9 hipótesis sobre la historia

0
223

1. Las apariencias engañan, y mucho. El historiador siempre debe estar atento ante lo que cree conocer. Si uno mira un edificio desde fuera sólo observará la fachada, pero eso no le permitirá conocer su estructura interna.

 

2.  Fuera de la historia. El hombre que vive fuera de la historia se encuentra habitando el olvido. Queramos o no, sin memoria no podemos ser. Una memoria que es social y personal, es decir, intransferible. Sin memoria no existe el futuro y su proyección. Sin memoria el pasado no nos puede ofrecer una base para explicar nuestras experiencias. En definitiva, sin memoria sólo queda la ausencia.

 

3. La elusión. Cualquier sociedad tiende a huir con demasiada frecuencia de la memoria que no desea. Nada en particular, ya que sucede también a nivel individual. No estamos dispuestos a situarnos ante el espejo y es un comportamiento lógico. Con todo, el historiador debe señalar esta elusión porque la moral social se basa en la memoria. 

 

4.  Dolor y sufrimiento. Aunque parezca una pareja sinónima, no debemos confundirnos. El dolor se asienta en lo presente: es el daño o el golpe recibido. Cuando el dolorido narra su experiencia comienza a construir su sufrimiento. El dolor narrado es sufrimiento y, por tanto, se transforma de tal forma que puede ser debatido o discutido. En ese espacio el historiador debe entrar con extremo cuidado. Pero el dolor le estará vedado.

 

5. Resentimiento y afirmación. Hay que alejarse de los mecanismos que favorezcan el resentimiento y la afirmación. Una de ellas es la farsa del perdón colectivo por lo sucedido en el pasado. Aceptar la culpa de otros siempre sale barato. Entra en el campo de la retórica y sirve en todo caso para calmar conciencias bienpensantes. Estas peticiones, que nos azotan de vez en cuando, no reparan y dan carta de naturaleza al resentimiento y la afirmación.

 

6. La libertad y el deseo. Lo entendió hace siglos Hume, no hay que confundir la realidad con los deseos. El deseo esclaviza. Frente al deseo sólo nos queda la humildad. Como destacó el eremita Isaac de Nínive muchos siglos antes, “mientras no poseas esa humildad, serás insistentemente perseguido, no sólo por las pasiones, sino también por los acontecimientos”.

 

7. Autoridad. Santo Tomás escribió: “Si el maestro resuelve la cuestión con simples argumentos de autoridad, entonces aquel que le escuche se sentirá seguro de que las cosas son así, pero no logrará obtener ningún conocimiento ni comprenderá el tema, sino que se irá de vacío”.

 

8. Anacronismos. El ser humano siempre está hecho para el pasado. O lo que es lo mismo, somos una anacronismo con vida.

 

9. 140 caracteres (twitter). Sabemos que es imposible resumir nuestro trabajo en 140 caracteres. Sin embargo, habrá que intentarlo. Esperemos al primer insensato.

Joseba Louzao nació en Bilbao en 1983. Es doctor en Historia Contemporánea por la Universidad del País Vasco (UPV) y en la actualidad es profesor en el Centro Universitario Cardenal Cisneros (Universidad de Alcalá de Henares).
Está especializado en historia de las religiones y es autor del libro Soldados de la fe o amantes del progreso. Catolicismo y modernidad en Vizcaya (1890-1923) (Genueve Ediciones) y, como coordinador, de La restauración social católica en el primer franquismo, 1939-1953 (Publicaciones de la Universidad de Alcalá de Henares). Este blog será su particular maleta preparada, porque el pasado siempre es un país extraño.