un sistema de seguridad social, que afecta tanto a dispensarios como a otros servicios sanitarios. Pese a todo ello, los mandamases de la RPD y la RPL impiden la evacuación de los discapacitados que sufren por falta de medicinas. La administración de la RPL evitó el intento de los voluntarios de transportar a los pacientes del internado psicopatológico de Slavyanoserbsk[146], que no solo carecía de medicamentos, sino que estaba siendo objeto de bombardeos sistemáticos.

 

 

Capítulo 11. Cuánto cuesta la guerra con Ucrania

 

 

Foto: Reuters / Ilyá Naymushin

 

 

Para evaluar el coste de la campaña militar de Putin en Ucrania hay que abordarlo desde dos perspectivas. En primer lugar, debe medirse el coste directo de las actuaciones militares en las que participan activamente las tropas rusas “híbridas” (“turistas”, “voluntarios”, etcétera).

 

Este será el precio coste directo de la guerra y, claro está, no parece demasiado elevado considerando las dimensiones del Estado. En segundo lugar, es importante hacer un análisis del coste indirecto relacionado con las sanciones introducidas contra los bancos y compañías rusas, con el embargo de productos introducido desproporcionadamente en respuesta por Rusia, con la inflación y la devaluación, con la caída de la economía.

 

Y esa cifra ya sí es mucho más elevada.

 

 

Costes directos

 

Los costes directos en una guerra los componen los sueldos de los combatientes, los gastos de su manutención (alimentación, alojamiento, servicios sanitarios, etcétra), los gastos de mantenimiento y reparación de los aparatos técnicos utilizados en la zona de combate, y los de munición.

 

Según nuestros cálculos, el número de participantes en las operaciones militares en el este de Ucrania en el lado de los separatistas ha aumentado de 10.000 a 15.000 a principios del verano de 2014, hasta los 35.000-37.000 a principios de la primavera de 2015; con lo que la cifra de militares rusos en Ucrania se ha incrementado desde los 3.000-5.000 a los 8.000-10.000.

 

El responsable del Fondo de Veteranos de las Fuerzas Especiales de Sverdlovsk, Vladímir Yefimov[147], encargado de enviar “voluntarios” al Dombás, comentó que los gastos de manutención de un “voluntario” ruso ascienden a 350.000 rublos al mes. Multiplicamos: 350.000 rublos por 6.000 voluntarios por mes y por 10 meses, igual a 21.000 millones de rublos. Suponiendo que la manutención mensual de los “voluntarios” locales resulta tres o cuatro veces más barata, obtenemos que los gastos de su manutención durante 10 meses suman 25.000 millones de rublos. En total: 46.000 millones de rublos en 10 meses de guerra o 4,6 mil millones de gasto directo en “voluntarios”.

 

A lo anterior hay que añadirle un 15 % más de gastos de explotación, reparación, manutención de la maquinaría militar[148], y su transporte desde los almacenes rusos: otros 7.000 millones de rublos. Hay que tener en cuenta, además, que la munición utilizada por los separatistas, destinada a tipos de armas anticuadas, se obtiene de almacenes existentes y ya no se fabrica en Rusia. De la misma manera, suponemos que el equipo militar ruso dañado o destruido en el Dombás ya no se restituirá ni por vía de reparación ni de adquisición de nuevas unidades complementarias por parte del Ministerio de Defensa de la Federación Rusa.

 

Por tanto, los gastos directos para Rusia de la guerra en el este de Ucrania han ascendido a cerca de 53.000 millones de rublos en diez meses. Por un lado, no parece tanto si tenemos en cuenta que el importe anual del presupuesto federal de Rusia asciende a 15 trillones de rublos. Pero, por otro lado, comparemos: los gastos para el programa público Desarrollo de la cultura y turismo fueron en 2015 de 95.000 millones de rublos; los del programa Protección del medio ambiente, de 30.000 millones de rublos; los del programa Desarrollo de educación física y deporte, de 68.000 millones de rublos; los de financiación de las dos universidades más importantes del país (Moscú y San Petersburgo) dentro del programa Desarrollo de la educación, apenas 20.000 millones de rublos al año.

 

 

Refugiados

 

Una consecuencia directa de la guerra en el Dombás ha sido la destrucción de cientos de miles de viviendas, de unidades de infraestructuras sociales y de transporte, de plantas industriales... Y ello teniendo en cuenta que, hasta que no cesen las hostilidades, es imposible, siquiera aproximadamente, poder valorar las dimensiones de la devastación. Del mismo modo es muy difícil saber ahora mismo si Rusia va a responsabilizarse de los gastos de algunas de las restauraciones.

