De mi Diario: Semana 30 / 2019

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Weiß/Colonia, 21.7.

1:30 am : Acabo de ver The Judge [El juez], una peli que vale la pena por el duelo de actores, Robert Duvall vs. Robert Downey Jr., y casi por nada más. Pero el duelo es de tan alto copete que puede justificar por si solo el volver a verla. Así es la cosa, Mafalda.

Leyendo el Kölner Stadt Anzeiger mientras desayuno me encuentro con algo obsceno: en Bulgaria, el país más pobre de la Unión Europea, su Parlamento ratificó la autorización para invertir 1.100 millones € en la compra de aviones de caza nuevos con los que sustituir a los ya obsoletos, soviéticos, del tiempo de la Europa del socialismo real. Es una de las más crasas obscenidades que he leído en años, homologable con los mayores desatinos del gigalómano [© by Ricardo Bada] de la Casa Blanca. Tan luego Bulgaria, por todos los santos

Al salir de casa me siento, como siempre, en el poyo del jardín delantero del # 13. Poquito después sale con su perro la pareja del 11b a quienes nuestro casero anatemiza llamándoles “los académicos”. Apenas me ve, ella me pregunta si me siento bien, si necesito algo. Le doy las gracias y le digo que simplemente es la edad, amén de que también juegan contra mí lo corto de mi aliento y los discos intervertebrales a la miseria. Me contesta que se alegra de saber que sólo sea por eso. Lo que me gusta de su actitud es la sinceridad que rezuma lo que dice y la preocupación que leí en sus ojos. Los dioses de todas las cosmogonías la bendigan.

Almorzamos en Maassen, donde Bob, el perro griego, al verme llegar corre a tenderse a mi lado. Mientras tecleo mi clave en el cajero automático, al pagar la cuenta, Diny le comenta a la dueña que siempre es lo mismo conmigo: dondequiera que llego y hay un animal, perro o gato, se viene derecho a mí, como Bob, y se queda a mi lado hasta que me voy. La dueña conjetura que debe ser por la paz interior que transmito, y no más oírselo la felicito por tan buen chiste.

Hace poco hice el descubrimiento de una saga neocelandesa, la de Sam[mantha] Sheppard, y hoy lo hago de una serie también venida de los antípodas, Brokenwood se titula, y este primer episodio de hoy abre el apetito para el resto de la temporada. Y para más temporadas.

Weiß/Colonia, 22.7.

Después de leer mi diario me escribe MG y entre otras cosas me dice: «Me gustó mucho la aclaración que haces sobre la falsedad de que Günter Grass recibió la influencia de García Márquez. Me aprendí muy bien esa entrada de tu Diario para desmentir las tonterías que en Colombia se dicen sobre García Márquez. Lo que hacen muchos en Colombia es manosear su nombre, sin siquiera haber leído sus libros, me consta que muchos de los que me hablan de García Márquez como un portento, sobre todo en su zona del Caribe, y pronuncian su nombre como si no hubiera nada más que agregar, no conocen el título de sus libros». Con la probada multa mala lactae que es como una marca registrada de mi manera de pensar, le contesto: «Por mi parte tengo visto y comprobado que la mayoría de los colombianos habla de GGM de oídas, lo que en el fondo me parece bien porque hace suponer que leen autores de mayor enjundia».

Donde la pedicura, esta vez Saskia, ya de vuelta de sus vacaciones en la costa oste de los USA. Tiene hinchada la mejilla izquierda, “una encía inflamada” (me explica). Y al salir, encuentro en la parada del bus a Jens, el hijo de Margot y Uwe, y a mis vecinos nigerianos del piso bajo el nuestro, los Alliyu, con su nieto, el hijo de Fátima. Le cuento a Jens que cuando vinieron a vivir al 11a del Pflasterhofweg, su hijo Mohamed era así de chico como este sobrino suyo. La señora Alliyu se sonríe y me dice que Mohamed entretanto ha cumplido 25, y yo le recuerdo que de niño jugaba en el patio de garajes con mi primer nieto, Paul, que ya cumplió los 22. Me quedo pensando en lo que dijo Stephen Hawking, el poeta doblado de científico, acerca del Tiempo, que es como una flecha irreversible. Y tanto.

