Cicatrices

0
248

Un ascensor nos conduce al sexto piso. Se trata de una terraza clandestina en pleno centro de Madrid que poca gente conoce. El lugar parece prometedor. Nos acomodamos en un rincón con vistas nocturnas de la ciudad. Desde el principio no logro apartar la mirada de las luces, de esos paraguas que desde arriba se ven pequeños. La vida un viernes es lo más parecido a un hormiguero. Me siento incomoda con el abrigo puesto, pero el frio se cuela por las rendijas del cristal. No le prestamos atención al plato con tortilla que acompaña nuestras cervezas. Estos primeros encuentros, requieren de mi demasiado esfuerzo. Un esfuerzo que me pregunto si compensa.

A veces prefiero mil heridas de amores inapropiados antes que ser lastimada por alguien que me importe de verdad. Miro el plato y te miro, mis ojos tímidos se pierden en los tuyos. Tu mirada fija, casi escrutadora, parece analizarme a través de tus gafas. Me cuesta mantener una mirada que no sé a que conduce. Temo que puedas ver mis cicatrices, mi aparente esfuerzo por mantener una conversación torpe, mientras tus ojos siguen fijos y los míos quieren salir corriendo.

 

*****

Un ascensore ci conduce al sesto piano. È una terrazza clandestina nel cuore di Madrid che poche persone conoscono. Il posto sembra promettente. Ci sistemammo in un angolo con viste notturne della cittá. Fin dall’inizio, non posso togliere gli occhi di dosso alle luci, di quegli ombrelloni che dall’alto sembrano piccoli. La vita del venerdì è la cosa più vicina ad un formicaio. Mi sento a disagio indossando il capotto, ma il freddo si insinua attraverso le fessure della vetrata. Non prestiamo attenzione alla frittata che accompagna le nostre birre. Questi primi incontri, richiedono troppo sforzo che a volte, mi chiedo se ne vale la pena.

A volte io preferisco infliggere mille ferite d’amore piuttosto che essere ferita da qualcuno del quale veramente mi importa. Guardo il piatto e ti guardo, i miei occhi timidi sono persi nei tuoi. Il tuo sguardo sembra analizzarmi attraverso i tuoi occhiali. Faccio fatica a sostenere il tuo sguardo. Ho paura di mostrare le mie cicatrici, il mio sforzo apparente nel sostenere una goffa conversazione, mentre i tuoi occhi mi fissano e i miei vogliono scappare.

_____________

Foto: Man Ray

Manuela della Fontana, escritora oculta. Después de trabajar muchos años en el mundillo editorial, rodeada de facturas e impuestos, decidió dar el gran salto y retomar esta “vocación” suya escribiendo con mayor regularidad. Fue entonces cuando empujada por algunos amigos salió a la luz, compartiendo sus vivencias en su blog Soñando con maletas y en las revistas vozed, e Hyperbole donde colabora habitualmente. @enmanuelle2002