Deconstruyendo el Cuestionario Proust: Miriam Martínez Abellán

Me interesa el mundo que me rodea, no me muestro indiferente y tengo un arma poderosa en mis manos para gritarlo. Siento una necesidad moral de mojarme, conducir, al menos, a una reflexión. Si bien es verdad que hay muchas formas de expresar las inconformidades, en mi caso, aunque el tema que trate sea desolador, lo hago con sutileza y de manera que no termine de dañar a la vista. Siempre estoy buscando la belleza. No soy de dar mítines ni adoctrinar, sólo me expreso a través de un lenguaje visual simbólico y con otro tipo de códigos.