Mientras tantoManoli y el secreto de la juventud

Manoli y el secreto de la juventud


No os he contado que Julia Cotilla, la famosa periodista, ha huido de Madrid porque dice que la persigo. Pues no os lo creáis. Lo de que la persigo, quiero decir. ¡Yo no la persigo! Solo iba pegado a ella para aprender a hacer entrevistas. Pero si ella se enfada, pues qué le voy a hacer. Ahora, por cierto, las entrevistas que ella hacía las hago yo. Y con lo que saco de las entrevistas y de vender mis huevos (soy un avestruz, pongo un huevo cada dos días, lo vendo, bla-bla-bla…), pues consigo ir al teatro.

Resulta que ayer iba corriendo a grandes zancadas para llegar a la cafetería en la que había quedado con Alma Vidal, una mujer teatrera que iba a estrenar al día siguiente (hoy) un espectáculo en el Teatro Pavón, que de mano en mano va como la falsa monea, no sé muy bien qué significa eso, pero lo oí el otro día en un vagón de metro…

Habían que dado con Alma Vidal en la cafetería del Pavón. Tiene un nombre sonoramente redondo. Ella debía esperar a una deslumbrante mujer, o al menos a una mujer. La vi. Ella se asombró de ver a un avestruz mirándola en la puerta de una cafetería. Hasta dio un paso atrás. Le tuve que decir que Manoli era yo.

MANOLI.- Hola, Alma, Manoli soy yo.

ALMA.- ¿Tú?

MANOLI.- Sí. ¡Yo!

ALMA.- Nunca me ha entrevistado un avestruz.

MANOLI.- Me lo dicen muy a menudo.

Entramos en la cafetería del Pavón y nos sentamos en una mesa. Ella pidió algo frío, no recuerdo qué. Yo pedí lo de siempre: un palillo y un vaso de agua.

MANOLI.- Yo lo que quiero saber es el secreto de la juventud. ¿En tu obra se da el secreto de la juventud?

ALMA.- No exactamente.

MANOLI.- Pues vaya. ¿De qué trata entonces El dios de la juventud?

ALMA.- El dios de la juventud cuenta una triple ficción que pivota en torno a Gonzalo, un joven dramaturgo que está sufriendo una crisis de madurez tremenda, le ha dejado su ex, tiene una depresión muy gorda encima y no está sabiendo afrontarla, y entonces se agarra a lo que puede. Y su entorno no le está acompañando, le dejan completamente solo, le hacen sentir desubicado y en medio de todo ese caos está su obra y también la narradora que soporta la ficción, interpretada por Marta Poveda.

En la web yo ya había leído que se trataba de “un juego metateatral en un retrato de la juventud en el momento de dar el salto al mundo adulto”. No es que yo me fuera a ver identificada con eso; yo, como he dicho, lo que quiero es saber el secreto para mantenerme joven y poder ver teatro siempre. Ella seguía hablando.

ALMA.- Digamos que es una comedia existencial, al igual que una tragedia de humor negro. El humor es el elemento central porque coloca a toda la narrativa en un lugar diferente, la dispara, para poder también reflexionar de manera crítica sobre ella y a la vez producir una empatía mayor con los personajes. Este humor se genera a partir de las situaciones, de llevar a los personajes al extremo y ponerlos a sufrir aquellas situaciones que desde fuera pueden resultar cómicas, pero en las cuales ellos se ven muy comprometidos.

Lo de la fecha no lo veía muy claro, porque julio es un mes extraño para tener algo en cartel… Se lo pregunté.

MANOLI.- ¿Qué supone estrenar en julio en una ciudad como Madrid?

ALMA.- Estrenar en julio en el Teatro Pavón en Madrid es un lujo, porque estamos rodeados de muchísima vida. Bueno, no deja de ser un salto al vacío entrar por primera vez con un proyecto tan grande en una temporada de verano, pero la verdad es que estamos contentos y tenemos muchas expectativas y muchas ganas de compartirlo.

MANOLI.- ¿Y el secreto para mantenerme joven?

ALMA.- Pues…

Silencio. Ahí ella no supo qué decir.

MANOLI.- Yo quiero ver tu obra. Pero como no hay descuentos para avestruces, pues le voy a echar morro, y te voy a pedir que me invites. Ya que no me vas a dar el secreto de la juventud, al menos me podrías dar una invitación.

ALMA.- Bueno, puedo mirar… Dime qué día prefieres.

MANOLI.- ¿Algún avestruz ha visto alguno de tus anteriores montajes?

ALMA.- No, que yo sepa. Los avestruces no van al teatro.