 

Pero toda guerra acarrea, además, enormes cantidades de refugiados: personas que no pueden vivir con el riesgo permanente de su vida o la de sus hijos. Antes de la guerra, los óblasts ucranianos de Luhánsk y Dónetsk tenían unos siete millones de habitantes. Los datos sobre el número de refugiados ofrecidos por el gobierno ucraniano y el gobierno ruso difieren mucho. Según las valoraciones de la ONU, en total, hasta la primavera del año 2015, cerca de un millón de personas ha abandonado la zona del conflicto[149]. Aun así, el número de refugiados ha dejado de aumentar desde noviembre del pasado año. Según los datos de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios, el número de refugiados que se marchan a otras regiones de Ucrania y a Rusia son casi idénticos[150], es decir, podemos hablar hasta ahora de medio millón de desplazados ucranianos en diferentes regiones de Rusia.

 

Los dirigentes del Kremlin habrían establecido una normativa unificada para el coste de manutención de los refugiados: 800 rublos diarios (250 rublos para la alimentación, 550 rublos para el alojamiento). A ello se refirió Nóvgorod, Mitin[151]; además estas mismas cifras se incluyen en la resolución del gobierno del óblast de Volgogrado desde el 7 de junio de 2014 (Nº 325-p 152)[152] y, además, coinciden con las presentadas en la asamblea del grupo de trabajo de la Cámara Común del óblast de Kirov. Eso significa que la manutención de los refugiados ucranianos cuesta a los presupuestos regionales 12.000 millones de rublos al mes, y desde junio de 2014 esa suma ha supuesto cerca de 80 mil millones.

 

 

Crimea

 

Si bien el coste de la reconstrucción del Dombás no se conoce aún, ni se sabe quién va a financiarlo, el gobierno ruso ya ha tomado una decisión respecto a la anexión de la península de Crimea por la Federación Rusa: el grueso de los gastos correrá por cuenta del presupuesto federal al reducirse el presupuesto para otras partidas (en primer lugar, los gastos para el desarrollo de otras regiones rusas).

 

El 11 de agosto de 2014, el gobierno de Rusia aprobó un programa federal especial (Desarrollo socio-económico de la República de Crimea y la ciudad de Sebastopol hasta el año 2020) cuya aplicación permitirá elevar la calidad de vida de la población y el desarrollo de la economía en Crimea para adecuarla a la media rusa. El coste de la financiación del programa supone unos 681.221 millones 180 mil rublos, de los cuales, 658.135 millones 880 mil se asignarán con cargo al presupuesto federal[153].

 

El 31 de marzo de 2014, el presidente Putin firmó el decreto sobre el aumento de las pensiones de los pensionistas de Crimea para situarlo en los niveles rusos[154]. Hasta la anexión, la cuantía de sus pensiones era (al hacer el cambio) de 5.505 rublos; desde mediados de 2014, ascendió a 10.670 rublos, 11.680 rublos en Sebastopol. La financiación de las pensiones de los crimeos se sufraga con cargo al Fondo de Pensiones de Rusia. En 2014 ha sido necesario un desembolso de 60.000 millones de rublos, y, en 2015 (tras la indexación de la pensión del mes de febrero), deberá incurrirse a tal efecto en un gasto del Fondo de Pensiones ruso de más de 100.000 millones de rublos.

 

Como resultado de las reformas de las pensiones de 2013, la fijación de las cuantías de las pagas de los pensionistas se ha cambiado a un sistema de puntos. Es decir, la pensión individual ahora no solamente depende de las contribuciones realizadas por los pensionistas durante su vida laboral, sino también del número total de pensionistas que van a recibir las ayudas. Dado que los pensionistas de Crimea ya habían efectuado sus impuestos al sistema ucraniano, el pago se llevará a cabo por cuenta de la reducción de las pensiones abonadas a los rusos.

 

En el programa estatal existe una pequeña partida de gasto extrapresupuestaria. Sin embargo, no hay ilusiones al respecto: estos gastos también se compensarán de los bolsillos de los ciudadanos rusos. Así, por ejemplo, Tejpromeksport, filial de la compañía estatal Rostej, que dirige Serguéi Chemezov, amigo de Putin desde los tiempos de la URSS, tiene que financiar la construcción de las centrales eléctricas térmicas en la península de Crimea. Eso sí, no se trata de un acto de beneficencia: el total de las inversiones deberán serles restituidas a través de una tarifa que impondrá el gobierno ruso en concepto de subida de la potencia a los consumidores de la parte europea de Rusia y de los Urales[155]. La suma de esos pagos constituirá cerca de 20.000 millones de rublos al año.

 

 

Inflación

 

El resultado de la política exterior del Kremlin ha sido la imposición por parte de países occidentales de sanciones a funcionarios y empresarios rusos y sus empresas que han apoyado la anexión de Crimea. No resulta sencillo valorar las pérdidas provocadas por esas medidas, como por ejemplo, la prohibición del suministro de equipos y complementos de producción militar. Pero supondrán un freno a las empresas nacionales y, en consecuencia, pérdidas salariales de los rusos. Acarreará, además, la disminución de la calidad y nivel tecnológico de los productos, lo que elevará los costes de explotación y disparará el gasto del presupuesto.

