martes, julio 16, 2019
Autores Publicaciones por Manuela della Fontana

Manuela della Fontana

Manuela della Fontana
75 Publicaciones 0 COMENTARIOS
Manuela della Fontana, escritora oculta. Escondida, desde que siendo aún una niña descubrió que emborronar hojas y hojas con sus pequeñas cosas, le divertía. Más tarde, ya de mayor, se convertiría en una liberación para su mente y una alternativa barata al psiquiatra. Después de trabajar muchos años en el mundillo editorial, rodeada de facturas e impuestos, decidió dar el gran salto y retomar esta “vocación” suya escribiendo con mayor regularidad. Fue entonces cuando empujada por algunos amigos salió a la luz, compartiendo sus vivencias en su blog Soñando con maletas y en las revistas vozed, Chopsüey e Hyperbole donde colabora habitualmente.De no haber sido lo que es, solo sabe que le hubiera gustado vivir en Roma, compartir fiestas con Jep Gambardella y hablar de lo divino y de lo humano con un Bellini por compañía. De momento, se conforma con una cerveza en la Plaza de Olavide.

El amor es un perro del infierno

Lo mismo que los hombres, me gustan los autores de vidas tortuosas, de escribir canalla y mirada turbia. Pienso en tantos autores malditos, pienso en Bukowski y sus poemas y encuentro en ellos la respuesta al fracaso y a la rutina que nos amenaza cada día.

La alegría loca

Fantasear no es malo, yo lo hago mucho. Mis sueños tienen alas y cruzan el mapa. En otra vida debí haber vivido en el Trastevere como la Magnani. Cuando no estoy en Roma, mis pensamientos siempre me llevan allí, a la via Condotti y a sus escaparates, o a una trattoria escondida donde sirven la mejor pasta del mundo. Y si no, a aquella librería de paredes rosas, la misma que frecuentó Francesca Woodman cuando siendo estudiante encontró entre sus libros viejos la compañía perfecta.

Bendita sencillez

El primer tomo de los diarios de Iñaki Uriarte, uno de mis libros de cabecera, regalo de un buen amigo. El típico libro que no quieres que se acabe y que cómo bien dice Jabois, no lees de principio a fin, sino a tragos.

She´s Not There

¿Cuántas veces habremos revuelto como posesos en el cajón buscando algo, un algo que no aparece? A mí me suele pasar con el cargador del móvil o con ese cablecito que une la cámara de fotos con la tele. Los DVD… basta que tenga un especial interés en ver una peli para que no aparezca ni viva ni muerta, por más que busque y rebusque en su estantería o en el disco duro.

Balthus y Fellini, una amistad en Villa Medici

Hacía tiempo que no le sucedía, pero aquella noche Fellini soñó con pinceles, con nubes rosas, con Setsuko, con la mariposa de papel colgada del techo. Tuvo la impresión de andar perdido por las estancias de Villa Medici. Al despertar, con un extraño desasosiego cogió su cuaderno donde dibujaba sus sueños. No pudo dibujar nada, las imágenes eran demasiado obscenas para reproducirlas. Y no porque no lo intentara, lo intentó mil veces antes de convencerse que nunca conseguiría plasmar lo que su cabeza le sugería. Se conformaría con escribirlo, eso haría, la mayoría de las veces también funcionaba.

Siempre tarde

Los que estamos a este lado de la vía, esperamos y desesperamos plantados siempre en el mismo andén, en el andén equivocado, viendo pasar ese tren, cargado de oportunidades, de besos puntuales y de alguna promesa cumplida que se escapa…

Simplemente gracias, Natalia Ginzburg

Pese a su fama de mujer fría estuvo a punto de echarse a llorar cuando la oyó hablar de la muerte de su marido, Leon Gingzburg, a manos de los alemanes. Todavía le costaba hablar de él. Era tanto su dolor pasado el tiempo que había preferido no mencionar su muerte en el libro. “De él solo he podido escribir un poema”

Planes locos

Cada vez que me decidía por una de las cajas, mis ojos revoloteaban al edificio de enfrente, al muchacho fornido le gustaba asomarse con una camiseta de los Ramones que se pegaba a su cuerpo como la funda de un colchón y a mí me gustaba mirarle como sí en realidad en vez de fumar, no hiciera otra cosa que esperarme cada noche.

El café pendiente

¿No sería bonito que esta iniciativa importada de Nápoles se extendiera por medio mundo, millones de cafés pagados, la solidaridad en una taza de café? Tan fácil como eso y que difícil…

Staccato 2.501

Me mira con desdén por encima de las gafas. Aprovecho para abrocharme los botones del escote. Al ver mi actitud, se pone hecho una fiera y me dice que si me creo que mis textos valen algo, porque son una mierda. Salgo corriendo, Cheever y su ayudante me persiguen. Corro y corro sin dirección, completamente perdida.