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Yo sí he tenido la oportunidad de leer el libro y confieso que no entiendo el objetivo de Domoslawsky. El libro es una búsqueda permanente del resbalón ajeno y a renglón seguido una petición de perdón. Si a cualquiera de nosotros, periodistas, nos sometieran a esta máquina de la verdad tan sesgada nuestro nombre perdería el poco brillo que tiene. Llega a ser tan ruín que hasta dedica un capítulo al tema amantes (un elemento fundamental según el autor para dibujar la personalidad terrible del periodista elevado a los altares).
Confieso mi estupor ante este "argumentario" para resentidos. Si Kapuscinski logró el objetivo del periodismo (trasladarnos a la sicología y el ambiente del acontecer lejano) y encima lo hizo con buena pluma, pues yo personalmente dejo a su cadáver tranquilo. ¿Por qué Domoslawsky no hizo esta "obra" en vida de Kapuscinski?

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