De mi Diario : Semana 26 / 2021

4
220

 

Weiß/Colonia, 20.6.

1:45 am : El microclima de Weiß volvió a librarnos de la anunciada y catastrófica tormenta. Sí hubo tormenta, pero lejos. Se veían los relámpagos pero no se oían los truenos. Y cayó alguna lluvia, que yo llamaría testimonial, para que supiésemos que los partes meteorológicos a veces aciertan. Durante toda la tormenta estuve viendo The Nice Guys [Dos buenos tipos], que no conocía y me divirtió mucho, raya en lo genial, no sólo por las actuaciones de mi muy admirado Russell Crowe y de Ryan Gosling, sino sobre todo de la pequeña australiana Angourie Rice, quien a sus 15 años ya es capaz de estructurar tan brillantemente su presencia ante la cámara. ¡Viva la juventud, carajo! Y al llegar el reloj a las 1:08 am, faltando solo 7’ para terminar la peli, se pone la pantalla negra y un letrero advierte que se ha desconectado la antena. Puta tormenta. Lejos, pero jodiendo la marrana aquí tan cerca. 10’ después volvía la imagen, pero me quedé sin el final de la peli, aunque creo que  no ando muy desencaminado en saber cómo acaba. Lo más seguro es que sea con una larguísima cauda de títulos de crédito.

Después de leer en mi blog de EE el texto sobre la corrección política, Jesús me escribe desde mis madriles: «Dos puntualizaciones: Bradomín no viajó con la Niña Chole a México, la conoció allí al poco de llegar.  La vergüenza zoológica [se] la produjo el espectáculo de los ridículos pugilatos de los marineros ingleses (barbas de azafrán y ojos perjuros) en la cubierta de La Aurora, no los ejercicios gimnásticos, que quizás se produjeran pero que Valle no cita». Busco las Sonatas y dos horas después le contesto: «Me has hecho releer Sonata de estío, que siempre fue mi favorita entre las cuatro. Y en efecto, los marineros ingleses practican unos “pugilatos grotescos y pueriles”, y el marqués conoce a la Niña Chole en México, pero de San Juan de Tuxtlan a Veracruz viajan juntos en la fragata La Dalila (no La Aurora) y no es imposible, al contrario, es muy posible que los marineros ingleses siguieran sus pugilatos durante ese trayecto. Digo yo. // Uno relee libros como este y se avergüenza de escribir. Lo que me faltaba, además de la pandemia y la canícula renana, que no sé si todavía la recuerdas, pero es la rehostia».

Muy bella la columna de Héctor hoy en El Espectador. Le dejo un comentario al pie: «En 1992, el pasquín de Prisa publicó en fascículos (y luego editado en forma de libro) un Atlas de España que se pavoneaba de incluir absolutamente “todos los pueblos, todos los ríos, todos los mares y todos los accidentes geográficos de este viejo territorio europeo”. Pues no, todos no, vean  la página 40: justo ahí se les perdió en el camino la bella isla de Santa Clara, que tanto amo».

Le escribo a LL, amiga mexicana muy queridérrima: «Hoy estuve en México. Releí la Sonata de estío, de Valle–Inclán, y me avergoncé profundamente de todo cuanto escribo. Para escribir, don Ramón». El cretino de Adorno dijo que era imposible escribir poesía después de Auschwitz. Hoy acabo de preguntarme si tiene sentido escribir en español después de Valle–Inclán. La prosa de un García Márquez sabe a café descafeinado después de releer la Sonata de estío. Como soy un empírico avant la lettre he hecho la prueba releyendo después un par de capítulos de El amor en los tiempos del cólera. Saben a sopa de sobre.

Weiß/Colonia, 21.6.

2:40 am : He visto seguidos tres episodios de series policiales: uno de la neocelandesa Crimen en Brokenwood, otro de la sueca Crímenes en Sandhamn, y el tercero uno de la inglesa del joven Morse. El de la sueca es un caso ejemplar de sicopatología machista. Si tuviera por escenario un pueblo de Sicilia lo veríamos como muy natural. ¿Por qué no nos encaja en el imaginario que nos hemos forjado de las sociedades escandinavas? Ni Ibsen ni Strindberg escribieron dramas sobre marcianos. Y los cambios de hábitos de conducta del género humano se producen a una velocidad muy parecida a la del invisible avance de los caracoles cojos.

