De mi Diario : Semana 1 / 2021

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Weiß/Colonia, 27.12.

2:00 am : Pasaron el segundo episodio de la octava temporada de la saga de Maria Wern, que sigue siendo buena año tras año, y a continuación estuve viendo los dos últimos capítulos de Pride & Prejudice, la serie de la BBC 1995, y por último volví a gozar con Las aventuras del Príncipe Achmed, de Lotte Reiniger, que es el primer largometraje de animación en la historia del cine. Una noche muy completa. Mientras tenga cine y música, me importa un reverendo carajo el confinamiento.

Después de leer mi diario, me escribe Pepe desde su umbrío beatus ille, y me dice: «No he querido, Ricardo, comentarte nada sobre tu opinión sobre Neruda, pero como veo tu insistencia te recuerdo –y tú lo sabes bien– que nunca debemos confundir lo que es bueno con aquello que nos gusta». Le respondo ipso fuckto: «Y bueno, cada cual con su opinión, mi querido Pepe. Si además de lo repugnante de su persona resulta que no me gusta su poesía, qué le voy a hacer. Sé distinguir: política y socialmente discrepo de gente cuya obra me gusta y la recomiendo. Y hay gente con quienes coincido en las ideas, pero sus obras no me gustan, y punto, ni las leo ni las recomiendo». Imagino que esto puede parecer eclecticismo, para mí es tan solo sentido común.

También después de recibir mi Doble Envío dominical, y antes de leer mi diario, Arcángeles me hace una referencia a la frase de la semana, «Dios, no juzgues. Tú nunca fuiste mujer en esta tierra», de Marina Tsvietáieva. Me dice Arcángeles: «Alegó mi sobrina a su mamá: “Si hay diosito, también hay diosita, ¿verdad?”» ¡Y tanto que las hay, hasta en plural!

Weiß/Colonia, 28.12.

Anoche estuve viendo el tercer episodio de la octava temporada de la saga de Maria Wern (¡qué manera tan caótica de programarla!) y luego me quedé dormido hasta casi las 4:00 am delante del televisor, menos mal que Diny no se despertó.

Jaime, desde mi Troglodia querida, me manda el texto de su próxima columna, en la que arremete contra Vargas Llosa por lo que ha escrito y publicado acerca de Juan Ramón. Le respondo ipso fuckto: «Y bueno, lo que MVLl opina de Juan Ramón quiere decir bien a las claras que MVLl no tiene ni la más remota idea de lo que es la poesía. Haces muy bien en destacarlo en tu columna. // Yo me he relacionado bastante con MVLl a causa de mi profesión y de las muchas veces que ha visitado Alemania. Es muy culto y muy inteligente, y ha leído el ciento y la madre, pero de poesía no sabe ni siquiera la mitad de la misa. Habré tenido unas veinte conversaciones con él, y nunca salió a relucir el nombre de un poeta. Y tiene black outs memorables. A mí, una vez, acá en Colonia, cuando le pregunté por qué se hacía tan buena literatura policial en América Latina, me dio una respuesta harto potable pero la quiso adornar con una cita: «Recuerda lo que Malraux dijo de Santuario, de Faulkner, que era la irrupción de la novela policial en la tragedia griega». Como soy persona bien educada, y está feo que el periodista le señale un lapso a quien entrevista, no le dije que lo que yo recordaba era exactamente lo contrario, Malraux afirmó que «Santuario es la irrupción de la tragedia griega en la novela policial», una frase que los fans de Faulkner (entre los que me encuentro, 100%) nos la sabemos de memoria. En el original dice así: «C’est l’irruption de la tragédie grecque dans le roman policier». Imposible decir algo más fulminante.

Desde una orilla del Cauca a la buena del Rhin me llega un nuevo email de José María acerca de sus múltiples apodos: «Sólo se me quedó en el tintero mi “nombre de batalla”, que me acompañó durante toda mi vida laboral; me llamaban “Tatabra” por bulloso, revoltoso y contestatario. La tatabra es un mamífero, roedor, ya casi extinto, parecido a la guagua, que al sentirse atacado grita de manera escandalosa para hacerle creer a su atacante que no está sola, sino en manada, y así disuadirlo. Hice honor a mi apodo y nunca dejé que ningún patrón o jefe inmediato, inclusive a riesgo de perder mi empleo, que lo perdí varias veces, pasara por encima de mis derechos». A fin de desasnarme busco “tatabra” en EL diccionario y lo registra como colombianismo masculino por “saíno”. ¡Bien rugido, tatabra!, le diría un alemán, usando una locución muy expresiva por acá.

