De mi Diario : Semana 45 / 2022

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Weiß/Colonia, 6.11.

2:15 am : Perdí mucho tiempo con la corrección y edición de mis anotaciones de la semana, antes de subirlas a Fronterad, y dejé de ver El duelo, una peli de Richard Gere que todavía no conozco. Pero creo haber visto en la revista quincenal TV Movie que la pasan de nuevo pronto. Y no es que aspire a ver toda la filmografía de mi tocayo, pero hace unos días tuve que escucharle a Montse que mi tocayo no es un buen actor sino sólo un “macho dulce”, como le llamarían en mi Güeno Saire querido, y con mucho sexapíl. Y me indigné, porque lo mismo se dijo de Clark Gable, Gregory Peck y Paul Newman,  y aunque Gere no esté a su altura, tampoco es nada más que una cara bonita. ¡Joder!

Algunas veces, hoy por ejemplo, cuando acudo al cuarto de baño me acuerdo de una cuarteta que aprendí de muchacho como siendo de Quevedo: «En este lugar sagrado, / donde acude tanta gente, / hace fuerza el más cobarde / y se caga el más valiente». Hoy decidí enterarme de su autoría y recurrí, claro está, a los buenos oficios de Miss Hortensia Google. Para mi gran sorpresa, descubro que en el ABC de Asunción/Paraguay, se la atribuyen a nadie menos que Cervantes. Creo que es un muy buen ejemplo de esas que llaman “fake news”.

Comentándome la última entrega del blog de Arcángeles, mi compadre José María me cuenta desde la orilla del Cauca: «Tengo una buena amiga que sufre epilepsia; a ella no me ha tocado verla en ese estado terrible, sin embargo, alguna vez me tocó ayudar a auxiliar a alguien en un autobús de servicio público. Es terrible sentirse impotente ante alguien que sufre la crisis». Le contesto ipso fuckto que«en mi familia tuvimos, con Chico, nuestro hijo, un caso de la así llamada epilepsia infantil, que es benigna y transitoria (desaparece con la llegada de la pubertad). La primera vez le tocó asustarse a mi mujer, que estaba sola en casa con el niño; la segunda me tocó a mí, que andaba paseando con él por un bosque cerca de Nimega: menos mal que estábamos cerca de una carretera y corrí hacia ella con el niño en brazos, detuve a un auto que pasaba, le expliqué al conductor en neerlandés lo que sucedía y nos llevó a la clínica más cercana. Más veces hubo una o dos, pero brevísimas, porque además nos atuvimos al consejo de los médicos que lo trataron la primera vez, en la muy famosa (a nivel alemán) clínica infantil de  Colonia, donde además de no recetarle medicamentos, porque todos tienen unos efectos secundarios casi peores que la enfermedad, nos recomendaron que cuidásemos mucho que el niño no se cansase: el cansancio generaba el ataque. Cuando llegó a la pubertad, adiós muy buenas tenga usté, doña Epilepsia. Y hasta ahora. Chico cumplirá 54 años el 31.12. y no ha vuelto a tener ninguna molestia residual a cuenta de esa dolencia infantil». Laus Deo!

Weiß/Colonia, 7.11.

2:00 am, a punto de irme a la cama : Pasaron el segundo y por ahora último episodio de la serie inglesa Los detectives de Chelsea (deben ser los programas piloto, para detectar el eco que tienen en la audiencia, decisivo para saber si continúan con la producción), y luego estuve viendo Hablemos de amor, una tragicomedia intrascendente, pero con Vittorio de Sica, y siempre es una gozada verlo actuar, incluso en pelis menores, como esta, aunque el guion lo firme todo un Cesare Zavattini.

Montserrat cumple hoy 52 años y vino para acompañar a Diny a la sesión de ergoterapia. Nuestros hijos, en especial Rebeca y Montse, están dando el do de pecho en la atención a Diny. Benditas sean.

