De mi diario : Semana 17 / 2020

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Weiß/Colonia, 19.4. 

1:30 am : Empecé a ver la peli que cuenta la vida de Yves St.–Laurent y me volví a reír al ver en los títulos de crédito los nombres de los dos primeros actores seguidos de la burda mención «de la Comédie Française», como si fuesen cooperantes teatrales de la ayuda al desarrollo del cine. Al poco mi vista se fijó en mis pies descansando en el taburete delante del sillón, se fijó más que nada en el calcetín del pie derecho, donde sobre el tobillo interior campea el monograma de Yves St.–Laurent como Logo. Pero –pensé– no son calcetines comprados en París ni en una boutique de luxe sino en algún gran almacén de Colonia, y como sé que no los han producido obreras bien pagadas sino costureras esclavas de alguna franquicia en China (controladas por el PC, que bien que gana dinero con ellas), o en Tailandia o México, de repente se me quita todo el interés por la peli y programo el DVD de Fuga de Alcatraz. Irracional mi reacción, ya lo sé, pero

Releyendo el texto de mi diario en Fronterad a la caza y captura de erratas (esta vez sólo dos), de repente me doy cuenta de que es la primera vez en muchos años que no le dedico un recuerdo a la II.ª República Española el 14 de abril. Pandemia versus Memoria, gana Pandemia por KO.

Juan Carlos me manda desde San Sebastián el enlace con un artículo de Vargas Llosa en el que rompe una lanza por Galdós. ¡Bravo! Pero lo que más me ha interesado del texto es que Mario confiesa que no le gusta Proust y le costó harto esfuerzo deglutir los indigestos siete volúmenes (¿o son ocho?) de A la recherche du temps perdu. ¡Por fin, ya somos dos! Aunque Mario me gana en heroicidad, yo nunca he pasado, en mis varios intentos, de la pg. 50 del primer tomo.

Carmen, nuestra querida Carmen, la sobrina nieta de JRJ y gestora de sus derechos, me envía un inapreciable regalo:

«Querido Ricardo: Te mando este texto de Juan Ramón:
ESTAS CICATRICES
Y me he hecho una línea de vida; he tendido de mi nacer a mi morir, con amarras a las dos orillas, un hilo tenso, intenso. Cada vez que esta línea se interrumpe, tengo que anudar el hilo roto, como puedo.
Estos nudos, digo, estas cicatrices son la cuenta de mi fracaso para unos y mi gloria para otros. Pero lo que yo sé bien es que  de cada cicatriz me sale un pájaro de fuego.
Espero y deseo que después de esta terrible pandemia nos salga a todos un pájaro de fuego. Un fuerte abrazo y cuidaos mucho».

Le pido permiso a Carmen para incluirlo en mi diario, me lo concede, y comparto el regalo con mucho gusto y fina voluntad, como solía decir mi abuela Remedios, tan bella y tan sabia.

Weiß/Colonia, 20.4.

2:00 am : Decidí volvet a ver Open Range, frustrado porque la serie policial  neozelandesa la sacrificaron en “honor” de una de esas tertulias blablablabeantes sobre el tema del Coronavirus. A quienes de a deveras parece que ha infectado es a los programadores de TV. Merde alors!

Es el 50.º aniversario del suicidio de Paul Celan, y mi artículo sobre él no aparecerá en Nexos, desplazado por la avalancha de material sobre la pandemia. Lo dejan aparcado hasta noviembre, cuando se celebre el centenario de su nacimiento. Me acuerdo como tantas veces en estos días, de los versos de José Echegaray, nuestro primer Nobel, en El gran galeoto: «Contra las olas del  mar / luchan brazos varoniles; / contra miasmas sutiles / no hay manera de luchar». Colonavilus: la lecontlalemilputa que te lecontlalemilpalió.

Rodrigo me manda desde Kassel un enlace a un artículo en Interferencia, una revista chilena donde me vuelvo a encontrar con la manipulada historia de que la fama de LS comenzó a partir de la traducción al francés y publicación en París de Un viejo que leía novelas de amor. Les dejo un amplio comentario en su foro explicando la génesis del éxito y lo suben altiro. Mica male!

