De mi Diario: Semana 18 / 2013

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Weiß/Colonia, 28.4.

Héctor ha descubierto en una antología bilingüe la “Todesfuge” de Paul Celan y quiere traducirla, me manda su primera versión, a partir de otra, hecha a un idioma que él domina a la perfección. Y lo primero que le digo es que esa versión de la que parte es buenísima, como se lo demuestro copiándole –interlineal a la suya– aquella que hizo Felipe para 21 poetas alemanes. Casi todas las pocas diferencias señalables tienen que ver con el distinto tipo de dicción del mismo idioma, en un castellano viejo y en un neogranadino. Pero Héctor hasta puede mejorar la versión de Felipe porque dispone de la traducción de “der Tod ist ein Meister aus Deutschland” [=literalmente “la muerte es un maestro (que viene) de Alemania”] que yo le paso y es inédita. Esa era –por lo que respecta a esta traducción– la única pena que se llevó Felipe a la tumba, no haber logrado verter al español “der Tod ist ein Meister aus Deutschland”, una de las claves que sostienen el poema. Fui testigo en 1980 de su lucha en las últimas horas, apremiado por la imprenta y la editorial en Madrid, para que diese el V°B° final a las galeradas corregidas que había enviado reservándose un plazo para ese V°B° final, y cómo en última instancia decidió cambiar “Alemania” por “Deutschland”, entre otras cosas para resaltar que Celan provenía de otro país, no de aquél de donde llegaba la muerte. Pero luego, tres años más tarde, al morir Felipe tan prematuramente, Víctor Canicio –que lo veneraba– acudió desde Heidelberg al entierro; se alojó en nuestra casa, y al día siguiente, en su auto camino de Meckenheim, a la capilla ardiente, me dijo que esa noche, sin poder dormir, encontró la solución al “Meister aus Deutschland” que nos había desvelado tres años antes y nos continuaba desvelando cada vez que pensábamos en él: «la muerte es un clásico alemán». “Ein Meister”=un clásico : Genial. Sencillamente genial. Y ahora a escuchar otra vez el poema recitado/leído por el propio Celan, una experiencia espeluznante.

 

Weiß/Colonia, 29.4.

1:00 am : Esto es lo maravilloso que tiene el trasnochar, que de repente te encuentras con que están transmitiendo un concierto de música barroca dirigido por nadie menos que Emmanuelle Haïm. Emmanuelle dirige con el rostro, como si la partitura fuese un texto y lo estuviera leyendo para la orquesta. Es una gozada verla en acción. Sobre todo después de casi cuatro horas viendo uno tras otro capítulos de algunas de mis series policiales favoritas, entre ellos el primero de la quinta temporada de Lewis, que para mí es una serie de culto.

 

Me había pedido Montse que fuese a buscar hoy a Henri en el Kindergarten y devolverlo a su casa (el miércoles es festivo, el 1° de Mayo), pero me llama a las 9:15 para decirme que no, que está llevándolo al médico bajo sospecha de escarlatina. Es fatal: en una guardería infantil basta con que uno de los críos enferme de algo para que todos ellos le sigan disciplinadamente. A ver cuando es que el dizque Dios omnisciente inventa la vacuna contra ello, la madre que lo parió.

 

Leo en el Diario de un escritor, de Somerset Maugham: «Hacer de una obra buena una obra mala, la situación política lo conseguirá tan poco como el ama de casa convertir en obra de arte un cacharro de cocina». La anotación está datada en 1917. Es el año en el cual Marcel Duchamp envió a la exposición de la Sociedad de Artistas Independientes, en Nueva York, aquel famoso urinario que tituló “Fountain”. Maugham se desempeñaba en esos momentos como agente secreto en la Rusia revolucionaria; sólo así se explica que no supiera cómo había quedado abierto el camino para las amas de casa que quisieran convertir en obras de arte sus cacerolas y sartenes. O la cafetera.

 

Weiß/Colonia, 30.4.

