De mi Diario : Semana 30 / 2021

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Weiß/Colonia, 18.7.

2:15 am : Después de aupar mi diario a la página web de Fronterad estuve viendo El último tren a Gun Hill, un western clásico que muy bien pudiera pasar por una tragedia griega ambientada en el Far West, y a continuación me dispuse a gozar de uno de mis cócteles cinematográficos predilectos: con Shirley MacLaine, Clint Eastwood y Manolo Fábregas en los papeles principales, la cámara grandiosa de Gabriel Figueroa y la música inconfundible de Ennio Morricone: Two Mules por Sister Sara [Dos mulas para la hermana Sara o bien Dos mulas y una mujer]. ¡Qué retegozada para una noche de sábado! Los puristas no tienen muy buena opinión acerca de esta peli, qué se le va a hacer si no es decir: Perdónalos, Señor, porque no saben lo que han visto.

Terminó el Tour con la victoria de Wout van Aert en el sprint colectivo en los Campos Elíseos. Leo en un diario deportivo: «El que seguro que está muy contento con este triunfo de Wout van Aert es Eddy Merckx. El mito belga veía peligrar su récord de victorias de etapa y van Aert lo ha evitado. Un belga, vestido de campeón belga, salvando el récord de un mito belga. ¡Todo queda en família! ¡Seguro que Merckx le paga una cena a van Aert!» Por su parte, Tadej Pogačar se alzó con el triple triunfo como vencedor del Tour, como ciclista más joven y como escalador. Algo que hasta la fecha sólo había conseguido justamente Eddy Merckx. Me da muy mala espina tanto triunfo.

Desde la vieja Barcino, mi Carles del alma me escribe: «​Como sabes que te quiero como a un padre te mando esto», y “esto” es una versión en vivo del tema de Herbie Hancock “Cantelope Island”, con el propio Hancock (piano), Wayne Shorter (saxo), Stanley Clarke (guitarra eléctrica) y Omar Hakim (bacteria). Otra gozada como la de anoche con las dos mulas para la hermana Sara: a Clint, por cierto, le ocultaron durante el rodaje, que las dos mulas de la hermana Sara eran aquella en la que montabay el propio Clint. Y como no hay dos sin tres, de la epifanía del jazz pasé a la del idioma común que nos separa, con un vídeo que me manda mi compadre José María desde La Pintada, en su orilla del Cauca, y en el que un actor mexicano cuenta sus experiencias lingüísticas personales en Colombia. Todavía se me escapa alguna carcajada recordando un par de ellas. Entre Carles y José María me han hecho el día, además de Montserrat con su llamada desde Cerdeña, adonde llegaron sanos y salvos y están disfrutando a tutiplén de sus vacaciones. Ciao, mia bella famiglia!

Weiß/Colonia, 19.7.

2:00 am : Estuve viendo un episodio de la serie policial neocelandesa Brokenwood y otro del DCI Barnaby (el segundo, John, no el primero, Tom, que es un gilipollas, el personaje, no el actor), y me quedo sin ver el del joven Morse porque los cráneos pensantes de la programación del canal ZDF Neo han trasladado su horario a las 2:55 am, una hora imposible, la madre que los parió.

Almorzamos en la Rhein Terrassen porque a Ulli & Carlitos les llevan mañana el nuevo lavarropas, justo a nuestras horas modicanas. Eso nos permite asomarnos a la terraza que da al Rhin, y Carlitos lamenta de inmediato no haber traído su cámara porque el espectáculo, aunque desolador, no deja de ser grandioso: der Vater Rhein, el río–padre de los alemanes, salido de madre, inundado bajo al menos un metro de agua el camino de sirga, que es uno de los senderos más transitados por mí con mi bici, durante 24 años, semana tras semana, de lunes a viernes, por la mañana, para acudir a la redacción en la Deutsche Welle. Cosa curiosa, la navegación fluvial sigue ininterrumpida, es más, incluso alcanzamos a ver cómo una plana formidable, con una gran grúa articulada, se da vuelta en medio de la corriente y regresa río abajo. A veces pienso que deberíamos cambiar La Modicana por estas Terrazas del Rhin, donde la comida es buena, y más barata, y además tenemos gratis las vistas al Rhin: en La Modicana sólo al denso, a veces estruendoso tráfico por la calle mayor de Sürth.

