De mi Diario / Semana 49 / 2015

4
546

El único rasgo de senilidad perceptible en Woody Allen es que le dé papeles en sus pelis a Penélope Cruz.

 

Weiß/Colonia, 29.11.

En el diario, la entrevista a toda plana es hoy con Steven Spielberg, interesantísima, qué pena que esté en alemán, pero de todos modos, cuando suba esta semana a Fronterad insertaré el enlace en un hipervínculo, para que al menos puedan leerla quienes sí sepan este idioma. Y en las páginas de Cultura el obituario de Setsuko Hara, que  murió el 5.9., pero recién ha venido a saberse ahora. Es algo que condice con el retiro absoluto que ella se impuso a los 42 años, en la cumbre de su carrera, y que fue un retiro completo, no como el de Marlene Dietrich, que daba entrevistas siempre que fuese sin cámaras, o el de Greta Garbo, que de vez en cuando aceptaba invitaciones al yate de Onassis, no, el retiro de Setsuko Hara, “la virgen eterna”, fue radical, sin salida de incendios. Inolvidable mujer. El autor del obituario habla de El viaje a Tokio, la obra maestra suya y de Yasujiro Ozu, y anota: «”La vida es una decepción”, observa al final la hija más joven, cuando muere la madre. “Sí, lo es”, confirma Setsuko y sonríe mirando directamente a la cámara. Es la más cordial, la más triste y, al mismo tiempo, la más contenida sonrisa en toda la historia del cine». Doy fe. Es una sonrisa para la eternidad.

 

Chico llega a las 11:15 a buscar a Diny, se van juntos a la fiesta de Miny –madrina de Chico–con motivo de sus 75 años. Teniendo en cuenta que los Hansen eran 11 hermanos, de los que sólo ha muerto Annie hasta la fecha, y que todos menos el último, Marcel, fueron viniendo uno tras otro año tras año, a la familia Hansen le esperan ahora entre ocho a diez años consecutivos de fiestas de 75 años, y aun eso en el mejor de los casos, es decir, en el caso de que las parejas decidan festejar juntos y no por separado sus respectivos 75 años. Y la verdad dura y pura es que no estoy mentalmente preparado para semejante Sturm und Drang familiar.

 

Me escribe Jesús desde Madrid pasándome la relación de nombres de calles (entre ellos los de Muñoz Seca y Jardiel Poncela) que el nuevo Ayuntamiento quiere eliminar del nomenclator de mis madriles. Le contesto: «No sabía que el callejero madrileño incluyese todos esos nombres, pero que los quieran sacar del mismo porque eran franquistas es tan estúpido como que quisieran prohibir la puesta en escena de Marina porque era la ópera preferida del inferiocre. Me recuerda esto un tuit que leí hace un par de semanas: “Con cierta gente me pregunto quién les cagó en el cerebro. Y por qué tanto de una sola vez”».

 

Weiß/Colonia, 30.11.

1:00 am : Después de The Wall, una serie de a deveras fascinante, el programa de anoche en Arte, con el conjunto de Eva Yerbabuena. Los primeros 18’15” son los aranceles de corrección política que parece querer pagar un flamenco que cree ser de izquierda porque todos los días nombra (resucita) a García Lorca. Pero a partir de ese momento, 18’15”, comienza el verdadero espectáculo y lo hace con unos fandangos de Huelva que me sacaron las lágrimas.

 

Hoy a las 13:00 lo que muy bien podríamos llamar “primer episodio de la segunda temporada de Mi Fisioterapeuta y yo”. Entretanto hemos desarrollado una bastante buena relación personal, es un tipo con ideas propias y nada conforme con la realidad sociopolítica que vivimos. Me cuenta, por ejemplo, que jugó doce años como futbolista amateur y que todo lo que hoy consideramos fútbol no es más que pura corrupción. En principio concuerdo con él, le digo, en lo que se refiere a que  la organización del mundo del fútbol está corrompida, pero ello no implica, de suyo, que el fútbol también lo esté. No nos ponemos de acuerdo, y eso me parece bien. Laus Deo!

