Atlas ultrasónico del patetismo: el caso de los Obiang Nguema.

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¿Qué si son patéticos? Mira que hemos sido cortos.

 

Estos que están en la silla de la que arrojaron a Macías viven de un patetismo que incluso atraviesa la barrera del sonido. Llenos de un dinero que serían incapaces de trabajar, y porque no saben organizar nada, actúan ajenos a cualquier consideración humana que estuviera cerca. Incluso a veces se cree que vinieron de Marte. Lean:

 

Empresario: “Mi hijo ya era empresario cuando yo le hice, por la cara, vicepresidente del país. Además, para que vean mi capacidad creadora, este mi país tiene un primer ministro, dos vice primeros ministros, dos vicepresidentes, y además, soy el que dicta las leyes”.

 

Día festivo: “Como gobierno por decreto ley, si me levanto de buen humor y mi hijo llega de un viaje de estos, puedo declarar el día festivo y que todos los pobres mentales vayan al aeropuerto a recibirlo”.

 

Elecciones: “Como estamos a la altura de las demás naciones, organizo elecciones para dejarme ver, y que me dejen en paz los enemigos. Y es que no saben que gobierno mediante decretos, por lo que las elecciones son un pasatiempo. Que participen los ingenuos”.

 

Compraventa: “Yo podría convertir mi país en un paraíso de no ser porque mi hijo querido no cree en mí y fue a gastar esta millonada en Estados Unidos y en Francia. Pero sí los de Occidente no han aguantado el hecho de que sea mi país el único que tiene una discoteca en su legación diplomática. Si lo hace un país como Bélgica, sería aplaudido”

 

Pobre mental: “La gente no ha pillado nuestra verdadera intención. Y es que siendo nuestros súbditos unos pobres mentales, el presidente que les vendría como un anillo al dedo es Nguema Obiang Mangué. Es el único que verdaderamente habla su lengua. Para mí, la actitud de Interpol es patética”.

 

Nuestros enemigos los colonialistas: “Sí, son muchos: Bono, Moratinos, otros empresarios que vienen a decirnos lo bien que lo hacemos. Lo peor es que, como jefe de Estado, no pueden cerrarme la boca cuando busco ayuda médica en sus hospitales”.

 

Obras de infraestructura: “Como con las chapas de cinc, lo hacemos por el bien de la población, y es que sufrimos durante años las burlas de los países vecinos por nuestra pobreza; ahora tenemos que impresionarles con nuestro dinero, aunque los jóvenes guineanos vayan a estudiar fuera de aquí. Así actúan como embajadores. Si construimos buenos centros aquí, no se conocerá nuestra realidad”.

 

Donación: “¿Cómo pueden preguntarme de dónde saco dinero si sólo tengo título de maestra? ¿Entonces qué entienden por primera dama de un país lleno de petróleo?».

 

Estado de derecho: “Sí, en Guinea Ecuatorial rige el estado derecho. De hecho, tenemos una constitución”.

 

Qorvis: “¿Me critican porque gasto millones en pagar a quien hable bien de mí? No han pillado el tema: ¿en qué país los blancos trabajan para los negros? Este es un duro golpe que los neocolonialistas no han podido soportar”.

 

Oposición democrática: “Hay oposición en Guinea Ecuatorial, pero una oposición de gente patriota. Luego hay un grupúsculo que se ha dejado influenciar por nuestros enemigos, y por esto viven engañados. A estos ni agua. Hay mucha gente que no ha entendido el verdadero espíritu africano en este asunto de la política”.

 

Estadísticas: “Dicen que en Guinea  se vive con menos de un dólar al día, ¿pero por qué critican que yo tenga millones en sus bancos? No aguantan que un negro les lleve la contraria. O sea, la envidia”

 

Gobierno de más de cien miembros: “Veo que no han pillado el fondo. Ojalá Dios les dé inteligencia para entenderlo”.

 

Derechos humanos: “¿Qué tiene que ver la democracia con los derechos humanos?”.

 

Fútbol: “Nos atacan porque en nuestra selección no hay jugadores nativos. ¿Y qué? ¿Sabéis más que la FIFA?”.

 

Premio Obiang Nguema en Ciencias de la Vida: “Está claro, y UNESCO entendió la filosofía, no los periodistas y otros muertos de hambre».

 

Turismo: “Aunque aquí vivimos en paz y armonía, no queremos que lo vean nuestros enemigos. Que se quejen de que no damos visados, pero debemos velar por nuestras buenas costumbres”.

 

Agua potable: “¿Habéis oído una queja sería de la población por falta de agua potable?».

 

Elección de Mises: “¿Por qué vamos a dejar de organizar concursos de mises en las fiestas nacionales?. Me gustaría saber por qué quieren que lo dejemos. ¿A quién le disgusta que se conozca a las más guapas del país?”.

 

Palacios: “¿Que tengo muchos palacios mientras los pobres mentales viven en chozas? ¿Entonces veis bien que yo tenga que vivir en chozas?”.

Juan Tomás Ávila Laurel. Es un joven y prolífico escritor, residente en Malabo, donde ejerce como técnico sanitario. Se ha convertido últimamente en un exitoso y asiduo conferenciante de numerosas universidades extranjeras. Ha representado a su país en importantes foros internacionales y ha sido conferenciante invitado en España, Reino Unido y Estados Unidos. Su obra se caracteriza por un compromiso crítico con la realidad social y politíca de su país y con las desigualdades económicas. Estas preocupaciones se traducen en una profunda conciencia histórica, sobre Guinea Ecuatorial en particular y sobe África en general. Tiene más de una docena de libros publicados y otros de inminente publicación, entre ellos las novelas y libros de relatos cortos La carga, El desmayo de Judas, Nadie tiene buena fama en este país y Cuentos crudos. Cuenta tambien con obras de tipo ensayístico, libros de poemas y obras de teatro.