Canciones para un largo invierno (3). El tour solitario de Jeff Buckley

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En la parte superior de la traquea y dentro de la laringe, hay una serie de pliegues que forman las cuerdas vocales. Los bordes internos están libres para dejar pasar el aire y producir la voz. En las mujeres, el tamaño de las cuerdas es más pequeño, por eso su voz suele ser más aguda que la de los hombres, cuyo tamaño es mayor. Claro que, esto vale para la mayoría de los seres humanos, pero hay excepciones. Un registro vocal normal está entre las dos y tres octavas, pero el de Jeff Buckley era de cuatro octavas y media. Sólo grabó un disco, “Grace”, y sólo tenía treinta años cuando murió, pero la onda expansiva de su voz movió los cimientos de la música.

 

Hay personas que son especiales. Para mí, siempre ha existido cierto paralelismo entre Jeff Buckley y Nick Drake, del que ya hemos hablado alguna vez. Son especiales. No se comportan como lo hace la mayoría. Víctimas los dos de un trastorno bipolar, los dos murieron jóvenes y los dos dejaron un sello propio en la música.

 

La primera vez que Jeff dejó atónito al público, fue en un concierto homenaje a la memoria de su padre, Tim Buckley, un conocido cantante folk de origen irlandés. Apenas conoció a su padre, que murió cuando él tenía diez años, y se presentó en su homenaje para presentarle sus respetos porque nunca había podido decirle nada. Era el año 1991 y cantó “Once I was”.

 

Después de “Grace” estuvo dos años de gira y llegó a hacer varios conciertos con nombres ficticios. La razón, según explicó en una nota en Internet, fue recuperar la libertad para hacer lo que quería que le diera el anonimato. “He trabajado muy duro para conseguir todo esto, este entorno donde trabajar. Lo amaba y, ahora que lo he perdido, lo echo de menos. Lo único que estoy haciendo es reclamarlo”, decía.

 

Hoy quiero ampliar mi lista de canciones para escuchar en invierno con “Lover, you should’ve come over”. Un tema que trata de amores perdidos y añorados.

 

El 29 de mayo de 1997, mientras charlaba con un amigo a orillas del río Wolf, en Tennessee, se metió vestido en el agua y desapareció. El cuerpo sin vida fue encontrado cinco días después. Su mortaja de agua dulce le había desnudado y llevado hasta Beale Street; donde un día nació el blues, aquel día murió Jeff Buckley.

 

@Estivigon

Nacido en Madrid en septiembre de 1962. A mí y a mi entorno, cada vez nos cuesta más definir a qué me dedico. Periodista de carrera durante quince años en la editorial GyJ, guionista de cine y teatro, productor de contenidos audiovisuales para museos y centros de interpretación, community manager en BMG Rights España, gestionando la identidad digital de un puñado de artistas, y músico. Aunque esto último me queda un poco grande; me considero un aficionado, pero, para bien y para mal, llevo veinte años metido de lleno en esta vorágine en donde me conocen más como Estivi. Discos grabados, conciertos, giras, noches… y muchos amigos.