Marcelo en la III Feria Ibérica de Teatro (II)

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(Puedes leer todos los episodios aquí.)

Sabina me miraba con cara de malas pulgas en la puerta del Octógono.

SABINA.- Es hijo tuyo. Se llama Tiago.

MARCELO.- Perdone, señorita, creo que se equivoca, porque yo no la conozco de nada.

SABINA.- Vamos, Marcelo, no te hagas el tonto. Sabes perfectamente lo que paso aquí en Fundão el año pasado. Y además, míralo, tiene tu misma cara.

MARCELO.- Todos los murciélagos de once meses tienen la misma cara de lelos.

SABINA.- Sí, claro, lo que tú digas.

MARCELO.- A ver, Sabina, yo he venido aquí a la III Feria Ibérica de Teatro a ver teatro y a comer jamón, y tú no eres ni una cosa ni la otra.

SABINA.- Ah, ¿y cómo sabes mi nombre si finges no conocerme de nada?

MARCELO.- Habrá sido casualidad, he dicho el primer nombre que me ha venido a la cabeza.

SABINA.- Te estoy diciendo que eres padre, y tú como si nada…

TIAGO.- Papá, papaíto…

SABINA.- Mírale, ¿no te da pena?

MARCELO.- Si me disculpáis, me voy al supermercado a echarme la siesta antes de la función de las 17h.

Salí volando de allí. ¿Hijo mío? ¿Qué era esto? ¿Un culebrón? Me metí en la primera caja de cereales que pillé en el supermercado, el mismo del año pasado. (Para quien ya no lo recuerde, soy un murciélago y duermo dentro de una caja de cereales.) Pero no pude dormir mucho. Me asaltaron las dudas. ¿Se parecía a mí Tiago? ¿De verdad que sería hijo mío? ¿Sabina y yo el año pasado…?

Estaba dándole vueltas a todo esto y se me fue la hora de ver La primera noche de los niños pájaro, una coproducción entre tres compañías de títeres, La TartanaSol y Tierra y Tropos. De todos modos, ya la había visto en Madferia unos días antes, y con el notición que acababa de recibir no tenía ninguna prisa en verla de nuevo.

Salí de la caja de cereales ya para ir directamente a la siguiente función, cruzando los dedos para que no apareciera esa pesada de Sabina. Fui a la Quinta Pedagógica, un bonito jardín donde se iba a celebrar la inauguración. Antes de ello, Adufeiras do Paul, un grupo de mujeres de distintas edades, cantaron canciones populares portuguesas.


Adufeiras do Paul camino al escenario

Después comenzaron las palabras de los organizadores de la feria y del alcalde de Fundão, y la entrega de premios de los ganadores del premio del jurado en ediciones anteriores: Albadulake por Genoma B en la edición de 2021 y Teatro en Vilo por Interrupted en la de 2019, pero que no se había podido entregar aún. Las de Teatro en Vilo no pudieron ir a recogerlo pero enviaron un audio que se escuchó por megafonía. Ángeles Vázquez de Albadulake sí que recogió el premio.

Y tras el acto de inauguración, allí mismo, como el año pasado, se cenó. Los asistentes a la feria se fueron distribuyendo por las mesas, para cenar una cosa rica hecha con bacalao. Sé que estaba rica porque cuando alguno no miraba, yo bajaba a probarlo desde la rama del árbol en que estaba colgado, directo al plato de alguien que estaba de charla y no se enteraba…

Sí, muchos estaban de charla. Es lo normal. Y yo escuchando, que se me da muy bien. De repente vi al director de la Feria de Ciudad Rodrigo, Manuel González, y me acerqué a ver qué le estaba contando a alguien…

Bueno, pues estamos preparando una feria que se parezca a las ediciones de 2018 y 2019, con más de cuarenta compañías, una feria alegre, divertida, que recupere la vitalidad de vivir la calle con las artes escénicas y de disfrutar de Ciudad Rodrigo y que podamos también celebrarla con todo el sector profesional que acude cada año a Ciudad Rodrígo. Y, como siempre, vamos a intensificar nuestras señas de identidad, que son las compañías de Castilla y León, Extremadura, Portugal… el Occidente Peninsular en general. Por ahora te puedo avanzar que en la 25ª edición de nuestra feria estarán programadas Las niñas de Cádiz con Las bingueras de Eurípides, Los Absurdos con Von Lustig (El hombre que vendió la Torre Eiffel), A Panadaria con Las que limpian, y también La Maquiné, Pepa Plana, Karlik Danza Teatro y Teatro Das Beiras, Teatro de Poniente, Teloncillo… ¡Y muchas más!”

Ah, pues con ese panorama decidí no perderme la 25ª edición de la Feria de Ciudad Rodrigo, del 23 al 27 de agosto. En la misma mesa había otra persona que aún no sabía quién era, pero que hablaba también de teatro…

Pues mira, en el estreno del Cid me sorprendió mucho la reacción del público, porque, aunque tenemos el mismo estilo como compañía a la hora de contar una historia (que sea cercana, popular, que no sea para eruditos) hay una parte de la historia del Cid que se convierte en épica. Y esa parte nos lleva a interpretarla de una manera más inglesa, desde la quietud, interpretar a los personajes desde el sentimiento y no desde la pantomima. Y ese camino interpretativo, que yo no había tocado, era desconocido para mí, no sabía cómo iba a reaccionar la gente, ni siquiera cómo me iba a ver yo como intérprete, y la verdad es que fue muy bien, no conocía esta faceta mía y los que me conocen me dijeron que es lo mejor que había hecho nunca.”

