De mi Diario : Semana 48 / 2020

1
176

Weiß/Colonia, 22.11.

2:00 am : Vi de nuevo Chloe. Creo que tiene todos los mimbres para convertirse en una peli de culto. Y qué bueno el mano a mano de Julianne Moore con Amanda Seyfried. Duelos como este le han dado mucha vida al cine: el de Bette Davis vs. Joan Crawford es quizás el más famoso, pero no el único. Eso para no hablar de los duelos entre sexos: Katherine Hepburn vs. Spencer Tracy, Lauren Bacall vs. Humphrey Bogart, Elizabeth Taylor vs. Richard Burton Etcétera.

Deliciosa la columna de mi amolllcito (con acento cubano) sobre el gobernador de Chiapas reencarnado en un asno. Le dejo este comentario: «Hola, taruguita, me has hecho el día. Y me has hecho recordar que nadie nunca le preguntó al caballo de Calígula qué tal le había parecido eso de ser ministro. Y también me has hecho recordar que en algunos países hay cuaaaaadras enteras en el gobierno patrio». En la “Suite de los noticieros cinematográdicos”, de esos genios que son Les Luthiers, se habla en la Actualidad Latinoamericana de la jura de nuevos ministros en la república hermana de Feudalia: el de Salud Pública es un general, el de Agricultura es un contralmirante y el de Educación y Cultura «el cabo primero Anastasio López».

En un mundo inundado por las fake news, hay gente que ya no distingue lo que es una sátira. Esta mía («La comisión que concede los Golden Raspberry 2020 confirma que the fake president está nominado en las categorías peor film, peor director, peor guion, peor actor, peor pareja en pantalla y peor remake. La comisión espera que sepa ganarlos con dignidad») se la regalé a Pilar, que la subió a su cuenta de Twitter, y enseguida llegó el comentario de uno de sus lectores: «¿En serio? Eso es muy gracioso. Supongo que tendré que verlos este año». Ay.

Weiß/Colonia, 23.11.

2:15 am : Los dos nuevos episodios de la serie neocelandesa Brokenwood y la austríaca Sangre Vienesa son una alternativa bienvenida a las series inglesas y escandinavas. El de la austríaca de esta noche contaba además con el aliciente de que todo el desarrollo de la trama criminal está basado en el libreto de La flauta mágica. Sencillamente fabulosa la resolución.

Mi pequeña Phobe me escribe: «Estoy a salvo, pero no muy animada. Como bien sabes, el trabajo ayuda a mantenerse a flote». Le respondo ipso fuckto: «Gracias a los dioses, y sin incurrir en el masoquismo, sí, el trabajo es un gran lenitivo. Pero además tienes que masajearte el alma, mi Phobe querida, no puede ser que alguien de tantos talentos y tan valiosa como tú ande desanimada, eso déjanoslo a los viejos otoñales y caducifolios».

Weiß/Colonia, 24.11.

1:30 am : Esta noche ha sido la otra cara de la medalla con respecto a la de anoche: episodios de los DCI Barnaby y Banks en la Inglaterra profunda. Pero entretenidos y bien armados como de costumbre. Por cierto, me llama la atención que en la serie de Barnaby el primer crédito que aparece en pantalla es el del guionista. Chapeau!

Nos regalan y la traen a casa, Ulli & Carlitos, una planta gigantesca que ya no les cabe en su piso. Diny le encuentra acomodo en el salón, junto a la puerta que da a la terraza. Se trata de una Diffenbachia de las que en México y Perú llaman galateas. Ahora ya solo falta que alguien nos regale un papagayo y que yo me compre un sombrero panamá.

Del Bistro Verde llegó con algún retraso, provocado por el tráfico, la comida calentita. Para Ulli unas coles de Bruselas en salsa de crema, para Diny una lasaña con carne picada de corza y venado, para Carlitos el típico asado renano y para mí la sopa correspondiente a dicho asado, y de la que tan sólo probé una cucharada y constaté que me había equivocado al encargarla, pero como no tenía mucha hambre, la poca que tenía la calmé con rebanadas de pan untadas con mantequilla a las finas hierbas. Y todos tan contentos, sobre todo Carlitos, que se llevó mi sopa para la cena. Creo que la semana próxima me dejaré de experimentos y pediré no más una tabla de quesos con mostaza de higos.