Nicole me escribe desde Lausana diciéndome que le gustó mucho mi aporte al libro–homenaje a su madre, Queremos tanto a Helena. Le contesto que mi texto incluye una joya, «la transcripción del fragmento del texto de la conferencia de Gabriela Mistral en Montevideo. Ese texto no está publicado en ningún lugar de la obra completa de GM. Y tiene su historia. Yo estaba armando una serie de seis capítulos en mi emisora, la Deutsche Welle (la BBC alemana), sobre las seis mujeres que hasta entonces habían obtenido el Nobel de Literatura: Selma Lagerlof, Grazia Deledda, Sigrid Undset, Pearl S. Buck, Gabriela Mistral y Nelly Sachs, y tenía la obsesión de que en esas semblanzas se escuchasen las voces de las autoras. Así es que escribí a las emisoras homólogas de la nuestra en Suecia, Italia, Noruega, Estados Unidos y Chile. Con Suecia, Noruega y los USA no hubo problemas, me mandaron discos y grabaciones magnetofónicas de la Lagerlof, la Sachs, la Undset y doña Perla. De Roma me dijeron que no tenían nada grabado de la Deledda; y sin querer dar mi brazo a torcer les escribí a los colegas de Radio Cagliari (doña Grazia era sarda) y allí descubrieron unos cilindros de cera con la voz grabada de su paisana y me los transcribieron en cinta magnetofónica. De Chile me llegó un LP con poemas de la Mistral leídos por ella misma. Pero yo había leído en una biografía suya que pronunció una conferencia en Montevideo 1938, siendo presentada por Juana de Ibarbourou, de modo que escribí a la emisora del SODRE, ¡y sí habían grabado aquella conferencia, me enviaron una copia íntegra! Después de remasterizar la copia en nuestros estudios, seleccioné el fragmento que ya conoces, porque GM lo cuenta con mucha gracia e inequívoco acento chileno. Y ahora agárrate que vienen curvas: a los pocos meses se incendiaron los archivos del SODRE y perdieron todos los tesoros guardados allá. Lo perdieron todo menos una copia de la cinta remasterizada de aquella conferencia de GM que les mandamos para que no volvieran a empezar de cero, como solidaridad de nuestra emisora alemana con su desgracia. O sea, que ya ves que ese fragmento tiene su historia».

A eso de las 7:40 pm, mientras le escribía a Nicole, mi buenísimo oído escuchó un lastimero gemido, «¡Ricardo!», y salí disparado al living, donde Diny, al intentar levantarse del sillón desde el que veía la tele, se había caído al suelo. Logré izarla y llevarla luego a la cama, se queja mucho, creo que se da cuenta de que no es tan sólo su mente, tampoco su cuerpo le responde ya. Me gana la desesperación, trato de ocultárselo, quiero pensar que lo conseguí. Pero me temo que las cosas no pueden seguir así.

Weiß/Colonia, 8.11.

2:00 am : Pasaron un episodio de la saga inglesa dedicada al inspector Barnaby. Esta serie es una de las pocas que TV Movie clasifica siempre con tres estrellas, y ha ganado mucho desde que al poco menos que insufrible tontorrón del DCI Tom Barnaby lo sustituyó su primo, el DCI John Barnaby. Y algo que me encanta en ella es que el primer crédito que aparece en pantalla es el del guionista. Yes, sir, al César lo que es del César.

Hoy, en La Modicana por fin al cabo de dos semanas de cuarentena de Ulli & Carlitos, nos reciben casi como a hijos pródigos. Respectivas pitanzas: Ulli una pizza gigantesca, con higos y jamón de Parma, Carlitos un carpaccio de carne de res con setas a palo seco, y yo mis espaguetis con salmón fresco. A Minou (la persianita, como la llama Carlitos) casi no tengo que encargarle nada, ya sabe que lo mío es el pescado.

