De mi diario : Semana 29 / 2018

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Weiß/Colonia, 15.7.

0:20 am : El canal 3Sat decidió por mí, tenían en su programación un documental sobre Ingmar Bergman y a continuación Escenas de un matrimonio. Y ¡ay carajo!, es viendo obras maestras de esta envergadura cuando más le agradezco a la vida que haya hecho de mí un mercenario de la escritura, alguien que escribe por la plata, y nada más. Si alguna vez hubiese pretendido ser un artista de la palabra, es decir, un artista, no importa qué soporte utilizara para serlo, ver una peli como esta me haría arrojarme sin dilación al vacío desde la cabeza del coloso de Rodas en el más proceloso de los mares (sobre todo teniendo en cuenta que no sé nadar).

 

Tenemos visita de Angie con Vincent, a la suegra y abuela doliente, y los invitamos a almorzar con nosotros, Ulli y Carlitos, en La Modicana (pensábamos ir a comer Reibekuchen a donde lo hacemos siempre, la Haus Schwan, pero está cerrada por reformas). Es una comida de las más conversadas que recuerdo en nuestro largo historial en La Modicana. Todo el mundo participa, hasta Vincent, por lo común tan callado. Al final, además, por la signora, de quien fue amiga y cliente asidua, venimos a enterarnos de que nuestra antigua pedicura, la Frau Spichalla, a quien perdimos de vista hace meses, de la noche a la mañana, lo hizo porque se suicidó. La signora se enteró por una tercera persona y no conoce ni los motivos ni el modo del suicidio. Rara historia esta, una persona que parecía tan llena de vida, y con tanto humor. Pero bueno, yo mismo tuve hace años la intuición de que nunca es oro todo lo que reluce, y la única obra de teatro escrita por mí, alrededor de 1960, se titulaba con una alusión inequívoca: Detrás de la fachada.

 

¿Ganó Francia? Yo diría más bien que perdió Croacia. El resultado a fin de cuentas viene a ser el mismo, pero la óptica varía. Ganó gracias a los dioses (y al árbitro argentino, que no sé si será un dios, pero con los argentinos nunca se sabe) el que tenía que ganar, porque lo contrario habría sido algo terrible; no porque Croacia no lo mereciera, que sí lo hubiese merecido, sino por lo que hubiera hecho de ello la ultraderecha nacionalista croata, un triunfo de la raza eslava sobre la degenerada sangre francesa, infestada de hemoglobina árabe y africana. En mi entorno he sentido una gran simpatía hacia Croacia, y en mi corazoncito futbolero también los animaba. Pero no tomar en cuenta los trasfondos políticos sería descuidar una dimensión fundamental de tales eventos. A Angie y Vincent se lo puse en evidencia al hablarles de la capacidad para crear identidad nacional que ha tenido el equipo belga en un país tradicionalmente partido por gala en dos. Ahí se les prendió la bombillita y empezaron a entender mi toma de partido por Francia en vez de Croacia. En lo que todos coincidimos es en que Luka Modrić ha sido el mejor jugador de este mundial. Y en lo ocurrente de este tuit de @miblogestublog : Liberté Egalité Mbappé. Lo jodido del caso es que parecer ser que los lavadores de dinero del PSG están disgustados porque un joven de 19 años le haya robado el show al payaso más grande del mundo occidental, una inversión-tiro-por-la-culata de 222 millones de euros llamada ay que no me acuerdo, que no me sale el nombre¿Neynoséquémás? Pero ¿y qué tal si se lo traspasaran a la Cruz Roja Internacional para sus ejercicios de simulacros de salvamentos en situaciones límite?

 

Weiß/Colonia, 16.7.

0:15 am : Pasaron en el 2.º canal un dizque documental sobre Franco, con fallos tan garrafales como situar la proclamación de la República en 1932. Pero algo que me recompensó verlo fue una cuña de 27” ¡con el inferiocre leyendo un texto en inglés! ¡¡En inglés!! ¡¡¡Un gayyyego!!!! (exclamaría un argentino, expresando así el máximo posible de su incredulidá).