 

Las sanciones personales contra los amigos de Putin condujeron a la congelación de sus activos. Sin embargo, han hallado la forma de compensar sus pérdidas. Algunos, a través de nuevos contratos (por ejemplo, la compañía de A. Rótenberg ha obtenido un acuerdo para la construcción del puente de Kerch valorado en más de 240.000 millones de rublos). Otros, gracias a la intervención estatal en el mercado (por ejemplo, mediante decreto del gobernador de San Petersburgo, G. Poltavchenko, se transfirieron las cuentas de ciertas empresas municipales al banco Rossiya, cuyo principal accionista es el amigo de Putin, de la cooperativa Ozero, Y. Kovalchuk. Y a este mismo banco se le adjudicó el contrato para la organización de las cuentas del mercado mayorista de la energía eléctrica). Por decisión del gobierno, los bancos sancionados de los amigos de Putin recibirán decenas de miles de millones de rublos de los fondos de la Seguridad Social, pese a no cumplir los criterios que establecen el Ministerio de Hacienda y el Banco Central.

 

El mayor perjuicio para nuestra economía lo constituyen las sanciones financieras: la prohibición a las compañías de Estados Unidos y la Unión Europea de conceder créditos, adquirir acciones y bonos a bancos y entidades rusas controladas por el Estado. Lo que significa que, para poder pagar las deudas externas a sus acreedores, Rusia se viese obligada a aumentar la demanda de divisas en el mercado interior en otoño de 2014, provocando así una brusca caída de la apreciación del rublo e inflación de los precios.

 

Sin embargo, la aceleración de la inflación había comenzado antes, con el decreto de 6 de agosto de 2014 mediante el cual Putin vetó la importación de productos agroalimentarios, materias primas y productos alimenticios de la UE, Estados Unidos, Australia, Canadá y Noruega, con recorte de la demanda en el mercado y el aumento de precios. Rusia posee una de las reservas más grandes de tierra fértil, pero nuestra agricultura no alcanza a abastecer a toda la población. En 2013, se ha importado en el mercado ruso el 70 % de frutas y bayas, el 41 % de carne de vacuno, el 28 % de porcino y el 23% de lácteos.

 

 

Fuente: Rosstat

 

 

Como resultado de la decisión de Putin, ya en el tercer trimestre de 2014 las importaciones a la Federación Rusa de productos lácteos y de carne han descendido un 26 % y las de pescado un 48 % en comparación con el año 2013. Según las estimaciones del instituto de análisis estratégico FBK [Fondo Anticorrupción], el aumento de los precios que ha acarreado este veto les cuesta a los rusos cerca de 147.000 millones de rublos en un año, mil rublos por cada uno de los habitantes de nuestro país.

 

En 2013, la inflación en Rusia era el 6,5 %. Pasados 12 meses desde la anexión de Crimea, se ha acelerado en un 17 %, disminuyendo un 11,5 % los ingresos y ahorros de los rusos. Según estima el Banco de Rusia, cerca del 80 % de esta aceleración tiene que ver con la devaluación del rublo, y el 20 %, con la prohibición de la importación de productos alimenticios. Es cierto que en la devaluación no sólo han influido las sanciones, sino, además, la caída de los precios del petróleo.

 

Así pues, el coste de la confrontación con Ucrania para los ciudadanos de la Federación Rusa ha sido el crecimiento adicional de los precios en un 5,5 % en el último año tras la anexión de Crimea. Este 5,5 % de inflación supone que los rusos han perdido aproximadamente 2 billones de rublos de sus salarios y aproximadamente 750.000 millones de rublos de sus ahorros.

 

 

Conclusión

 

 

“Rusia somos nosotros, no Putin” [pancarta de la fotografía]

 

 

A la guerra al este de Ucrania se la denomina, a menudo, “híbrida”. Se trata (o, al menos, es lo que se dice) de un hallazgo único de Vladímir Putin: no es una agresión bélica directamente, sino un conflicto armado que se crea en el territorio del país vecino de manera que, formalmente, a sus iniciadores no se les pueda reprochar nada. El Dombás arde, y, mientras, el presidente ruso, de punta en blanco: “¿Qué pruebas tenéis?”.

 

“Putin es un hombre muy astuto. Le dice al mundo entero que aquí no hay ningún ejército. Pero él mismo es muy expeditivo: ¡Vamos, vamos!”, con un lenguaje sencillo, el tanquista ruso Dorzhi Batomunkuyev, natural de Buriatia y herido en la toma de Debáltseve, dio con el quid de lo que está sucediendo.