Weiß/Colonia, 25.11.

1:454 am : Una larga noche de documentales filmados en Berlín durante los últimos días antes del suicidio de Hitler y los que le siguieron hasta que los soldados del Ejército Rojo ocuparon el búnker de la cancillería. La plétora de material es apabullante y me hace pensar en aquellos heroicos camarógrafos, tanto alemanes como soviéticos, que filmaban entre ruinas y bombas. Gracias a ellos sabemos qué círculo del Infierno, no concebido por Dante, fue el Berlín de los meses abril y mayo de 1945. Estuve viendo fascinado, como hipnotizado. Era como esta viendo una especie de ensayo en blanco y negro de lo que fue la apocalíptica peli Der Untergang.

Lillan me descubre la poesía de Claudia Trujillo: es canela en rama. Leo, por ejemplo, que «Un pájaro cruza mis ojos / con la única tarea de recordarme el paraíso”. Ante gente que escribe así, yo me saco el sombrero y hasta casi me desatornillo la cabeza.

No acostumbro a seguir las cuentas Twitter de los políticos, pero hoy, de safari en esa red para encontrar material con que armar mis The Twitter’s Digest, descubrí en la cuenta del presidente de la Argentina esta belleza: «Saludo a Joe Biden, próximo presidente de los Estados Unidos, y a Kamala Harris, que será la primera vicepresidenta mujer de ese país». Argentina siempre me sorprenderá: resulta que allí conocen la variante “vicepresidenta varón” de no importa qué país. Alabado sea el santísimo sacramento del altar.

Weiß/Colonia, 26.11.

1:15 am : Es una de las pelis menos conocidas de Truffaut, La historia de Adèle H., pero a mí de Truffaut me interesa todo, incluso cuando –como en este caso– el guion adolece de falencias que creo que se podían haber evitado. Sólo que a Truffaut regalado no se le mira el diente.

Inesperada y sorprendentemente, un email de Ana preguntándome si me enteré de la muerte del que llamo Metadona. Le respondo ipso fuckto: «Que los dioses del fair play le sean benignos, es un tipo al que siempre miré con desagrado, y ya con directo desprecio después de su gol a Inglaterra (México 1986) “con la mano de Dios”, cuando a su Dios le hubiese bastado corregir la dirección del balón con una simple mirada oblicua. De lo que vino después mejor no hablo. No dudo de su gran calidad como jugador, pero creo que es uno de los peores deportistas del siglo pasado. Y de cualquier otro. Y su empecinamiento en ser el mejor jugador de todos los tiempos, estando ahí Pelé, Garrincha, Tostão, Di Stefano, Puszkas, Beckenbauer, Sindelar, ¡Johann Cruijff, que fue el Copérnico del fútbol!, George Best (acaso, él sí, el mejor jugador de la Historia), ese estúpido empecinamiento tan solo demuestra algo que no estaba necesitando demostración alguna: que era argentino. Yo sé de un intelectual colombiano que tiene en su biblioteca, enmarcada, la foto del gol de “la mano de Dios”. Es como si en la biblioteca de un abolicionista de la pena de muerte estuviese enmarcada una litografía del Duque de Alba haciendo decapitar a Egmont. Lo de Metadona es un apellido suplente que se ganó a pulso. O a esnifadas». Se dice que de muertos no se debe hablar mal . ¿Y entonces qué?, ¿debo hablar de Hitler diciendo que amaba los perros de la raza pastor alemán? ¿O de Stalin diciendo que le gustaba leer a Dickens?

