Entre   |  Regístrese

El dueño pálido de la tabaquería el blog de Ernesto Pérez Zúñiga


Tamaño de texto: A | A | A

23 de diciembre, 2009

Dos tiendas

Diré que llueve en la calle de la Cruz y que las tiendas, a esta hora de la mañana, están cerradas, y que, sin embargo, las prostitutas ya aguardan un cliente. La acera es estrecha, lo suficiente para el paso de una sola persona; la que permanece quieta debe apartarse, apoyarse en la pared empapelada de propaganda, guarecerse en un  portal.

 

Regreso por la tarde, las tiendas llevan abiertas todo el día. Hay una que vende capas españolas, capas románticas, capas del motín de Esquilache, capas que vestían madrileños de otras épocas cuando caminaban por la calle de la Cruz. Los maniquíes, muy serios, observan sin cabeza a los viandantes.

 

Justo enfrente, hay una tienda china que muestra en su escaparate sostenes de color zafiro, ligueros con falsos rubíes, bragas con psicodélicos encajes. Los maniquíes parecen vestir sus propios sueños, un espejismo de capitalismo erótico, fabricado en talleres miserables.

 

Los rostros de las prostitutas apenas han cambiado, continúan su jornada laboral, igual que la lluvia.

 

La lluvia es una cosa, dijo Borges, que sin duda sucede en el pasado.

 

Las dos tiendas se miran.

 

Compartir

ImprimirImprimir EnviarEnviar
Inicie sesión o regístrese si quiere identificar sus comentarios.

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Más información sobre opciones de formato

CAPTCHA
Rellene el código de la imagen / Resuelva la operación matemática

(*) Campos obligatorios

Al enviar tu comentarios estás aceptando los términos de uso.

ISSN: 2173-4186 © 2019 fronterad. Todos los derechos reservados.

.