Termino la relectura de Der Große Boss [El Gran Jefe], que empecé allá por el Día Internacional del Regalo. Como son 219 capítulos, he ido releyendo uno por día, a veces dos, y acabo de llegar a la página 623, con lo cual, como diría mi abuela Remedios, «No hay más carbón, se acabó lo que se daba». Es uno de los libros más divertidos que leí en mi vida. Y a decir verdad tiene no poco mérito reescribir íntegro el Viejo Testamento y buena parte de los apócrifos, y hacerlo desacralizándolos. Es una especie de Pierre Menard que reescribiese el Quijote de pe a pa, pero con pluma risueña.

Después de leer mi diario, Manu me lo comenta al pie, en Fronterad: «Dichosa computadora que a mí me tuvo tres días con sus noches con el agua al cuello». Y Menda le contesta allá mero merito: «Pues anda que a mí A mí me tuvo haciendo gárgaras con el agua, no te digo más».

Weiß/Colonia, 20.7.

2:00 am : Pasaron en el canal Arte un documental dedicado a la bien triste historia de Sor Sonrisa, la monja belga que en 1963 conquistó el puesto n.º 1 de las Hitparades del mundo entero (incluso en USA, donde desbancó de ese puesto nada menos que a Elvis Presley) con su pegadiza canción “Dominique”. Y a continuación un telefilm francés que ya vi meses atrás, pero ahora me ha gustado bastante más: La bête curieuse [titulada en alemán La mujer sin pasado]. Es un drama social cuyo peso reposa en la interpretación de Laura Smet, fantástica actriz. Aquí, su actuación recuerda mucho (sin ser copia) la de Kristin Scott Thomas en Hace tanto que te quiero. Dos mujeres que han de rehacer sus vidas luego de una larga estancia en una cárcel, por crímenes que cometieron. En La bête curieuse es digna de destacar también la nota de la solidaridad femenina, que asimismo la había en Hace tanto que te quiero, pero allí era entre dos hermanas, y aquí entre compañeras de trabajo. En fin, un telefilm de esos que se merecen la pantalla grande y no la caja boba.

Nos citamos para almorzar a las 12:30 en La Modicana con Paul y Oskar, que mañana vuelan a Cerdeña, para reunirse con sus padres y con Henri. Les avisamos que iríamos con el bus de las 12:20, son sólo 7’ hasta Sürth y ± 1’ de la parada hasta La Modicana. Pero el usuario dispone y la KVB [compañía de transportes públicos de Colonia] dispone, y hoy dispuso cancelar el bus de las 12:20 así es que tuvimos que esperar 35’ a que llegase. Oskar y Paul nos esperaban en el patio de La Modicana, con sendos capuchinos ya bebidos durante la espera. Durante el almuerzo hablamos sobre todo de música, de Sor Sonrisa, de Elis Regina, de la bossa nova y su fusión con el jazz, y Diny le recomendó a Paul oír a Chico Buarque de Holanda. Luego, cuando se van, hacemos una pausa para unos vinos de sobremesa, pausa que se alarga después involuntariamente con otros 20’ esperando al bus con que regresar a casa. La recontrarremilputa que recontrarremilparió a la KVB, la peor compañía de autobuses y tranvías de Alemania, y aún puede que de Europa. O del mundo.

Diny se escandaliza con el vuelo espacial del tal Bezos y me pregunta si los millones que costó no hubieran estado mejor empleados en la lucha contra el hambre de millones de niños en el llamado Tercer Mundo. Aparte de eso se muestra bastante conmocionada con el desastre provocado por los temporales a las puertas de Colonia, y hasta en varios barrios de la ciudad, y en el Eifel, y ahora en Baviera y Austria. Y en este marco de desgracia aterradora, al candidato cristianodemócrata para la sucesión de la Merkel se le ocurre echarse a reír a carcajadas en público, no importa el porqué ni si el motivo era realmente tan gracioso. Un tuitero alemán publica un trino ad hoc: «Los tres grados de la hipocresía: 3.º: Navidad; 2.º: políticos; 1.º: Twitter».

Weiß/Colonia, 21.7.

2:40 am : No soy muy amigo de las pelis que los alemanes llaman Katastrophenfilme, pero hago una excepción con Non Stop [Sin escalas], por Julianne Moore y Liam Neeson, y porque la dirige un español, Jaume Collet–Serra. Dicho sea sin ambages: la peli está cortada a la medida del papel que interpreta Neeson, sensacional en él, pero no pasa de ser un mero pasatiempo.

Hoy, en el KStAnz, una esquela fúnebre con dos citas de Goethe. Una tomada del “Prólogo en el teatro” del primer Fausto: «Al que es ya maduro, nada hay que le convenga, / pero el que aún está en camino siempre será agradecido». Y la otra pertenece al quinto acto del segundo Fausto: «A quien siempre aspira y se esfuerza, / a ése salvar bien podemos». Las traducciones de ambas citas las he tomado de la fabulosa edición bilingüe debida a Helena, la única que vale la pena en español.

