0202, Obiang

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Después de afianzarte en el poder, has mandado escribir a los que lo hacen por ti que el país que te ha dado tanto se desarrollará en el año 2020. ¿Veis cómo al final los guineanos, como muchos africanos, son incapaces de ver su presente? Porque habiendo gozado de la confianza de todos los guineanos, disponiendo desde hace 20 años de una cantidad impresionante de dinero contante, no ha habido manera humana de sacar a los guineanos del pozo de pobreza en el que viven. Además, se les ha rematado con esta brutal represión.

 

Pero esta realidad aterradora se pretende maquillar con proclamas infames. Sí, esta vez tendremos de todo en el año 2020. Es el cacareado Horizonte 2020. Pero espero que hagáis un enorme sacrificio y lo leáis al revés, y como van ahora las cosas en la Guinea que manejáis con puño de hierro: 0202, cifra que nos devuelve a lo que habéis obligado memorizar a todos los guineanos, los 200 años de dominación colonial. Todo en Guinea es falsedad, pero nadie de nosotros nos hemos librado de vuestras continuas exacciones, alumnos aplicados que sois de los colonos y esclavistas que os mantienen en el poder.

 

Queremos que tus lectores asalariados te digan al oído que no hay perspectiva alguna de que Guinea tenga nada en el año 2020. Y eso porque desde hace 20 años no se ha hecho nada positivo en toda la Guinea Ecuatorial. Nadie cosecha si no ha sembrado, dicen los Evangelios, que es ciencia antigua. Y como resultado de este no haber sembrado, ahora se sabe que los individuos con menor coeficiente intelectual viven en eso que a veces tus aduladores llaman república de guinea ecuatorial, pero con letras versales. Que haya transcendido la noticia del bajo coeficiente de los guineanos, africanos de raza negra, no es casualidad.

 

Sobran en toda Guinea dinero para regalar a gente de Estados Unidos, de España, de Francia, de China, y de las clases ricas de África, pero en Guinea no se ha sembrado la semilla para que en unos años podamos zafarnos de esta oprobiosa estadística. Con la maldad diseminada por el primer régimen se inició  la eliminación de todos los que pudieron decir algo del camino equivocado que tomaron desde el primer día de la entrega del poder. Con excusas insostenibles se mandó matar a maestros, a abogados,  a médicos, a peritos, o los expulsasteis de su tierra. Y como la ignominia no mancha a los ricos, ahora tenéis todavía a gente extranjera y rica que os apoya en vuestra tarea de que todos los que disienten con vuestras maldades sean considerados, lejos de sus tierras, unos negritos con un coeficiente intelectual de un niño pequeño. Esta es la manera por la que se perpetúa la mentira y nos impide mostrar la maldad. Pero no vamos a claudicar.

 

Antes de admitir que sí somos unos pobres negritos necesitados de la conmiseración de otros, además de cortos de inteligencia, te diremos que ya no tenemos otra mejilla que poner. Ya no hay hombres que matar en toda Guinea para que os afiancéis en vuestra ambiciosa estulticia. En el camino, te diremos que los listos del mundo entero no nacieron siendo listos. Y esta es una verdad que no te dirán estos amigos que se benefician del dinero de los guineanos, porque esto les delataría inmediatamente. Si no creen en ti, y cobrando por ello, nosotros tampoco.

 

Barcelona, 23 de enero de 2013

Juan Tomás Ávila Laurel. Es un joven y prolífico escritor, residente en Malabo, donde ejerce como técnico sanitario. Se ha convertido últimamente en un exitoso y asiduo conferenciante de numerosas universidades extranjeras. Ha representado a su país en importantes foros internacionales y ha sido conferenciante invitado en España, Reino Unido y Estados Unidos. Su obra se caracteriza por un compromiso crítico con la realidad social y politíca de su país y con las desigualdades económicas. Estas preocupaciones se traducen en una profunda conciencia histórica, sobre Guinea Ecuatorial en particular y sobe África en general. Tiene más de una docena de libros publicados y otros de inminente publicación, entre ellos las novelas y libros de relatos cortos La carga, El desmayo de Judas, Nadie tiene buena fama en este país y Cuentos crudos. Cuenta tambien con obras de tipo ensayístico, libros de poemas y obras de teatro.