Dos traducciones de Frost

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¿Por qué traducir poesía? No lo sé. Quizá porque estos dos poemas (como muchos otros de Frost) me obsesionan. Y creo que en este caso algo (algo) de la música del original (These flowery waters and these watery flowers) ha logrado saltar la barrera del idioma.

 

Charcos primaverales

 

Los charcos que aun en medio del bosque enmarañado

reflejan casi entero y sin defecto el cielo

y tiemblan cual las flores que crecen en el suelo,

como esas mismas flores pronto se habrán marchado,

no llevados por ríos hacia aguas más puras,

sino raíz arriba, brotando hojas oscuras.

 

Los árboles que tienen en sus brotes recientes

el poder de hacer sombras y ser selvas ardientes,

pensad una y dos veces si usar vuestro poder

en beber y secar y borrar los colores

de estas floridas aguas y estas ácueas flores

nacidas de la nieve que el sol deshizo ayer.

 

 

Aceptación

 

Cuando el cansado sol lanza un rayo a los cielos

y se va hundiendo, ardiente, en el golfo profundo,

ninguna voz se escucha lamentarse en el mundo

lo sucedido. Al menos, las aves en sus vuelos

intuyen que la sombra de la noche se avanza.

Con un murmullo quieto en su plumoso pecho

un pájaro entrecierra un ojo ya apagado,

y otro, sorprendido muy lejos de su lecho

volando a toda prisa entre el boscaje, alcanza

justo a tiempo la rama de su árbol recordado,

y piensa: «¡Al fin a salvo! Se acabó la tarea.

Que la noche sea negra; que lo que sea, sea;

que borre por completo el mundo el gran oscuro

para que yo no pueda conocer mi futuro.»

 

 

Madrid, 1961. Escritor. Estudió Filología Española en la Universidad Autónoma de Madrid y piano en el conservatorio. Fue pianista de jazz y profesor de español. Vivió en Nueva York durante unos cuantos años y en la actualidad reside en Madrid con su mujer y sus dos hijos. Es autor de las novelas La música del mundo, El mundo en la Era de Varick, La sombra del pajaro lira, El parque prohibido y Memorias de un hombre de madera y del libro de cuentos El perfume del cardamomo. Ganó el premio Bartolomé March por su labor como crítico literario. Ha sido además crítico de música clásica del diario ABC, en cuyo suplemento cultural escribe desde hace varios años su columna Comunicados de la tortuga celeste. Su ópera Dulcinea se estrenó en el Teatro Real en 2006. Acaba de terminar una novela titulada La lluvia de los inocentes.

2 COMENTARIOS

  1. Hombre D. Andrés, un mínimo

    Hombre D. Andrés, un mínimo de cortesía obliga a dar la versión original y el nombre del traductor, aunque entendemos que su torpeza le incline al anonimato, para Spring pools el afamado traductor en red Mr. Google da la siguiente:

    Primavera piscinas

    Estas piscinas que, aunque en los bosques, aún reflejan

    El cielo casi total sin defecto,

    Y como las flores al lado de ellos escalofrío y temblor

    Será como las flores al lado de ellos pronto se ha ido

    Y sin embargo, no por cualquier arroyo o río

    Pero por las raíces para que el follaje oscuro.

    Los árboles que tienen en sus yemas pent-up

    Para oscurecer la naturaleza y ser bosques de verano-

    Que piensen dos veces antes de usar sus poderes

    Para borrar y bebida para ariba y lejos de barrido

    Estas aguas de flores y estas flores acuosas

    De la nieve derretida que ayer

    Muy superior desde el título tan comercial «Primavera piscinas» a los hallazgos de los versos 2 (el cielo casi total), 3 (escalofrío y temblor de Amelie Nothomb), el encabalgamiento audacísimo de 7-8 (las yemas pent-up para oscurecer la naturaleza) en crescendo al genial 10 (bebida para arriba y lejos de barrido con aliteración incluida).

    Puedo recomendarle que practique traduciendo trabajosamente sus versos españoles al inglés y luego según le inspire la traducción volver a escribir en español y desechar la primera versión (más o menos como Nabokov, ya sabe). No se preocupe, el mismo nabokov fue mal entendido al traducir el Oneguin. Suerte

  2. ¡Qué bueno! Tengo en casa la

    ¡Qué bueno! Tengo en casa la opera omnia de Robert Frost. Buscaré los poemas originales para leer más cabalmente las traducciones.

    Sentido de la traducción de poesía: Es algo imprescindible y delicadísimo. Desafortunadamente hay auténticos terroristas de la traducción. A diferencia de lo que piensa el doctor J, me parecen trabajos interesantes.

     

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