Crónicas desde Ayamonte, 3 – Desde Lisboa, apuntes

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En mi viaje a Lisboa quise:

1) ver qué había sido de España y Portugal después de tanto tiempo.

2) leer y ver a tres grandes escritores, Fernando, Antonio y José.

3) beber sopas y cafés.

4) y comprobar, por último, qué había sido de mí mismo.

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– Desde Ayamonte Lisboa me llama, presto atención. Son los ríos, el Guadiana llama al Tajo, el Tajo responde, se comunican a través del mar.

– Hay que ir, cruzar la frontera. Sí.

– Quizás volver luego en barquita a Ayamonte desde Lisboa.

– ¿Será posible?

– Consultar, antes de salir, unos libros de Historia.

– Tomo apuntes.

– Del libro Historia de Portugal, de José H. Saraiva:

– […] la actitud española había cambiado: se orientaba en el sentido de una completa unidad política peninsular, y por tanto hacia la abolición de las semi-independencias existentes.

– En las provincias se procedía a sucesivos reclutamientos de soldados para servir en las guerras que España continuaba manteniendo en Europa. Fue una situación muy semejante a ésta la que desencadenó la revuelta de Cataluña.

– En junio de 1640, una multitud de segadores […] que visitaba Barcelona se amotinó, incendió los archivos públicos y mató al gobernador castellano. […] El Gobierno de Madrid decidió aplastar la revuelta y ordenó la movilización de los nobles portugueses para la guerra de Cataluña.

– Esta orden sirvió como causa inmediata para la revolución portuguesa.

– Del libro 1640-1668. Restauraçao, de Gabriel do Espírito Santo:

– É este quadro internacional, de mudanças e de vulnerabilidades estratégicas da Espanha e aproveitando a oportunidade da revolta da Catalunha que levou a Coroa de Madrid a empenhar meios militares naquela área para se opor ao apoio de França, que surge o golpe aristocrático do 1.º de Dezembro de 1640.

– A consciência de uma identidade nacional tinha sido desenvolvida, talvez pela primeira vez desde a fundaçao do reino, como está provado, e obras como Os Lusíadas de Camões ou a Monarquia Lusitana, de Frei Bernardo de Brito […] conduzem à solidificação de um sentimento nacional próprio, desligado da Espanha ou da religião.

– ¿Se entenderá bien el portugués leído?

*

– Portugal y España fueron una monarquía unida entre 1580 y 1640.

– El Quijote se publicó en 1605 y 1615. Una copia pirata se vendía por Lisboa en 1605.

– En Lisboa está la Praça dos Restauradores, es muy grande e imponente. Hay un obelisco al cielo en el centro.

– El himno oficial de Cataluña es Els Segadors, la letra rememora aquello.

– ¿Sabrán esto en Cataluña? ¿Y en Toledo o Almería?

– El día nacional de Portugal es el 10 de junio, conmemora la muerte del gran escritor portugués del siglo XVI Luís Vaz de Camões. Su gran obra, Los lusiadas, fue traducida al español en 1580, siete años después de su publicación original. El Cervantes portugués murió cuando se inició la unión ibérica.

– El Camões español calificó la obra maestra del portugués de singular tesoro.

*

– En la plaza de Camões de Lisboa hay un hombre que habla conmigo. Lleva cincuenta años en la capital.

– De joven trabajó recogiendo uvas en el norte, en Pinhal. Había mucha pobreza, muchos emigraban a Francia.

– Del 71 al 74 estuvo en Mozambique. Portugal estuvo en guerra desde 1961 hasta la Revolución de los Claveles, en 1974, contra Angola, Guinea-Bisáu y Mozambique, colonias que formaban parte del país y que por aquel entonces buscaban la independencia.

– No mató a nadie, fue auxiliar. Estuvo en la retaguardia.

– Desde la revolución vota al PCP, el partido comunista, quiere siempre la libertad y nunca más el pasado. Ahora está contento, con el nuevo gobierno.

– En el gobierno actual, junto al mayoritario Partido Socialista, está la CDU, una coalición que une al PCP y el Partido Ecologista Os verdes, además del Bloco de Esquerda. El primer ministro se llama António Costa.

– ¿Por qué conocemos, en general, los apellidos de Macron, Merkel, May, Trump, Bolsonaro y no el de Costa?

– Me habla de la PIDE, el servicio secreto policial de la dictadura portuguesa. Si fuera hace décadas, me dice, ahora no podría estar contándote esto, pues habría algún bufo escuchando, listo para ir a la PIDE y chivarse.

– ¿Cuál era el nombre del servicio secreto del franquismo? ¿Habría espionaje entre espías?

– De ese hombre, Camões, el tuerto, no nos dejaban leer nada, ni de Pessoa, que iba a la cafetería de allí, para que no pensásemos contra la dictadura, acaba.

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– En el Brasileira, en la mesa del final, con una bica cheia de café, leo a Fernando Pessoa.

– Cito de su diario: De noite na Brasileira. Ali até à meia-noite e meia hora; fálamos imenso, íntima, interessantemente.

– ¿Hace cuánto tiempo que no hablo inmensamente con alguien?

