El Museo de Arte Moderno de Nueva York conmemora la figura del artista cubano Wilfredo Lam con una retrospectiva por todo lo alto, la primera en el país. Por fin. En palabras de Ana Vidal, crítica de arte en El País, Lam ha sido siempre tratado “como una figura marginal dentro de la historia del arte occidental, pese a ser uno de los pioneros del modernismo”. When I don’t sleep, I dream contiene más de cien piezas entre las que se encuentran libros, pinturas, dibujos y hasta un pequeño documental sobre Lam. La joya de la corona, y posiblemente el aspecto que hace especial a esta retrospectiva es la presencia de Grande Composition, una pieza del artista que lleva sin salir a la luz desde hace 62 años.
Lam hablaba de sus creaciones como “actos de descolonización”. Su estilo fue variando, siempre influenciado por el contexto histórico y personal. Fue testigo de la Guerra Civil Española, le pilló en Francia el estallido de la Segunda Guerra Mundial y regresaría a su Cuba natal tras serle negada la entrada a Estados Unidos y México (por sospechas comunistas). Allí se interesaría por las historias afrocaribeñas, cambiando el curso de su arte por completo. La comisaria de la muestra es Beverly Adams. En sus palabras, Lam “ha dejado un impresionante legado tanto en Europa como en el Caribe, en Sudamérica y en Estados Unidos. Fue una inspiración para muchos artistas y su arte trasciende geografías: abarca poder y colonialismo, poesía y política, diáspora y modernismo”. Sin embargo, fue una figura poco conocida durante toda su vida. Precisamente porque su estilo fue evolucionando a lo largo de su carrera, pasando por el realismo, surrealismo o simbolismo, Lam no fue etiquetado ni insertado dentro de una categoría en el arte del siglo pasado. Afortunadamente, el interés por este artista y por su obra ha reconducido su figura hacia un lugar de justicia más que merecido. “Sabía que corría el riesgo de no ser comprendido ni por el hombre de la calle ni por el resto del público, pero una verdadera obra de arte tiene el poder de hacer trabajar la imaginación, aunque ello lleve tiempo”, explicaba Lam.
Dónde: MoMA, Nueva York, Estados Unidos
Cuándo: hasta el 11 de abril




