viernes, octubre 18, 2019
Inocente e imposible   el blog de Iria Miguens
Autores Publicaciones por Iria Miguens

Iria Miguens

Iria Miguens
6 Publicaciones 0 COMENTARIOS
Salitre y morriña. Mujer desde 1985, feminista desde que no está penado. Vivo en Madrid, siempre en Galicia. Médica desde que Santiago de Compostela, celebrándolo con lluvia, me invitó a Vigo. Y de Vigo al cielo, o a Madrid. Se aprende a leer cuando duele llorar. Nos vemos en todos los libros, en los teatros, en las pinturas, en el amparo del desasosiego de un folio en blanco. En lo miserable que haya en los párrafos de Loriga, en la prosa de Ferlosio, que lima el ego. En un Servicio de Urgencias de la Sanidad Pública, cómo no. No se necesitan escudos en las guerras de flores, me gustan las margaritas. Sangran sonrisas cuando la primavera llora sus primeros días. Lloran silencios cuando la indiferencia alumbra injusticia. Abrigada por la belleza del arte en la inocencia, en lo imposible.

Desprecio a la aridez

La sequía nos aleja de la infancia.

Una pequeña radio roja

Todo lo que cabe en un verano hay que incluirlo en la partitura de la costumbre, sin haber previsto hueco en el pentagrama. Esta es la verdadera melancolía: el miedo.

Nemo

Duele Hermosos y malditos cuando se niega la belleza en la maldición. Arde la hermosura cuando se nos olvida que los hoyuelos son una concesión divina para las que queman la pena con cerillas mientras sonríen. Volveré a Scott, pero las caricias hay que economizarlas, y yo con algo tan bonito, sola y lejos, no puedo. Maldita sea.

Los números del alma

  Hace una semana, me sorprendí habiéndome olvidado de cuánto me había gustado la película dirigida por Iñárritu en 2003, 21 gramos. En 2003 yo...

Mis malditos favoritos

Se necesitan dos malditos bailándose a versos tras muchas estrellas, en un azotea inesperada, para poder pasar al próximo baile. Y ahí, empieza otro siglo.

Todos los principios son eternos en Madrid

Larra escribía esto a su regreso de París, y yo –osada y belicosa– lo cito en mis idas y venidas de Galicia, de dónde nunca regresaré; morriña. Madrid recoge los principios de todas las historias definitivas, porque a Madrid todos llegamos para regresar y es la ciudad de donde nunca volvemos.