En la raya de lo inaceptable: Carta a los moradores del barrio de Bikui, Bata

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Hombres, mujeres, jóvenes y niñas de Bikui: Nosotros que no vivimos en vuestro barrio
nos hemos enterado a través de un ciudadano de a pie que, mandada por el hijo
predilecto de Obiang, vicepresidente del PDGE, presidente honorífico de la
Asociación Hijos de Obiang, estuvo por ahí una señora que os ha dado un plazo
de cuatro meses para que os instaléis en otra casa, porque el sitio en el que
estáis ahora, donde tenéis la casa, un terreno, un comercio o una casa en
alquiler, pasará a ser de la persona que vosotros habéis dado el nombre de
Patrón. En ese barrio de Bikui sois unas 13 mil familias las que, pronto, muy
pronto si no hacéis algo, os quedaréis sin vuestras pertenencias, os quedaréis
en la calle.

 

Supongamos que el Patrón os dé a cada familia una indemnización para que os establezcáis
en otro sitio, como hace creer a algunos del barrio a través del grupo que os
vino a ver. Al suponerlo, os tenemos que decir que nunca será suficiente, no
solamente porque nunca podrá devolveros el tiempo invertido en levantar una
casa, sino que puede que tardéis muchísimos meses en encontrar un terreno libre
donde podáis asentaros y restablecer vuestras vidas. Pero aparte de estos
inconvenientes, hay muchas cosas que os tenemos que decir:

 

–Sabemos que el que os amenaza con quitaros vuestros bienes es uno de los jefes del
partido por el que habéis bailado muchas veces. De hecho, es el vicepresidente.

 

–Sabemos que el que os amenaza con la ruina de muchos de vosotros está recorriendo ahora
todo el territorio nacional para obligaros a votar el referéndum constitucional
que permitirá su acceso a la presidencia cuando su padre ya no pueda seguir en
el poder.

 

–Sabemos que muchos jóvenes de Bikui, chicos y chicas, son miembros de la Asociación
Hijos de Obiang, y bailan durante horas cuando el Patrón y el PDGE entran
en  acción para que cumplan sus
caprichos.

 

–Igualmente sabemos que no hay otra instancia del país que puede oponerse a los caprichos
del Patrón, porque se entiende que él tiene que satisfacer sus caprichos por
ser el hijo más querido de Obiang y Constancia. De hecho, y sin que muchos lo
entendiéramos, le soléis llamar Patrón.

 

Os tenemos que decir que nadie parará al Patrón de vuestras vidas si quiere llevar
adelante su plan, pero os tenemos que aclarar que él no tiene necesidad de
terrenos para construir casas, porque si quisiera vivir en cualquiera de los
palacios oficiales del país, nadie se lo impediría. De hecho, no solamente
tiene una sola casa, sino muchas, y muy caras, en todo el mundo. Tenemos que
seguir diciéndoos que si el Patrón y su padre quisieran premiaros por tantas
veces que habéis votado por su candidatura y por las otras tantas que habéis
bailado por su victoria, os hubiera puesto un barrio para 26 mil familias, pero
para la misma cantidad que sois ahora, con agua potable, electricidad todas las
horas del día, servicio de autobús para conectaros con el centro de Bata, dos
escuelas primarias, un centro de formación profesional y un hospital grande
para que no tuvierais  que alejaros
de vuestras casas. Y todo esto sería gratuito, porque el país donde habitáis
tiene más dinero que España, para que os hagáis una idea.

 

Con tantas veces que habéis bailado para él y cometido el fraude para llenar las
urnas de las papeletas de su partido, os ha pagado con la miseria y la
opresión. Cada vez que surge un conflicto en el barrio y acabáis en la
comisaría, os imponen unas multas escandalosas que van a parar a los bolsillos
de los que lo defienden o hablan en su nombre. Sufrís la miseria, los
mosquitos,  el paludismo, calores, olores, opresión, etc.,  porque no
todos vosotros tenéis suficiente dinero para tener una casa mejor. Aún así, no
le habéis quitado el voto. Y si alguna vez no le habéis votado, esta verdad no
se ha dado a conocer, y publica los resultados diciendo concretamente que el
pueblo de Bikui le ha votado masivamente, y nadie de vosotros tiene permiso
para decir que están mintiendo con vuestro nombre.