Me trajo el cartero un paquete que nos ha mandado el Chancho, desde su Chile, con sus dos últimos libros y las correspondientes muy cariñosas dedicatorias para Diny y para mí. El documento postal que acompaña el envío certifica que nuestro amigo despachó la remesa el 8 de junio, es decir que ha tardado un mes y 13 días en llegar desde Santiago a Colonia. No me cabe otra explicación sino que Correos de Chile lo envió por la ruta de Magallanes, o sea, las islas de los Ladrones y las Filipinas en el Pacífico, el Índico entero de Levante a Poniente, y luego, tras doblar el Cabo de las Tormentas frente a Ciudad del Cabo, ingresar al Atlántico y subirlo de sur a norte. Tremenda hazaña a fe mía.

Weiß/Colonia, 22.7.

2:50 am : He visto primero un extenso documental sobre el laberinto de Creta, que lo único que demuestra es que los arqueólogos no han leído mi trabajo sobre el tema, donde dejé demostrado que el laberinto y la leyenda de Teseo y el hilo de Ariadna son puro cuento. Y después acabo de ver el tercer episodio de la serie policial italiana protagonizada por Petra Delicato, que ya dije que había visto la semana pasada, pero la semana pasada fue el segundo, lo que pasa es que la vejez es una danza macabra de las neuronas, y muchas dellas participan en la danza en calidad de zombis.

Anoche, antes de irme a dormir, descubrí que La generación del 39 se publicó en Nueva York el año 1972, quiere decirse que el año próximo cumplirá su cincuentenario. ¿No sería esa la ocasión de reeditarlo con un prólogo ad hoc? Mientras desayuno decido consultarlo con Pepe Baena y con Pepe Juan, y según lo que me digan así procederé. Pepe Baena le dedicó al libro un texto precioso en Odiel, cuando llegaron los primeros ejemplares a Huelva. Lo busco y no lo encuentro, ¿dónde lo habré metido, mare mía de mi arma?

​Me escribe Guillermo desde Bellavista y me habla de un par de asuntos, pero sobre todo del tema de conversación principal de estos meses en mi Troglodia lejana y rosa: «la enorme movilización social que existe para oponerse a los planes urbanísticos que el Ayuntamiento tiene previstos sobre los cabezos de Huelva. Quien está tirando de este carro, y otros muchos parecidos, es Alicia, mi media naranja o, al menos, la parte más interesante de nuestra naranja. Ella es el alma mater de una plataforma ciudadana llamada Huelva Te Mira, de la que el alcalde de Huelva y su concejal de urbanismo deben estar hasta la coronilla. La cuestión es el empecinamiento de los ediles del PSOE en construir unos monstruos de hormigón y acero al pie de los cabezos La Joya y Mundaka que destrozarían lo poco que queda del paisaje identitario de Huelva». Le contesto ipso fuckto: «Alegría de recibir unas letras tuyas, y pues ando como puta por rastrojo, me voy derecho al tema de los cabezos. Lo sigo desde acá en la medida que los diarios informan o desinforman del mismo, y lo que siempre me pregunto es, como el buen Séneca en su Medea, citado por Vittorio de Sica en Peccato che sia una canaglia [título estúpidamente traducido como La ladrona, su padre y el taxista]: “Cui prodest? = ¿A quién le beneficia?”, es decir, quien va a sacar una buena tajada económica del asunto, e insistir sobre el tema hasta que tengan que poner las cartas sobre la mesa. No realicé (como se dice en alemán) que tu Alicia es la cabeza rectora de la oposición a semejante salvajada, y dile que puede contar conmigo para la pelea». ¡Y a cruzar el Rubicón se ha dicho!

Weiß/Colonia, 23.7.

2:00 am : Creo que Kyss mig [Bésame] es la primera peli sueca que veo con su sonido original, y lo hice porque una de sus dos protagonistas es una canaria, Ruth Vega Fernández, a quien conozco de la serie del comisario Falk. Tiene que haberse aclimatado muy bien porque su sueco no suena aplatanado. Y la peli es buena, puede aspirar a ser un film de culto del cine sáfico.