En el Kölner Stadt Anzeiger una entrevista a toda plana con el filósofo Richard David Prechtl, uno de los más celebrados en este país. Me interesa especialmente su respuesta a esta pregunta del reportero: «Cuando en 1755 un gran terremoto destruyó Lisboa, toda la imagen del universo trastabilló. ¿Es Wuhan, el epicentro de la pandemia, la Lisboa del siglo XXI, a juicio de los filósofos?» Prechtl responde: «¡Un sugestivo rompecabezas! Con el terremoto de Lisboa, en efecto, se vino abajo la representación filosófica y teológica de un Buen Dios que había creado el mejor de los mundos. Porque en el mejor de los mundos no tenía ningún sentido, en absoluto, que catástrofes naturales se abatieran sobre los seres humanos y cobraran tantas vidas. Si tuviera que buscar un punto de comparación con el presente, pondría el de que este Coronavirus nos lleve a reflexionar de nuevo sobre nuestra humanidad. En el día a día hemos olvidado que somos seres biológicos. En la gente joven tengo siempre la impresión de que creen estar emparentados más con sus Smartphones que con los animales y plantas». Una excelente respuesta.

Weiß/Colonia, 21.4.

2:15 am :  Esta noche decidí verla de pe a pa, Open Range, porque anoche estaba cansadísimo y no le quise hacer el feo de dormirme mientras corría el DVD, y sí, es uno de los mejores western que se hayan filmado. Esa frase que le dice Charley a Sue («Unos hombres van a ser matados hoy acá y soy yo quien va a matarlos») se queda en el reducido repertorio de las que nunca se olvidan. Y esa Annette Bening, comestible a besos¡Qué peliculón, mare de mi arma! No logro explicarme cómo es que no le gusta a Chico el cine de Kevin Costner, ¿O será sólo el actor y no el director? Pero ¿hay taaaaantos actores que le hagan sombra a Kevin Costner?

La lectura recomendada hoy por el Kölner Stadt Anzeiger para estos tiempos de confinamiento son las novelas de la saga Maigret. Pocas mejores que esta recomendación, en materia de buena lectura Simenon es un todoterreno para el almita que uno tiene que salvar.

Escribo mi primera columna quincenal para Árbol Invertido, “fichado” hace un par de noches por una llamada sorpresiva de Arzola. Creo que me ha quedado bastante bien. Él mismo me sugirió el tema: la simpatía por el nazismo del gran Knut Hamsen, y cómo eso le ha costado el reconocimiento de las generaciones posteriores a la guerra. Veremos qué me dice cuando la lea.

Heinrich Christian Boie le escribe el 25.9.1872 a Luise Mejer: «Anoche leímos Los bandidos, una pieza que dieron anteayer en el teatro, una obra maestra de la más terrible especie. El nombre del autor es Schiller, que con ella se hará muy célebre. Algunas escenas quizá Shakespeare las podría reconocer como dignas de ser suyas». Me recuerda lo que Cortázar le comenta a uno de sus corresponsales después de ver Esperando a Godot, a los pocos días de su estreno en París.

Weiß/Colonia, 22.4.

1:45 am : Estuve viendo An Officer and A Gentleman [Oficial y caballero], una de las varias docenas de pelis que tengo en DVD y todavía no había visto. No es nada del otro jueves, como diría mi abuela Remedios, pero sirve para pasar el rato, otra manera de decir “matar el tiempo”.

Hoy se cumplen 75 años de la muerte de Käthe Kollwitz. No alcanzó a enterarse del suicidio del cobarde Hitler ni del final de la guerra. Ella y Paula Modersohn–Becker, qué dos mujeres tan geniales y tan desconocidas fuera de Alemania. Pobre mundo, no sabe lo que se pierde.

