Marcelo en la II Feria Ibérica de Teatro (VI)

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(Se pueden leer las partes anteriores en este enlace.)

Antes de continuar, ¡he de decir que tengo una muy buena noticia sobre el perrito de la rotonda! Es que oí cómo el músico de Sou eu, Gonçalo Baptista, le dijo a alguien que ese perro vivía allí en la rotonda y que no pasaba hambre, porque los vecinos le alimentaban. Y, además, en otra rotonda más arriba del pueblo había otro perro, y yo pensé que quizá cuando este perro miraba hacia el final de la calle, ladraba al perro de la otra rotonda para contarle alguna noticia (“allá van los teatreros, ten cuidado”, por ejemplo), y eso me consoló, porque aunque no soporto al dálmata nico guau, no quiero que el resto de perros del mundo pasen hambre y frío. Soy un murciélago con sentimientos, ¿qué te habías pensado…? En conclusión, que en Fundão creo que hay dos rotondas, y hay un perro en cada una de ellas, debe ser una tradición…


Cartel de
Cortejo en la puerta del lugar donde se representaba, el Octógono

Bueno, a lo que íbamos… El viernes 23 vimos Cortejo, de Baldo Ruiz y Paloma Calderón, un encuentro y desencuentro dancístico con mucho rojo, muy atractivo visualmente y con una energía desbordante. Al salir de allí fuimos todos (ellos iban caminando y yo revoloteando sobre sus cabezas sin que se dieran cuenta) hacia el lugar en que estos humanos cenaban, la Quinta Pedagógica (con ese nombre creí que les darían a los teatreros alguna clase, pero no fue así, les daban la cena y un espectáculo esa tarde…). Allí vimos una tierna y breve historia de una pareja de viejecitos (creo), sobre zancos, un espectáculo llamado Sorriso de la compañía Teatro Só, en que había muchas flores y los niños le daban flores a la chica o la abuelita… En mi imaginación era una abuelita, sentada en una silla muy alta…

 
Sorriso de Teatro Só en el jardín de la Quinta Pedagógica

Entonces, justo antes de la cena, apareció la compañía de Cortejo y pude escuchar a uno de sus creadores, Baldo Ruiz, diciendo unas palabritas a alguien de la organización:

Pues hemos estado muy a gusto, la verdad. Nos tenemos que ir mañana, pero nos gustaría quedarnos porque la recepción del público y de los profesionales ha sido muy muy buena y muy positiva, y hay un ambiente de trabajo muy bonito… ¡A ver si volvemos! Es la primera vez que veníamos a trabajar a Portugal, y ha estado genial.

Entonces pasó un joven hablando de improvisación, y le seguí, porque siempre me ha inquietado eso de la improvisación. Era un actor portugués, Ricardo Soares, que venía representando a su compañía, dedicada a la improvisación, Instantâneos, Teatro do Improviso. Él aseguraba que la improvisación no tenía por qué ser únicamente cómica e ir hacia el humor chusco y chabacano (no lo dijo quizá con esas palabras, pero fue lo que yo interpreté; y además hablaba en portugués). Dijo también algo gracioso sobre los ensayos y sobre el concepto equivocado que algunos tienen de la improvisación:

Nos dicen que si hacemos improvisación es porque no queremos ensayar, no queremos trabajar, nos subimos al escenario y hacemos lo que sea, cualquier cosa… Y no es así… La verdad es que la improvisación conlleva mucho trabajo, hace falta mucho trabajo para saber lo que se va a decir al subirse al escenario…

Con esta interesante reflexión, Ricardo Soares se sentó a cenar con unos españoles, a celebrar el abrazo ibérico (que, según hemos visto en lo que va de feria, consiste en que portugueses y españoles se junten, ya sea a comer jamón… ejem…, o a ver teatro… y luego ya, si se dan un abrazo o no, dependerá del respeto al virus o de las cervezas que cada uno lleve encima…) Me cansé de esa mesa y me planté en otra en que estaba alguien que me sonaba… ¡Claro! ¡Era Emilio del Valle, de Madferia! Estaba hablado de cómo veía la Feria Ibérica

Pues yo con Fundão estoy sorprendidísimo por todo lo que estoy viviendo… Es un pequeño modelo de feria que pueden dominar muy bien, que puede tener unas expectativas de crecimiento muy interesantes, ellos son inteligentes, son audaces, pero no son tontos, y van a ir hacia un crecimiento sostenible… Es una feria en el entorno de una ciudad con todo lo que eso significa para la ciudad, no hay competencia desde el punto de vista de la exhibición, pueden contar con la participación del público… todo esto es maravilloso…

Los espectáculos que he visto tienen un nivel estupendo; de hecho, dentro del acuerdo que hemos firmado entre Madferia y Fundão, me toca elegir entre uno de los espectáculos portugueses que se han exhibido en esta segunda edición de la Feria Ibérica para que participe en Madferia 2022, y me lo han puesto complicado, porque he visto cosas de las compañías portuguesas excelentes.