Ah, este era Antonio Campos, de Albacity Corporation, lo recuerdo, porque el año pasado le pillé hablando de que iba a estrenar un montaje a partir de la historia del Cid, con música de La Musgaña en directo. También escuché en la misma mesa a una chica llamada Marta Riera Pi (me tuve que acercar tanto a leer el nombre en la acreditación que llevaba al cuello, que casi me pillan) que hablaba con un joven sobre su sala, la Sala Nuria Social, en Olot.

Nuria Social era el antiguo centro obrero, luego durante la dictadura lo cerraron y se convirtió en un pequeño cine durante 60 años, hasta que abrieron los multicines, y en 2015 lo cogió la Asociación Nuria Social. Es un espacio que consta de una sala polivalente (un pequeño teatro), una zona de cantina y una zona de coworking. Es un proyecto colectivo en el que conviven diferentes empresas que se basan en la economía social y solidaria y el cooperativismo, y se intentan crear relaciones entre los diferentes proyectos desarrollados en este espacio. De octubre a junio la programación es semanal, con artes escénicas y música de pequeño formato, y un jueves al mes recuperamos la función de cine del espacio, pero con la dimensión social, estamos colaborando con un festival de cine en valores y proyectamos documentales o ficciones sociales que se basan en temas que se trabajan en el territorio. La programación del Nuria tiende siempre al equilibrio entre dar espacio a artistas locales y permitir desarrollar el ecosistema creativo de la zona, con las propuestas de fuera un poco más conocidas, y también las que puedan tener una temática acorde a los valores del espacio, a veces temas de género, de memoria histórica…”

Habrá que ir a Olot a conocer el Nuria, pensé. Pero entonces, en la misma mesa, el chaval que había escuchado a Marta hablar del Nuria, comenzó a contarle a ella sus proyectos… Íñigo Santacana, se llamaba:

Yo tengo una productora, Barandi Producciones, afincada en San Sebastián, y yo ahora mismo estoy en dos compañías, una en la que soy director y actor, y en la que hago teatro participativo, y normalmente cojo una obra o un marco de una obra clásica (o no excesivamente clásica) e intento llevarlo al público y que el público tenga un espacio de debate sobre el tema del que habla esta obra, o el tema del que habla esta obra para mí. Por ejemplo, la primera que hemos hecho con esa compañía se llama Juicio al extranjero, basada en El extranjero de Albert Camus, y el público cada noche tiene que decidir si el personaje protagonista de la novela ha cometido el asesinato de manera premeditada o accidental. De momento llevamos catorce funciones y el resultado está en siete a siete, empate, está muy divertido… Y luego la otra compañía se llama Opening Doors, que empezamos nada más salir de la RESAD, y en la que hacemos musicales contemporáneos. Comenzamos con un tributo a Sondheim llamado Opening Doors, y ahora hemos compuesto un musical que trata sobre las redes sociales y el impacto que tienen en la sociedad y sobre todo en la gente joven. Se llama Feliz lunes y lo hemos estrenado el 18 de junio en el Umbral de Primavera, y si pasas por Madrid, te quedan unos cuántos sábados de julio para poder verla.”

Muy interesante todo lo que allí se oía. Pero, como quizá podréis suponer, no era yo el único murciélago que por allí pululaba. De repente vi cómo Tiago, ese que decía Sabina que era hijo mío, se colgaba de mi oreja izquierda…

MARCELO.- ¿Qué haces ahí?

TIAGO.- ¡Papá!

MARCELO.- Ni papá, ni leches.

TIAGO.- ¡Papaíto!

MARCELO.- ¿No ves que estoy aquí en Fundão pasando un buen rato…? ¿Y tu madre?

TIAGO.- No sé. Me ha dicho que esta noche me toca pasarla contigo.

MARCELO.- ¿Conmigo? ¡Si yo me tengo que ir ahora al teatro!

TIAGO.- Y además me ha dicho que tú sabes dónde encontrar jamón.

Continuará.

Marcelo, el murciélago

 

El Gallinero es la bitácora de un grupo de dramaturgos que interpretan el papel de un periodista. Un espacio donde se informa del teatro que no acostumbra a salir en los medios de comunicación, de los recovecos que componen la vida teatral de Madrid y los espectáculos/ espacios/ creadores/ gestores menos conocidos.   En El Gallinero escribe nico guau, y en una época escribieron muchas más gallinas: Antonio García, El Trapo, Folguera, la señora del fondo, Manuel Rodríguez, Muflón Silvestre, Pelma y gris, Turuleta, Vera Yobardé... Si queréis contactar con nosotros, podéis hacerlo en elgallinerofronterad @ gmail.com, quitándo lo espacios alrededor de la @.

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