 

Tracemos los puntos principales de la “guerra híbrida·, tal y como la ejecuta Putin:

 

El doblepensamiento. Parece ser que luchamos contra Ucrania: todos lo entienden así. En territorio ruso hay campos de adiestramiento para soldados en funcionamiento, convoyes de tanques se desplazan hacia la frontera ucraniana y los líderes separatistas están de acuerdo con las actuaciones del Kremlin. Pero es como si en cierta manera no combatiésemos. Putin, ante las preguntas directas, niega taxativamente con la cabeza; Churkin, en el Consejo de Seguridad de la ONU, niega airado todas las acusaciones que se dirigen al Kremlin.

 

El paripé. ¿Apresaron a paracaidistas rusos en territorio ucraniano? Ay, sí, simplemente, se perdieron. ¿Está demostrado que los separatistas emplean armas rusas? Lo más probable es que las compraran en algún mercado bélico. ¿Ametrallan a los ucranianos desde territorio ruso? Sí, es que ellos se bombardean a sí mismos. ¿Realmente se revelan los apellidos de los soldados rusos que han perecido en Ucrania Oriental? ¡Uy, todo!

 

La cobardía. Ni Putin ni sus generales han tenido la valentía suficiente de reconocer la agresión bélica a Ucrania. Lo que no es más que un paripé pusilánime e hipócrita, se presenta como una enorme sabiduría política.

 

A nuestro país le saldrá cara la guerra infame y cobarde que ha desencadenado Putin. Somos nosotros quienes pagaremos por esta temeridad con la vida de nuestros soldados, la crisis económica y el aislamiento político. 

 

Somos nosotros quienes pagaremos por luchar contra nuestros aliados desde hace muchos años. Para los rusos no hay en el mundo un pueblo más entrañable y cercano que los ucranianos. Son nuestros hermanos, pero sin ningún tipo de pathos, por lo que la guerra en el Dombás no se puede caracterizar de otra forma que no sea el parricidio.

 

Esta guerra es una lacra para nuestro país. Pero el problema no se resolverá por sí mismo. Hay que detener a Putin. Y tan sólo el pueblo ruso puede hacerlo.

 

¡Paremos esta guerra entre todos! 

 

 

 

* En la elaboración de este informe han trabajado:

 

Serguéi Aleksashenko. Economista ruso. Director de investigaciones macroecónomicas en la Escuela Superior de Economía. Entre los años 1995 y 1998 fue vicepresidente del Banco Central de la Federación Rusa. 

 

Yekaterina Vinokurova. Periodista rusa, corresponsal especial de la publicación Znak.com. En 2014 firmó una serie de reportajes sobre la zona en conflicto de Ucrania Oriental.

 

Оleg Kashin. Escritor y periodista ruso. Autor de las novelas Gorby-dream y El cubo de Rubik. Entre 2012 y 2013 formó parte del Consejo para la Coordinación de la oposición rusa.

 

Leonid Martyniuk. Miembro del consejo asesor del Partido Republicano Ruso-Partido de Libertad Popular (RPR-PARNAS). Autor de los guiones de la serie documental La mentira del régimen de Putin. En el año 2012 preparó, en colaboración con Borís Némtsov, el informe pericial La vida del esclavo en los lagers.

 

Ayder Muzhdabáyev. Periodista ruso, jefe de prensa. Desde hace muchos años estudia los problemas político-sociales de Crimea.

 

Аlfred Koj. Activista social ruso, columnista y escritor. En los años 1996 y 1997 fue viceprimer ministro del gobierno de la Federación Rusa.

 

Olga Shórina. Directora ejecutiva del Partido Republicano Ruso. Entre los años 2009 y 2012 fue secretaria de prensa de Borís Némtsov.

 

Ilyá Yáshin. Político ruso. Miembro del consejo asesor del partido político Partido Republicano Ruso.

 

 

Quisiéramos expresar nuestro agradecimiento a las siguientes personas, por su ayuda en la elaboración del informe:

 

Аleksándr Golts, periodista ruso, experto en conflictos armados: por su ayuda y asesoramiento en la elaboración del capítulo El depósito militar de Putin.

 

Ilyá Barabanov, periodista ruso, autor de reportajes de la zona en conflicto en Ucrania Oriental: por la cesión del material de sus investigaciones, por su asesoramiento y su ayuda integral.

 

Ruslán Leviév, activista pro derechos civiles: por su ayuda en la preparación del capítulo Cargo-200.

 

Yevguéni Levkovich, por su ayuda en la preparación del capítulo ¿Voluntarios, o mercenarios?

 

Timur Olevsk, periodista ruso de la zona en conflicto en Ucrania Oriental, por facilitar el material de sus investigaciones, por el asesoramiento y su ayuda integral.

