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El dueño pálido de la tabaquería el blog de Ernesto Pérez Zúñiga


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26 de octubre, 2011

Un manifestante de clase media trata de aclarar sus ideas y se pone a llover

 

 

No tendré perro, 


ni volveré a ponerme delante de un cajero automático, ese duelo de todos los días,

ser disparado y la bolsa se dispara.

Mejor no tendré cuenta corriente.

¿Habría que devolver las becas recibidas y arrojar los años de enseñanza pública y aquella vez que me operaron, una semana de hospital?

Urge deshacerme de la play station y de la televisión de pago, y pagar todos los recibos en ventanilla, juegan con ese dinero.  

Cuando uno enciende el interruptor de la cocina, ¿qué tirano hay al fondo de la luz?

Internet tendría que funcionar a golpe de sol.

Esta no es una democracia real, repito lo que repiten, aquí estamos manifestándonos libremente para demostrarlo, si no viene la policía para cargar como en los tiempos de Franco y nos lisian, ya ha pasado. Algunos dicen que la dictadura de Franco tampoco fue real y no ven la diferencia con esta. ¿No habrá algún nostálgico? Claro, la vida es sueño, ya lo decía algún cantante.

Hoy hemos despertado en la dictadura de los mercados. Por tanto,

renuncio a mis préstamos, abjuro de mi hipoteca y de las hipotecas de mis padres y de sus sueldos que me ayudaron a crecer en una sociedad cada vez más consumista.

Maldita sea especialmente la segunda vivienda.  ¿Ya no habrá veraneos en la playa?

¿Reniego de los estudios en el extranjero?, ahí sí que se esforzaron mis viejos, y otra vez regalándome mi coche, que pagan con intereses y encima contamina. 

Estos partidos no nos representan, repito lo que repiten. Antes del 75, entonces sí que había una dictadura representativa, dice mi padre.

Pero estas décadas de libertad deben de haber sido puro teatro, y yo no soy público de esta obra ni actor de esta obra, acabo de nacer, nada he recibido,

ya lo decía ese otro cantante, de este sí me acuerdo, Pasolini,

la nueva dictadura vendrá disfrazada de sociedad de consumo.

¿Yo consumo? ¿Yo he consumido alguna vez? O sería Laura Pausini.

Eso es, debo regalar mis nike, mi lacoste, mi tabla de surf, mis esquís, mis viajes a London en aeroplanos hasta las trancas de petróleo. 

De ahora en adelante viajaré hacia Africa a nado, como los que vienen en patera contra esta frontera que no quiero, el mundo debe ser abierto, justo como este paraguas que estoy abriendo, 

llueve,

se ha puesto a llover, maldita sea, qué momento,

camino con otros, muchos otros como yo, por esta calle,

cada uno abre su paraguas, nos molestamos un poco pero todos cubiertos por un paraguas.

Y todos esos ilegales, ellos sí que están mal, por qué no se manifiestan con nosotros, deberían.

Claro, llegan a la costa de España y se dedican a buscarse el paraguas, qué digo, la vida.

¿Pero esta vida?


No tendré perro, es una cuestión de coherencia. 

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