1:30 am : Flawless, muy buena peli. Leo en la reseña que el guionista ya pensaba en Michael Caine como protagonista al escribir el guión. Este es un fenómeno sobre el cual no sé si se ha escrito, investigado, lo bastante. ¿Cuántas obras de arte del género dramático (teatro, cine, TV) deben su inspiración a las facultades de un actor, de una actriz, en concreto?  Sabemos algo por lo que se refiere a Sarah Bernhardt y a Eleonora Duse, y no me cabe ni la menor duda de que Molière, y Shakespeare, antes que él, empresarios al mismo tiempo que actores y directores, construían sus obras teniendo in mente el elenco que las iba a llevar a las tablas. También debe de haber sido el caso –sin la componente profesional– de Lope y Calderón, y me atrevería a pensar que hasta Sófocles y Aristófanes escribían sus textos pensando en quiénes se los iban a interpretar. Con todo, lo que me parece más fascinante es cuando un personaje creado por un autor, de repente encuentra un actor que lo redimensiona de tal modo que el autor creerá toda la vida que nadie podrá interpretarlo nunca como él, una creación incluso mayor de la que él tenía en mente al parirlo. Me parece que es el caso de Arthur Miller desde que vio cómo Leo J. Cobb incorporaba al primer Willy Loman en el estreno de Death of a Salesman.

 

3:00 am : Estoy a punto de irme a dormir cuando veo el email de Anacarmen desde Asunción/ Paraguay, anunciándome que por fin le llegaron las casetes que le envié el 18 de marzo. O sea, que tan sólo han sido 42 días desde “la metrópoli”. Joder, ¡estas carabelas postales tienen que haber tenido todo el tiempo viento a favor, y no sólo en el Atlántico! ¡¡sino hasta en el Paraná!!

 

¿Qué es lo que festejan los súbditos (sic, subrayado) de la corona neerlandesa?  ¿A un rey cuya madre, cuya abuela y cuya bisabuela nunca pidieron perdón por los crímenes cometidos contra el pueblo indonesio en nombre de la Casa de Orange? ¿A una reina cuyo padre nunca pidió perdón por el genocidio cometido durante una dictadura criminal a la que sirvió devotamente como ministro? ¿De qué mierda me hablan cuando me hablan de esta mierda de la coronación de nuevo rey de los neerlandeses?  ¿Hasta cuándo la mentira?  ¿Este es el pueblo que se pajea mentalmente sabiendo que lo consideran y regodeándose en autoconsiderarse campeón mundial de la tolerancia? Lo he sentido confirmado hace poco en el Diario de un escritor, de Somerset Maugham, que la tolerancia es otra palabra para [nombrar a] la indiferencia. Qué ascoQué asco pensar en lo muy poco que puede convertir a un pueblo en una masa: pane et televisione.

 

Weiß/Colonia, 1°.5.

Esta mañana llamó Riet para avisar a Diny de que hoy a las 7 pm Annie quería que sus diez hermanos fuesen a verla para despedirse de ella, parece que ya ha decidido la hora del adiós. Diny se fue enseguida a la estación, a tomar el primer tren camino de Holanda, Willy habrá salido a buscarla en Emmerich, y esta es la hora (19:50 acá) en que ya deben haberse despedido de su hermana, que a partir de ahora sólo estará con sus cuatro hijos. Menos mal que ha tenido la dicha de conocer a sus dos primeros nietos, mellizos, hijos de Annemarie, su única hija. Es algo tan triste, tan triste, y sin embargo tan natural, que ni siquiera lloro, estoy contento de que una eventualidad como esta pueda resolverse de una manera tan humana para todos.

 

Weiß/Colonia, 2.5.

Recién pasada la medianoche : Dieron en Arte una peli chilena en versión original, Huacho, y la he aguantado ½ hora, pero no tengo vocación de mártir. No es ya que los personajes hablen en ese español interdental e introbucal que hablan en Chile, y que en cierta medida pude seguir gracias a los subtítulos alemanes; es que aunque hubiese podido entenderlos sin subtítulos, el sonido era una catástrofe de tales proporciones, que tampoco así los hubiera podido entender. ¿Quién fué el sonidista de la peli, un sordo? En tal caso enhorabuena, cumplió con su función. Y no me extraña que la peli ganase el premio a la mejor en el festival internacional de Viña del Mar: ¡es en el único lugar donde la podían entender los espectadores!

 

En la cuenta T de Alfonso, hoy, en honor del día, este tuit mío:

Alfonso Armada ‏@alfarmada

Ricardo Bada: La primera ciudad en alzarse contra Napoleón (2.5.1808) y la última en rendirse al inferiocre (1.4.1939). A ver, ¿cuál fue?