 

Lev Schlosberg, diputado de la Duma o Asamblea regional de Pskov y periodista, por proporcionarnos el material de sus investigaciones, que hemos empleado en el capítulo Cargo-200.

 

Serguéi Parjómenko, periodista ruso, por facilitar a los autores del informe el material de su investigación Tras las huellas en Torez, publicada en el sitio web Medusa (Медуза) el 17 de marzo de 2015.

 

María Turchénkova, fotorreportera, por facilitar fotografías.

 

Yevguéni Feldman, fotorreportero, por facilitar fotografías.

 

Pyotr Shelomóvsky, fotorreportero, por facilitar fotografías.

 

Denis Siniakov, fotoperiodista, por facilitar fotografías.

 

Vadim Prójorov, abogado, por su asesoramiento en cuestiones jurídicas.

 

Аnastasia Fazulina, activista pro derechos civiles, por su ayuda en las tareas organizativas.

 

Vsévolod Chagaev, por su ayuda en las tareas organizativas.

 

 

Nota de los traductores:

 

Borís Yefímovich Nemtsóv fue un político liberal ruso, un abierto opositor y crítico de Vladimir Putin, copresidente del partido RPR-PARNÁS y uno de los líderes del movimiento Solidárnost´. El pasado 27 de febrero fallecía en Moscú, asesinado a tiros en plena calle. Con toda probabilidad, uno de los motivos fue precisamente la elaboración de este informe de expertos. Un proyecto suyo, culminado y presentado por sus colaboradores Ilyá Yáshin y Olga Shórina.

 

La traducción del ruso al español del “Informe Nemtsóv”, bautizado originalmente como Putin. La guerra, es una iniciativa destinada a difundir un documento de semejante importancia entre los hispanohablantes. Máxime teniendo en cuenta la confusión que existe respecto al asunto principal que aborda, y que es, precisamente, el que le da título: Putin. La guerra.

 

Traducción: Lisa Dovbnya Tamara Fomenko Yaryna Hanych Anna Khrunyk Nataliya Kliuchar, Alejandro Lacomba Martín, Yulia Mykolaiv, Isabel Okulik Amelia Serraller Calvo Nataliya Shepel y Yulia Zhyurkute.

 

Coordinación y maquetación: Alejandro Lacomba Martín y Amelia Serraller Calvo.

 

Además, hemos contado con la inestimable colaboración de la asociación Con Ucrania, en particular, de Lilia Mykolaiv, y con otras contribuciones como la de Olena Novichenko, Juan Domínguez-Torre, Gorka Okulik y, en especial, Jesús Pérez Triana, artífice del blog Guerras Posmodernas

 

 

 

Notas


 

[1]   http://rbcdaily.ru/economy/opinion/562949990569419

 

[2]   http://www.forbes.ru/news/238755-putin-otrugal- kabmin-za-vyletevshie-v-chernuyu-dyru-dengi

 

[3]    http://www.youtube.com/watch?v=t42-71RpRgI

 

[4]   http://www.kommersant.ru/doc/2434037

 

[5]    http://top.rbc.ru/politics/11/03/2015/550069bb9a7947 fd834cec7e

 

[6]   https://ru.wikipedia.org/wiki/AHaTOMMH_npoTecTa

 

[7]   http://gorod.afisha.ru/archive/ministry-of-truth- simonyan/

 

[8]    http://kashin.guru/2014/06/02/pravisektor/

 

[9]   http://www.1tv.ru/news/world/262978

 

[10]   http://slon.ru/fast/russia/zhurnalisty-ne-nashli-podtverzhdeniya-syuzhetu-pervogo-kanala-o-raspyatom-v-slavyanske-rebenke-1126851.xhtml

 

[11]   http://slon.ru/fast/russia/pervyy-kanal-opravdalsya-za- syuzhet-o-raspyatom-malchike-1198515.xhtml

 

[12]   http://russia.tv/brand/show/brand_id/59195

 

[13]   http://www.colta.ru/articles/media/3886

 

[14]   https://youtu.be/htJYHMfqWVU

 

[15]   https://www.youtube.com/watch?v=yC8iHFiNp_I

 

[16]   http://tjournal.ru/paper/nuklear-kiselev

 

[17]   https://www.youtube.com/watch?v=SSpBXhn98oU

 

[18]   http://kremlin.ru/transcripts/20366

 

[19]   http://kremlin.ru/transcripts/20796

 

[20]   https://meduza.io/special/polite

 

[21]  http://www.gazeta.ru/politics/ news/2014/03/25/n_6037281.shtml

 

[22]   http://uralpolit.ru/news/society/reviews/1398349939-uralskie-voennosluzhashchie-okazalis-v-chisle-vezhlivykh-lyudei-oni-proshli-krym-i-gotovyatsya-k

 

[23]   http://neuromir.tv/tsentrsily-silatsentra/

 

