Espíritu adolescente

0
221

... sí podría sorprender que Artur se haya hecho alternativo a estas alturas, después de que ese tupé suyo haya adquirido precisamente unas alturas vertiginosas como si fuera una metáfora del abismo al que iba a terminar asomándose.

 

No sorprende a nadie que la consulta catalana se suspenda, aunque parezca mentira que sus impulsores no tuvieran más que lo que ahora se anuncia después de tantos años de alarde de superioridad. En todo caso, sí podría sorprender que Artur se haya hecho alternativo a estas alturas, después de que ese tupé suyo haya adquirido, precisamente, unas alturas vertiginosas como si fuera una metáfora del abismo al que iba a terminar asomándose. Un moldeado rockabilly que para sí lo quisiera Johnny Cash, quien por cierto, muchos años antes, también caminaba por la línea. El gótico y el grunge  no pegan y por eso el president se ha quedado solo en su lucha por alcanzar aquella “plenitud nacional de Cataluña” que prometía allá por dos mil diez, y que hoy debe de haber visto su sustento en Seattle, una realidad alternativa, de garaje, en la que va a haber “mesas, urnas y papeletas, ¿no es eso lo que queríamos?”, ha dicho hoy en una rueda de prensa a la que Homs, el guitarrista, daba tono de funeral sin su proverbial sonrisa, y más sin el colorido del atuendo de David Fernández alrededor, quien es ya todo un clásico de la solemnidad y de la parafernalia del ensueño, junto a la robustez de Junqueras en contraste con la delgadez de Herrera (lo tienen todo), a quienes ya no les gusta lo underground sino el lujo. Del referéndum se ha pasado a organizar una fiesta casera de cumpleaños donde se imagina que también habrá piñata y mediasnoches para paliar la no vinculación de un empeño pueril, no tanto por el objeto sino por las formas de todos los implicados, ese tonel a la deriva en la bodega que acababa aplastando al marinero de ‘Rebelión a bordo’. Lo ha dicho Mas, lo del cumpleaños (se imagina que también habrá serpentinas cayendo igual que el maná en el patio del Palacio de la Generalidad), como si quisiera avisar de que en su próxima comparecencia se presentará con camisetas superpuestas y el pelo caído, sin laca, oliendo como un espíritu adolescente.