De mi Diario / Semana 52 / 2015

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Lo que ignoramos es como el mar, y lo que sabemos es como el contenido del cubo del niño en la playa queriendo vaciar el mar.

 

Weiß/Colonia, 20.12.

Todo el día delante de la computadora, todo el día tratando de ponerle tapias al vacío. Al final consigo pergeñar dos nuevos trujamanes para el Centro Virtual Cervantes, pero a qué precio.

 

Me manda un email Oskar disculpándose, en español (y ya bien entrada la tarde, todo oscuro todo afuera), porque se le olvidó lo de ir al cine y luego a cenar tapas con nosotros. Él no sabe que ese email tiene, para mí, casi tanto valor como el de haber pasado un par de horas con él.

 

Cada vez menos luz, estoy acercándome, lenta pero imparablemente, a la entrada del túnel. Y sí, quiero morir. Punto.

 

Weiß/Colonia, 21.12.

1:30 am : Willy nos escribe a sus hermanos y a mí un email colectivo con motivo del fin de año. Le acuso recibo: «Hablando de ti mismo eres casi (casi) tan bueno como yo. Te felicito».

 

Retiro el epíteto “Cretinos” de mi entrada del martes pasado, día 15. El DRA [=Archivo de las radioemisoras alemanas] me da la razón a través de un email firmado por una de las personas que mayor peso tienen en esa organización. Me explica que en estos momentos no pueden hacer cambios en el pdf de las efemérides del 2016, pero que apenas entre el nuevo año y dispongan ya de unas capacidades técnicas superiores a las actuales, modificarán ese pdf introduciendo el 23.4.1616 como fecha de la muerte de Miguel de Cervantes. Menos mal, no aré en el mar.

 

Llego tarde (10’) a lo del fisioterapeuta, una vez más por culpa de la recontrarremilputísima KVB, la impresentable compañía de transportes públicos de Colonia, un monopolio miserable y de intereses creados cuyos ejecutivos merecen, tomándolos en conjunto, tan solo un sustantivo: mierda. El fisioterapeuta, a quien llamé desde la parada para anunciarle que llegaría retrasado, me cuenta su también nada positiva relación con esa vomitiva KVB, que no tiene perdón de Dios porque además de ser la más ineficiente de toda Europa («lo digo y no me corro», © by César Vallejo) es también la más cara. ¡Música, maestro!  El “Vals triste” de Sibelius. 

 

De lo del fisioterapeuta voy al centro con el 16, y lo primero de todo es acudir al Mar del Norte a engullir una buena sopa de pescado con pincho de gambas a la plancha y un vaso de buen vino blanco Entre–deux–mers. Y de allí a Saturn para comprar todos los regalos, entre ellos el de mi “amigo secreto”. Salí de casa a las 12:10 del mediodía y regreso recién a las 5:15 pm. Hay que contar, claro está, conque a la vuelta, al bajar del 15 en la parada de la Chlodwigplaz me tocó ver pasar dos tranvías más de la 15 antes de que, impuntual además, apareciera uno de la 16. Es lo que ya dejé escrito más arriba, la KVB tendría que exportar su modelo de no funcionamiento a Bangladesh, para que los bangladesíes se sientan orgullosos del suyo.

 

Weiß/Colonia, 22.12.

Carlitos llama para decir que el Citroën chico está en el taller y que la batería del tiburón (de la “obra de arte”, como Carlitos lo llama) no quiere arrancar. Así es que Diny y yo nos vamos a almorzar en La Modicana sin él, pero acompañados de Claudia, que acude con Javier, llegado de Inglaterra para pasar con ella un par de semanas. Tras el almuerzo, con ronda de grappas a cargo de la signora, venimos a casa a tomar el café y platicar durante una larga sobremesa. Se van con el regalo que compré para ellos pero no pueden abrir hasta pasado mañana, y Claudia, además,  me pide que le preste tres DVDs: uno con chistes de Mafalda, el de Mar adentro y el del glorioso 0:5 de Colombia vs. Argentina en el estadio de River Plate, el 5.9.1993, un partido para la historia. Incluso para la Historia.