 

El lenguaje de la lencería en castellano, ¡qué tema!  Pequeña tormenta en el vaso de agua de mi estafeta. Fue porque saqué un email colectivo con este diálogo entre dos tuiteros mexicanos: «Hermosa la palabra bombacha. Aquí perdemos el glamour llamándole calzón». «Necesitábamos una palabra más corta y fácil de pronunciar en caso de tener prisa». «Pero es que bombacha es afrodisíaco. Lo dice su raíz latina». Aquí saltó la Cristy, desde Barcelona: «¿Que bombacha es una palabra hermosa? ¡¡¡Hay para todos los gustos!!! Además, designa el pantalón anchísimo que usan los gauchos en Uruguay y Argentina, no es una prenda exclusivamente femenina. La femenina no tiene nada que ver con la masculina. No, no hay una palabra linda para esa prenda femenina. Braga, la española, también es feísima. Sujetador tampoco tiene mucha gracia, aunque en francés, soutien, es mejor. Y corpiño es un desastre. Ahora bien, tampoco hay una hermosa palabra para la ropa interior masculina. Calzoncillo es feísima, y sleep, un poco mejor, es inglesa». 

A Cristy le contesté que estaba de acuerdo en que la lencería no tiene un léxico muy subyugador en castellano: «»cachetero» (por ejemplo) no puede ser más anerótica, pero «pantaleta» y, sobre  todo, «tanga» no están nada mal, y por otra parte no coincido con vos en cuanto al «corpiño»: “cuerpecito” es una linda metáfora».

Arcebelle metió aquí la cuchara desde Toronto/Canadá: «»Pantaleta» es espantosa, una palabra espantosa. No sé cuál usar porque «calzón», como en Costa Rica, también es horrible».

Entonces intervino José María, desde Arboletes, en la costa caribe de Colombia: «Hay otro nombre muy paisa [=de Antioquia] para esa prenda: cucos, cuquitos: “Venga, le bajo los cucos y le sobo la cuca, mamita”; “Lindos los cuquitos, mi negra”. Los dominicanos usan otra: blumen. No me gusta mucho, pero también “suena” bien». Le replico que probablemente será “blúmer”, derivado quizás del inglés “bloomer”, y le añado que «sé que hay lugares donde al sostén lo llaman «portabusto», algo que es verdaderamente brutal y hortera, como dirían en los madriles». Y José María: «Sí; es probable que sea el blúmer del que hablas, pero recuerda cómo es que «el constituyente primario» va reformando y acomodando el léxico a su gusto. A los que les oí llamar así a los cucos, decían blumen».

Blumen, qué lindo; Blumen, en alemán, significa “flores”. Ecco!

 

Lo de que a las bragas las llaman cucos (porque cubren la cuca) me sugiere ahora un tuit que veré de afrijolarle a alguna de mis amigas tuiteras colombianas: «Para no ser menos que Suiza, Colombia debiera patentar –en materia de lencería– una variante autóctona del reloj de cuco». Al margen de ello se me ocurre pensar si alguna vez se publicó en ese país la novela de Eugenio Noel Las siete cucas. Y en Hispanoamérica, ¿alguna novela de Giovanni Verga?

 

Regresa Diny de Holanda. Se sorprendió mucho de que además de los diez hermanos también habían acudido todos los cuñados y cuñadas, tan sólo falté yo. Al parecer hubo un fallo en la comunicación, cuando Riet la llamó ayer para hablarle de ese último deseo de Annie; pero no me importa, yo lo prefiero así, prefiero conservar en la memoria la última imagen que tengo de Annie, tan erguida y vivaracha como siempre la recordaré.

 

Concluyó la serie sueca de ciencia ficción sobre los hobots, los robots humanoides. La serie es muy buena. Pero el final no me convence. ¿Qué hacer? (como se preguntaba Lenin con una erección de urgente alivio y ambas manos ocupadas con una edición king size del Kamasutra)¿compraré o me haré regalar, o no, el álbum DVD para mi cumpleaños?

 

Weiß/Colonia, 3.5.