 

«Cuando el diablo no tiene ná que hacer, mata moscas con el rabo», decía mi abuela Remedios. Hoy me he entretenido repasando minuciosamente las listas de los 23 jugadores de los 32 onces del Mundial de Rusia, es decir, 736 en total, y creo poder decir que el primer lugar del podio le corresponde muy de lejos a la Premier League: los 16 del Manchester City + 12 del Tottenham Hotspurs + 11 del Manchester United + 78 del resto (Liverpool, Chelsea, Arsenal, etc.) hacen un total de 117. De la Primera División fueron 77, de la Bundesliga 50, del Calcio (si bien la bella Italia brilló, gracias a los dioses, por su ausencia) 49. No extendí mi pesquisa al resto de las ligas europeas, pero ya las cifras precedentes hablan bien a las claras de una apabullante mayoría de jugadores en equipos de este continente. De América Latina estuvieron presentes en este Mundial ocho países (México, Costa Rica, Panamá, Colombia, Perú, Brasil, Argentina y el Uruguay), pero jugadores militantes en equipos de ese continente solo fueron 70, ni siquiera los 88 que hubiesen sido necesarios para componer ocho onces, sin suplentes además. El lenguaje de las cifras es elocuente de sobra. Y como ellas son extrapolables, nos dicen mudamente que una ampliación de los participantes, de 32 a 48, consolidaría de un plumazo la supremacía del fútbol europeo por unas cuantas –bastantes– décadas. Oremus.

 

Pasó por acá, como un relámpago, David Graaff, quien a través de una amiga común le hará llegar a José María las dos pipas que le regalo. David es docente en la Universidad Nacional, en su filial de Medellín, y le cuento que la primera vez que llamé a la casa de sus padres, para saber si ya había llegado, me atendió su madre y cuando le dije que quería hablar con David Graaff me contestó que me había equivocado de número, que ahí no vivía nadie con ese nombre. Me extrañó y le pregunté si no estaba hablando con alguien de la familia Graaff que vivía en el 25 del Am Fronhof de Merzenich, y me contestó que sí pero que ahí no vivía la persona por la que yo preguntaba, y en un momento de inspiración le repliqué que ya lo sabía, que él vivía en Colombia, y entonces respiró«Ah, con quien usted quiere hablar es con mi hijo Dávid». ¡Yo habia pronunciado su nombre en español, Davíd, olvidándome de que en alemán la que se acentúa es la primera sílaba! La Fonética como fuente de malentendidos. Me cae de lo más bien David, así es que le pregunto si conoce la obra de Héctor, me dice que sí, menos La Oculta, y entonces me acuerdo de que cuando salió su traducción alemana, Héctor le regaló un ejemplar a Diny y me dejó otro más con una dedicatoria autógrafa: «Para un amigo de mi amigo Ricardo Bada». Lo tenía ahí esperando a ver a quién le tocaba, y le tocó al joven señor Graaff, que me causó tan buena impresión y además me hacía la gauchada de llevarle mi regalo a José María. A quien le escribo: «Mi regalo va envuelto en un sobre acolchado, para que no sufra en el viaje. Son dos pipas. Una Dunhill y una Salvinelli, las dos mejores marcas de la especialidad. Lo que te cuento es que hace tanto tiempo que no fumo en pipa (más de 25 años), que me había olvidado de lo que distingue a las pipas Dunhill: el punto blanco en la boquilla. De manera que si quieres  fumar en ella, no le quites la boquilla. Por otra parte, al cabo de 25 años no deben quedar rastros de mi persona en ella. Y teniendo en cuenta que no he padecido ninguna enfermedad infecciosa ni de larga incubación, creo que la puedes usar sin remilgos ni problemas. Y me alegra no sabes cuánto poderte hacer este regalo, y hacértelo llegar tan pronto, ganando de paso una buena relación con el joven Graaff».

 

Weiß/Colonia, 17.7.