– Hace tres minutos.

– Luego, en el Martinho da Arcada, con un abatanado y agua, pienso en el italiano Antonio Tabucchi.

– El 28, el tranvía más turístico, lleva hasta la puerta del Cemitério dos Prazeres. Dentro se encuentran las cenizas de Tabucchi. Los turistas no cruzan la puerta. Reposa en el panteón de Escritores Portugueses II. Cuando el italiano de Pisa descubrió la obra de Pessoa Portugal entró en él. Pasaba media vida en Italia y la otra en Lisboa. Pessoa estuvo durante décadas en el mismo cementerio, hasta que trasladaron sus restos al Monasterio de los Jerónimos, en los años ochenta.

– ¿Habrá un Escritores Portugueses III en el futuro? ¿Quiénes serán?

3

– El café en Portugal es muy bueno y económico, las sopas también. El café no es torrefacto, las sopas no pican.

– Recordaré especialmente los cafés de A Brasileira y la sopa de espinacas con menta del pequeño restaurante de Cacilhas Brilha O Sol, al otro lado del inmenso Tajo. Repetí tres veces.

– ¿Sería posible vivir bien a base de beber sopas y cafés?

4

Empecé a escribir aquí, en FronteraD, hace más de seis años. Buscaba la palabra fronteras en internet cuando vivía en Italia. Había escrito un texto sobre identidades y banderas y buscaba publicarlo, se me había ocurrido de viaje por las fronteras con Austria y Eslovenia. Apareció esta revista digital en primer lugar. Me atrajo su calidad y estética. Alfonso Armada me contestó, publicaría mi pequeño relato. Me alegré mucho.

– Leí sobre él, editor y director, que a pesar de haber nacido en Vigo le gustaba decir que era portugués. Al poco tiempo leí Sostiene Pereira en italiano, el libro sobre Lisboa de Tabucchi y el que me introdujo en su obra. Quise ya entonces ir a la capital portuguesa.

– Me gusta mucho leer los textos y las entradas de los blogs que aparecen cada dos semanas en FronteraD. Siempre aprendo o completo algo.

– Echo, también, interesantes partidas de ajedrez.

– Estoy orgulloso de poder aparecer aquí.

– Cuando fui a Vigo A. Armada me recomendó, entre otras cosas, ir al bar Das Almas Perdidas y cruzar en ferri a Cangas. Me gustaron mucho sus recomendaciones. Cuando le escribí que iba a Lisboa me dijo que cruzara el Tajo hasta Cacilhas para ver Lisboa desde el otro lado.

– Lo hice.

– Era como ver Ayamonte desde el otro lado del Guadiana.

– Era pensar aquello que escribió una de las personas de Pessoa: Mi patria es donde no estoy.

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– En una librería del barrio del Chiado encontré, por fin, O ano da morte de Ricardo Reis, de Saramago. Estuve buscándolo. Sus cenizas se colocaron a los pies de un olivo de Lisboa. 

– Los apuntes serían infinitos, lo mejor es detenerse aquí.

Fotografías

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En mi viaje a Lisboa quise:

1) ver qué había sido de España y Portugal después de tanto tiempo.

2) leer y ver a tres grandes escritores, Fernando, Antonio y José.

3) beber sopas y cafés.

4) y comprobar, por último, qué había sido de mí mismo.

1

– Desde Ayamonte Lisboa me llama, presto atención. Son los ríos, el Guadiana llama al Tajo, el Tajo responde, se comunican a través del mar.

– Hay que ir, cruzar la frontera. Sí.

– Quizás volver luego en barquita. ¿Será posible?

– Consultar, antes de salir, unos libros de Historia.

– Tomo apuntes.

Del libro Historia de Portugal, de José H. Saraiva:

– […] la actitud española había cambiado: se orientaba en el sentido de una completa unidad política peninsular, y por tanto hacia la abolición de las semi-independencias existentes.

– En las provincias se procedía a sucesivos reclutamientos de soldados para servir en las guerras que España continuaba manteniendo en Europa. Fue una situación muy semejante a ésta la que desencadenó la revuelta de Cataluña.

– En junio de 1640, una multitud de segadores […] que visitaba Barcelona se amotinó, incendió los archivos públicos y mató al gobernador castellano. […] El Gobierno de Madrid decidió aplastar la revuelta y ordenó la movilización de los nobles portugueses para la guerra de Cataluña.

– Esta orden sirvió como causa inmediata para la revolución portuguesa.

Del libro 1640-1668. Restauraçao, de Gabriel do Espírito Santo:

– É este quadro internacional, de mudanças e de vulnerabilidades estratégicas da Espanha e aproveitando a oportunidade da revolta da Catalunha que levou a Coroa de Madrid a empenhar meios militares naquela área para se opor ao apoio de França, que surge o golpe aristocrático do 1.º de Dezembro de 1640.

– A consciência de uma identidade nacional tinha sido desenvolvida, talvez pela primeira vez desde a fundaçao do reino, como está provado, e obras como Os Lusíadas de Camões ou a Monarquia Lusitana, de Frei Bernardo de Brito […] conduzem à solidificação de um sentimento nacional próprio, desligado da Espanha ou da religião.