1:45 am : Trato de arreglar el despelote que reina en mi estafeta, donde algún cambio en los formatos me obliga a meter dirección virtual y contraseña casi cada vez que intento enviar un email o ver los que llegaron. Y en el “camino dentro de las instituciones” [virtuales] encuentro un ítem que no me sirve para mis fines pero con unas instrucciones que me permiten descubrir el mundo secreto de la poseía virtual. Dicen así: «Eliminar datos almacenados [con las siguientes cinco opciones:] desde hace una hora / ayer / la semana pasada / hace cuatro semanas / el origen de los tiempos». ¡Ah, qué bello y reconfortante es pensar que ya había compus en el origen de los tiempos!  O sea, que el sistema binario es en realidad un binosaurio.

 

Estaba citado con B, pero la llamé para cancelar la cita. Me he sentido mal todo el día. Hay días en que de la lectura de un email puede depender no ya el humor de uno, sino su propia fe en las personas. Hoy es un día de esos. Un malestar indesoíble cuya peor característica es el registro de la impotencia para ayudar a alguien que se quiere. Y además el malestar se agrava por culpa del problema técnico de mi estafeta, que ha convertido en una trocha trazada entre espinas el hecho de enviar un e-mail, ¡hasta para la libreta de direcciones me pide la dirección y la contraseña esta recontrarremilputísima máquina!  Y Arzola no contesta, él, que ayer me prometió que me iba a solventar el problema dándome por teléfono las instrucciones necesarias, que lo llamase hoy a partir de las 6 pm. Son las 10 pm. Mierda. Al perro sarnoso todo se le vuelven pulgas.

 

Weiß/Colonia, 4.5.

Debido a las exigencias del cronograma familiar, me toca tender la cama cuatro o cinco veces a la semana –una tarea de las más simples y breves, después del desayuno, tras haber oreado el dormitorio abriendo la ventana al levantarme–, y por eso me llama tanto la atención el hecho de que “tender la cama” sea uno de los ítems más recurrentes entre los temas de los tuiteros, y a la tarea se le conceda tanta importancia, como si fuese algo laborioso. Desde el que hace el chiste («–Mamá, ¿me caso con el contador o con el militar?  –Con el militar, hija: sabe cocinar, tender la cama y recibir órdenes») hasta el que lleva la cuestión al terreno minado de la exégesis («¿En qué parte de la Biblia dice que los domingos hay que tender la cama? A ver, ¿EN DÓNDE?») pasando por una amplia gama de expresiones de repudio más o menos encubierto: «¡Ay qué pereza tender la cama! [] Llevar toda la noche arreglando tu cuarto y darte cuenta al querer tender la cama de que las sábanas se quedaron en la lavandería. [] ¿Algo más odioso que tender la cama? Doblar la ropa. [] Pertenezco a ese 99.999999% que odia tender la cama. [] Los fines de semana duermo en el piso para no tener que tender la cama. [] No sé tender la cama, ni tengo idea alguna de cocinar, tampoco sé planchar, ni soy hacendosa. Pero sí sabría quererte, rico y bonito. [] La vida es demasiado corta para tender la cama. [] Tender la cama sólo vale la pena cuando la destiendes con alguien. [] Tender la cama es un deporte extremo, sépanlo». Mis preferidos son los que recurren al humor: «Procuro siempre ser muy cuidadoso para tender la cama, es que no me gusta despertar a mi esposa. [] Tender la cama de dos plazas para  acostarse solo es más triste que ver morir a la mamá de Bambi»; o bien a la poesía: «Tender la cama sería borrar tu recuerdo»; o a la literatura: «Hacen falta unas instrucciones para tender la cama sin molestar a los gatos que duermen sobre las cobijas. Ahí te encargo, Cortázar».

 

20:47 : Llama Riet desde Holanda, y es para decirnos que Annie ha muerto hace unos minutos. Es lo mejor para todos, empezando por ella. Si ha resistido tanto es porque su corazón estaba incólume. Lo que comenta Diny, con cierto humor: que los Hansen tienen muy buen corazón.

 

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1 COMENTARIO

  1. Fascinante, por decir lo
    Fascinante, por decir lo menos, el ritual de despedida de la familia de tu esposa. Siempre he considerado como lo más adecuado el derecho a morir dignamente, no sólo acelerando el proceso, que no es el caso aquí, pero si tomando las cosas con naturalidad; lo que agradecerán todos a final de cuentas.

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