jueves, junio 30, 2022
Autores Publicaciones por Antonio Mérida Ordás

Antonio Mérida Ordás

50 Publicaciones 0 COMENTARIOS
Antonio Mérida Ordás nació en Madrid en 1992, y veinte años después se fue de Erasmus al sur de Alemania en busca de sol y playa. Estudia comunicación audiovisual en la Universidad Complutense y ha colaborado desde Alemania con El Viajero, y a su vuelta a Madrid con Koult.es, y Achtung Magazine. Hasta hace no mucho, ha sido becario de redacción en Canal Plus. También ha trabajado sirviendo champán con una mano, de pinche de cocina, y eligiendo corbatas en Massimo Dutti entre otras cosas. Ahora escribe de cuando en cuando. Le gustan las películas. Twitter: @antoniomerida92 Aquí se viene a desnudarse, a tomar seis tragos, a bailar un boogie-woogie aunque no bailes, a enfundarse los guantes y saltar al ring agitando las caderas, para terminar brindando por un buen polvo o mejor combate.
Paulo_540.jpg

Paulo Leminski. El poeta samurái que se mató de cirrosis

“Samurái futurista, pensador salvaje, agitador intelectual, provinciano y universal, Leminski fue una inolvidable tempestad en la escena cultural brasileña, antes de morir

Dos reflexiones y media sobre el dormir o la poesía

 

Me aferraba a esas risas como se aferra uno a las cosas frágiles y perecederas, y que están condenadas.

El día que Aleksandr Pushkin te retó a un duelo

 

 

Mi infelicidad no beneficia a nadie.

Intimidad, Hanif Kureishi

 

 

Mi idea de la tristeza

 

"Sólo he pensado que estaría bien que me vieras llorar. Esa es mi idea de la tristeza".

Andar por el amor disimulando

 

El amor empieza por una metáfora.

La insoportable levedad del ser, Milan Kundera

 

 

 

No es casual ese disparo

 

 

Pero esto no es ya estética, son lamentos.

El oficio de vivir, Cesare Pavese

Un sueño barato

 

Mañana hablaremos del mar

Mañana cambiaremos el lugar 
de esa ventana.

Sigan felices

 

Esta lúgubre manía de vivir.

Alejandra Pizarnik.

 

Muerde y besa

 

Ellos se entrematan solos.

Max Aub

 

Usted pintará el vino, el amor, las mujeres

 

La tarde nos empuja a ciertos bares.

Gil de Biedma.