Carlitos engripado, no vamos a La Modicana. Diny me prepara una cena de salmón a la parrilla con ravioles, que miré con escepticismo, pero la mezcla resultó ser un acierto. Hhmmmmm

 

La canícula ha secado los canalillos de mi prosa hasta el punto de que llevo un par de meses en los que sólo he escrito en mi diario y la columna quincenal para El Espectador. Lo que decía el bueno de César Vallejo: «Quiero escribir, pero me sale espuma»; pero no porque quiera decir muchísimo y me atolle, sino porque no se me ocurre nada. Entonces casi mi única actividad intelectual por estos tiempos es la lectura, y he avanzado hasta 1874 en la correspondencia de Flaubert. Se le han muerto la madre y los mejores amigos, ha terminado su Tentación de San Antonio y está enfrascado en los preparativos para Bouvard et Pécuchet. Es increíble cuánto trabajo de investigación invirtió este hombre en todos y cada uno de los libros que escribió, leyó bibliotecas enteras para espigar si acaso un detalle, un pormenor que condensaría en una sola línea suya. Chapeau! Y sigo con la lectura de los aforismos de Juan Ramón, que hoy me recompensan con un milagro: «El poema debe ser como la estrella, que es un mundo y parece un diamante». ¡Qué prodigio de idea concentrada! Este aforismo también es una estrella.

 

Weiß/Colonia, 18.7.

2:40 am : Edge of Tomorrow [Al filo del mañana] es como El día de la marmota, pero a lo bestia. Creo que debe ser una muy buena peli, Milan Paulovič, mi crítico favorito, la pone casi por las nubes. Pero este es un cine que no se ha hecho para mí. No importa cuán interesante sea, en cuanto veo extraterrestres de diseño (y que generalmente hablan todos inglés) me cierro en banda, y a veces me cierro tanto que, como esta noche, me quedo dormido viendo la peli.

 

A veces, algún 18 de julio, como hoy, me descubro pensando en “la paga”. Una de las primeras providencias “sociales” del gobierno franquista fue ordenar una paga anual suplementaria a los obreros, la víspera del día 18 de julio, aniversario de la sublevación africana del inferiocre, y ello a partir de 1939, ya terminada la guerra. Mi padre aprovechó la ocasión para mi bautizo, y así poderlo festejar con todo el personal de su primera fábrica, que estaba en los bajos de la casa donde vivíamos, pero con la entrada por la calle Berdigón. Parece ser, según los recuerdos de mi abuela Remedios, de mis padres, de mi tío Laureano, que fue una gran fiesta, y en la que se coló todo el que pudo. Años después, cuando comencé a llevar la contabilidad de la fábrica, el cálculo de cada paga a cada obrero fue uno de mis quebraderos de cabeza aritméticos, porque había operarios que no entendìan que la paga no fuese el salario de un mes completo, sino que el monto de la misma dependía del trabajo que cada uno llevaba a cabo y del número de días laborales que se habían desempeñado en su tarea. Calcular la paga de todos y cada uno de ellos me llevaba una semana larga de hacer números. Sin calculadora.

 

Por Nexos me entero de que México también tendrá su serie Falco, como ya la tienen Francia, Rusia y los Estados Unidos. Debe de ser la serie televisiva alemana más exitosa de la historia. No conozco las versiones rusa y gringa, pero sí la francesa, y me atrae sobremanera la que va a tener como escenario Ciudad de México. Creo que si a una persona la abaten a tiros en 1994, como a Falco, a sus veintypocos años, lo mantienen en coma durante 23, y regresa a la vida normal luego de ese intervalo, evidentemente habrá cosas que serán totalmente nuevas para él, como ser los Smartphones, pero el Falco de París podrá volver a recorrer la ciudad con los ojos cerrados, y sin equivocarse. En cambio estoy convencido de que el “resucitado” en Ciudad de México se puede llegar a volver loco y creer que despertó en otro planeta. Le preguntaré a los amigos mexicanos, a ver cómo han resuelto ese choque cultural en la serie que arranca hoy.

 

Weiß/Colonia, 19.7.

Un ciclista neerlandés estuvo a punto de ser de nuevo el ganador de la escalada del Alpe d’Huez, la que se considera, en el argot de los aficionados al Tour de France, “la montaña holandesa”, pues fueron ocho las victorias de los escaladores neerlandeses en las catorce primeras veces que la mítica montaña coronó una etapa del Tour. Esta vez, hoy, Dumoulin entró chupándole rueda al ganador, el galés Thomas. ¡Ay caray, como Dylan!