Weiß/Colonia, 29.12.

Pasada la mediancohe: Vi una vez más Vacaciones en Roma y una vez más vuelvo a preguntarme si en vez de tanta secuela estupidizante no habría un productor con arrestos para filmar la secuela de esta maravilla. Han pasado 20 años y una revolución ha depuesto la monarquía en el país de la princesa Ann. Su familia marcha al exilio y ella se divorcia del noble con quien le impusieron el matrimonio. Se entera de que Joe ha sido enviado a Roma para cubrir el secuestro del nieto de J. Paul Getty (el 10.6.1973) y decide viajar allá para reencontrarse con él. Me parece buen comienzo para un guion comm’il faut.

Publicaron en Vasos Comunicantes mi texto sobre el crítico alemán que creyó que Álvaro Mutis era el genitivo sajón de Álvaro Muti, y una tuitera gallega lo sube a su cuenta de Twitter, lo cual provoca que otra tuitera, también española, @vidasdemercurio, cliquee en Me Gusta y añada lo siguiente: «Ricardo Bada es un ser de luz» Me deja inquieto, yo creía ser de carne y hueso.

La repartidora del Bistro Verde ya es para nosotros como de la familia. Hoy nos ha servido col rizada con salchicha para Ulli, sopa de calabaza para Diny, tallarines con setas del bosque para Carlitos y el inevitable Rösti con salmón marinado para el señor de la casa. Larga conversación sobre los cromos coleccionables de la firma Liebig, que venían con los paquetes de daditos de sopa de carne concentrada, donde los cromos en que sólo consta la mención de la fábrica Liebig de Colón/Entre Ríos son más valiosos que los que ya llevan la mención de Fray Bentos, en el Uruguay, que se fundó más tarde. Ulli asegura que ella, de niña, coleccionaba cromos de una marca de chocolate, le sugiero que tal vez la Suchard, pero el nombre no le dice nada. Al contrario que a la protagonista de un divertido cuento de la senegalesa Fatou Diome.

Weiß/Colonia, 30.12.

Anoche fue una  noche al completo. Después de despachar el trabajo pendiente alcancé a ver el tercio final de Los cuatro hijos de Katie Elder, y a continuación dos documentales buenísimos dedicados a Frank Capra y a Calamity Jane, luego de lo cual me quedó tiempo, antes de irme a dormir, para ver casi la primera mitad de Era una vez en el Far West. ¿Qué sería de mí sin el cine y sin la música?

Vino Mohamed, a quien encontré ayer en el patio de garajes, cuando salía para su trabajo, y le pedí que viniera acá hoy al mediodía. Llegó puntualísimo y le hice pasar al salón y le estuve recordando que él cuando niño, jugaba mucho al fútbol en el patio de garajes con nuestro Paul, el mayor de nuestros nietos, y le cuento que Paul nos ha salido artista. Le muestro el calendario que es la ópera prima de Paul, se entusiasma con las fotos y le conmueve la dedicatoria autógrafa que le puse en la portada. Luego, inesperadamente, cambia de tema y me pregunta por la bufanda del Recreativo que luce en el respaldo del sofá donde está sentado. Y entonces le cuento toda la historia del nacimiento del primer club de fútbol que hubo en España, y va y me sorprende al decirme: «Yo he jugado contra el Recreativo», Se ríe al ver mi cara de asombro y me explica que cuando militaba en el equipo juvenil del Bayer Leverkusen intervino en un torneo para juveniles en Ámsterdam y su primer partido fue justamente contra el Recreativo. Al irse noto que está de a deveras agradecido y conmovido por el regalo. Es un tipo admirable. Lo es desde que era un crío. Una de las personas más educadas y más limpias de corazón que he conocido en mi vida.