En la búsqueda de un restaurante para la fiesta de nuestros 160 años regreso a la Haus Schwan, aunque quede lejos de nosotros. Y al repasar de nuevo su carta descubro algo que pasé por alto las veces anteriores, en los platos especiales para la gente menuda. Hay uno que, traducido, se llama así: «Plato de Gorrón, consistente en que os apoderáis de bocados de los platos de los adultos. Podéis encargarlos al amable servicio vestido de azul y cuestan 0,00 €». Y dicen que estos aborígenes no tienen sentido del humor. Perdonálos, Viejo, por lo que Vos ya sabés.

Weiß/Colonia, 23.7.

0:15 am : Esta noche hemos tenido programa doble. Primero en el canal ARD Demain tout commence [Mañana empieza todo], y a los 15’ de su proyección pasaron por el canal ZDF Spoors, film basado en los caracteres y escenarios de la serie británica del mismo título. Lo vi también porque actúa en él Jennifer Ehle, mi actriz favorita. Mañana empieza todo es una o un remake de No se admiten devoluciones, que no conozco, de manera que no puedo establecer una comparación. En cualquier caso, uno se divierte mucho con la de esta noche, por más que sepa de antemano cómo va a terminar todo. Y en cuanto a Spoors, la peli no es mala pero la serie me parece mejor. Jennifer, como siempre, dueña de su papel, incluidas las lágrimas finales.

La Modicana cerrada y no nos avisaron la pasada semana, es algo que no les perdono, máxime cuando se trata de un día como hoy, con 35º y un aire que arde, donde uno trata de evitar el dar un paso de más o hacer un movimiento innecesario. Fuimos como siempre al restaurante Ersatz de La Modicana, la Terraza del Rhin, directamente a la orilla del río padre. La camarera que me atiende no logra entender que si quiero las gambas al ajillo las quiero a la española, es decir, sin los floripondios vegetales para ojos y paladares alemanes. Me trae la cazuela, y ni modo, las gambas se pierden en el verde de la guarnición, y le devuelvo el plato, lo quiero libre de verdes, y me lo trae de regreso de la cocina, sin la lechuga o cualquier otra porquería que fuese, pero con las tiras de cebolla caramelizada. Para tener la fiesta en paz, me como las gambas dejando a un lado cuidadosamente todo el cebollamen, y cuando viene a retirar los platos le digo que para la próxima vez espero que lo haya entendido: gambas al ajillo significa gambas fritas en aceite de oliva y con ajos, y que todo el resto es ornamentación teutónica, casi casi wagneriana.

Escribo mi columna para EE, que ayer se me fue el santo al cielo y no la pergeñé. De cualquier modo no es problema, tenía el propósito de dedicarla al 125.º aniversario del nacimiento de Aldous Huxley, uno de mis dioses, y un texto como este lo escribo hasta con los ojos cerrados. Or with eyes wide shut. Huxley murió el mismo día que asesinaron a Kennedy, y a causa del formato de la columna he tenido que dejar en el tintero virtual otro vínculo de los Kennedy con los Huxley. Durante la II.ª guerra mundial, Julian, el hermano de Aldous, era el director del Zoo de Londres y creó el Pet’s Corner, un lugar donde los niños podían jugar con los animales en libertad, para así acostumbrarse a la riqueza de la vida, y ese Pet’s Corner fue inaugurado por dos de los hijos del embajador USAno en Londres: Bobby y Ted Kennedy

Weiß/Colonia, 24.7.

1:00 am : La peli Le sans de la fête [C’est la vie, ¡en español!] es una pantera rosa. Como dice el crítico alemán que la reseña en el Kölner Stadt Anzeiger, 98 de 100 pelis no conseguirían el resultado aquí obtenido, ni de lejos, aun usando los mismos mimbres. Añade que 98 de los 100 gags de la peli rozan la perfección. Me esforcé en encontrar cuáles son los dos que no la rozan y no los descubrí. Y el coro de los intérpretes es de alquilar balcones como para oír saetas en la Campana durante la Semana Santa de Sevilla. Por supuesto se llevan la palma Jean–Pierre Bacri y a su lado Jean–Paul Jouve, pero la composición de rol más despiporrante es la de Benjamin Lavernhe en el papel del novio. Creo que este será el papel por el que siempre se le recordará. Un caso semejante al de Edward Fox en el suyo del Chacal. El bueno, el de Fred Zinnemann