Otros apuntes

– Portugal y España fueron una monarquía unida entre 1580 y 1640.

– El Quijote se publicó en 1605 y 1615. Una copia pirata se vendía por Lisboa en 1605.

– En Lisboa está la Praça dos Restauradores, es muy grande e imponente.

– El himno oficial de Cataluña es Els Segadors.

– El día nacional de Portugal es el 10 de junio, conmemora la muerte del gran escritor portugués del siglo XVI Luís Vaz de Camões. Su gran obra, Los lusiadas, fue traducida al español en 1580, siete años después de su publicación original. El Cervantes portugués murió cuando se inició la unión ibérica.

– El Camões español calificó la obra maestra del portugués de singular tesoro.

Apuntes modernos

– En la plaza de Camões de Lisboa hay un hombre que habla conmigo. Lleva cincuenta años en la capital.

– De joven trabajó recogiendo uvas en el norte, en Pinhal. Había mucha pobreza, muchos emigraban a Francia.

– Del 71 al 74 estuvo en Mozambique. Portugal estuvo en guerra desde 1961 hasta la Revolución de los Claveles, en 1974, contra Angola, Guinea-Bisáu y Mozambique, colonias que formaban parte del país y que por aquel entonces buscaban la independencia.

– Desde la revolución vota al PCP, el partido comunista, porque quiere siempre la libertad y nunca más el pasado.

– En el gobierno actual, junto al mayoritario Partido Socialista, está la CDU, una coalición que une al PCP y el Partido Ecologista Os verdes. El primer ministro se llama António Costa. ¿Por qué conocemos bien los nombres de Macron, Merkel y May y no el de Costa?

– Me habla de la PIDE, el servicio secreto policial de la dictadura portuguesa. Si fuera hace décadas, me dice, ahora no podría estar contándote esto, pues habría algún bufo escuchando, listo para ir a la PIDE y chivarse. ¿Cuál era el nombre del servicio secreto del franquismo?

– De ese hombre, Camões, el tuerto, no nos dejaban leer nada, ni de Pessoa, que iba a la cafetería de allí, para que no pensásemos contra la dictadura, acaba.

2

– En el Brasileira, en la mesa del final, con una bica cheia, leo a Fernando Pessoa.

– De noite na Brasileira. Ali até à meia-niote e meia hora; fálamos imenso, íntima, interessantemente. ¿Hace cuánto tiempo que no hablo inmensamente con alguien?

– Luego, en el Martinho da Arcada, con un abatanado y agua, pienso en el italiano Antonio Tabucchi.

– El 28, el tranvía más turístico, lleva hasta la puerta del Cemitério dos Prazeres. Dentro se encuentran las cenizas de Tabucchi. Reposa en el panteón de Escritores Portugueses II. Cuando el italiano de Pisa descubrió la obra de Pessoa Portugal entró en él. Pasaba media vida en Italia y la otra en Lisboa. Pessoa estuvo durante décadas en el mismo cementerio, hasta que trasladaron sus restos al Monasterio de los Jerónimos, en los ochenta. ¿Habrá un Escritores Portugueses III en un futuro?

3

– El café en Portugal es muy bueno y económico, las sopas también.

– Recordaré especialmente los cafés de A Brasileira y la sopa de espinacas con menta del pequeño restaurante de Casilhas Brilha O Sol, al otro lado del inmenso Tajo.

– ¿Sería posible vivir bien a base de beber sopas y cafés?

4

Empecé a escribir aquí, en Fronterad, hace más de seis años. Buscaba la palabra fronteras en internet cuando vivía en Italia. Había escrito un texto sobre identidades y banderas y buscaba publicarlo. Apareció esta revista digital en primer lugar. Me atrajo su calidad y estética. Alfonso Armada me contestó, publicaría mi pequeño relato. Me alegré mucho.

– Leí sobre él, el editor y director, que a pesar de haber nacido en Vigo le gustaba decir que era portugués. Al poco tiempo leí Sostiene Pereira en italiano, el libro sobre Lisboa de Tabucchi y el que me descubrió su obra. Quise ya entonces ir a la capital portuguesa.

– Me gusta mucho leer los textos y las entradas de los blogs que aparecen cada dos semanas en Fronterad. Siempre aprendo o completo algo.

– Echo interesantes partidas de ajedrez.

– Cuando fui a Vigo A. Armada me recomendó, entre otras cosas, ir al bar Das Almas Perdidas y cruzar en ferri a Cangas. Me gustaron mucho sus recomendaciones. Cuando le escribí que iba a Lisboa me dijo que cruzara el Tajo hasta Casilhas para ver Lisboa desde el otro lado.

– Lo hice.

– Era como ver Ayamonte desde el otro lado del Guadiana.

– Era pensar aquello que escribió una de las personas de Pessoa: Mi patria es donde no estoy.

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– En una librería del Chiado encontré, por fin, O ano da morte de Ricardo Reis, de Saramago.

– Los apuntes serían infinitos y a pesar de que internet parece serlo también lo mejor será detenerse aquí.

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