[24]   http://ria.ru/interview/20150313/1052368767.html

 

[25]   http://www.youtube.com/watch?v=t42-71RpRgI

 

[26]   http://daccess-dds-ny.un.org/doc/UNDOC/GEN/G94/652/94/PDF/G9465294.pdf?OpenElement

 

[27]   http://zakonbase.ru/content/part/680193

 

[28]   http://news.kremlin.ru/ref_notes/1653

 

[29]   http://www.youtube.com/watch?v=hEuFc5hCiDA

 

[30]   http://tass.ru/politika/1868464

 

[31]   http://top.rbc.ru/politics/02/10/2014/542c0dcfcbb20f5d06c1d87a

 

[32]   https://youtu.be/3B6-AioslE?list=UU4sbuPna_ BojWqmWXTiHWNg

 

[33]   http://zavtra.ru/content/view/kto-tyi-strelok/

 

[34]   http://www.vesti.ru/doc.html?id=1926167

 

[35]   http://www.1tv.ru/news/social/266945

 

[36]   http://top.rbc.ru/politics/02/10/2014/542c0dcfcbb20f5d06c1d87a

 

[37]   http://slon.ru/russia/chto_delat_soldatam_kotorye_ne_ khotyat_voevat-1153368.xhtml

 

[38]   http://ria.ru/defense_safety/20141219/1039223657.html

 

[39]   http://www.mediaport.ua/prekratite-posylat-pacanov-rossiyskie-desantniki-zaderzhannye-na-donbasse-dali-obyasneniya

 

[40]   http://ria.ru/defense_safety/20140826/1021446691.html

 

[41]   https://www.youtube.com/watch?v=-AitK5LeV9I

 

[42]   http://www.youtube.com/watch?v=IjUHGijm9lI

 

[43]   http://www.novayagazeta.ru/society/65158.html

 

[44]   http://www.kommersant.ru/doc/2671088

 

[45]   http://www.gazeta.ru/politics/2015/02/11_a_6408545.shtml

 

[46]   http://www.bbc.co.uk/russian/international/2015/03/150325_donetsk_rebel_interview

 

[47]   http://www.novayagazeta.ru/society/67490.html

 

[48]   http://tass.ru/mezhdunarodnaya-panorama/1404553

 

[49]   http://novorus.info/news/policy/31290-v-rossii-hotyat- uzakonit-sluzhbu-rossiyskih-dobrovolcev-na-donbasse.html

 

[50]   http://www.znak.com/tumen/news/2014-11-21/1031839.html

 

[51]   http://svodka.net/index.php?option=com_content& view=article&id=144847:deputat-gosdumi-priznal-svoyu-rol-v-otpravke-rossiyskih-naemnikov-na-donbass&catid=1:svodki

 

[52]   http://www.novayagazeta.ru/society/65096.html

 

[53]   http://www.gazeta.ru/business/ news/2015/03/03/n_6976897.shtml

 

[54]   http://www.e1.ru/news/spool/news_id-416966.html

 

[55]   http://www.rosbalt.ru/piter/2015/02/11/1366640.html

 

[56]   http://www.tv2.tomsk.ru/news/iz-tomska-v-luganskuyu-oblast-otpravilas-pervaya-gruppa-dobrovolcev

 

[57]   http://www.zakonrf.info/uk/359/

 

[58]   http://vm.ru/news/2014/10/07/v-rossii-zavedeno-pervoe-ugolovnoe-delo-o-naemnichestve-267440.html

 

[59]   http://www.vedomosti.ru/politics/articles/2014/12/18/putina-sprosili-o-prisutstvii-rossijskih-voennyh-na-ukraine

 

[60]   http://www.ntv.ru/novosti/1274938/video/

 

[61]   http://www.reuters.com/article/2014/06/01/us-ukraine-crisis-vostok-idUSKBN0EC1LL20140601

 

[62]   http://www.youtube.com/watch?v=VEtaBm0LFek

 

[63]   http://rusplt.ru/news/boroday-podtverdil-sodeystvie-urojentsev-severnogo-kavkaza-dnr-140398.html

 

[64]   http://www.regnum.ru/news/polit/1808854.html

 

[65]   http://rusplt.ru/society/u-opolchentsev-slishkom-mnogo-komandirov-12007.html

 

[66]   http://www.youtube.com/watch?v=l1tfU_6wxls#t=107

 

[67]   http://www.youtube.com/watch?v=UsPvylvsXtU

 

[68]   http://www.youtube.com/watch?v=drPDrJUbIqY

 

[69]   http://spektr.delfi.lv/novosti/batalon-smert-u-novorossii-budet-svoj-gimn.d?id=45239010

 

[70]   https://youtu.be/DvatpcE3mLM

 

[71]   http://www.youtube.com/watch?v=cev0yRo4_sA

 