 

Después de que se van Claudia y Javier, sale Diny a hacer unas compras y es el momento que aprovecho para empaquetar los ochos regalos, de los que seis voy a colocar bajo el árbol en la casa de Montse, mientras que los otros los entregaré en mano a sus destinatarios pero la semana próxima. Como a Carlitos, a quien pensaba dárselo hoy en La Modicana, nuestro regalo para él y el Fantasmita, pero se quedó sin recibirlo por culpa de sus Citroëns enfermitos.

 

Weiß/Colonia, 23.12.

Me despierto a las 8:30 am con un dolor de muelas insoportable y dejo la cama al instante para pedir una cita de emergencia con mi dentista (¡ni de coña voy a soportar estar narcotizado con Ibuprofén o Paracetamol hasta el lunes 28, porque a partir de mañana ± a la 1:00 pm todo queda en suspenso en este país hasta ese día!)  Como su teléfono comunica llamo al fisioterapeuta para ir ganando tiempo y cancelo nuestra cita de hoy a las 12. Y la segunda llamada al dentista: la asistenta me dice que debo estar allá en 10’ porque el Dr. Kleidon tiene a las 9:15 una operación que va a durar unas cuatro horas y después da de mano hasta el lunes. Lo que me figuraba. Me visto de prisa y a la carrera, salgo sin desayunar, sin tomar la doble dosis de aerosoles, sin haber hecho otra cosa que enjuagarme la boca y un par de abluciones para sacarme la careta del sueño de la cara. En la consulta del dentista me atiende él pronto, diagnostica una inflamación del nervio en la muela de la mandíbula inferior que si cierro los dientes me hace ver galaxias no cartografiadas todavía por los astrónomos. Se declara incapaz de operar eso, y menos en las circunstancias de apuro de tiempo en que se encuentra. Me consiguen cita con un cirujano dental en Sülz y me encargan un taxi para primero pasar por casa a recoger dinero (no tengo encima sino 15 € y el taxi a Sülz van a ser unos 25). En la praxis del Dr. Danckworth también me atienden inmediatamente, me dan anestesia del género coz de burro irritado, los chirridos de las barrenadoras me demuestran que esto es en serio, una inflamación de puta madre. Me dan cita para el 13 de enero y regreso a casa, medio atontolinado por la anestesia. Y por la ventanilla del tranvía, en el trayecto paralelo al Rhin, descubro una gabarra llamada Vigilia. Laus Deo!

 

En lo del Dr. Danckworth le había preguntado a la enfermera si quedaba cerca alguna parada de tranvía o de bus. Me dijo que cerca cerca la del tranvía 13, y algo màs lejos la del 9, y un poco más lejos las de los buses 130 y 131. Hago mi composición de lugar: Con la línea 13, no importa la dirección en que la tome, serían 3 transbordos. Con el bus 130 no hay línea continua a Weiß hasta pasado el mediodía. Con el 131 es un viaje de 45’ aburrido como novela de Javier Marías. Me decido por la línea 9, que sólo me exige dos transbordos. Este cálculo hecho en menos de ½ minuto me demuestra una vez más que nuestra patria¡bah!, que nuestro hogar es aquel lugar del que conocemos al dedillo la red de sus servicios de transportes públicos. Aunque sean tan malos y funcionen tan mal como los de la KVB. 

 

