miércoles, septiembre 18, 2019
Autores Publicaciones por Manuela della Fontana

Manuela della Fontana

Manuela della Fontana
79 Publicaciones 0 COMENTARIOS
Manuela della Fontana, escritora oculta. Escondida, desde que siendo aún una niña descubrió que emborronar hojas y hojas con sus pequeñas cosas, le divertía. Más tarde, ya de mayor, se convertiría en una liberación para su mente y una alternativa barata al psiquiatra. Después de trabajar muchos años en el mundillo editorial, rodeada de facturas e impuestos, decidió dar el gran salto y retomar esta “vocación” suya escribiendo con mayor regularidad. Fue entonces cuando empujada por algunos amigos salió a la luz, compartiendo sus vivencias en su blog Soñando con maletas y en las revistas vozed, Chopsüey e Hyperbole donde colabora habitualmente.De no haber sido lo que es, solo sabe que le hubiera gustado vivir en Roma, compartir fiestas con Jep Gambardella y hablar de lo divino y de lo humano con un Bellini por compañía. De momento, se conforma con una cerveza en la Plaza de Olavide.

Con los ojos cerrados

  Acaba de caer en mis manos un fantástico libro de viajes y viendo sus fotos me han entrado unos deseos tremendos de volver a...

Notas sueltas -apátridas- (en mi cuaderno de verano):

Tenía ganas de que llegara este momento. Unas ganas terribles, locas de teñir con el azul del mar mi verano, despertar en otra cama que...

Como un volcán (El romance de Ingrid Bergman y Rosellini)

Caro amico: Hace unos días lo hablábamos, y es cierto que como te dije una carta fue la culpable del romance que les acabó llevando...

Los vicios modernos de Ceesepe

En una de las cartas que dirige a sus amigos de Barcelona, les anuncia su interés en irse a Paris, pero sobre todo y por encima de todo “perfumarse con aguarrás y llevar una bata llena de manchas de pintura en todas las fiestas”.

El amor es un perro del infierno

Lo mismo que los hombres, me gustan los autores de vidas tortuosas, de escribir canalla y mirada turbia. Pienso en tantos autores malditos, pienso en Bukowski y sus poemas y encuentro en ellos la respuesta al fracaso y a la rutina que nos amenaza cada día.

La alegría loca

Fantasear no es malo, yo lo hago mucho. Mis sueños tienen alas y cruzan el mapa. En otra vida debí haber vivido en el Trastevere como la Magnani. Cuando no estoy en Roma, mis pensamientos siempre me llevan allí, a la via Condotti y a sus escaparates, o a una trattoria escondida donde sirven la mejor pasta del mundo. Y si no, a aquella librería de paredes rosas, la misma que frecuentó Francesca Woodman cuando siendo estudiante encontró entre sus libros viejos la compañía perfecta.

Bendita sencillez

El primer tomo de los diarios de Iñaki Uriarte, uno de mis libros de cabecera, regalo de un buen amigo. El típico libro que no quieres que se acabe y que cómo bien dice Jabois, no lees de principio a fin, sino a tragos.

She´s Not There

¿Cuántas veces habremos revuelto como posesos en el cajón buscando algo, un algo que no aparece? A mí me suele pasar con el cargador del móvil o con ese cablecito que une la cámara de fotos con la tele. Los DVD… basta que tenga un especial interés en ver una peli para que no aparezca ni viva ni muerta, por más que busque y rebusque en su estantería o en el disco duro.

Balthus y Fellini, una amistad en Villa Medici

Hacía tiempo que no le sucedía, pero aquella noche Fellini soñó con pinceles, con nubes rosas, con Setsuko, con la mariposa de papel colgada del techo. Tuvo la impresión de andar perdido por las estancias de Villa Medici. Al despertar, con un extraño desasosiego cogió su cuaderno donde dibujaba sus sueños. No pudo dibujar nada, las imágenes eran demasiado obscenas para reproducirlas. Y no porque no lo intentara, lo intentó mil veces antes de convencerse que nunca conseguiría plasmar lo que su cabeza le sugería. Se conformaría con escribirlo, eso haría, la mayoría de las veces también funcionaba.

Siempre tarde

Los que estamos a este lado de la vía, esperamos y desesperamos plantados siempre en el mismo andén, en el andén equivocado, viendo pasar ese tren, cargado de oportunidades, de besos puntuales y de alguna promesa cumplida que se escapa…