«La vida es una herida absurda» me escribe Esther al enviarme el enlace con la bella necrológica que le han dedicado a Juan Forn en su Página 12. Le contesto al tiro: «Y tan absurda. Le conocí personalmente en Bogotá, 2008, y le regalé un CD con la fonocarta que me mandó Cortázar. Lo mencionó en una de sus contratapas. Era un crack. Que se muera a los 61 alguien como él y haya hijueputas que duren más de 90 es otra de las infinitas pruebas de la no existencia de Dios».

Weiß/Colonia, 22.6.

Vino Herr Hanf a las 9:30 am para tratar acerca de los gastos accesorios del alquiler, que en el caso de nuestro apartamento estaban mal calculados, tuvimos que pagar más de 700 € cuando nos presentó la liquidación del año pasado. Acordamos que pagaré 60 € mensuales más a partir del 1.º de julio y me despedí de él para venir a encerrarme en este cuarto, porque al buen Herr Hanf parece que le dieran cuerda cuando alguien lo oye cortésmente, y ese es nuestro caso. Sólo que yo no estoy dispuesto a escuchar su cháchara sinsentido que muchas veces tanto me recuerda la de Lucky en Esperando a Godot. Lo malo es que Diny a veces incluso le hace una pregunta, o añade un comentario, y eso es como echarle leña al fuego. Herr Hanf se ha ido ¡¡por fin!! a las 10:00, y fue como cuando se abra el séptimo sello, se hizo un silencio casi atronador.

Primera comida en La Modicana al cabo de nueve meses. Tantos que, a la hora de pagar, que lo he hecho siempre yo con mi tarjeta de crédito del Banco, resulta que he olvidado mi PIN porque en ese tiempo, y para mis compras, sólo he usado la tarjeta de American Express. Paga Ulli hoy, pues, con su tarjeta, y trataré de no olvidarme de aprender de nuevo de memoria el número de la mía el martes próximo. Por lo demás la comida fue una verdadera fiesta, hemos gozado el reencuentro con nuestra alma mater gastronómica. Ensalada de melón, sandía y jamón de Parma para Ulli, linguinis con tiras de carne de res para Diny & Carlitos, espaguettis con frutti di mari para mí, y que para mi sorpresa comí sin dejar sobras, nada más restos de la salsa a los que no quise hacerles la scarpetta [=rebañarlos] porque sólo quedaba una pieza de pan en el cestillo y estaba seguro de que esa, más que yo, la iba a necesitar Ulli. Como así fue.

No me decido a mandar a Nexos el cuento de la vuelta de tuerca a La Regenta. Mi buen Luis, desde Berlín, me anima con argumentos peregrinos pero interesantes: «Disiento cuando dices que tu cuento sólo pueden saborearlo quienes conozcan bien La Regenta. No hace falta conocerla bien ni a medias ni un poquito para gozar de tu cuento. No exagero si digo que no hace falta saber quién es Clarín ni tener noticia de su novela, lo que tú haces puede llamarse “una variación”, inclusive existen variaciones en que las dos versiones son de un mismo autor, yo las conozco, y en tu caso un lector puede pensar que las dos versiones son de Ricardo Bada y que él decidió adjudicarle la primera a un tal Leopoldo Alas. Te agradezco que le des importancia a lo que a mí me parece tu versión, mi impresión es que está a la altura del alado Clarín y en algunas partes la prosa me parece más limpia, o quizá pueda decir menos recargada». Le contesto exponiéndole mi convicción: «Gracias, mi San Luis querido, contigo son cinco los votos a favor, contra tres que dicen no conocer La Regenta y por lo tanto no entienden bien la vuelta de tuerca. ¡Pero si en mi texto están las citas literales del principio y el fin del libro de don Alas, las que sensu contrario hacen entender la vuelta de tuerca! Por otra parte tú me hablas del idioma, y lo cierto es que de las 1.604 palabras de mi texto, 1.364 son de Clarín. En total no he aportado más que 240 palabras al resultado final. En fin» Pero Luis no ceja en su empeño: «Disiento otra vez y cuantas veces se presente el tema de no poder disfrutar de tu cuento por desconocimiento de La Regenta. Tu propósito es muy otrísimo. Tú presentas un texto y enseguida otro con variaciones, lo demás no importa, es lo de menos si esa novela y ese Clarín son objetos reales de este mundo o si son invento tuyo, lo cual los haría igual de reales en este mundo. Aunque haya que ser tolerante con lo que opinen y sientan los demás, uno también tiene que ser tolerante consigo mismo y en este caso yo califico de equivocación lo que han expresado esos otros».