El termómetro señalaba ayer 33º, hoy 35º y para mañana se prevén 40º y algunas décimas. Lo que hace que mute en un cangrejo ermitaño, de acá no me sacan ni con fórceps. Pero al mismo tiempo hace que rumie lo que me dijo mi médico de cabecera, el Dr. Ruppert, cuando me llamó el lunes para darme a conocer el resultado del análisis de la sangre que me extrajo el miércoles de la semana pasada. Todos los valores están en orden, menos los hepáticos. Deberìan estar entre 100 y 200, pero andan por los 300. Moraleja: debo reducir mi consumo de alcohol o corro el riesgo de que darle posada a una cirrosis. Y eso es lo que rumio. Acabo de cumplir 80 años y no albergo ni el más mínimo deseo de alcanzar una edad matusalémica. ¿Renunciar entonces a mis costumbres tan sólo por un año o dos más de vida? Lo único que me jode es el nombre del posible verdugo, cirrosis, palabra más fea que pegarle a una madre con una alpargata vieja a la salida de la misa de 12 un domingo en la plaza mayor del pueblo. Sigo rumiándolo. (Cheers!)

Weiß/Colonia, 25.7.

En todos los países, con las posibles excepciones de Liechtenstein, San Marino, Andorra y Mónaco, hay una región que es objeto de las bromas más pesadas. En Alemania es el Sarre, el más pequeñito de los 14 Estados federados que no son Ciudades–Estado, como Hamburgo y Bremen. Ahora, con motivo de la ola de calor que padecemos, leo y traduzco el siguiente tuit en la cuenta @deichgenosse: «Hasta 40º en el Sarre. Quizás tengamos suerte y se evapora».

Nairo Quintana gana la etapa del Galibier, que coronó a 1’30” de su inmediato perseguidor. Creo que con tres colombianos entre los diez primeros clasificados de la tabla, Colombia bien puede estar orgullosa de sus ciclistas, ya que no puede estarlo de sus políticos. Pero lo que es en esta última materia, los colombianos no andan solos. Gran Bretaña tiene ahora un primer ministro que comenzó como corresponsal de su diario en Bruselas y ya desde entonces no hizo más que mentir en sus crónicas, mentiras que continuaron en la campaña del Brexit y hasta hace un par de días, en el debate para ganar el puesto de jefe de los tories, donde llegó a culpar a la Unión Europea de una norma legal en materia de pesca que es exclusivamente inglesa. Si ya como periodista fue mendaz y deshonró la profesión, qué no hará como primer ministro. Con semejantes titanes morales en el 10 de Downing Street y en la Casa Blanca, lo de la decadencia de Occidente ha dado un paso de gigante hasta llegar al borde del abismo. Y que más tarde o más temprano va a dar el siguiente paso, eso es tan seguro como el Enter en la misa.

Sendos reportajes de 90’, en la tele, dedicados a Costa Rica y Bolivia. Lo que más se nos queda en la memoria es el desempeño casi detectivesco de los carteros ticos, cuando de repente se enfrentan con una dirección que dice simplemente «En Escazú, a 100 m de la iglesia, la casa pintada de amarillo con una puerta verde». Es casi igual que si uno le enviara una carta a don Alonso Quijano y escribiera como dirección «En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no puedo acordarme, pero que está cerquita de El Toboso». En materia de direcciones postales, Costa Rica y Nicaragua son medallas de oro. Ambas las dos (© by Cantinflas).

Weiß/Colonia, 26.7.

0:10 am : Un documental de 80’ dedicado a la más exitosa pareja de tango que se recuerda, la de María Nieves Rego y Juan Carlos Copes, donde él creó la coreografía del tango moderno y ella fue la musa y la perfecta pareja de baile que él necesitaba para plasmar sus ideas. Desde siempre he sido bastante escéptico frente al tango bailado (y al baile flamenco) pero lo que no soy es ciego, y este documental me ha abierto los ojos sobre lo que puede ser crear tanta belleza en 1 m². Además, pero eso es rancho aparte, las tomas panorámicas, diurnas y nocturnas, de mi Güeno Saire querido que yyya no volveré a ver me han hecho pleamar en el alma.