Repartí la entrada anterior urbi et interneti, y desde Argentina me escribe HG al respecto: «Uffff, no sabés lo que es el país Insoportable el éxtasis necrológico que ha generado la muerte del pobre Maradona, y digo pobre porque no es bueno para nadie que lo endiosen de esa manera en vida, como le pasó a él. Todos, pero todos, se volvieron locos acá, los diarios no hablan de otra cosa que no sea él, lo van a velar en la Casa de Gobierno, tres días de luto nacional, y por primera vez en la historia argentina todos los políticos unidos por algo: la tristeza por su muerte. Y mientras miles de personas desfilarán frente a su cadáver, la gente común y corriente no puede velar a sus seres queridos porque todavía no están permitidos los velorios. Obviamente eso ha generado críticas furiosas contra el gobierno, y con toda la razón del mundo. Para los que no somos maradonianos ni futboleros, tanta exageración es como un grano en el culo, hablando en criollo. Falta que le empiecen a atribuir milagros y que dentro de un mes Francisco lo canonice, y cartón lleno. En fin, que descanse en paz, por la paz que no supo, no pudo o no quiso tener en su vida. Me gustó la distinción que hacés entre jugador y deportista. Un buen deportista cuida su cuerpo y su mente y lleva una vida sana».

Me manda Ana un rosario de citas de Metadona que parece que le han gustado, entre ellas una que dice: «Ser Maradona es hermoso. Soy un tipo normal que por hacerle un gol a los ingleses, que nos mataron a los pibes en Malvinas, hoy la gente me conoce. Pero soy el tipo más normal». Lo de los ingleses que “nos mataron a los pibes en las Malvinas” me ha dado náuseas. En serio. De manera que desencadenás una guerra y no querés que haya muertos Qué pendejo. En vez de decir que aquello fue una canallada perpetrada por las Fuerzas Armadas genocidas de su país, que mandaron los pibes al muere. Lo dicho: qué pendejo.

Weiß/Colonia, 27.11.

En el horóscopo correspondiente a Géminis, mi signo, en el día de hoy, leo una frase del enfant terrible del cine alemán, Klaus Kinski (Nosferatu, Lope de Aguirre, Fitzcarraldo): «Quien amplía su horizonte, achica el cielo». Mica male, don Kinski.

Desde Karakogrado, en Venezuelistán, y después de leer mi columna de hoy en EE, Marcos me escribe lo siguiente: «¡La sacaste del estadio! Conciso y directo, como botellazo de puta. Más claro no canta un gallo». Lo de “como botellazo de puta” es un elogio que nunca me hicieron hasta la fecha. Y que me enorgullece. “Como botellazo de puta” pertenece a la gloriosa estirpe de expresiones tales como “Chulo de putas pobres” o la que referí aquí hace un par de semanas, la del espectador colombiano al ver que el centrocampista le mandó un pase demasiado largo al centroforward: “¡Pero dele para el bus!”»

Ayer y hoy, gracias a Scarfacebook (y a que no era necesario hacerse miembro para acceder a la transmisión) he seguido el VIII Congreso de Periodismo dentro del marco del  Otoño Cultural Iberoamericano de Huelva, Lo cerró mi ponencia, leída impecablemente por Pepe Juan, y bueno, se trata de una criatura mía, pero creo que fue la más maja de las que cruzaron por esa pasarela.

Me contactó LemI, a quien no conozco de córpore insepulto, para unas actividades culturales en Colombia, y le contesté lo siguiente: «No me lo tomes a mal: siempre quiero ponerle un rostro a quienes me escriben o con quienes me comunico, y me metí en vuestra página web a ver si había una foto tuya. ¡Madre de Dios y abogada nuestra!, como decía mi abuela Remedios, tan bella como sabia, pocas veces en mi vida he visto una cara tan hermosa como la tuya. ¡Benditos sean los dioses quimbayas!» Y espero que efectivamente no me lo tome a mal, ella sabe que soy un viejo de 81 años, cinco meses y 17 días, y del género incorregible. Faltaría más, que no le pueda decir que es guapa a una mujer, cuando se lo he gritado en público a mi Virgen de la Esperanza en la Semana Santa de Huelva en plena Gran Vía. Pues eso, como dicen los españoles.