Después de leer mi diario, una lectora llamada María José  me deja el siguiente comentario: «Estimado señor Bada: Me he permitido preguntarle a su amiga Hortensia y me dice que la calle Luis Braille, anteriormente, se llamaba General Goded como puede comprobar al final de este artículo».Le contesto al pie: «Estimada María José, gracias milyuna por el dato. Tenía la completa  seguridad de que esa callecita estaba bautizada con el nombre de uno de los muchos militares franquistas, nombres que espero hayan desaparecido del nomenclátor callejero de Huelva, desde Millán Astray a Queipo de Llano, todos y cada uno de infausto recuerdo. Un saludo hasta la orilla buena del Odiel, desde la buena del Rhin». Me deja intrigado el nombre de la comentarista: María José. Sólo tengo dos amigas con ese nombre doble, una en Huelva, la otra en San Sebastián, pero ninguna de ambas las dos (© by Cantinflas) me interpelaría con un “Estimado señor Bada”. ¿Quizá sea entonces María José Furió? Pero tampoco creo que ella se dirigiría a mí de un modo tan formal. Misterio. ♫ Adivina, adivinanza, por quién bebe, por quién llora, por quién sufre La Parrala… ♫

Regresó Diny de la residencia de día con muy malas pulgas. Lógicamente soy yo quien paga el pato, pero bueno, entretanto ya tengo casi 100% encallecida la neurona ad hoc. Paciencia y barajar.

Weiß/Colonia, 9.11.

2:15 am : Despaché de un solo envite la primera mitad de la nueva novela de Héctor, prodigiosamente bien escrita. Espero terminarla mañana y ver si encuentro alguna explicación al hecho de que el cura protagonista quisiera trabajar (y se enroló para ello) nada menos que en mi Deutsche Welle.

Donde Dorotea, la pedicura, la pedicura. Me dice que estoy muy callado. Le miento diciéndole que estoy atento al hilo musical porque la bossa nova es una devoción mía muy arraigada. En realidad no pienso hablarle mucho, ni esta vez ni las que sigan. Acepto que no me aceptase la invitación al Bistro Verde la última vez del año, a las puertas del Día Internacional del Regalo. Pero no que lo haga con el argumento de que desea mantener separadas su vida profesional de la privada. Si fuera consecuente, me tendría que haber dicho eso cuando empezamos a conocernos y le conté tantas intimidades de mi familia. Aunque  no creo que lo entendiese, la gente que viene de la ex RDA funciona mentalmente de otro modo.

Vinieron tres de las hermanas de Diny (Miny, recluida en su residencia, lógicamente no) con María, una prima hermana que se ha criado con ellas, vivía en la casa de al lado. Montse se ha hecho cargo de la intendencia (café, torta, agua), y cuando llego me siento con las seis en el salón y charlamos sobre todo acerca de los respectivos nietos. Admiran el libro de Paul sobre Italia y Albania, Ëstatë, les explico que estate es la palabra italiana para designar el verano, y que las dos diéresis son un homenaje al idioma albanés. Ha sido una visita muy agradable, pero a Diny la ha dejado agotada, y eso a pesar de que todo el trabajo que conlleva una visita lo cargó Montse a sus espaldas.

Weiß/Colonia, 10.11.

1:45 am : Terminé de leer la novela de Héctor. Su mejor libro al lado de El olvido que seremos. Tengo agendado el domingo para despachar la correspondencia pendiente. Mi primera carta será para H, a fin de que me explique el misterio de la aparición fantasmal de la Deutsche Welle en su novela, y expresarle mi agradecimento por haber injertado en su texto mi frase sobre la grafía del nombre del Rhin, el río padre de los alemanes, grafía incorrecta académicamente  pero entrañable al corazón.

Me he pasado el día adelantando números de The Twitter’s Digest, adelanté hasta el 1.826, del 26.12., en la 50.ª semana del año, y el 1.829, dedicado el 23.12., de manera monográfica, a la Nochebuena y el Día Internacional del Regalo. Hay algunos tuits entre ellos, dignos de recordación:
«¿Puedo tomarte una foto? Para que Santa sepa exactamente qué quiero para Navidad. (@DePocasLetras)
Necesitamos normalizar la Navidad entre amigos; nadie soporta a los parientes. (@HollywoodGroove)
Yo en Nochebuena ceno con la familia y en Navidad estoy con mis seres queridos. (@GRET79)
Si el Niño Dios no te trae nada, recuerda que yo te traigo ganas. (@Lina_Tejeiro)
Todavía no es Navidad pero cuando quieras te puedo hacer pasar una noche buena. (@SweetDama)»