Arcángeles lee mi texto sobre Hamsun y me escribe: «Hay cosas que tú sabes, secretos llenos de dolor, como éste, que lastima leer. Muy impresionante. Horrible. Diría Pessoa: Pobre gente. Pobre gente, toda la gente». Le contesto altiro: «El caso Hamsun me apasionó cuando lo conocí y lo seguí muy de cerca porque Hamsun es uno de mis dioses, desde que leí Hambre (un golpe de genio) y Victoria, que es una de las más bellas historias de amor que se hayan escrito nunca. Vino luego el deslumbramiento, el pasmo, leyendo Bendición de la tierra, y ya quedó en el listón más alto de mis admiraciones. Pero siempre con la sombra de lo que se llamaba su pasado nazi. Hasta que en 1978 apareció el libro de Thotkild Hansen. Las 608 páginas no las devoré de una sentada, pero casi. Y desde entonces, siempre que me hablan del nazi o pronazi Hamsun, ensillo a Rocinante, empuño la lanza y salgo a la palestra».

Weiß/Colonia, 23.4.

Mi columna de ayer sobre “el caso Hamsun” ha tenido una grandísima repercusión entre la gente a quienes les mandé el enlace. Lo que más me sorprende es que la gran mayoría de ellos, incluso amigos sólo diez años más jóvenes que yo, desconocían la obra, y no pocos hasta el nombre de Hamsun. De modo que mi columna, en términos del boyscoutismo, fue mi buena acción del día.

Vinieron Montse (con mascarilla) & Co. con las compras de la semana y esta vez Henri subió al piso y entró en casa, lo he tenido a 1,5 m de distancia, sin poderlo abrazar ni besar. Esta no se la perdonaré nunca, ni a los “programadores” de la estación virológica de Wuhan ni a todos los murciélagos del Imperio Rábano [=rojo por fuera, blanco poor dentro]. Que no me toque en un banco cerca de ellos el día del Juicio Final porque armo la marimorena. ¡Por estas que son cruces!

Me escribe Kathyushka para decirme que van a sacar a partir de hoy un Covidiario en la página web de Nexos y que si quiero pasarles la página de este diario correspondiente a mañana, unas ± 800 palabras. Le contesto que sí, cómo podría yo negarme a ello. Oremus. (Digo Oremus porque de repente resulta que mañana no me pasa nada digno de mencionar en esta pantalla).

Weiß/Colonia, 24.4.

2:00 am : Me pongo a ver el DVD de Ocean’s Twelve [Uno más entra en juego en España, La nueva gran estafa en América Latina] y sufro porque en esta grabación hay un desajuste muy pronunciado entre las partes dialogadas y aquellas en que la música accede al primer plano, tengo que andar subiendo y bajando el volumen con el mando a distancia, y al final me aburro y lo dejo. La peli en sí está brillantemente filmada, pero es lo menos que uno podía esperar de su director. Y una cosa que me ha hecho mirar en la ficha de www.imdb  es cuando en el diálogo del grupo Rusty Ryan dice que irán a Ámsterdam y Linus Caldwell le contesta que nunca ha estado allí, mientras que Turk Malloy comenta : «I hear German girls are really hot [He oído que las chicas alemanas son muy calientes]». En la versión en alemán, que es la que estuve viendo, las chicas really hot no son alemanas sino belgas. ¡Ah, el lápiz rojo de Mamá Censura!

11:45 am : Entre el correo qne me esperaba en la estafeta virtual un email enviado hace 2′ desde el Líbano por Yolanda Soler Onís, que ahora se desempeña como directora del Centro Cervantes en Beirut, y entre otras me habla de su estupenda novela Malpaís: «Así son las conversaciones que se retoman al cabo de meses, años, décadas, como si tan solo mediaran instantes. Esa sensación he tenido, querido Ricardo, al releer hace unas semanas Malpaís –tú la tenías mucho más fresca– revisando la  edición digital gratuita que hemos querido compartir (el editor Carlos Álvarez, la traductora al polaco, Bogumiła Wyrzykowska, y yo) para entretener el confinamiento. Tuve la sensación de que, en lugar de casi veinticinco años, veinticuatro para ser exacta, desde que la terminé, habían transcurrido apenas veinticinco días. Y ahí la tenemos, en versión  española y polaca, dando vueltas en el ciberespacio». Na zdrowie! [=¡A la salud!]

4:03 pm : Traduzco un trino de @Kropunder, uno de los mejores tuiteros alemanes que conozco: «Estoy leyendo La montaña mágica (¡qué cosas no haremos en estos tiempos antes del aseo nocturno!) y les quiero compartir cómo es que Thomas Mann describe a una persona tonta: “una naturaleza no amenazada espiritualmente”».