Me leí de un jalón Una raíz para Gustavo, la última novela publicada por el Chancho, dizque la escribió expressis verbis para su nieto de dos años, Gustavo, para que la lea cuando la pueda leer y su abuelo, el Chancho, ya repose el sueño de los justos, según le dice un par de veces a lo largo del libro. Bueno, la verdad es que le deseo a mi querido Chancho que llegue a ver a Gustavo al menos terminar su bachillerato, y lo segundo es, si atiendo a mi experiencia con mis nietos, que no sé si a un Gustavo de digamos trece años le interesará leer libros como este. Que para mí (para mí) es un buen libro y me desasna en muchos aspectos de la vida de la piratería en el Caribe, en el siglo XVII, y además encierra una vieja lección que se suele olvidar con excesiva y sospechosa facilidad: que «la mayoría de las rebeliones fueron contra el abuso del poder, no contra el poder». Pero ¿será así que tales cosas le intereresarán a nuestros nietos, empeñados en sobrevivir a pesar de que sus padres y sus abuelos les hemos hecho casi imposible la supervivencia?

Terminaron de pasar en el canal Arte la repetición de la serie sobre grandes mercados urbanos: de lunes a viernes, los de Ámsterdam, Helsinki (inaugurado en 1889, el año que se fundó el Recre), Lisboa, Múnich y Palermo. Estos programas deberían pasarlos dos horas antes, o sea, antes de la cena, para entonces atacar la cena con el apetito abierto y la boca previamente hecha agua.

Weiß/Colonia, 24.7.

1:50 am : Cambiaron la programación de la TV bávara, donde iban a pasar Bite The Bullet [Muerde la bala] y pasaron en su lugar The Incident Ox–Bow [Incidente en Ox–Bow], de lo que me alegré, pues aunque siempre es una golosina ver actuar juntos a Candice Bergen y Gene Hackman, la peli de Wellman es un clásico, nominada como el Oscar al mejor film de 1943, y no en vano la favorita de Clint Eastwood. En realidad es una tragedia que podría trasladarse a la Hélade, con anagnórisis factual pero sin catarsis colectiva, y el texto encargárselo a Sófocles. Un peliculón de cabo a rabo. Una obra maestra como la copa de un pino.

En la primera plana del KStAnz un gran titular alertándonos contra el segundo temporal con que los meteorólogos nos amenazan para el día de hoy. Oremus.

Apareció anoche, a última hora de la noche, aunque sería de tarde en Bogotá, mi columna en EE, y por mor del nuevo sistema implementado, de no dejarte ver el texto nada más que unos 7” si no eres suscriptor (enseguida lo tapan con un inserto invitándote a suscribirte), tuve que echar mano de mis virtudes de prestidigitador para aprovechar esos 7” y poder copiar los ocho comentarios que a su foro llegaron. Uno de ellos es un «Jijiji jijiji» que dice lo bastante acerca del coeficiente mental de su remitente, y lo mismo el de otro que me dice: «Vea, pues, ese Quijote no me gusta para nada. ¿Qué serán tantos elogios?» Y un tercero, que parece no haber entendido nada, me pregunta algo que no tiene nada que ver con el texto de la columna y es que si llegué a Alemania con veinte años. Lo malo del nuevo sistema de El Espectador es que no puedo contestarle a ninguno de ellos. Me emputece sobre todo porque no podré responderle al lector (asiduo mío, por lo que veo) que quiere refrescar ahora la polémica que tuvimos hace un mes sobre el Quijote editado por Trapiello. Justo el día en que me llega un email de mi san Tribulete querido diciéndome que le gusta leer a los clásicos con notas a pie de página porque ¿cómo si no? ¡Mi san Tribulete, que es un sabio!

11:00 pm : En ¼ de hora comienza la transmisión de Good Kill, una peli del 2014 con Ethan Hawke, sobre uno de esos verdugos militares que ejecutan desde un dron, y quiero subir antes a Fronterad mi diario de esta semana. Pero no sin dejar constancia de que del anunciado temporal no sentimos ni un solo soplo de viento ni una sola gota de agua. Así pues, volvió a funcionar el microclima de Weiß, y el temporal, impotente, «caló el chapeo, requirió la espada / miró al soslayo, fuese y no hubo nada».

*******************THE END*******************

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Ricardo Bada (Huelva/España, 1939), escritor y periodista residente en Alemania desde 1963. Autor de numerosísimos libros, desde La generación del 39 (cuentos, Nueva York 1972) a El Canto XXV (novela breve, Copenhague), es o ha sido colaborador de medios como Revista de Occidente, ABC y Cuadernos Hispanoamericanos (España), El Espectador y El Malpensante (Colombia), Nexos, La Tempestad y La Jornada (México), La Nación (Costa Rica)…

1 COMENTARIO

  1. Si nos hubiéramos propuesto hacer un chiste no nos habría salido tan redondo: yo con el agua al cuello y tú haciendo gárgaras con la misma.

    Voy a ver si me repongo del ataque de risa que me ha dado.

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