[72]   http://www.youtube.com/watch?v=n50f00PFg0Q

 

[73]   http://tass.ru/mezhdunarodnaya-panorama/1900118

 

[74]   http://www.echo.msk.ru/blog/maryautomne/1332306-echo/

 

[75]   http://gubernia.pskovregion.org/number_705/01.php

 

[76]   http://echo.msk.ru/blog/schlosberg_lev/1387492-echo/

 

[77]   http://www.znak.com/moscow/news/2014-08-19/1027090.html

 

[78]   http://gubernia.pskovregion.org/number_706/00

 

[79]   http://www.gazeta.ru/social/2014/08/30/6196173.shtml

 

[80]   http://tvrain.ru/articles/dvoe_pogibshih_i_dvoe_ zaderzhannyh_chto_proishodit_s_uljanovskimi_ desantnikami-374755/

 

[81]   http://top.rbc.ru/politics/02/10/2014/542c0dcfcbb20f5d06c1d87a

 

[82]   http://www.perm.aif.ru/society/details/1331851

 

[83]   http://echo.msk.ru/news/1389336-echo.html

 

[84]   http://www.novayagazeta.ru/news/1687093.html

 

[85]   http://gubernia.pskovregion.org/number_716/02.php

 

[86]   http://ria.ru/defense_safety/20140304/998097348.html

 

[87]   http://www.youtube.com/watch?v=t42-71RpRgI

 

[88]   http://www.ng.ru/news/495760.html

 

[89]   http://www.osce.org/ru/home/123807?download=true

 

[90]   http://tvrain.ru/articles/polnyj_tekst_dogovora_po_ vypolneniju_minskih_soglashenij-381846/

 

[91]   http://vk.com/strelkov_info

 

[92]   http://vpk-news.ru/articles/21947

 

[93]   http://armamentresearch.com/Uploads/Research%20 Report%20No.%203%20-%20Raising%20Red%20 Flags.pdf

 

[94]   http://www.youtube.com/watch?v=bhti-Sp-g7w&feature=youtu.be

 

[95]   http://www.youtube.com/watch?v=hGj-XI_jt7w

 

[96]   http://www.buran.ru/htm/mh17.htm

 

[97]   http://ria.ru/infografika/20120703/690811747.html

 

[98]   http://vz.ru/news/2014/5Z2/684927html, http://www.interfax.ru/374928

 

[99]   http://www.vesti.ru/videos/show/vid/601805/

 

[100]   http://www.interfax.ru/world/382463

 

[101]   http://www.mk.ru/politics/2014/06/06/opolchency-sbili-v-slavyanske-ukrainskiy-an30b.html

 

[102]   http://www.interfax.ru/world/380883

 

[103]   http://www.ntv.ru/novosti/1133876/

 

[104]   http://itar-tass.com/mezhdunarodnaya-panorama/1325017, http://ria.ru/world/20140717/1016409306.html

 

[105]   https://www.facebook.com/photo.php?fbid=65849931 0886339&set=a.233159876753620.52584.10000178829 1627&type=1

 

[106]   http://www.rg.ru/2014/07/17/samolet-anons.html, http://www.vz.ru/news/2014/7/17/696045.html, http:// lenta.ru/news/2014/07/17/torez/, http://www.bbc.com/ news/world-europe-28357880, http://rian.com.ua/ video/20140717/355014755.html, http://www.gazeta.ru/ social/2014/07/17/6117889.shtml

 

[107]   http://www.ntv.ru/novosti/1085256, http://www.vesti. ru/doc.html?id=1741703&tid=105474, http://www. vz.ru/news/2014/6/29/693262.html, http://www. novoross.info/politiks/27437-u-doneckih-opolchencev-poyavilis-zenitno-raketnye-kompleksy-buk.html

 

[108]   http://www.svoboda.org/media/video/25468582.html

 

[109]   https://www.youtube.com/watch?v=pzSdsrpzDTw&feat ure=youtu.be&t=4m13s

 

[110]   http://www.1tv.ru/news/polit/263583

 

[111]   https://youtu.be/L13uJ9nhTdE

 

[112]   http://gordonua.com/news/worldnews/ Genkonstruktor-Su-25-SHturmovik-ne-mog-sbit- malayziyskiy-Boeing-nad-Donbassom-70694.html

 

[113]   http://www.1tv.ru/news/leontiev/271824

 

[114]   http://slon.ru/fast/russia/pervyy-kanal-ulichili-v-poddelke-sputnikovogo-snimka-s-obstrelom-boinga-1184594.xhtml, http://www.mk.ru/incident/2014/11/14/aviaekspert-udivlen-vremenem-ukazannom-na-foto-ataki-na-malaziyskiy-boing.html

 

[115]   https://mh17.correctiv.org/mh17-hauptgeschichte-russian/

 