Weiß/Colonia, 11.11., comienzo de la temporada de Carnaval en la Renania

2:00 am : Comencé la relectura de Zama, es una gozada zambullirse en esa laguna tan escondida del idioma, a la que ni siquiera su adaptación al cine ha conseguido sacarla del mundo de los iniciados, de quienes no fuimos devorados por el mainstream. Esto me recuerda que a fines del 2011, Revista de Libros me envió para reseñar Cultura Mainstream. Cómo nacen los fenómenos de masas, ensayo de Frédéric Martel, a cuya reseña le puse como título provisional “El revolcón de las masas” y tomé un par de notas durante su lectura: «Mientras que No Logo! de Naomi Klein es un descenso a los infiernos laborales, este Cultura Mainstream es un vademécum por los paraísos artificiales. [] Neil Postman, en su conferencia inaugural de una pasada feria del libro en Fráncfort, la tituló de manera muy sabrosa y acertada: “Nos divertimos a  muerte”. [] El crítico literario colombiano Luis H. Aristizábal en su cuenta Twitter: “Si un famoso quiere saber lo que es ser un pobre diablo, le aconsejo que entre a twitter con un nombre falso”. Pero ni siquiera: Chespirito (Roberto Gómez Bolaños) tal vez sea el artista más famoso de América Latina, con sus series de televisión El Chavo del 8 y El Chapulín Colorado; hace poco abrió su cuenta en Twitter, con su súper popular nombre de guerra, y en menos de un mes llegó a los 751.159 seguidores. ¿Pero qué es eso si se lo compara con los 11.147.178 de Lady Gaga?» Y mientras pensaba en cómo enjaretar mi reseña, me llegó la noticia de que se suspendía la publicación de Revista de Libros y mi reseña se quedó en agraz.

Decidí almorzar en el Bistro Verde recordando que el viernes pasado me quedé con las ganas de pedir mejillones en vez de mi habitual Rösti con salmón en salmuera. Me recibe la contable, Angelika, que anda de nuevo echando una mano como camarera porque al parecer no está la dueña. Así es que de entrada le encargo mi Chardonnay y los mejillones, pero mi gozo en un pozo, la abuela Remedios dixit!ya se acabaron los mejillones. Para salirme del camino trillado encargo entonces la trucha a la molinera, en especial pensando que hace meses y meses que no me como una trucha y que nunca he comido una en el Bistro Verde. Promediando mi segundo Chardonnay viene el camarero y me dice: «Señor Bada, su trucha va a tardar un poquito, pero es porque Angelika buscó una especial para usted y le he pedido al cocinero que no la guise a la carrera, se va a alegrar usted cuando vea el resultado». ¡Y tanto que me alegro! El animal es enorme, no cabe en el plato. Y está exquisita, no he comido una tan buena desde las truchas doradas típicas del lago Titicaca que nos mandamos a bodega Freddy y yo un mediodía de mayo 1995, en el Inti Raymi (creo recordar que se llamaba), un restaurante a la orilla del lago mismo y recién pescadas en él. Cuando el camarero vuelve para despejar la mesa le pido que felicite al cocinero de mi parte y le paso la receta de la trucha a la navarra, una de mis delicias.

29’ de plática telefónica con José Luis, que me llama desde la Casa Böll, desde Langenbroich, en la pampa renana, me han desentumecido los huesos del alma, tan importantes o más que los del cuerpo.

Weiß/Colonia, 12.11.

Vino Rebeca para ayudar a Diny a hacer unas compras y a cocinar una sopa de pollo para nuestra cena. Me trajo de vuelta de las compras una ciabatta con aceitunas, riquìsima, para mi brunch. Es un tesoro mi Rebecota querida. Yo le compré ayer un chorizo seco artesanal, español, y se ha alegrado muchísimo cuando se lo entregué «a cambio de la ciabatta», le dije.

Al pie de mi columna de ayer en EE, este comentario de la lectora María Claudia Ríos Echeverri, a quien no conozco, ni siquiera de nombre: «Gracias por sus artículos, no pare de escribir, por favor». Le contesto al pie que pierda cuidado, y algo así como que mientras me sigan funcionando las neuronas, moriré con las botas puestas.

