Esperar

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La realidad es instantánea en nuestros días. Vivimos en un mundo que evita la espera y hemos aprovechado todos los medios posibles para «no perder el tiempo». Es una frase que se escucha constantemente, mientras vivimos entre el pasado y el futuro desdeñando el presente. Por ejemplo, nos encontramos con emails, llamadas de móvil o compras a través del
ordenador. De esta manera, cualquier retraso, por mínimo que sea, nos agobia e inquieta
en las líneas de metro, en el médico o en una terminal de un aeropuerto.

La incertidumbre de la espera nos somete. Pero pocas veces somos
conscientes de que en ese preciso momento también somos. La espera es parte de
nuestra condición humana de forma esencial. Además, la espera
sin desesperación u ofuscación facilita la transformación de un tiempo
que no contiene promesas ni horizontes. Una conversión que ofrece
sentido a la vida y teje nuestra esperanza.

En definitiva, al intentar no perder más tiempo, quizá estemos malgastando la vida.

Joseba Louzao nació en Bilbao en 1983. Es doctor en Historia Contemporánea por la Universidad del País Vasco (UPV) y en la actualidad es profesor en el Centro Universitario Cardenal Cisneros (Universidad de Alcalá de Henares).
Está especializado en historia de las religiones y es autor del libro Soldados de la fe o amantes del progreso. Catolicismo y modernidad en Vizcaya (1890-1923) (Genueve Ediciones) y, como coordinador, de La restauración social católica en el primer franquismo, 1939-1953 (Publicaciones de la Universidad de Alcalá de Henares). Este blog será su particular maleta preparada, porque el pasado siempre es un país extraño.