[116]   http://www.tagesschau.de/ausland/mh17-ukraine-157.html

 

[117]   Según a los materiales de Serguéi Parjómenko «След над Торезом» (Meduza, 17 de marzo de 2015). https://meduza.io/feature/2015/03/17/sled-nad-torezom

 

[118]   http://ru.reuters.com/article/topNews/idRUKBN0M822 W20150312?pageNumber=2&virtualBrandChann el=0&sp=true

 

[119]   https://www.bellingcat.com/resources/case-studies/2015/01/27/examining-the-mh17-launch-smoke-photographs/

 

[120]   https://www.bellingcat.com/news/uk-and-europe/2015/01/27/is-this-the-launch-site-of-the-missile-that-shot-down-flight-mh17/

 

[121]   https://www.youtube.com/watch?v=VdfEL5yWE7w

 

[122]   http://www.jitmh17.com/, https://youtu.be/ olQNpTxSnTo?t=10m2s

 

[123]   http://www.theinsider.ua/politics/53c52f27b372c/

 

[124]   http://www.mvs.gov.ua/mvs/control/main/uk/publish/article/1105703

 

[125]   http://actualcomment.ru/boroday_surkov_nash_chelovek_v_kremle.html

 

[126]   http://www.interfax.ru/world/386640

 

[127]   http://www.novayagazeta.ru/inquests/64872.html

 

[128]   http://znak.com/print.php?article_id=103685

 

[129]   Ígor Gírkin (Strélkov). Entrevista a la publicación Pechat (Serbia). Enero de 2015.

 

[130]   http://www.youtube.com/watch?v=cb5BnyfV7ik

 

[131]   http://www.znak.com/print.php?article_id=103550

 

[132]   http://www.gazeta.ru/social/2014/11/05/6289245.shtml

 

[133]   http://www.youtube.com/watch?v=wgxmVkJSXSo

 

[134]   http://www.newsru.com/world/20feb2015/sbusays.html

 

[135]   http://www.kommersant.ru/doc/2666248

 

[136]   http://www.kommersant.ru/doc/2653539

 

[137]   http://www.rbc.ru/rbcfreenews/54c31f479a7947c082c09469

 

[138]   http://www.rosbalt.ru/ukraina/2015/03/12/1377023.html

 

[139]   http://thekievtimes.ua/society/395016-strashnaya-gibel-bezhencev-v-luganske.html

 

[140]   http://tvrain.ru/teleshow/here_and_now/ hrw_v_slavjanske_obnaruzhili_massovoe_zahoronenie_-373020/

 

[141]   http://lenta.ru/news/2014/04/23/rybak/

 

[142]   https://www.youtube.com/watch?v=Zv39Lc5oSVs#t=23

 

[143]   http://slon.ru/fast/world/opublikovano-video-obstrela- gradami-avtobusa-pod-volnovakhoy-1204543.xhtml

 

[144]   http://www.colta.ru/articles/society/5675

 

[145]   http://www.znak.com/moscow/articles/12-02-17-14/103550.html

 

[146]   https://openrussia.org/post/view/3594/

 

[147]   http://www.e1.ru/news/spool/news_id-416966.html

 

[148]   Según las revelaciones del secretario del SNBO (Consejo Nacional de Seguridad y Defensa de Ucrania) А.Turchínov a fecha de 15 de enero de 2014 los separatistas tenían 542 tanques, hasta 990 vehículos blindados de combate, 694 sistemas de artillería –incluyendo los sistemas reactivos del fuego de salvas–, cuatro paquetes Tochka U y un máximo de 57 paquetes de misiles antiaéreos. http://112.ua/politika/turchinov-poobeschal-chto-vse-mobilizovannye-budut-obespecheny-nuzhnoy-ekipirovkoy-173751.html

 

[149]   http://rbth.com/news/2015/03/02/there_are_over_1_mln_donbass_refugees_in_ukraine_-_un_ report_44124.html

 

[150]   http://www.capital.ua/ru/news/35716-donbass-pokinuli-pochti-million-bezhentsev-oon#ixzz3USzZYqzd

 

[151]   http://www.velikiynovgorod.ru/news/citizens/ La manutención de los refugiados de Ucrania le cuesta a la región de Novgorod 800 rublos por persona al día.

 

[152]   http://www.admvol.ru/docs/%D0%9F%D0%BE% D1%81%D1%82%D0%B0%D0%BD%D0%BE%D 0%B2%D0%BB%D0%B5%D0%BD%D0%B8%D0 %B5/20140717/4916/4916%20%D0%BE%D1%82%20 17-07-2014.pdf

 

[153]   http://tass.ru/info/1378467

 

[154]   http://kremlin.ru/news/20663

 

[155]   http://www.vedomosti.ru/newspaper/articles/2015/03/09/na-krim-deneg-net

 

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