
La Fundación MAPFRE dedica a Raimundo de Madrazo su retrospectiva más completa hasta la fecha con un objetivo claro: darle a su legado el lugar que le corresponde dentro de la historia del arte. De Madrazo fue un pintor costumbrista y excelente retratista de la alta sociedad de su época. Originario de una familia de artistas, su abuelo, José de Madrazo Agudo, fue director del Museo del Prado. El nieto se alejó de las composiciones históricas por las que su familia era conocida, y buscó su camino en los retratos y el refinamiento. Nunca le interesaron los premios y el prestigio. Raimundo de Madrazo cuenta con más de 100 obras de arte, algunas de ellas no mostradas antes al público, descubiertas durante el montaje de la exposición. Todas ellas dan cuenta de su trayectoria artística: desde sus retratos hasta escenas intimistas o de baile. El artista plasmó a personajes tan ilustres como la actriz María Guerrero o la reina María Cristina de Habsburgo-Lorena. Pero la figura que más presencia tuvo en sus composiciones fue Aline Masson, a la que se le dedica una sala entera de la exposición. El retrato de la mujer es una de las bases de su carrera artística. En sus creaciones se cuelan “mujeres vistas a través del ojo de la cerradura con excusas historicistas que permiten esconder el erotismo en el siglo XIX”. Según Amaya Alzaga, comisaria de la exposición, el pintor “se quedó toda la vida como un defensor del preciosismo de las telas, las carnaciones, el retrato mundano, el saber estar, la elegancia eterna, porque eso era lo que le daba de comer”.
Dónde: Fundación MAPFRE, Madrid, España.
Cuándo: Hasta el 18 de enero.