José María lee el artículo de Julián Barnes en Nexos, acerca de la cocina, y me lo comenta«Se decía a los de mi generación y las anteriores que «los hombres en la cocina huelen a rila de gallina», y así y todo, en mi familia, por ser los tres mayores hombres, desde que tuvimos la suficiente estatura para alcanzar a la canilla del lavaplatos, y al fogón de leña o de «reverbero»; fuimos inmiscuidos en todas las labores concernientes a los oficios de la cocina, menos al de preparar las viandas como tal. En un principio molíamos el maíz para las arepas, lo que incluía armar y desarmar el molino, lavarlo y secarlo y, ya más grandecitos, armar las arepas; primero las redondas, y asarlas en el fogón de leña y rasparle los «quemados» que recolectábamos en un plato para luego añadirle azúcar, de lo que resultaba un delicioso polvo que llamábamos «cofio». Comerlo, era nuestra recompensa por el madrugón y lo juiciosos que éramos. Hasta que mamá pilló que dejábamos quemar la arepas a propósito Nunca aprendí a armar las arepas «planchas» o «telas», que también las llamaban, pero era un experto en asarlas, y por ser el mayor, pues tenía ciertos privilegios que aprovechaba para llevarme la parte del león y bueno; recordar es vivir y gracias al artículo del señor Barnes en Nexos volví a esos lugares, y la verdad; algo aprendí, y a pesar de que mis mujeres nunca me han dejado meter a la cocina, cuando estoy solo, sobre todo en Arboletes, me doy gusto haciendo y experimentando con lo que se atraviese».

 

Como soy un animal de costumbres, vuelvo a enviarle a mis amigos, en vez de un christmas, el chiste de Papa Noel del humorista gráfico francés Vautch :



Papá Noel : “No discuto el principio, sencillamente digo que este no es el momento”.

 

Weiß/Colonia, 24.12.

A Juan & Ana les han robado la dirección @ y me doy cuenta al recibir un mensaje de Juan en inglés y pidiéndome que abra un enlace consignado en él. Se lo comento en un email propio y me contesta diciéndome que ya lo sabe, pero que no deje de seguir enviándoles el dominical con el archivo de mi diario y los enlaces con mi blog y mi columna en El Espectador: «En casa le llamamos a la llegada del fichero «Doble Envío» ¡¡¡ La hora Bada !!!»

 

Me entero, rastreando en la red un dato muy distinto, de que el Premio Carlomagno de este año se ha concedido a Bergoglio. Bueno, él ha ido a la escuela en la Argentina, y la Historia que se enseña en las escuelas argentinas es para echarse a llorar; pero alguien en la Curia le tendría que haber dicho que Carlomagno fue un genocida a lo Milošević y demás criminales de guerra en los Balcanes. Y que su contribución a la idea europea fue unir el continente a sangre y fuego para luego, en su testamento, repartirlo entre sus hijos, como un terrateniente reparte su hacienda.

 

Con el último reparto de correo quelonio hasta el lunes, el cartero deja en mi buzón un ejemplar de Cenizas de Izalco traducida al alemán. Me causa bastante sorpresa ver en la portada nada más el nombre de Claribel, cuando es público y notorio que ese libro lo escribió al alimón con su querido Bud. Acudo al epílogo, donde se explica a los lectores alemanes quién es esa Claribel Alegría autora del relato, y en el epílogo se dice expresis verbis que Bud fue coautor del mismo. Aumenta mi extrañeza. Haciendo ejercicio de benevolencia, dadas las fechas en que estamos, me digo que debe haber habido algún despiste por parte de la editorial.

 

Libros Cal y Arena subió a su cuenta Twitter mi gacetilla en Nexos con el chanchito navideño que me mandó Galeano desde Lloret de Mar en el Día Internacional del Regalo de 1977 :


 

De vuelta en casa de la fiesta familiar en casa de Montse, con el protagonismo feliz de Henri durante la primera parte (entrega de regalos, después de un par de villancicos alemanes con Angie a la guitarra) y de su padre en la segunda, la dedicada al condumio vía teppanyaki, que a mí personalmente me fascina. No pasé del pescado a la carne, quedé ahíto con unas dos docenas de langostinos. (Ahíto, ¡qué adjetivo tan japonés, me digo mientras lo escribo, le viene al teppanyaki como yelito al güisqui!)  ¿Mis regalos? Del “amigo oculto” –que fue Diny– la 6.ª entrega de la saga de Jimmy Perez, el inspector de policía de las islas Shetland, y la 1.ª de la saga de Van Vetteren, que sólo conozco hasta ahora en la versión adaptada a la tele. También de Diny, un equipo para hacer jogging. Además me autoregalé el álbum doble (DVD + CD) del concierto de Zaz en las jornadas de jazz de Stuttgart, este año, un concierto que ya es de culto. ¿El mejor recuerdo de la noche?  Haber visto a Henri sentado en el sofá frente al televisor, con la guitarra de Angie, rasgueándola à lo Elvis Presley.