MANOLI.- ¡Yo sí!

Si es normal, ningún avestruz va al teatro, solo yo. Ya solo por eso debería tener invitación allá donde quiera ir… Sentí haberla gritado. Le pregunté otra cosa.

MANOLI.- ¿Qué es para ti el teatro?

ALMA.- Creo que el teatro es un arte que se conforma a partir de otros, de manera multidisciplinar, donde todas las especialidades tienen mucha importancia y tienen su propia narratividad. Yo, como creadora, aspiro a que sirva para la autoconsciencia, para la crítica, para la reconstrucción. Y como espectadora aspiro a que el teatro sea siempre, siempre, siempre divertido y emocionante, y que nos lleve a preguntarnos por qué.

MANOLI.- ¿Por qué?

ALMA.- Eso, ¿por qué?

MANOLI.- ¿Por qué?

Yo había perdido el hilo, porque la verdad es que no me había concretado si me iba a invitar o no. Le pregunté otra tontada.

MANOLI.- ¿Morder el brazo de Marta Poveda te mantiene joven?

ALMA.- Eh, bueno…

Yo me refería a la foto del cartel, y si me decía que sí, buscaría a Marta Poveda para moderle un brazo, pero como Alma creo que no entendió de lo que le estaba hablando, cambié de tema. Le conté lo que pasaba con mis amigos murciélagos, aunque ya sé que eso no tenía mucha relación con todo lo que habíamos hablado.

MANOLI.- Verás, es que yo vivo en un supermercado lleno de murciélagos, que como son pequeñitos, ellos se cuelan en los teatros. Pero yo, con este cuello tan esbelto que tengo, no me puedo colar, y me hacen pagar pagar entrada.

Ella ponía cara de querer salir corriendo. Seguramente no se esperaba que yo le interrumpiera en medio del montaje (estrenaban al día siguiente) para hablarle de mis amigos los murciélagos. Así que ella siguió a lo suyo.

ALMA.- En concreto, en esta obra hemos hecho convivir a la tragedia humana con el caos que ésta supone, para que nos pueda servir de reflejo, de espejo para mirarnos a nosotros mismos y poder enternecernos, curarnos y reflexionar.

MANOLI.- Entonces, ¿me invitas a verla o no?

ALMA.- Que sí. ¿Cuándo? Estamos de miércoles a domingo desde el 2 de julio al 10 de agosto.

MANOLI.- Mañana día 2 de julio.

ALMA.- Vale. ¿quieres una o dos invitaciones?

MANOLI.- ¡Una! Si yo no tengo amigos, y esos con los que voy al teatro son murciélagos y no necesitan entrada, se cuelan. Además, no son mis amigos.  

Ella siguió contándome sobre El dios de la juventud.

ALMA.- Sobre todo me gustaría resaltar que esta obra defiende la vida, con todo lo que ello conlleva y su experiencia completa, incluso con el dolor. Defiende atravesar el dolor y hacer de él algo bello, pero sobre todo defiende vivir.

No quise banalizar el asunto diciéndole que para mí el dolor era no tener dinero para ver toda la cartelera, porque creo que ella estaba hablando de otro tipo de dolor. En vez de eso, le recité los que participan en la obra. No sé por qué lo hice. Creo que fue algo instintivo.

MANOLI.- Dramaturgia y dirección: Alma Vidal. Reparto: Marta Poveda, Antonio Hernández Fimia, Natalia Llorente y Nacho Almeida…

Y seguí y seguí y le recité la ficha enterita. Al final nos despedimos sin que me diera el secreto de la juventud, pero sí que me confirmó una invitación para el día 2 de julio. Hoy es día 2 de julio y estoy yendo hacia el Teatro Pavón a ver El dios de la juventud.

Manoli, el avestruz

El dios de la juventud
De miércoles a domingo hasta el 10 de agosto, en el Teatro Pavón.
Dramaturgia y dirección: Alma Vidal
Reparto: Marta Poveda, Antonio Hernández Fimia, Natalia Llorente y Nacho Almeida
Escenografía e iluminación: Iván López-Ortega
Asesoría artística: Yayo Cáceres
Ayudante de dirección: Violeta Nêmec
Música original: Marc Servera
Coreografía: Paula Degado
Diseño gráfico: Antonio Hernández Fimia
Fotografías: Jesús Romero de Luque
Regiduría: Violeta Nêmec
Diseño de producción: Alma Vidal
Ayte. Producción: Elena Garay
Prensa: María Díaz
Distribución: Meditea (Ginés Alberto Sánchez)

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