Pasaron un concierto con la Capilla Estatal de Sajonia, en la Ópera de Samper, en Dresde, bajo la batuta de Christian Thielemann. Grandiosa interpretación de la Patética de Chaikovski, y a continuación de la obertura de Guillermo Tell, de Rossini. Hasta el obligado bis, la obertura de Caballería ligera, de Franz vom Suppé, me hizo de nuevo pensar en lo que gana una partitura de la llamada música ligera con una orquesta buena y un director excepcional. Me llevó a oír otra vez el preludio de La Revoltosa, en el Concertgebouw de Ámsterdam, con Mariss Jansons.

Weiß/Colonia, 31.12.

Alcancé a ver antes de irme a dormir al filo de las 3:00 am, primero She Wore a Yellow Ribbon [La legión invencible], uno de los western más recordables, y la segunda mitad de Doris, la peli neerlandesa que vi con Diny hace una semana y nos gustó tanto. La ventaja del cine sobre la literatura (no la poesía) se evidencia en la cantidad de veces que uno puede volver a ver una y otra vez la misma peli, porque nunca es la misma. En cambio en las novelas, aun aquellas que uno más quiere, nomás las frases subrayadas ya te dan la impresión de un déjà vu.

Todo el día dedicado a escribir el artículo dedicado a Joan Baez que me encargó Luis para mi retorno a las páginas de La Jornada. Escribirlo me ha hecho recordar que uno de los muchos redactores–jefe o directores de suplementos o de revistas con los que he tenido que trabajar a lo largo de los años, me dijo una vez algo que para mí mismo fue un descubrimiento. Me dijo: «No sé cómo te las apañas, pero es raro un texto tuyo en el que no nombres a Huelva». Ecco!

Weiß/Colonia, 1.1.

​2:50 am : Me mandó Lillian el enlace con Operación Cinco Dedos (por ese título la conoce ella) y la he visto de nuevo al cabo de unos cincuenta años, le acabo de escribir lo siguiente: «¡Operación Cicerón era mi peli favorita en los años 50! Entonces no había TV en España (excepto en Madrid y Barcelona), tampoco existían los vídeos ni mucho menos los DVD, así es que todos los veranos, en los cines al aire libre característicos de aquellos tiempos, y en los que no se pasaban estrenos, Operación Cicerón siempre reaparecía y yo no me perdía ni una sola reposición. La expresión de James Mason cuando abre la caja fuerte del embajador y suena el para él inesperado timbre de alarma es una secuencia que debiera ser obligatoria en las escuelas de Arte Dramático. Menudo regalo de año nuevo que me has hecho. Gracias milyuna». Por lo demás, es la primera vez en mi vida que entro solo en un año nuevo. Diny se encamó a las 8:30, y aunque se levantó a las 11.00 para ir al baño no quiso esperar a la medianoche.

Llamadas a Huelva. De rigor a la Nena, por ser 1.º de enero y ser su onomástica. Llamada a la Reme porque veo que me llamaron ellos anoche, recién digeridas las doce uvas, pero lo hicieron al teléfono fijo, que sigue averiado, y lo que te rondaré, morena. A Mónica fue inútil llamarla porque, me entero por la Nena, se fue con su familia a la casita que tienen en la sierra. Y como siempre, llamar a Elena es llamar para encontrarse con la criada respondona electrónica.

Por fin el Reino Unido ha dejado de ser miembro de la Unión Europea. Por fin. Tengo mucha curiosidad por ver cómo van a reaccionar los ingleses cuando se den cuenta del mogollón de mentiras que les contaron para que votasen a favor del Brexit, y se enfrenten con la realidad de que han salido perdiendo, y por muchos puntos. Los escoceses, más sabios, ya han dicho por la cuenta Twitter de su primera ministra: «No apaguen la luz, pronto volveremos a Europa».