Weiß/Colonia, 28.11.

1:50 am : Duelo en Diablo es un western de los que a mí me gustan. Para empezar lo dirige un afroamericano, lo que en 1966 no dejaba de ser una rara avis. Y luego la historia es una mezcla de reminiscencias de la Iliada, donde los troyanos –claro está– son los apaches, con elementos muy sespirianos, en un marco inédito para don Homero y don Shakespeare. Es una peli con un ritmo endemoniado del que no te das cuenta porque te absorbe, te pega al sillón hasta el gesto final de Sidney Poitier, quien con el mismo director, Ralph Nelson, ganaría el primer Oscar a un actor protagonista afroamericano en Los lirios del valle. Leyendo literatura crítica acerca de Duelo en Diablo, para un hipervínculo al subir mi diario a Fronterad, descubro la reseña de un tal Tony Sloman quien escribió una de tres estrellas para el Radio Times, en la que señala que «no tiene mucho éxito, en parte porque el reparto ecléctico (incluidos la sueca Bibi Andersson y el británico Bill Travers) se interpone en el camino de la autenticidad». ¿La autenticidad? El tal Tony Sloman debía creer que la conquista del Far West la hicieron John Wayne y Henri Fonda. ¿Qué historia de su país le habrán enseñado en la escuela para no saber que en las expediciones de conquista y colonización del Oeste estaba representada la paleta de etnias de toda Europa? Se siente uno tentado de gritarle a través del túnel del Tiempo: «¡Es la Historia, estúpido!»

Ayer he tenido el honor de aparecer dos veces en el columnario de EE. Alguna de mis amistades colombianas les ha debido enviar la entrada de mi diario sobre Metadona, que repartí ayer urbi et interneti, y en la redacción decidieron sacarla como Carta de Lector. Al principio me asusté un poco sabiendo lo violentos y dados al madrazo que son muchos foristas en las columnas de EE, pero hasta hoy sólo han llegado un triste y desmayado comentario («Diego, fuiste un grande y el fútbol ganó mucho con tu figura. Gracias, Diego») y otro de a deveras sorprendente que dice así: «Maradona, el más grande futbolista parido sobre la tierra», lo cuál tan sólo admite dos posibilidades a cuál más disímiles: a) que su mamá lo dio a luz tendida en el duro suelo, o b) que hay otros planetas, además de la Tierra, donde también se juega al fútbol. ¡Hay que ver la cantidad de disparates a que da lugar el analfabetismo funcional, el de quienes saben leer y escribir pero no saben relacionar lo que leen ni expresar lo que quieren decir. Esa es una de las bienaventuranzas no dichas por Jesús pese a que en sus tiempos casi todo el mundo, empezando por sus discípulos, eran analfabetos: «Bienaventurados los analfabetos porque de ellos será el reino de las epopeyas homéricas, los dramas de Shakespeare y el Quijote». (Es de suponer que siendo Dios, Jesús conocía ya el futuro, incluso el de la Literatura, tan impredecible).

Después de leer mi columna de ayer en EE, me escribe Pepe desde su umbría orilla atlántica (claro que, tratándose de Huelva, este adjetivo es un claro pleonasmo): «Por un momento creí que hablabas del impresentable presidente de España». Le contesto: «Mi impresión es que con excepción de un par de jefes (pero sobre todo jefas) de gobierno, los actuales mandamases son intercambiables». Es verdad: a mí no me extrañaría viendo a Putin gobernar China ni al clown inglés terminando la presidencia de the fake president en los Estados Unidos. Y esa patética pareja nicaragüense es como si el tétrico Papa Doc, gracias a alguna ceremonia vudú, hubiese reencarnado en un águila (no: en un buitre) de dos cabezas.

******************THE END*******************

Print Friendly, PDF & Email

1 COMENTARIO

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, deja tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre aquí