Weiß/Colonia, 23.6.

2:00 am : En el canal ZDF Info, teledocus sobre casos criminales en el Reino Unido. (Lo de “teledocus” no sé de dónde lo saqué, pero suena a diplodocus, casi a Jurassic Park). Cuando uno registra la cantidad de crímenes reales, muchos de ellos nunca aclarados, que se cometen en Inglaterra, se explica el auge de la literatura policial en esas latitudes. En los países latinos creo que las tramas criminales son más el producto de la fantasía de los novelistas que trasuntos de la realidad: entre nosotros se mata por celos o por machismo Pero es curioso que la Pardo Bazán, en pleno siglo XIX, tiene ya muy buenos cuentos policiales. No sé, se me ocurre ahora, después de ver dos grandes teledocus sobre el tema, tendría que pensar en ello con más calma.

Antes del último partido de Alemania (vs. Hungría) en la fase clasificatoria de la Eurocopa, le escribo de nuevo a Luis, contestándole al último email que me envió anoche: «Eres un sofista de marca mayor, pero debo conceder que argumentas bien. En realidad, si La Regenta nunca se hubiese escrito ni publicado, tendrías razón con lo que argumentas. Lo peludo del caso (Cortázar dixit!) es que La Regenta se escribió y se publicó. Tanto es así, que gracias a que se escribió y publicó, yo pude escribir un cuento que, si no, jamás hubiera ni siquiera imaginado. Pero gracias por el tácito apoyo moral a mi empresa. Hoy mismo mando el cuento a Nexos, y a ver qué pasa». Y a renglón seguido se lo mandé a mi pequeña Phoebe. Y lo peor que puede pasar es que no convenza a la redacción de Nexos y no lo publiquen, pero, como diría mi abuela Remedios en casos como este,  e incluso “más piores” (© by Cantinflas), «más se perdió en la guerra de Cuba».

Eurocopa. Alemania empató a duras penas con Hungría y se coló en los octavos de final. Para Löw los tres partidos de la ronda clasificatoria han sido finales con la puerta trasera abierta para poder seguir. A partir de ahora cada uno de los partidos que juegue Die Mannschft serán finales, y el primero que pierdan el último de Löw como entrenador. Y el primero que pierdan bien puede ser el de los octavos de final en Wembley, contra Inglaterra. Aunque lo curioso es que excepto en la desgraciada final del Mundial del 66, Wembley nunca se le ha dado mal a Alemania. No es por casualidad que Gary Linecker sea el autor del bonmot de que el fútbol es un juego de dos equipos de once jugadores donde al final siempre gana Alemania. Veremos, diría Homero. O Borges.

Weiß/Colonia, 24.6.

1:30 am : Estuve viendo Closed Circuit [Circuito cerrado], peli que no conocía, coproducción anglo–gringa, muy en la onda de Sidney Lumet y con una pareja protagonista, Rebecca Hall y Eric Bana, que, sobre todo ella, se desempeña de manera admirable en ese mundo oculto de la política y el combate al terrorismo, donde al final los guardianes del orden son tan terroristas como quienes ponen bombas. Siempre he desconfiado del MI 5, la policía secreta inglesa, desde los tiempos de la serie Spooks. Con Circuito cerrado he visto que se confirman las peores de mis sospechas. En el mejor sentido de la palabra, Dios nos coja confesados.

Día anodino sin hacer nada. Leer el diario desayunando. Contestar emails de trámite. Mirar las musarañas. Cenar. Matar el tiempo. No, peor: asesinarlo con premeditación y alevosía. Y dentro de poco hasta con nocturnidad y poco menos que descampado, a un tiro de piedra de la casa se encuentra el bosque. Pero a las 10:00 van a transmitir los tres primeros episodios de una serie policial chilena, La Jauría, que promete: en el canal Arte no pasan bodrios a no ser que les cuelen un penalty por un descuido. Y con ello y mis whiskies en el speakeasy de Weiß, domiciliado por dicha en mi casa, quizá salvaré el día. Alabado sea entonces el santísimo sacramento del altar.

Weiß/Colonia, 25.6.

0:45 am : Los tres primeros episodios de la serie policial chilena La Jauría abren el apetito. Quieran los dioses mapuches que los productores no le pongan bicarbonato de moralina al resto del menú.