Entre las necrológicas de hoy en el KStAnz una encabezada por una cita de Coco Chanel «Puedes ser preciosa a los treinta, encantadora a los cuarenta, e irresistible el resto de tu vida». Y otra con una larga cita de un poema de e. e. cummings: «tú eres lo que una luna siempre ha sido / y lo que un sol también cantará siempre eres tú  // aquí está el secreto más profundo que nadie conoce / (aquí están la raíz de la raíz y el brote del brote / y el cielo del cielo de un árbol llamado vida; que crece / más alto de lo que el alma puede esperar o la mente puede ocultar) / y este es el milagro que mantiene separadas a las estrellas // llevo tu corazón (lo llevo en mi corazón)».

*******************THE END******************

7 COMENTARIOS

  1. Esta Parrala bebe, llora, sufre y, a veces, disfruta, en Madrid. Se lo dije en una repuesta a su mensaje anterior que se ha debido de perder entre las nubes ya que no se ha publicado. No tengo el honor de ser su amiga, ni siquiera conocida, simplemente me gusta lo que usted cuenta y cómo lo cuenta. Me extrañó que no pudiera encontrar el nombre anterior de la calle y, como le dije, pregunté a su amiga; fue fácil.
    María José es el nombre que figura en mi DNI, aunque para todo el (escaso) mundo que me conoce soy Tote. No me pareció el mejor nombre para presentarme a una persona que vive en Alemania.
    Espero seguir disfrutando de sus «memorias». Saludos desde los Madriles.

    • Henares, ¡qué apellido tan hermoso! Muchas gracias, María José, por leerme y por lo que me dice acerca de mi escritura. A decir verdad, mi diario es una simple acta notarial de mi vida, para que mis hijos, mis nietos y algunos amigos me recuerden. Más no hay. Por lo mismo me gustaría poderle enviar algunos textos míos distintos. No se alarme, todos son cortos. Si dispone de una dirección email, escríbame por favor a la mía (r.bada.hansen@gmail.com ) para poderle hacer llegar algún cuento, algún texto del que todavía no tenga que avergonzarme. Dígame además qué temas son los que más le interesan. A mí la música y el cine, la literatura no sube al podio, si acaso va en cuarto lugar. Quedo a la espera, aun cuando no sé si llegará a ver este mensaje. El suyo está fechado el 13 y lo han subido a este foro recién hoy 15 por la mañana. Y además parece que se ha perdido en la nube uno que me envió anterior a este. Y es que la Cibernética no es una ciencia exacta, gracias sean dadas a los dioses de todas las cosmogonías. Vale, con un afectuoso saludo desde la orilla buena del Rhin.

      • No me alarmo, todo lo contrario, le agradezco muchísimo su ofrecimiento. Le escribiré a su correo.
        Ah, mi comentario perdido ya cayo de las nubes, está en su publicación anterior. Saludos desde los Madriles.

        • Ya he visto su respuesta en el foro de mi semana anterior. Sé de qué me habla porque durante mi servicio militar, con pase de pernocta, viví unos doce, trece meses en una pensión familiar, en el número 50 de Joaquín García Morato, el piloto personal del inferiocre y uno de los más encarnizados bombarderos del Madrid sitiado. Menos mal que ahora la calle se llama Santa Engracia. Por cierto que en ese número 50 hay un altorrelieve explicando que allí vivió y murió el autor más olvidado de la generación del 98, mi paisano José Nogales. Me encanta que viva en Chamberí, «mi» barrio en los madriles, «la capital del mundo», como la llamaba Hemingway. Vale, y quedo a la espera.

    • Bueno, Manu, no descarto que mi aproximación a ese bello poema de nadie menos que e. e. cummings, uno de los mejores poetas del siglo XX, te suene cursi. Pero el poema no lo es, en modo alguno, es un canto amoroso de muy otra tesitura que los de nuestro Bécquer, de acuerdo, pero no por ello menos válido como poesía de muchos quilates. Vale.

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