En Alemania se baten todos los records de temperatura desde que empezaron a archivarse estos datos, allá por 1881. Desde entonces, la temperatura más alta medida en Alemania fue de 40,3º (el año 2015 en Kitzingen, Baja Franconia). Ayer se midieron 42,6º en Linden, Baja Sajonia, y en Colonia tuvimos 41,1º en el barrio de Stammheim. Atiborrado con tales datos, uno se pone a ver la 19.ª etapa del Tour de France y se entusiasma con la escapada de Bernal, pero de repente la carrera se interrumpe: al otro lado de un túnel, en una bajada a tumba abierta, sin decir agua va, se anunció intempestivo el invierno dejando la carretera intransitable y convertida en una trampa mortal para los ciclistas. Cuentan como resultados los obtenidos en “el techo del Tour”, los 2.770 m del Col de l’Iseran, y gracias a ello Bernal se enfunda la camiseta amarilla al menos para mañana, y ojalá también pasado, y entre vencedor en los Campos Elíseos, siendo el primer colombiano en ganar el Tour. ♫♫ ¡Oh gloria inmarcesible, oh Bernal inmortal♫♫

Diny se ha sacado de la manga, para la cena de hoy, una panzanella, una ensalada italiana a base de pan [ciabatta] horneado, tomate, mozzarella de búfala, aceite de oliva, sirope de agave, vinagre balsámico de Módena, sal, pimienta, romero y ajo. Es una especie de gazpacho sólido. Sin ir más lejos, como diría –tras de hacer una pausa– el impertérrito locutor de Les Luthiers.

Weiß/Colonia, 27.7.

Acaba de terminar la 20.ª etapa del Tour de France y ya es seguro, Bernal será el primer sudamericano en ganarlo. Entre él y Nairo Quintana han logrado colocar el nombre de Colombia en el escalón más alto del podio, en el Giro, la Vuelta y ahora el Tour. Desde su retiro caribe, José María se hace eco de mi entrada de ayer con la cita parafraseada del verso inicial del himno colombiano, y me la retruca parafraseándolo más acorde con el original: «♫♫ ¡Oh gloria inmarcesible, oh júbilo in Bernal ♫♫

Entre antier, ayer y hoy he perdido (bueno, sólo a medias) unas tres horas buscando un texto de Kafka que aproximé al español hace siglos, «en el milenio pasado», como diría Carlitos, y que sólo existe, si es que no se ha perdido, en soporte papel. Es aquel texto donde Kafka reflexiona sobre el silencio de las sirenas, en la Odisea. Lo busco porque ya cuando lo aproximé a nuestro idioma me extrañó la frase «Um sich vor den Sirenen zu bewahren, stopfte sich Odysseus Wachs in die Ohren und ließ sich am Mast festschmieden [=Para protegerse de las sirenas, se tapó Odiseo los oídos con cera y se hizo encadenar al mástil]». ¿Qué edición de la Odisea fue la que leyó Kafka? Porque lo que nos cuenta Homero, mucho más puesto en razón, es que Odiseo hizo taponar con cera los oídos de sus tripulantes, quienes lo encadenaron al mástil, pero desde luego que sin taparle los oídos, porque la astucia de Odiseo consistía en eso, en querer oír el canto de las sirenas, sin que su nave se desviara del curso que llevaba. Pero ni modo, no logro encontrar mi texto de entonces. Y sé que no he soñado que lo puse en castellano. Aunque lo más curioso del caso es que Borges y Bioy incluyeron “El silencio de las sirenas” en su antología Cuentos breves y extraordinarios, cuya segunda edición (1976) «revisada y aumentada» tengo a la mano. Se la tragaron doblada. Sea como fuere, a cambio del texto de K y mi acercamiento a nuestra lengua, encontré un poema de Christian Schütze titulado “Ciudad de México” y que también arrimé al español allá por 1990. Transcribo aquí mi aproximación: «Donde el uno es la víctima del otro / o una piedra en su camino, / hasta el pobre / del Chevrolet desvencijado / le quita al más pobre / la preferencia de paso. // Mientras cae la moneda / desde la mano del dadivoso / a la gorra del mendigo / desciende también / volando el valor / del presunto dinero. // En la acera cose la indígena / muñecos para los turistas. / Su criatura juega en el polvo, / enrojecidos los ojos por el veneno / de los veinte millones. / Y sonríe».

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