Me llegó ya hoy, con una semana de adelanto, el número doble (julio/agosto) de Cuadernos Hispanoamericanos, en el que Juan se despide como director, al llegar a la edad de jubilación. Empecé a publicar ahí en marzo del 2003, cuando Juan me pidió que hiciera la reseña de las memorias de García Márquez. Luego nos conocimos personalmente, en Madrid, en un restaurante vasco cerca de Chamberí, e hicimos una amistad que sigue viva y que incluye como momento estelar el día que nos invitó a almorzar en su casa y cocinó para nosotros. A lo largo de estos 18 años me ha publicado 27 textos, lo que no es un mal promedio, y la vez que más me alegra es esta porque me veo con mi nombre en portada y rodeado de amigos, en amor y compaña de Héctor Abad Faciolince, Alfonso Armada, José Balza, Guillermo Carnero, Andrés Sánchez Robayna y Enrique Vila–Matas, amén de Joserre por una reseña de Humo, su nueva novela, que leí hace poco y es tan requetebuenísima. Y en cuanto a Juan, tengo la más absoluta seguridad de que continuará en activo: los poetas nunca se jubilan.

Weiß/Colonia, 26.6.

1:20 am : Aparece por fin mi columna en la página web de EE. Luego pienso que, en realidad, en Bogotá todavía es viernes, así es que sale en la fecha que le corresponde. Lo que pasa es que estoy malacostumbrado a verla mis viernes al mediodía cuando me levanto y abro la compu.

En el cuaderno de esquelas fúnebres del KStAnz aparecen hoy dos con epígrafes de poetas. Una de ellas con uno de Ovidio, en latín y sin traducción: «Labitur occulte fallitque volatilis aetas, nihil est annis velocius», que ± viene a decir que el tiempo se desliza insensiblemente y vuela sin ser notado; que nada es más veloz que los años. El difunto murió a sus 88. La otra esquela con epígrafe es la de una mujer turca de casi 90, el epígrafe es de nadie menos que Nâzim Hikmet y está en turco y en alemán, de donde lo traduzco: «La separación se acerca más a cada día que pasa. Adiós, mundo hermoso, y sé bienvenido, universo».

Después de leer mi columna en EE, José María me escribe desde su retiro a la orilla del Cauca: «No se cansa uno de aplaudir la actitud del capitán y de los hinchas de ambos equipos. Qué genialidad. Y lo del comentarista peruano; pues menos mal que no dijo Magangué, un pueblo colombiano en la ruta del río Magdalena» A lo que le respondo: «Copengagüe, inolvidable en mis recuerdos. Y a propósito de la diéresis: las letras alemanas ä, ö y ü pueden escribirse también así: ae, oe (¡Goethe!) y ue. Y pasó que un día, allá por 1970, estaba yo leyendo el diario y vi una noticia acerca del puerto de Hülva, en el sur de España. ¿Hülva?, fruncí el ceño tratando de recordar qué puerto del sur de España podría ser, hasta que caí en la cuenta de que el linotipista alemán se había pasado el topónimo español por el arco del triunfo: se trataba, claro está, de Huelva».

*******************THE END*******************

Print Friendly, PDF & Email

4 COMENTARIOS

  1. Espero que podamos leer ese cuento suyo, sr Bada. Recuerdo un cuento de Alberto Cardín, que se titulaba “Lo que Valle-Inclán calló de Bradomín”, que era una paráfrasis de la sonata… aunque en clave homoerótica. Lo que Valle calló del marqués fueron sus aventuras con el príncipe Yusupof, mientras cortejaba a la Niña Chole. El príncipe tenía un criado negro, Absalón, que encontró en Nueva Orleáns y, como dice el narrador del cuento, “de esas ciudades que parecen alegres pero tienen en el fondo la tristeza de las ciudades que han sufrido la dominación francesa como Haití o La Martinica”.

    • Gracias por leerme, Dr. Golfín, y con mucho gusto y fina voluntá, como diría mi abuela extremeña Remedios Zapata, la bella y sabía, le haré llegar una copia del cuento a su dirección de email. Envíemela a la mía, r.bada.hansen@gmail.com …y por lo demás, en la cita que hace del cuento de Cardín me extraña eso de “la tristeza de las ciudades que han sufrido la dominación francesa”. ¿No dirá “lugares” en el original, en vez de “ciudades”? Porque ni Haití ni la Martinica lo son. Vale.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, deja tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre aquí