Berta Vías: “«Yo soy El Otro» es un drama universal”

0
277

Autora de tres novelas y un libro de relatos en los que consigue una intensa tensión narrativa –“una consumada estilista a la que no se le nota”, ha escrito Manuel Rodríguez Rivero–, la nueva obra de Berta Vías (Madrid, 1961), Yo soy El Otro (Acantilado, 2015), parte de la peripecia vital de José Sáez, torero con un sorprendente parecido a Manuel Benítez El Cordobés, lo que le impulsa a debutar como novillero con el sobrenombre de El Otro. 

 

Autora de tres novelas y un libro de relatos en los que consigue una intensa tensión narrativa –“una consumada estilista a la que no se le nota”, ha escrito Manuel Rodríguez Rivero desde su sillón de orejas–, la nueva obra de Berta Vías (Madrid, 1961), Yo soy El Otro (Acantilado, 2015), parte de la peripecia vital de José Sáez, torero con un sorprendente parecido a Manuel Benítez El Cordobés, lo que le impulsa a debutar como novillero con el sobrenombre de El Otro. La documentación recogida por la autora del torero, que todavía vive, sirve de hilo argumental a un relato a dos voces sobre el éxito y el fracaso, sobre la identidad y la fortuna. Traductora también de un escritor tan imprescindible como Joseph Roth, Berta Vías ganó con esta novela el último Premio Torrente Ballester de Narrativa.

 

¿Cómo surgió el tema de Yo soy El Otro? ¿Conocía al personaje? ¿Buscó a alguien con estas características?

 

Corrigiendo pruebas de la última actualización del Cossío, me llamó la atención la entrada dedicada a la breve carrera de este torero de Jaén, José Sáez El Otro. El sobrenombre era lo contrario de lo que buscaba la mayoría de los matadores: autoafirmarse, haciéndose llamar, por ejemplo, El Bala, El Formidable, El Temerario o El Cordobés. Su asombroso parecido físico con un torero tan célebre como lo fue Manuel Benítez, y de ahí el alias de El Otro, me ofrecía la oportunidad de indagar en algo que me interesaba mucho, el éxito y el fracaso, las dos caras de una misma moneda, a través de dos figuras muy similares con destinos totalmente opuestos. El de la identidad, además, es un terreno muy literario. No conocía en absoluto al personaje. Encontrarle fue difícil, porque ni siquiera sabíamos si estaba vivo y, por otro lado, su nombre en España es muy común.

 

¿José Sáez es a la postre un personaje trágico?

 

José Sáez no es un personaje trágico, ni en la novela ni en la realidad, porque es un hombre lúcido, luchador, generoso y con un gran sentido del humor, que supo darse cuenta a tiempo de qué es lo que de verdad importa en la vida.

 

¿Es la suya una novela de no ficción? Creo que en los últimos tiempos muchos escritores traspasan el terreno de lo imaginario para adentrarse en un reportaje periodístico que desarrollan con planteamientos y bagajes literarios. ¿Qué tal le ha ido toreando en este terreno?

 

Yo soy El Otro es una novela y, por tanto, ficción. No tiene nada que ver con un reportaje periodístico. Ni con una biografía. Es verdad que está basada en ciertos hechos reales, pero al igual que Los poseídos, Madame Bovary, Effie Briest, El extranjero y tantas otras obras narrativas de todos los tiempos. A partir de una noticia de periódico o de un hecho conocido en la época, Dostoyevski, Flaubert, Fontane, Albert Camus y tantos otros autores construyeron sus novelas, que son artefactos puramente literarios. De ahí la cita de Yeats sobre Lord Byron con la que se abre Yo soy El Otro: “Él describe lo que ve. Yo, lo que imagino.” La mayoría de los capítulos de la novela sobre José Sáez El Otro son producto de la imaginación, aunque en otros aparecen extractos de documentos reales, como pasajes de alguna crónica taurina, anuncios y artículos de prensa o el parte facultativo de una corrida. Y todo lo que se cuenta es verosímil. En este mismo terreno he toreado ya en varias plazas, porque mis anteriores novelas, tanto Los pozos de la nieve como Venían a buscarlo a él, bailaban también en esa delgada línea que separa la realidad de la ficción.

 

El lenguaje, la tensión del personaje, la aparición y desaparición de la voz de El Otro en el relato, acaban por retratar no sólo un drama humano, sino el de toda una época. ¿Como Lapierre y Collins en O llevarás luto por mí? Este también debe ser “otro” Cordobés.

 

El libro de Lapierre y Collins sobre El Cordobés es estupendo, un bestseller que va más allá del drama del protagonista, pero no es una novela, sino, como bien dices, un retrato de una época y un país a través del mundo del toro. Quiero creer que el de Yo soy El Otro es un drama universal, más allá de una época determinada o de un país concreto. José Sáez El Otro aprende que el afán de notoriedad y el culto al yo esclavizan y corrompen. Que lo importante no es estar en lo más alto, ni tener o aparentar, sino simplemente ser. Que el verdadero talento está en la bondad. José Sáez no es otro Cordobés más.

 

¿Le habría gustado a Berta Vias Mahou ser “otra”?

 

A Berta Vias Mahou, más que otra, le habría gustado ser otro. Desde pequeña he soñado con ser un hombre y a pesar de que tengo mucha fuerza de voluntad aún no lo he logrado. De todos modos, siguiendo con la broma, como dijo uno de mis cuñados, Pablo Casariego, cuando terminó de leer la novela: Yo soy El Otro me ha hecho ver que aunque a veces he querido ser otro, mejor no haberlo conseguido y haberme quedado con lo servido por Dios y por el destino…

 

 

Otras entrevistas de bolsillo en este blog:

 

 

Martín Casariego: “En el caso de un joven de trece años, ayuda recordar cómo éramos nosotros a esa edad”

 

Belén Gopegui: “Imaginé el comité de la noche como un fantasma”

 

Ignacio Carrión: “Ellos ladran y yo escribo”

 

 

José Sáez El Otro y Manuel Benítez El Cordobés en 1963.

 

 

 

Carlos García Santa Cecilia (Madrid, 1957) es doctor en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Ha trabajado como redactor y ha sido subjefe de la Sección de Cultura de El País (de 1982 a 1990), ha sido redactor jefe del Área de Cultura de Diario 16 y escribió una sección diaria durante un año en El Mundo (1998). Actualmente colabora con Abc Cultural, entre otras publicaciones. Impartió clases de historia del Periodismo durante cinco años en la Universidad San Pablo-CEU, es autor de una decena de libros y ha comisariado varias exposiciones, entre ellas 'Joyce en España' y 'Corresponsales extranjeros en la Guerra Civil española'. Ha sido director de Comunicación de ‘Madrid, Capital Europea de la Cultura, 1992’ y de la Biblioteca Nacional. En la actualidad es responsable de la editorial del grupo, 'Los libros de fronterad', y coordina varios proyectos como las jornadas anuales que dedica Ámbito Cultural de El Corte Inglés al Hotel Florida.   El mundo de los libros impresos y el de las bibliotecas (entendidas como grandes centros dinámicos depositarios del saber) se diluye ante el empuje de las nuevas tecnologías, como se derrumbaron en la Edad Media los scriptoria de los monasterios con la expansión de la imprenta. Tal vez a uno de esos desnortados monjes se le ocurrió recoger la pulsión de la atmósfera plácida, culta y decadente que había conocido con el ánimo del ángel psicopompo. Y hablar De libros raros, perdidos y olvidados.