6:30 pm : Abro la página web de Nexos para mirar la primera entrega del Covidiario y poderme orientar un poco acerca de lo que quieren en la redacción, leo la susodicha y dejo un comentario: «Has puesto el listón demasiado alto, Arcángeles querida. No se vale, no es fair play».

9:45 pm : Buscando un dato en los archivos de mi diario encuentro una anotación fechada el 24.10.99, más de diez años antes de empezar a subirlo a Fronterad. No resisto la tentación de copiarlo y pegarlo aquí, porque asimismo eso es un modo de acariciar: «Es evidente que la Julieta de Shakespeare, súmmum de la amada romántica, también debe haber soltado algún pedo en el excusado, y hasta puede que fuera de él. Creo recordar sin embargo haber leído algo acerca del asombro de Swift al referirse a su amada Celia con el verso «But Celia, Celia s«, pero ahora me parece que no hay tal asombro sino que Swift se instala con ese verso en la vanguardia de la poesía concreta: los no son un eufemismo de «shits» sino la descripción gráfica de una deyección de su querida Celia. En ese verso, literal, expresivamente, Celia caga».

11:43 pm : Está por terminar el día, el 38.º de mi confinamiento. Un día sin historia. Ni siquiera llamadas telefónicas, únicamente las que hace Diny apacentando a su grey, ella es la matriarca de los Hansen Kluitman. Pero el día termina en punta, en el canal ZDF pasan una entrevista con la premio Nobel Herta Müller, en Berlín, en la mayor biblioteca de Alemania, despoblada como los territorios de lo que hoy son los Estados Unidos después de que pasaron por allí Álvar Núñez Cabeza de Vaca, Hernando de Soto & Co. El reportero le pregunta por los paralelos que pueda ver ella entre la represión en la dictadura de Ceaucescu, durante la cual vivió y fue perseguida, y estas restricciones a la libertad que vivimos ahora, a consecuencia del Coronavirus, en una democracia como la alemana. Y ella contesta lo que es lógico: que no es posible  compararación alguna. Hay periodistas, incluso de los autotitulados “culturales”, que uno no puede sino preguntarse por qué no se dedicaron a la cría de palomas mensajeras. Y lo dejo, es hora de acudir al speakeasy escocés que han abierto cerca de mi pueblo desde que cancelaron los ferries nocturnos a Aberdeen.

Weiß/Colonia, 25.4.

En el cuaderno de notas necrológicas del Kölner Stadt Anzeiger aparece hoy la de una anciana de 96 años, encabezada por un epígrafe que traduzo ad pedem litterae: «Nuestra vida es el río / que se derrama en el mar / que se llama “morir”». Bien se ve que la alemana no es una versión de lo más afortunada de tres versos imperecederos de las “Coplas” de Jorge Manrique. Pero si me detengo en ello es porque bajo los tres versos alemanes aparece, como nombre del autor, el de “Federico Garcia Lorca” (así, entre comillas y sin acento en García).Pienso en lo orgulloso que se sentiría FGL si supiera que le atribuyen las inmortales “Coplas”. Ay diosito de mi vida

Rastreando en el material que acumulé durante la semana para una lectura más demorada hoy y mañana, encontré la noticia de que un equipo de la Universidad de Texas ha descubierto la existencia de un planeta que es el más similar al nuestro de todos los catalogados hasta ahora. Se llama Kepler–1649c y se encuentra a la módica distancia de sólo 300 años–luz de la Tierra. Y en algo sí se diferencia de ella, y es que el sol en torno al que gira no es uno amarillo, sino rojo. Pensando en ello, se me ocurre que uno de los grandes proyectos de la Humanidad sería lograr que emigrasen allí los 1.500 millones de habitantes de China, para que lo repoblasen y le dejaran mucho espacio libre a nuestra población en crecimiento casi exponencial. OK, habría que planificar a largo plazo, pero ¿no sería lindo la existencia de un planeta Tierra sin China ni Chinatowns? Nada nos impide soñarlo por un instante. «¡Detente, instante, eres tan hermoso!»

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