 

El repórter Tribulete, que en todas partes se mete, me comenta desde mis madriles la entrada de ayer acerca de nomenclator callejero madrileño: «Es cierto, Ricardo. Y, mientras, en un barrio como el mío (si es que esto es un barrio) vivimos rodeados de calles dedicadas a criminales de guerra como Yagüe y a aviadores heroicos como Carlos Haya, dos que se distinguieron por bombardear Madrid con saña, más otras hazañas anteriores, como la de Badajoz por Yagüe».

 

Weiß/Colonia, 1.12.

Esta lasaña de La Modicana la vamos a tener que proponer en la UNESCO como Patrimonio Gastronómico Universal. Durante la espera conversamos acerca de las obras públicas de tipo faraónico que se está permitiendo Alemania en los últimos tiempos. El nuevo aeropuerto de Berlín, la Filarmonía del Elba en Hamburgo, la estación central subterránea en Stuttgart, y en Colonia el trazado de la línea 17 del Metro y la remodelación de la Ópera. Cuyos presupuestos iniciales se han multiplicado hasta por 10, y además ninguna de ellas se ha terminado todavía, los plazos de entrega se los llevó la chingada y, lo mejor de todo, la guinda del pastel, nadie, pero nadie, absolutamente nadie, ha asumido todavía la responsabilidad por ninguno de estos desaguisados. Todo va bien en el mejor de los mundos, oui, monsieur le Professeur Pangloss! Carlitos me sugiere que escriba un artículo sobre el tema.

 

Woody Allen cumple 80. Los programas de TV están inundados por pelis suyas. Elijo dos: una en blanco y negro, Manhattan, y otra en color, Midnight in Paris. Y me repito mentalmente lo que dije hace poco vía Twitter: «El único rasgo de senilidad perceptible en Woody Allen es que le dé papeles en sus pelis a Penélope Cruz». Amén de algo que dije hace ya una pila de años«No hay más Dios que Allen, y Woody es su profeta».

 

Weiß/Colonia, 2.12.

Voy por segunda vez a lo del fisioterapeuta, y Diny también por segunda vez al oftalmólogo, la tienen que operar, con anestesia local y todo, de un grano que le salió en el párpado derecho y que ya le trataron el lunes, pero sin resultado. Regresa con un parche de pirata pero al parecer la intervención quirúrgica, con rayos láser, ha sido positiva esta vez. Oremus.

 

Termino de leer la novela de Tove Alsterdal, Enterrado en el silencio, que empecé el sábado y he tenido que ir digiriendo «a pequeñas diócesis», siempre interrumpida la lectura por una u otra causa. No es una policial en sentido estricto. Es una excelente novela sobre el Norte de Suecia y la frontera permeable con Finlandia y el tiempo alrededor de 1930, cuando tantos finlandeses y suecos, comunistas, se fueron a la URSS para ayudar a la construcción de la gran patria, la gran Patria Soviética, el homicida plan quinquenal de Stalin, y cómo todo ello deja rastrear su huella hasta el día de hoy. Me quedan de esta novela dos recuerdos imborrables. El primero, al buscar en Google cómo se dice Loipe en español, palabra que es la germanización de la noruega løype, la pista por la que se deslizan los esquiadores de fondo. El diccionario alemán online me asegura que Die Loipe es El Loira, y no puedo sino reírme. Pero a través de otra entrada, sobre esquí de fondo, descubro la existencia de César Baena, uno de los grandes campeones en la especialidad, con plusmarcas que han encontrado asiento en el Guinness Book of Records, y se da la curiosa circunstancia de que el hombre ¡¡es venezolano!! Me asombra tanto como me asombraría llegar a enterarme de que un lapón se proclamó campeón del mundo bailando cumbia. El otro recuerdo imborrable es el diálogo de Katrine, la protagonista, con Thore Palo, el policía de la aldea donde se desarrolla mayormente la acción de la novela. Thore ya está jubilado y Katrine platica con él acerca de un crimen cometido hace poco en esa aldea. Katrine le arguye: «Su hijo y su familia están convencidos de que lo hizo alguien de fuera de aquí». Y Thore: «Eso es lo que se quiere siempre, probablemente, que todo el Mal venga de fuera». «¿Y usted no lo cree?» «He sido casi cuarenta años policía. Creer es cosa propia de la iglesia».

