Fernando Pérez, la alegría siempre es síntoma de bondad

0
275

(Valladolid. Empresario, murió a los 86 años el 19 de marzo). Los que le conocieron coinciden en que era una persona afable y que gozaba de una felicidad tranquila, sin estridencias. Se dedicó a los negocios agrícolas y poseía una finca en Toro donde se podían ver los cerezos más hermosos del mundo. Tanto le gustaba viajar que sus familiares sospechan que toda su actividad profesional era una tapadera para permitirse vivir de yendo de un lugar para otro. Un viaje, decía, es la mejor inversión, porque en el precio van incluidas la ilusión previa, la ida, la estancia, la vuelta y todos los recuerdos. Fue cofrade de la hermandad de los Luises de Valladolid y cultivó cierta afición a la música. Imagino que era un hombre bueno, porque la alegría siempre es un síntoma de bondad. Joaquín Jesús Sánchez

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, deja tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre aquí