Algunas citas

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El arte de la cita es un arte literario menor, quizá ni siquiera reconocido como tal. Pero es un arte porque crea objetos nuevos que tienen sentido. El citador ha de citar textualmente y tomarse las menos libertades posibles, pero a pesar de todo citar un texto es siempre imprimirle un énfasis que el original no tenía y, casi inevitablemente, falsificarlo y convertirlo en otra cosa. Todos conocemos la desilusión de leer al completo un texto del que sólo conocíamos un fragmento citado. La cita parecía decir algo que el texto completo diluye, desvirtúa o incluso desmiente. Siempre me ha fascinado que cuando dos personas leen el mismo libro, cada uno destaca frases y pasajes completamente distintos. Cada uno está leyendo, en realidad, un libro distinto. En una página tú citarías la primera frase, yo la última. Toda cita es un acto de creación.

 

He aquí unas cuantas citas encontradas al azar entre los libros de mi biblioteca, y que reúno aquí por simple placer.

 

“Sólo son prisioneras las aves que cantan dulcemente. Los búhos nunca son enjaulados”

Jalaludin Rumí

 

“La naturaleza de las cosas y su unidad no puede captarse sino en el último escondrijo del alma humana. El interior de la naturaleza exterior está íntimamente relacionado con el interior de nuestra propia naturaleza. De ahí este hecho maravilloso: cuanto más nos adentramos en nosotros mismos, apartándonos de las apariencias, más penetramos en la naturaleza de las cosas que están fuera de nosotros.”

Ignaz Paul Vitalis Troxler

 

“El principio del razonamiento no es el propio razonamiento, sino algo más poderoso. Pues, bien, ¿qué puede ser más poderoso que la ciencia o la razón, sino el dios? Él lo ve todo claro, el presente, el futuro y todo aquello que de este razonamiento se separa. Por eso lo ven los melancólicos y los que sueñan la verdad.”

Aristóteles: Ética a Eudemo

 

“El hambre del sueño tiene que ser calmado con comida dentro del sueño.”

Ramana Maharshi

 

“Lucanus nos cuenta: “En Courland Spit pude observar cómo los halcones migratorios y los gavilanes viabajan en vecindad con los zorzales, estorninos, pinzones y otros pequeños pájaros, sin mostrar el más mínimo deseo de capturarlos. Tampoco los pájaros prestaban atención a sus temidos predadores, sino que continuaban su viaje muy cerca de ellos, sin cambiar la dirección de su vuelo en lo más mínimo.” Esto sólo se puede explicar por el hecho de que todos estos pájaros, predadores y presas, están soñando.”

Karl König

 

Probablemente te consideres un creyente, aun si crees en la incredulidad.

            Pero no podrás creer realmente en nada hasta que te apercibas del proceso por el cual has alcanzado tu punto de vista.

            Antes de hacerlo, debes estar preparado para admitir sin pruebas que todas tus creencias pueden ser equivocadas, que lo que consideras una creencia puede ser sólo una variedad del prejuicio originado por lo que te rodea, incluyendo el legado de tus antepasados, por quienes puedes sentir aprecio. La verdadera fe pertenece al dominio del conocimiento real.

Atribuido a Alí

 

“La novela debe ser sólo y absolutamente poesía. Pues poesía es, como la filosofía, un estado armónico de nuestra alma donde todo se embellece, donde cada cosa encuentra la imagen pertinente, todo su ambiente y contorno adecuados. En un libro verdaderamente poético todo parece tan natural y, sin embargo, tan maravilloso. Se cree que nada podría ser de otra forma, que hasta ahora haya estado uno adormecido en este mundo y que sólo ahora se le despierte el verdadero sentido de este mundo.

Novalis

 

No conocemos un ser si no conocemos sus méritos. Todo conocimiento, toda ciencia, es una forma de alabanza. El diccionario canta la gloria de las palabras. Las obras científicas son siempre una glorificación.

Sanmarga

 

Cuando uno de mis fieles desea con toda su fe venerarme de una forma particular, enseguida adopto esa forma.

Baghavad Gita

 

Un pájaro blanco se eleva por encima de la línea del horizonte. Es mi alma, que me dice: Es posible elevarse. No dejarás de ser un pájaro ni de tener anhelos de pájaro, pero experimentarás eso que antes sólo te atrevías a intuir y aprenderás que es posible vivir de otro modo.

Príncipe Mayerling

 

Hasta aquí mi lista de citas. Salud, suerte y buenos sueños.

 

 

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Andrés Ibáñez
Madrid, 1961. Escritor. Estudió Filología Española en la Universidad Autónoma de Madrid y piano en el conservatorio. Fue pianista de jazz y profesor de español. Vivió en Nueva York durante unos cuantos años y en la actualidad reside en Madrid con su mujer y sus dos hijos. Es autor de las novelas La música del mundo, El mundo en la Era de Varick, La sombra del pajaro lira, El parque prohibido y Memorias de un hombre de madera y del libro de cuentos El perfume del cardamomo. Ganó el premio Bartolomé March por su labor como crítico literario. Ha sido además crítico de música clásica del diario ABC, en cuyo suplemento cultural escribe desde hace varios años su columna Comunicados de la tortuga celeste. Su ópera Dulcinea se estrenó en el Teatro Real en 2006. Acaba de terminar una novela titulada La lluvia de los inocentes.

2 COMENTARIOS

  1. Amo desesperadamente las

    Amo desesperadamente las recopilaciones de citas (recuerdo con mucho placer, por ejemplo, De jardines lejanos, de Bioy). Verdaderamente preciosas estas tuyas. Yo sólo conocía la de Novalis y la del Gita. Y esa última… ¿de dónde viene? Saludos. Ismael.

    • El príncipe Mayerling es un

      El príncipe Mayerling es un autor austríaco de fines del siglo XIX y principios del XX. Un arisócrata que vivió apartado del mundo casi toda su vida y que sufría una extraña enfermedad que le producía largos accesos de ceguera. Enamorado de los gatos y autor de un tratado sobre flores venenosas, escribió las novelas Adelphi El peregrino de Constantinopla. La cita proviene de las Cartas de un sombrío.

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