 

Me avisaron del centro de fisioterapia que, contrariamiente a lo que yo creía, me restaba una sesión de tortura en la Sala Torquemada. Y creo que ha sido una buena idea aceptar el error (de ellos, no el mío), porque me ha permitido despedirme de la Inquisición con un bello recuerdo. Tiene que ver con una joven (máximo 30 años) de rostro severo pero simpático y con un cuerpo en estado de gracia, a quien gracias a la asincronìa de los ejercicios que debemos hacer ella y yo, la tengo cerca todo el tiempo y a la vista. En especial en el último (¡ay!) de sus ejercicios, que consiste en plantarse con las piernas abiertas como para un salto, y levantar una de las dos piernas, alternativamente, mientras adelanta todo el cuerpo empuñando horizontalmente con ambas manos un cilindro de ± 2 m, lleno de una substancia semilíquida, y que evidentemente debe contrabalancear. Sólo que a mí me toca, casi a su lado, sentado en un taburete, tensar todo cuanto pueda, hacia mi derecha, con esa mano agarrada por la zurda, y con los brazos pegados al cuerpo, una cinta elástica. Y sucede que cuando llego al extremo de mi extensión coincido con el de la suya, y como al parecer tenemos el mismo ritmo respirario, la cadencia de los movimientos termina pareciendo un pas–de–deux involuntario que nos hace sonreír a los dos, y a los monitores. Según todas las reglas del cálculo de probabilidades, nunca más veré a esta joven, pero creo que no olvidaré su preclara sonrisa cómplice en lo que me resta de vida.

 

Weiß/Colonia, 20.7.

Un día sin historia. Si acaso el hecho de descubrir un #hashtag sensacional, gracias a Katya. No sé a quién se le habrá ocurrido la idea, pero básicamente consiste en reproducir obras de arte a partir de los elementos con los que se arman los sandwiches. La idea es tan simple como casi genial, diría yo, y ha causado sensación en la red. Un alud de interpretaciones de Durero, Leonardo, Matisse, Monet, Van Gogh, Munch, Dalí, Miró, Magritte pero también del pop art y los expresionistas abstractos, que son una golosina para los ojos, y al mismo tiempo revelan un tranquilizante sentido del humor. El mismo que a veces falta en las obras reproducidas aquí, recurriendo a la charcutería, la mantequería, los quesos y los vegetales.

 

 

En esta publicación en Fronterad puedo incluir una de esas creaciones, que está inspirada en Mondriaan. Mis pocos saberes cibernéticos se estrellaron una y otra vez con la imposibilidad de incluirla como ilustración en el original de estas mismas páginas en mi computadora, su formato rompía el esquema Word de las mismas, cosa que en cambio no sucedió al intentarlo aquí, en la página de Fronterad. La Cibernética no es una ciencia exacta, como quieren hacernos creer los corifeos de eso que pretenciosamente llaman “inteligencia artificial”. Lo que se habría reído Juan Ramón con este ingenuo oxímoron. Y vean la creación de pan con queso à la Mondriaan :

 

 

 

Me escribe Simón Terz desde Managua, un testimonio documentado y estremecedor de las represalias y la violencia con que la pareja Ortega–Murillo se aferra al poder. Una pareja más lamentable que esta es difícil de encontrar en los anales de la historia moderna, si exceptuamos la de los Ceaucescu en Rumanía. Pero la pareja nica es todavía más lamentable, son como una caricatura patética y vomitiva de Macbeth y su esposa. Lo que ya es decir.

 

También recibí un email de Judith, interesándose por la salud de Diny; ha tenido noticia de la operación porque está (cosa que yo no sabía) en buena comunicación con Rebeca. Y como me dice que anda de vacaciones por el norte de Portugal, le recomiendo que si pasa por Oporto no deje de visitar la que muchos consideran la más bella librería del mundo.

 

Weiß/Colonia, 21.7.

Entre las esquelas fúnebres de hoy, en el diario, una con un epígrafe de Paul Celan, que me lanzo a aproximar al español sin encomendarme a dios ni al diablo: «La muerte es una flor / que sólo una vez florece. / Pero cuando florece / nada florece sino ella. / Florece cuando quiere, / no florece con el tiempo». Y al terminar de verterlos de un idioma en el otro, me digo que son unos versos curiosos si pensamos que su autor fue un suicida.

 

***************THE END***************

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