viernes, enero 24, 2020
Gazeta de la melancolía   el blog de Víctor Colden
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Víctor Colden

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Persistente prosista, Víctor Colden es autor de unas crónicas sobre el español agrupadas en "Cuaderno de lengua" (2001-2005), del relato inédito "Veinticinco de hace veinticinco" (2013) y de la novela "Inventario del paraíso" (Libros Canto y Cuento, 2019). También de esta "Gazeta de la melancolía", en la que anda siempre a vueltas con la memoria y la amistad; los libros queridos y los discos de antes; las carreteras secundarias, los árboles y los ríos; el paso del tiempo, las amarguras viejas y la felicidad. Entre la atracción del gabinete de lectura y la tentación de la montaña.

Genius loci

Vuelvo a casa, vuelvo a… Pero ¿qué es España? (¿Y qué más da?). Yo creo que se elige, hasta cierto punto, el país en que uno vive. Mi país es esa rara España del “maravilloso silencio” cervantino, que aún resiste.

De símbolos

Vuelves a barajar, no tienes más remedio. Ni cartas distintas. La llave y el laberinto, el río y la linterna, la moneda y el espejo. La incierta espada, el caballo, la caja que dudas si abrir… Tendrás que volver a mirarlos, encontrarte con «lo tuyo».

Otro personaje de Galdós

Si hubiera sido yo otra criatura de Galdós, ¿no viviría ya para siempre? Viviría muy vivo, sí, más vivo tal vez —vivo de letra— que muchos vividores de esos que se creen vivos, inconscientes personajes galdosianos de un relato tierno y cruel...
Un poco tarde

Un poco tarde

Yo ya no sé cuál fue el hilo de los pensamientos que me condujo, hace unos días, a cavilar acerca de ciertos desajustes temporales. Y es que a veces parece inevitable fantasear sobre las cosas que se perdió uno hace mucho tiempo.

Un tal Chimista

Arribaron un día a mi orilla las botellas con mensaje que había lanzado un tal Chimista. Llegaban con años de retraso, y a la impresión causada por la belleza de sus palabras y sus imágenes se sumó la desazón de no saber si sería ya demasiado tarde.

Cuál de mis tesoros

¿Cuál podría ser mejor? ¿Cuál de mis tesoros? No hay elección posible. El tesoro es uno: tres personas que emiten luz. Quién iba a decirme que la vida —y ella— me daría esa riqueza que no es mía.

Volver a la lengua

Según Barthes, hay un objeto para el escritor que está en relación constante con el placer: la lengua materna. Nunca falla cuando lo demás pierde sentido. Si ronda la melancolía —noviembre es así—, buscaré su calor reconfortante como el de una manta o una chaqueta de lana.

Humilladeros

Acaso una compasión con fundamento debería tener el dolor propio como primer objeto. “La atención es la forma más rara y más pura de generosidad”, escribió Simone Weil. ¿Tan egoístas seremos con nosotros mismos para no escucharnos alguna vez?

Chove!

En la oscuridad de nuestra habitación —era una pensioncita humilde—, solo se oía el fino tableteo de las gotas en el empedrado de la calle. Qué molicie estar ahí abrazados imaginando el frío y la monarquía del agua. (También ella amaba la lluvia).

Bulbuente existe

¡Años queriendo ir a Bulbuente! (O al punto en que JMM «decía» que estaba Bulbuente). Deseando desenmascarar de una vez por todas al ingenioso bibliotecario, poeta y editor de corazón grandote y sonrisa traviesa.