Me ha gustado mucho el fragmento de La balada de nadie que Luis ha publicado en el último número de LJS, reconstruí muchas vivencias infantiles mías, en mi barrio de la Plaza Niña de Huelva, barrio marinero, muy cerca del puerto, con sus pregones callejeros y sus tipos tan característicos: el churrero, Joselito en su taberna, el repartidor de la panadería de Puig, los vendedores ambulantes, el carro de la basura tirado por un jamelgo a cuyo lado Rocinante luciría como un Pegasoah, tantas cosas

Teresa me escribe, después de leer un texto mío, que «da la impresión de que escribes sin la menor dificultad». Le contesto casi ipso fuckto: «Sí, escribir sin la menor dificultad es cosa que me resulta fácil. Pero desde que termino de escribir el texto hasta que finalmente sale de mis manos camino de la redacción, eso sí que es difícil. En el texto que te adjunto ahora, y que acabo de enviar a La Jornada, en México (de donde me lo pidieron con urgencia, dada la cercanía de la efeméride), he pasado más de hora y media tratando de encontrar un verbo que dijese exactamente lo que yo pensaba, pero había tantos sinónimos que era para volverse loco. Tú lees ahora el texto y no te lo crees, pero ese verbo y dos adjetivos me han detenido el envío, desde anoche que terminé de escribirlo hasta hace media hora».

Weiß/Colonia, 2.1.

2:00 am : Terminó la octava temporada de la saga de Maria Wern, la comisaria en la isla sueca de Gotland, dejando en el último fotograma la impresión, la sospecha, de que la buena MW está embarazada de su pareja, casi diez años más joven que ella. ¿Podré alcanzar a ver la novena temporada? Y después pasaron una peli extraordinaria, australiana, titulada Lion, nominada para seis Oscars. Basada en un caso real, el de un niño indio de cinco años adoptado por un matrimonio de Tasmania, se te mete en el corazón desde el vamos, y las actuaciones de Dev Patel en el niño ya convertido en un adulto de 25 años, y de Nicole Kidman, en el de su madre adoptiva, son de las que no se olvidan tan fácil. Acaban de pasarla y ya quiero verla de nuevo.

Diurante el desayuno veo en el cuaderno de esquelas fúnebres del KStAnz que hay ocho de ¼ de página y una novena de ½ página lamentando la muerte de un empresario al parecer bastante importante en el comercio de Colonia: por la esquela familiar descubro que tuvo cuatro nietas, no como yo, que me tocaron puros varones. Y hay una esquela que lleva por epígrafe un poema de Reiner Kunze que aproximo mentalmente al español: «Reman dos en un bote, / uno perito en estrellas, / el otro experto en tormentas, / uno conducirá a través de las estrellas, / el otro a través de las tormentas, / y al final, al final del todo, / el mar será azul en el recuerdo».

BDW me manda el análisis genético de sus ancestros, según el cual tiene un ​82,7 % de genes europeos y el 15% de indígenas nativos americanos, siendo así que del 82,7% europeo, son de Andalucía el 79,1% y judío azkenazi 1,4%. Me quedo pensando que si algún día decidiera que me hagan el análisis de mi composición genética, resultará que soy de lo menos andaluz que se despacha en botica: todos mis ancestros son extremeños, y los de estos extremeños son asturianos. Habrá algún porcentaje visigótico, es decir: germánico, si pìenso que todos procedemos a fin de cuentas de la aldea asturiana Bada y que la esposa del rey Recaredo se llamaba así, Bada, eso no puede ser casualidad. Y habrá también un mínimo porcentaje galés por el Meredith [Maredudd en gaélico] de mi abuela materna. A BDW le mando como respuesta un poema dedicado a mis ancestros y que es al mismo tiempo un ramillete de variaciones en torno a un verso de Manuel Machado:

«Tengo el alma de bardo del árabe español.
Tengo el alma de cardo del árabe español.
Tengo el alma de dardo del árabe español.
Tengo el alma de fardo del árabe español.
Tengo el alma de nardo del árabe español. 
Tengo el alma de pardo del árabe español.
Tengo el alma ricardo del árabe español.
Tengo el alma de sardo del árabe español.
Tengo el alma de tardo del árabe español».

*******************THE END*******************

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1 COMENTARIO

  1. Que Diny no haya querido despedir a un año tan desagradecido como 2020, ni recibir con vivas a 2021 por si a caso es tan desalmado como el anterior, no deja de ser una muestra de buen gusto.

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