Belén sin Navidad

0
138
Imagen de Pedro Pozas Terrados creada con inteligencia artificial. Stabledifusion

¡¿Dónde está la estrella que no la veo mamá?!

¡¿Por dónde caminan los reyes que ya no se ven?!

¡¿Por qué la noche calla y el búho no canta?!

Esta mañana me he levantado para ver en el Belén como caminan todos a ver a Jesús. Pero no he encontrado a nadie.

¡¿Dónde están las figuras mamá?!

… y ella cierra los ojos de dolor, lágrimas que se deslizan por sus mejillas buscando una respuesta en el corazón.

Hija, el mundo ya no razona. Los pueblos gimen de tristeza y la guerra tumba la esperanza y se entierran en la arena los versos que hablan de amor y destruyen ciudades donde antes estaba la flor. El odio arrasa la canción y fulmina los villancicos que sólo hablan de pasión. No hay luces en Belén ni alegría en sus calles. El terror siembra el miedo y la estrella que guió a los reyes magos, son ahora misiles que estallan arrasando las familias, formando ríos de sangre sin compasión. Eso le diría, pero no lo entendería.

¿Sabes por qué no ves a la estrella hija? Porque se ha escondido en la montaña y está jugando con los Reyes Magos al escondite. Y el búho se ha dormido cansado de cantar  canciones al niño Jesús. Y las figuras que durante la noche se mueven, las estoy limpiando para que reluzcan mejor.

Imagen de Pedro Pozas Terrados creada con inteligencia artificial. Stabledifusion

Y la niña calla. Sus ojos llorosos buscan en el amanecer y sabe que su madre está triste. La abraza y siente el calor del frío de la mañana. Busca una gota de agua y su frente arde. Tiene hambre, pero solo tiene  un trozo de pan duro. Le duele el pecho pero el calor de su madre anestesia sus ganas de gritar. Poco a poco, sus ojitos se cierran. Quiere ver a los Reyes Magos, pero sabe que están escondidos en la montaña. Vuela hacía allí buscando una sonrisa soñada. Sus brazos quedan sin fuerza. Su cabeza apoyada junto a la de su madre, deja de moverse. Y se va, si… a jugar con los Reyes Magos al escondite, a ver a Jesús en el pesebre para darle un beso, a sentir la felicidad que le han robado.

Su madre llora, grita entre las ruinas de su casa, mira al cielo y pregunta por qué. Le mira a ella y ahora la ve feliz.

¿Cuándo vamos a entender que la dignidad debe ser la única bandera que albergue los corazones del mundo? ¿Cuándo van a parar las guerras y muertes que existen en muchos puntos de nuestro planeta? ¿Cuándo podremos conquistar la paz y enterrar el odio? ¿Cuándo los gobernantes deben comprender que se deben al bienestar de la humanidad?

Se festeja la Navidad en muchos lugares del mundo. Los belenes adornan las casas. Nuestras calles se visten de colores. Los árboles lucen sus galas. Los balcones se llenan de luces parpadeantes y otros motivos navideños. Sin embargo, en Belén, se apagan las luces y la navidad se ahoga entre el ruido de la metralla y los misiles sembrando la muerte. Que contradicción… ¿verdad?

Pedro Pozas Terrados es escritor, naturalista, dibujante, poeta, investigador, crítico, aventurero, animalista, ecologista y amante de la vida en todas sus formas. Director Ejecutivo del Proyecto Gran Simio en España y miembro del Comité Español de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), ambos cargos desempeñados de forma altruista. Ha escrito once libros, coautor de seis más. Posee doce cuadernos de campo (dibujos en lápiz) además de 400 láminas de dibujo y 50 en acuarela. Sostiene que la Tierra tiene que ser un ente jurídico con derechos propios recogidos en todas las constituciones de los gobiernos. Que los grandes simios deben ser considerados personas no humanas con sus derechos básicos y que todos los seres vivos tienen que ser respetados y tratados como seres sintientes.