IZQUIERDA

0
242

Grotesca la gran esperanza de la izquierda, Christine Lagarde, que trabaja muy duro para redistribuir la riqueza mundial con un lema: mientras esté en menos manos, mejor.

 

Lo sublime:

La incomodidad de la izquierda racional y razonable ante casos como el de Venezuela o Ucrania. Algunos, frente a la complejidad, silencian. Pero al menos no cacarean.

 

 

Lo grotesco:

La gran esperanza de la izquierda, Christine Lagarde, que trabaja muy duro para redistribuir la riqueza mundial con un lema: mientras esté en menos manos, mejor.