 

 

Weiß/Colonia, 25.10.

Tremendo bajón depresivo. Me levanto pasadas las 11:00 am y porque no puedo quedarme todo el santo día tumbado en la cama. Desayuno, despacho correo y empiezo la lectura de la última novela, por ahora, de la saga de Jimmy Perez.

 

11:35 pm : Descubro que el canal 3sat tiene programada The Grass is Greener, que en España, vaya usté a saber por qué, la titularon Página en blanco. Le escribo a Rolando, fan irrevocable de Cary Grant, que «comienza dentro de 20′ (acabo de descubrirlo en la programación, se me había pasado por alto). ¿Te imaginas la fiesta? Cary Grant, Deborah Kerr, Robert Mitchum, Jean Simmons, y dirige Stanley Donen y hay diálogos como éste :  

 

El conde: Sellers ¿ha visto usted mi Biblia? 

El mayordomo: Me temo que la tengo yo, la busqué para consultar algo.

El conde: Primero se apropia de mi Times, ahora de la Biblia, ¡la democracia corriendo amok! 

El mayordomo: Lo siento muchísimo, milord, la pondré de vuelta en su mesita de noche.

El conde: Sea como fuere, ¡usted debería tener su propia Biblia! 

El mayordomo: Vea, milord, la que usted está usando es la mía».


Le envío este email a Rolando con copias ocultas a las 42 direcciones de mi lista CINÉFILOS. Antes de llegar a sentarme delante del televisor, Gmail.com me ha devuelto ya la remesa entera. ¡Como para no andar depresivo!

 

Weiß/Colonia, 26.12. 

1:10 am : The Grass Is Greener me levantó los ánimos. Ver trabajar juntos a Grant y la Kerr es una pura delicia. Aunque creo que su mejor actuación juntos fue en An Affair to Remember [en España la titularon, ¡qué originales!, Tú y yo], que tuvo una secuela inesperada y buenísima con Sleepless in Seattle.

 

Me levanté exactamente igual que ayer. Menos mal que pude ocuparme todo el día buscando los enlaces ad hoc para implementar hipervínculos en estas páginas antes de subirlas a Fronterad. Una tarea gracias a la cual me convenzo una vez más de que lo que ignoramos es como el mar, y lo que sabemos es como el contenido del cubo del niño en la playa queriendo vaciar el mar.

 

**********FIN**********

3 COMENTARIOS

  1. Releyendo tu mención de lo

    Releyendo tu mención de lo que me inspiró el señor Barnes en Nexos, llego a la conclusión de que debería contar, escribir más bien, esos recuerdos de infancia… ¡Ah, pero qué carajo! ¿para qué o quién, si se quedarán inéditos, tal y como se quedarán mis otros cuentos y malos poemas cometidos?

    Con eso de la luz al final del túnel tengo mis preocupaciones…¿qué tal que sea un tipo con una linterna y no tenga baterías de repuesto…?

    • Creo que sí deberías escribir

      Creo que sí deberías escribir tus recuerdos de infancia, y todo lo demás que recuerdes, pero no  pensando en una posible publicación sino en la herencia de tu memoria que le dejarías a tus hijos y a tu nieta.

      En cuanto a la segunda parte de tu comentario, te la retorno arreglada como tuit :

      Me preocupa lo de la luz al final del túnel. ¿Qué tal que sea un tipo con una linterna y no tenga baterías de repuesto?

  2. Me has dejado preocupado con

    Me has dejado preocupado con lo del tunel.

    Esto de los fines de año o los comienzos siempre son muy depresivos, no los dramatices más que acojonas a los amigos.

    Un abrazo fuerte

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