jueves, junio 4, 2020
Autores Publicaciones por Patricia Gardeu

Patricia Gardeu

Patricia Gardeu
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Siempre, desde que recuerdo, quise ser periodista, así que estudié la licenciatura, másters, y durante varios años ejercí un periodismo “tradicional”. Mucha calle y redacciones que me enseñaron a desenvolverme. Pero la crisis y la necesidad de conciliación, la maternidad, la vida, me llevaron a convertirme en autónoma. Siempre fui una superviviente. Trabajadora, proactiva, curiosa, resolutiva… Y en constante aprendizaje. Sigo siendo periodista, pero casi como forma de vida: una apasionada periodista “buscavidas”.

Dos edades, dos lecturas propias, crecer: ‘Un calor tan cercano’, de Maruja Torres

“Algunas sensaciones no se olvidan nunca, y marcan una vida con lo que parece una meta de felicidad a la que pretendemos inútilmente regresar cada vez...
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La Pureza

Ahora que tanto se habla de si los niños y niñas han sido o no escuchados, este corto documental, realizado en 2018 por Pedro...

Día 58: La inmigración (una vez más) al descubierto

Esta crisis del coronavirus ha vuelto a poner sobre la mesa, a evidenciar, el drama de la inmigración. Un problema que no se soluciona con discursos hitlerianos de la ultraderecha, pero tampoco con una solidaridad mal entendida. El COVID-19 ha vuelto a evidenciar los problemas de fondo, a dejar al aire nuestros errores y nuestros miedos.

Libros para releer confinados: ‘Noticia de un secuestro’, de Gabriel García Márquez

“Tres hombres bajaron del taxi y se dirigieron con paso resuelto al automóvil de Maruja. Él alto y bien vestido llevaba un arma extraña...

Día 45: Y el niño, ¿salió a la calle?

En esta crisis hemos visto como facebook está lleno de sabelotodos, de epidemiólogos y de juristas. De personas que saben mejor que todo el mundo cómo se deben y cómo no se deben hacer las cosas para frenar este coronavirus.

Día 39: Pros y contras

Tocado y hundido. La crisis. La cartera sin dinero. El frigorífico sin leche. La casa sin pan. El adiós al mundo conocido. La distancia social. Alejarnos. Las noches largas. Los aviones, los teatros, las piscinas llenas, los conciertos de verano... La vida, en pausa indefinida. Las miradas hacia dentro. Enamorarnos. Jugar. Aprender. Crecer. Florecer. El hoy que cambia el mañana y nos hace (esperemos) mejores. Quedarse en casa, en familia. Redescubrirnos. Recordar por qué nos elegimos. Volvernos a elegir.

Día 34: Curso perdido, lección aprendida

Mi hijo desde casa está aprendiendo en paciencia, porque cada vez que escucha el ascensor corre hacia la puerta porque cree que son los abuelos. Está aprendiendo un montón de palabras aunque no vaya a la escuela, porque ahora que pasamos más tiempo en casa, todo el tiempo en casa, hacemos desayunos y almuerzos sin prisas, saboreando los bocados, pero también nombrando cada alimento. Y le encanta el color rojo porque le encantan las fresas y los tomates. Y cocinamos juntos y con solo dos años le flipa ponerse el delantal y subirse a una silla y darle a la batidora o amasar. Y tiene una escoba y una fregona y le encanta imitarnos mientras limpiamos aunque otra veces lo que hace con los palos es usarlos de palo de jockey. Porque en imaginación es el rey de la casa: a todos sus juguetes le encuentra otras variaciones, pero también a todos los objetos de la casa. Y de una caja de cartón, qué tópico pero qué real, salen mil aventuras.

Día 31: Domingo de Resurrección

Volvemos a plantar lentejas en vasitos, volvemos a las tardes de cine en casa, volvemos a mirarnos a los ojos. Y a redescubrir a nuestro compañero o compañera de casa y de vida. Volvemos a elegirnos. La vida nos ha hecho parar, las prisas se quedaron en la puerta. Aún no hemos conseguido parar la mente, pero estamos en ello. En el reposo, en la vuelta a lo esencial, en la celebración de lo importante. Estamos en plena resurrección.
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La gripe española

Buscando en la historia, quizás, respuesta a nuestro presente, muchas personas están en estos días de pandemia buceando desde el confinamiento de sus casas...

Día 25: Cotidianidades

Hoy, además de subir a la azotea, he escrito las noticias de la mañana. Entre ellas, la muerte por coronavirus de una joven de 27 años. Nosotras enseñábamos al niño a montar en bici mientras ella se moría. Negras rimas en estos tiempos de confinamiento. Negras cotidianidades. De eso también van estos días, de cotidianidades: jugar al tenis en la terraza, hacer deporte en el salón, trabajar desde casa, cambiar los madrugones por los desayunos en familia, salir a las ventanas y contabilizar muertos. Cotidianidades distintas a las que estábamos acostumbrados, pero cotidianidades.