Cómo era la anterior era teatral para David Huertas

0
537

Porque está claro que acabamos de pasar una era teatral, en la que hemos crecido, nos hemos formado, hemos aprendido… Lo que venga a partir de ahora (¿mayo? ¿septiembre?…) va a pertenecer a una nueva era teatral, en la que tendremos presente lo que acabamos de vivir, en la que tendremos presente nuestra vulnerabilidad como sector, y esperemos haber aprendido  de este cambio de era… Para recordar cómo fue, proponemos una serie de entrevistas breves sobre la era teatral que acabamos de dejar, siempre desde el cariño y los buenos recuerdos…

¿Puedes contarnos una anécdota que recuerdes con cariño de la anterior era teatral?
Para ser honestos, la anterior era teatral fue un descubrimiento constante de anécdotas. No podría quedarme con solo una, pero me vienen a la cabeza momentos de complicidad con compañeros a los que tengo un cariño enorme y me acuerdo de ellos cada día que pasa, esperando coincidir en un nuevo proyecto y gozarlo. Me acuerdo de la primera vez que pisé el Teatro Español y me puse a disposición de un proyecto que se iba a realizar enteramente en la calle. Los nervios por si llegaría bien la historia, si la gente disfrutaría tanto como nosotros de aquel fugaz espectáculo. También recuerdo periodos de aprendizaje intensos. De las risas. Me acuerdo de muchas risas en camerinos mientras esperábamos para salir a hacer la función. Tengo suerte de haber tenido tan grandes compañeras y compañeros, y que en ningún proyecto haya faltado nunca una sonrisa. Era la etapa del «qué pasará», y del encogernos de hombros, porque sabíamos (como sabemos ahora) que de una forma u otra saldríamos (saldremos) adelante.

¿Qué es lo que más te ha gustado en lo que llevábamos de temporada en la anterior era teatral?
Me gustaba la vida interna que se generaba. Cambios políticos que me dejaban con mucha inseguridad, supongo que como a todos. Avances en el uso de las tecnologías, y trabajos muy locos, que aparecían y desaparecían de la cartelera si te descuidabas un momento. En definitiva, con todo lo malo que pudiera parecer, sentí que esa era estaba muy viva. Crecía y parecía inabarcable y luego prestabas atención al resto del mundo y descubrías lo «chiquita» que era (como dice mi maestra mexicana, Luisa Huertas). Pude ver en Matadero montajes que traían de otros países y pude irme a otro país a ver lo que florecía en suelo ajeno. En definitiva, lo que más me ha gustado ha sido que nunca para ni parará por mucho que llueve, truene o estornude…

¿Qué es lo último que viste en la anterior era teatral y qué rescatas de ello?
Pude ver la reposición de Todas las noches de un día. Rescato la generosidad de Carmelo Gómez y Ana Torrent, porque me hicieron moverme en la silla como el chiquillo que estaba deseoso de aprenderlo todo antes de incluso saber qué era este oficio. Tuve una sensación de vulnerabilidad, de sorpresa, que se quedaron en mí, varios días después, dándome impulso por probar nuevas cosas en los proyectos que estaban por venir.

Y ahora, si nos puedes mandar una foto de un recuerdo, un objeto, algo que tengas de la anterior era teatral y que defina tu relación con esa era…

David Huertas

Es la escenografía de la primera obra de teatro que hacíamos al terminar nuestra formación, su título era Las estrategias del caos. Estábamos muy verdes, y nerviosos y éramos osados… Osados, como consecuencia quizá de la temeridad, de la inexperiencia o de la valentía de la juventud, aún no lo sé ni quiero saberlo. Lo que me gusta de esta foto es que era nuestro escenario, hecho por nosotros, para nosotros. Así como el texto nos lo escribió un generoso Joaquín Navamuel, y nos dirigió expresamente a los cuatro (Marta Reig, Leire Lareki, Álvaro Puch y servidor) Carlota Romero, un vendaval emocional de cuyos vientos aún aprendo. Ese proyecto era nuestro. Y en él pudimos pintar esa historia. Hoy miro por la venta y veo otro escenario en el que también me digo: «¿Qué va a ser lo próximo que hagamos?» Y aún no lo sé, pero, entre todos, será nuestro.

(David Huertas, actor)

 

 

El Gallinero es la bitácora de un grupo de dramaturgos que interpretan el papel de un periodista. Un espacio donde se informa del teatro que no acostumbra a salir en los medios de comunicación, de los recovecos que componen la vida teatral de Madrid y los espectáculos/ espacios/ creadores/ gestores menos conocidos.   En El Gallinero escribe nico guau, y en una época escribieron muchas más gallinas: Antonio García, El Trapo, Folguera, la señora del fondo, Manuel Rodríguez, Muflón Silvestre, Pelma y gris, Turuleta, Vera Yobardé... Si queréis contactar con nosotros, podéis hacerlo en elgallinerofronterad @ gmail.com, quitándo lo espacios alrededor de la @.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, deja tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre aquí