 

Me escribe Rolando después de leer mi artículo en Nexos sobre Don Enrique, y me comenta«Te debo muchas cosas y horas de visita y la que se lleva la Copa Mundial fue la visita con la señora Bõll». [Rolando recuerda un día que él estaba en casa y Carmen Alicia y René Böll nos invitaron a la suya y él vino con nosotros y él se trabó en una charla aparte con la viuda de Don Enrique mientras Carmen Alicia, Diny, René y yo conversábamos de nuestras cosas. Es una de las pocas veces en mi vida que he visto a Rolando beber otra cosa que no fuese cerveza: en este caso fue champaña, y de la mejor]. Y bueno, resulta que Rolando, después de esa referencia a aquel día me añade una posdata: «¿Cuántas cervezas me habré tomado en tu casa?» Lo que me provoca responderle lo siguiente: «¿Que cuántas cervezas habrás tomado en nuestra casa? La verdad es que no lo sé, pero en mis declaraciones anuales a Hacienda, en el acápite «Gastos hospitalarios», perdóname que te lo confiese tan tarde, siempre incluí una partida consignada como «Aporte voluntario a la alimentación líquida de ciudadanos tejanos temporalmente en el exilio y en huelga de hambre como protesta a la política de WC Bush”. En honor a la Hacienda alemana debo reconocer que siempre aceptó como descontables las facturas de las cajas de cervezas (12 botellas de a 0,7 l cada una) que le presenté como documentación del desgrave fiscal. Espero que los hijueputas gringos de la NSA que leen mis emails no le pasen este dato a sus hermanos de leche alemanes. Pero puedes calcular que mi desfalco anda por el 500% de las cervezas que has consumido en esta casa». Rolando: «Todavía me estoy riendo».

 

Weiß/Colonia, 3.12.

La traducción de este tuit alemán no podía regalársela a nadie mejor que a un gallego :

https://es.wikipedia.org/wiki/Segway 

 

 

Henri en casa, desde las 2:30 pm. Me voy a dormir la siesta hacia las 3, y luego al levantarme, alrededor de las 5, ya había pasado Frank para recogerlo, ya no está. Visto y no visto, como en los trucos de prestidigitación. Ay Henri querido, si supieras…

 

La serie Occupied es eso que los anglosajones llaman “a must”. Se me ocurre si a raíz de su transmisión en Noruega se revisará alguna vez a fondo “el caso Hamsun”, pero puedo entender que un sentimiento nacionalista tan fuerte como el que documenta esta serie, con independencia del hecho que lo motiva, acaso sea un obstáculo invencible. Estoy, por otra parte, leyendo desde hoy el manuscrito de un libro que va a publicar Julio, y es de asombrarse al ver los excesos a que puede llevar el nacionalismo en un terreno tan “etéreo” como la música.

 

Weiß/Colonia, 4.12.

00:05 am : Acaban de pasar Mighty Aprhrodite, una de mis predilectas entre las del Woody Allen tardío. Bastaría con el gag de resucitar el Coro del teatro griego y articularlo de un modo tan funcional en el guión, para aplaudir ya con ganas. Pero es que hay además tanta sabiduría y tanto humor en el resto… Mi momento favorito es cuando el Coro impetra a Zeus una respuesta y se oye en off la voz de Zeus: «En este momento no puedo atenderles, pero dejen un mensaje en el contestador automático de llamadas, después de oír el Píííí, y me comunicaré con ustedes». Aplaudo y río y lloro, es todo a la vez, por estas epifanías de felicidad que nos propina el viejo Woody y que no habrá nunca medio adecuado para poder pagárselas como se lo merece.


