Arrastrados por la locura

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Nietzsche dijo que la demencia en los individuos es algo raro, mientras en los grupos, en los partidos, en los pueblos, en las épocas, es la regla.

 

Del Madrid no se espera nunca que se desempeñe como anoche el púgil Maidana. Es la locura. Uno ve a los aficionados de España riendo y llorando al mismo tiempo, chillando y tirándose de los pelos como si en los campos estuvieran Los Beatles en lugar de unos peloteros. Ayer en Las Vegas aparecía Justin Bieber al lado de Mayweather, que es algo parecido, mientras luego el Chino se volvía loco lanzando golpes fútiles a Floyd (que le hicieron creer que había ganado la pelea) como Cristiano al portero Alves.

 

Nietzsche dijo que la demencia en los individuos es algo raro, mientras en los grupos, en los partidos, en los pueblos, en las épocas, es la regla. Hacía mucho tiempo que no se cumplía ésta en la Liga: una algarabía, una bacanal en la que cabe de todo, desde los monos que se golpean el pecho en las gradas hasta los filósofos que descubrió Mourinho, a estas alturas todo un explorador mítico ante el que habrá que presentarse como Stanley a Livingstone: “Dr. Mourinho, supongo”.

 

En Barcelona se ha descubierto una nueva especie, de la que da noticia ‘El Minuto Siete’, que trasciende del simio y la Filosofía, el home ardents podría ser en original catalán, que ni analiza ni tira plátanos sino directamente personas fuera del Camp Nou. Los valors panza arriba en medio de la locura.

 

Todo se vuelve del revés en estas postrimerías donde hasta la táctica se entierra en las trincheras de la Gran Guerra en la que se avanza a grito pelado y tumba abierta. Una guerra extensible al mundo donde los filósofos como Guardiola, como Martino, mueren antes (aunque siempre se tenga la sensación de que su equipo levita a pesar de los morteros por ciencias infusas) mareando entre los socavones en vez de enfilar hacia el enemigo.

 

Ya cantó Ginsberg haber visto a las mejores mentes de su generación arrastradas por la locura, y en este final de temporada parece que sólo queda espacio para ella, a no ser que uno se llame Mayweather: “Eso es lo que hacen los campeones: sobrevivir y hacer ajustes”, o Real Madrid por muchos directos fallidos de Maidana, pues al final siempre se cuenta con el acierto de alguien, como Ronaldo, que también sabe ponerse burro y meter goles a coces que en realidad son como pinceladas de Van Gogh, o el arte para mantenerse vivo enfrentado a esta locura.