Mi impresión es que el margen de crecimiento de la feria es enorme en cuanto a calidad, en cuanto a posibilidades, y si mantienen este criterio de proximidad casi familiar se puede convertir en una feria de referencia muy específica y concreta, muy interesante. No se necesita una feria de 3000 visitantes, sino algo que uno pueda manejar, y es evidente que tanto Álex, como Miguel, como César, quieren manejar la feria de verdad, de manera directa, de tú a tú.

También creo que el tema transfronterizo puede ser troncal en esta feria, las ferias necesitan especializarse y esta puede ser muy especial por esa razón, por todo lo que tiene que ver con el intercambio entre los dos países. Creo que tienen un margen no solamente de crecimiento, sino de propuesta para el país desde el punto de vista de la vertebración del sector, y en torno a la feria se puede generar muchísimo tejido.

Mi impresión es que la Feria Ibérica tiene un futuro brillante, más allá de mi enorme agradecimiento por cómo nos están tratando.

Con estas bonitas y emocionantes palabras me puse a buscar algo de cena, porque estos teatreros y su abrazo ibérico me estaban dando una envidia tremenda… Y tras comer algo, seguí a un grupito que iba hacia el Moagem de nuevo para ver el último espectáculo del día… Entre el grupillo estaba el actor Daniel Conde, responsable también de la compañía que había visto por la mañana, Eunice Producciones, con el espectáculo El lenguaje secreto, que le contaba a alguien su impresión sobre su visita a la feria…

Pues yo conocía ya la Feria Ibérica de Teatro y había visto las obras que se exhibían aquí, y entonces cuando nos comunicaron que estábamos seleccionados con El lenguaje secreto, fue muy emocionante, porque, bueno, en primer lugar, ser elegidos en una feria siempre es difícil, pero en este caso además confluyen una serie de características especiales, por ejemplo se requieren espectáculos que no tengan el texto como guía para entenderlos… y bueno, el nuestro tiene texto, pero es verdad que cumple esa premisa… Nosotros llevamos la poesía al teatro y la poesía se expresa con imágenes, con el cuerpo y con la música, y por eso pensamos que la Feria Ibérica es el lugar ideal para que el público tanto portugués como español pueda entenderla y disfrutarla. La experiencia ha sido maravillosa, y el trato que hemos recibido tanto de la dirección como del equipo técnico ha sido excelente y estamos muy contentos. Ahora, esperando que El lenguaje secreto viaje de nuevo a Portugal y a España, después de después de haber estado en ese escaparate maravilloso.

Y con estas palabras llegamos al Moagem para ver a Chapitô, uno de los platos fuertes de la Feria Ibérica. Esa tarde había empezado a soplar el viento, en la cena al aire libre todos estaban ya quejándose del frío… y para las horas de la función el viento se había convertido en vendaval… Contaban por allí que Chapitô ya había hecho una función de Hamlet en la Feria de Ciudad Rodrigo con viento, y que cuando se agachaban al suelo a buscar corbatas para usarlas en el espectáculo (en Hamlet usan muchos corbatas)  no encontraban ninguna… Pues esta vez pasó algo similar, porque tenían el suelo con muchos objetos que volaban con el vendaval… Pero, aun así, a pesar del mal tiempo, consiguieron que el público se lo pasara muy bien con su Napoleão, ou o complexo de épico. Los espectadores, con varias capas de ropa encima (y lo que pillaron para protegerse, como se puede ver en la foto al final de este episodio), se rieron de lo lindo con la historia de Napoleón Josefina, Marat, y todos los demás personajes que protagonizan ese momento histórico. Y, además, a la salida, alguien por allí dijo que ese espectáculo visitaría en septiembre un pueblo cercano a Madrid, y en español. También dijo que Hamlet estaría en el Teatro de la Abadía en diciembre de este año, muy pocos días, y que hay que comprar la entrada ya.


Saludos de los actores tras
Napoleão, ou o complexo de épico

Y con esto, me fui a mi caja de cereales preferida, que estos teatreros son inagotables, pero yo llega un momento que me canso de ellos…

Continuará… Ya queda menos de esta crónica de la Feria Ibérica… Ya estamos llegando al último día…

Marcelo, el murciélago

 


Un espectador cualquiera protegido del vendaval con lo primero que ha pillado, para disfrutar del espectáculo nocturno

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El Gallinero es la bitácora de un grupo de dramaturgos que interpretan el papel de un periodista. Un espacio donde se informa del teatro que no acostumbra a salir en los medios de comunicación, de los recovecos que componen la vida teatral de Madrid y los espectáculos/ espacios/ creadores/ gestores menos conocidos.   En El Gallinero escribe nico guau, y en una época escribieron muchas más gallinas: Antonio García, El Trapo, Folguera, la señora del fondo, Manuel Rodríguez, Muflón Silvestre, Pelma y gris, Turuleta, Vera Yobardé... Si queréis contactar con nosotros, podéis hacerlo en elgallinerofronterad @ gmail.com, quitándo lo espacios alrededor de la @.

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