En un reportaje del canal NDR, le han dedicado amplio espacio a la Chile–Haus, uno de los edificios emblemáticos de Hamburgo. En ella se encuentra el Centro Cervantes, en él he dado conferencias durante ocho años consecutivos, desde el 28.5.2008, sobre Platero y nosotros, hasta el 7.5. del presente, sobre Altisidora, la Lolita del Quijote, como yo la llamo. Ya no está Helena dirigiéndolo, regresó a su cátedra de Vigo. Dele Dios buen galardón.

 

Acabo de ver que mi querido Santi me dejó un comentario en el foro a mi artículo en Nexos: «¡Qué hermosura, Ricardo! Felizmente, me quedan libros de don Enrique sin leer. Aunque, pensándolo bien, sus obras admiten y acaso reclaman la relectura». Le respondo ipso fuckto«Ojalá me quedasen libros de Böll por leer. Pero ya son al menos una docena los que llevo releídos, al menos una vez. Y uno al que vuelvo siempre es La colección de silencios del Dr. Murke. Incluso tengo escrita, además, una continuación de Opiniones de un clown, mi cuento “La oración fúnebre”, que comienza justo en el momento en que concluye la novela de Böll. Por si te interesa, este es el enlace».

 

 

Primer episodio de la tercera temporada del DCI Banks. Es asimismo el primero en el cual trabajan paralelamente la DI Helen Morton y la DS Annie Cabbot. Un buen momento es aquel cuando Banks, preocupado por la reciente maternidad de Annie, intenta dispensarla de un trabajo peligroso, y Helen interviene diciendo «La DS Cabbot no es la primera mujer policía que ha dado a luz un hijo», y se va, ella, madre de cuatro varoncitos. Annie se sorprende al principio pero reacciona de manera favorable y le dice a Banks que Helen tiene razón. La serie promete.

 

Weiß/Colonia, 5.12.

El magazín del diario, ayer, era bastante grueso y estaba dedicado exclusivamente a los libros, con muy buenos consejos de cara al Día Internacional del Regalo, ya ante portas. Le dedico una lectura detenida hoy, después del desayuno. Lo negativo en él es que no figura ni un solo libro traducido del español, no sé si porque no se ha traducido ninguno en lo que va de año o porque los redactores del magazín no consideraron que hubiese uno solo recomendable entre ellos. Lo positivo es la página El Poema del Mes, en este caso es uno de nadie menos que doña Hannah Arendt, absoluta novedad para mí que también hubiese hecho sus pinitos en este terreno. Me atrevo a aproximarlo a nuestro idioma a pluma alzada: «Una moza y un mozo / cabe al arroyo en el bosque, / juntos primero jóvenes, / juntos después cuando viejos. // Afuera quedan los años / y lo que llaman la vida, / dentro vive el estar juntos, / que no sabe de vida ni de años». Me lo veo venir, me van a reprochar el empleo de una preposición desusada, pero no me importa. Esta es mi aproximación, y que cada cual se aproxime al poema como más le guste.

 

**********FIN**********

 

4 COMENTARIOS

  1. Hombre: celebrar un

    Hombre: celebrar un cumpleaños familiar (aunque sea de la parte contraria), una vez al año, no requiere demasiado esfuerzo y devoción. Digo yo, ¿o sí?

    • Si hubiese sido en Colonia no

      Si hubiese sido en Colonia no te digo que no, pero viajar hora y media de ida y hora y media de vuelta para cantar «Apio verde tu yu» es algo que no lo hace el nieto de mi abuela.

Comments are closed.