Conversación ANIDAR con E.Baruffaldi, F.Pascotto, C.Bima (Italia). Juventud crítica con arte

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«ANIDAR: Arquitectura y Niñez», sección que dirijo en la revista de arquitectura Arqa (Argentina), visibiliza y propone proyectos del campo acotado por la infancia, la arquitectura y la educación.

Conversaciones ANIDAR invita cada lunes a algunos de los mejores especialistas del mundo en este campo (invitados 2020, invitados 2021, invitados 2022). La conversación como juego de construcción de mundos habitables. La infancia, mirada que nos interroga sin margen de error.

«Conversación ANIDAR con Ester Baruffaldi, Federica Pascotto, Cecilia Bima (Italia). Juventud crítica con arte» 19 de diciembre de 2022.

Ester Baruffaldi (1988) trabaja como responsable de educación en el Palazzo Grassi–Punta della Dogana (https://www.palazzograssi.it/en/education/activities-for-schools/) de Venecia, Italia, desde 2017. Con un fuerte enfoque práctico, dado por una amplia experiencia en el campo de la mediación en los museos, sueña con el museo como un lugar para todos. Ester ha aprendido la importancia de la flexibilidad y el poder curativo del arte, que persigue en su actividad actual.

Federica Pascotto (1972) trabaja desde 1993 como profesional de la educación, desarrolla programas educativos y estrategias de desarrollo de audiencias en museos y exposiciones temporales. Desde 2009 trabaja para Palazzo Grassi–Punta della Dogana, como Consultora en Educación. Como fundadora de Art Stories, ha integrado su experiencia de trabajo en contextos específicos con el desarrollo de herramientas educativas digitales para involucrar a los niños en el arte y la cultura.

Cecilia Bima (1996) trabaja como Responsable de Educación en Palazzo Grassi–Punta della Dogana. Durante una maestría en Semiótica de la Imagen en la Universidad IUAV de Venecia, desarrolló un gran interés en los temas de representación, que son el núcleo de su enfoque de la mediación y el diseño de actividades. Cree firmemente en el valor político de las prácticas culturales en los museos.

Ester, Federica y Cecilia, del equipo educativo de Palazzo Grassi – Punta della Dogana de Venecia nos contó primero qué es esta institución emblemática del arte contemporáneo. François Pinault, financiero y coleccionista de arte francés, compró el Palazzo Grassi (diseñado por Giorgio Massari a finales del XVIII)) en 2006 para mostrar parte de su colección de arte. En 2009 abrió un segundo edificio, Punta della Dogana, tras vencer un concurso del Ayuntamiento de Venecia. Y en 2013 abrió el tercero, El Teatrino. Los tres restaurados por Tadao Ando y habilitados para muestras y eventos de arte. Los tres edificios están en el Gran Canal, arteria principal de la ciudad desde hace siglos. La relación entre arte, comercio y finanzas perdura en el tiempo.

En Venecia viven 50 mil habitantes (en 2019 la visitaron 19 millones de turistas), tiene mucha gente de edad avanzada y hay pocos niños en relación a la inmensa oferta cultural de la ciudad. Por eso el equipo educativo centra uno de sus principales proyectos en los adolescentes de 16 a 18 años (no en edades menores) con dos líneas de trabajo: Palazzo Grassi TEENS y TEEN Curators. Respetan dos principios: 1/ los jóvenes escuchan más a los de su propia edad, 2/ a los jóvenes les gusta contarse sus experiencias.

Palazzo Grassi TEENS trabaja con grupos de estudiantes de Escuelas Superiores en tallares de cinco jornadas donde practican varias técnicas artísticas que les ayudan a observar críticamente las piezas de las muestras temporales. El taller finaliza con una muestra del trabajo hecho. TEENS Curators trabaja con un grupo de jóvenes voluntarios durante seis meses cada miércoles por la tarde para analizar las obras de la muestra expuesta o la que próxima exposición, para luego idear una mediación para otros jóvenes y público en general. Esa mediación puede ser en forma de fanzine, una aplicación de tablet o lo que los jóvenes inventen.

Los objetivos pedagógicos del equipo educativo, siempre en busca del bienestar del ciudadano usuario de la institución, son: 1/ desarrollo del punto de vista crítico, 2/ comunicar el pensamiento con el lenguaje apropiado y coherente, 3/ definir un método que puedan usar en adelante. Se suma un proceso de trabajo que sigue pasos profesionales desde el análisis de la obra hasta la muestra o uso del resultado por el público.

El equipo educativo ofrece a los jóvenes un feedback colaborativo (no un feedback judicial de «lo bueno y lo malo» como a veces pasa en la escuela) para que encuentren sus propias preguntas y respuestas. Ellas constatan que la Escuela Superior italiana da una buena estructura cultural en los estudiantes, pero no los habitúa al trabajo imaginativo y crítico, a trabajar en equipo, a controlar el calendario y las etapas del proceso, a sentirse responsables de su entorno gracias a su trabajo. Palazzo Grassi-Punta della Dogana nos recuerda que el arte es una escuela de vida.

> Conversación en el blog Osa Menor

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