 

Dentro de poco habrá elecciones y usará otra vez vuestros nombres, y dirá, sin
posibilidad de apelación posible, que le habéis votado de manera masiva. Aún
así, no tiene ningún miramiento con vosotros, y aunque ya está enterado de los
planes de su hijo, se mantendrá callado hasta que llegue el tiempo de los votos
y os llamará para que digáis sí, el hecho que permitirá que el que ahora
llamáis Patrón pase a ser el presidente de toda Guinea.

 

Si no fuerais muchos y tuvierais muchos problemas y se os obligara a hacer este
sacrificio para permitir que las tierras que os obligan abandonar tuvieran un
uso común, se entendería, pero no es el caso. Las tierras que van a pasar a
manos del Patrón las usará para construir casas para él y sus amigos, casas que
pondrá en alquiler para ganar más dinero que el que tiene ahora. Es decir,
perjudica a 13 mil familias para el beneficio personal, y pese a que dice que
están en el poder gracias a vuestros votos.

 

Por esto, si solamente fuera la mentira el único vicio de ellos, se les dejaría con
su vida de mentirosos, pero quieren arruinar vuestras vidas a costa de que se
hagan millonarios. Esta es la razón por la que debéis decir, con una sola voz,
basta ya de tanta maldad entre hermanos. Y es que, aparte de que es guineano,
es fang, perteneciente a una de las etnias de la mayoría de las familias de
Bikui. Este hecho de la pertenencia al mismo grupo étnico, que permite un mayor
entendimiento, os permite convencerle de la paralización no solamente de este
macabro plan para dejaros en la calle, sino para evitar otros desmanes que
hacen que no solamente Bikui sea un sitio donde la vida roce la supervivencia,
sino la consagración de toda Guinea como un lugar maldito, y pese a sus
inmensos recursos.

 

Hay muchos guineanos, doctores incluso en ciencias varias, que plantean el tema de
las diversidades étnicas en Guinea en términos de desventajas y no de
oportunidades que hay que saber aprovechar. Debido a la población
mayoritariamente fang del barrio de Bikui, el nombre incluso tiene
reminiscencias de la lengua de esta etnia, el asunto que nos toca puede
solucionarse apelando a la adscripción étnica de sus protagonistas, solución
fraternal que se puede extender a todos los demás casos dolorosos de Guinea, en
los que los fang no han dejado de tener protagonismo. Y ocurre que la apelación
a la parentela étnica no es tema baladí; en sus recientes actos públicos en los
que ha tomado parte y a los que todos los ciudadanos han sido obligados a
asistir, cerrando sus negocios particulares, el general-presidente Obiang ha
pedido a los ciudadanos que sean vigilantes, porque el blanco quiere invadir el
país para quitarlo del poder. Es patético, vecinos de Bikui, que os exija que
luchéis por él por temor a la invasión de los blancos, cuando no solamente
regala el dinero del país a estos mismos a los que acusa, sino que no se
preocupa en lo más mínimo por ninguno de vosotros que estáis emparentados con
él por ser de la misma etnia. Ya tiene que estar el día en que la gente no se
contente con tener a un hermano en el poder que no vele por los intereses de la
gente a la que dice pertenecer.

 

Barcelona, 22 de agosto, 2011

 

Juan Tomás Ávila Laurel. Es un joven y prolífico escritor, residente en Malabo, donde ejerce como técnico sanitario. Se ha convertido últimamente en un exitoso y asiduo conferenciante de numerosas universidades extranjeras. Ha representado a su país en importantes foros internacionales y ha sido conferenciante invitado en España, Reino Unido y Estados Unidos. Su obra se caracteriza por un compromiso crítico con la realidad social y politíca de su país y con las desigualdades económicas. Estas preocupaciones se traducen en una profunda conciencia histórica, sobre Guinea Ecuatorial en particular y sobe África en general. Tiene más de una docena de libros publicados y otros de inminente publicación, entre ellos las novelas y libros de relatos cortos La carga, El desmayo de Judas, Nadie tiene buena fama en este país y Cuentos crudos. Cuenta tambien con obras de tipo ensayístico, libros de poemas y obras de teatro.