Neil Sheehan y los Papeles del Pentágono, una brillante luz, por Julio Aracil

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Inevitablemente, toda generación queda marcada por acontecimientos históricos perturbadores. Hechos que determinan nuestro comportamiento y nuestras decisiones futuras. Una guerra, una crisis económica, una revuelta social, un desastre natural, una pandemia…Para Neil Sheehan el punto de inflexión, como para otros muchos jóvenes reporteros de su generación, fue su aterrizaje en Saigón. A principios de los sesenta, el ejército estadounidense llevaba más de un lustro luchando entre barrizales y sembrando con Napalm los campos de Vietnam del Sur, Vietnam del Norte, Camboya y Laos. En poco más de cuatro años, Sheehan fue testigo de hechos a los que no dudó en calificar de crímenes de guerra y que marcaron el resto de su vida: “Pensamos que todo lo que queríamos hacer era correcto y bueno, simplemente porque éramos estadounidenses, y lo conseguiríamos porque éramos estadounidenses”. Aunque en 1966 Sheehan cambió los campos de arroz del sudeste asiático por corresponsalías para The New York Times en el Pentágono y la Casa Blanca, jamás acabó de abandonar Vietnam. El 13 de junio de 1971 inició una serie de artículos que se conocerían como Los papeles del Pentágono, una filtración de unas 7.000 páginas que narraban las tergiversaciones y mentiras mantenidas desde el gobierno y el mando militar estadounidenses con el objetivo de manipular a la opinión pública y al Congreso. Estas páginas formaban parte de un informe secreto encargado por el Departamento de Defensa que pretendía conocer la participación política y militar estadounidense en Vietnam entre 1945 y 1967 y demostraban, entre otros hechos, el conocimiento por parte de altos cargos del gobierno de la imposibilidad de ganar la guerra y la participación de Estados Unidos en el golpe militar de 1963 en Vietnam del Sur.La filtración de estas páginas no solo supuso un hito periodístico por su contenido y volumen, sino que marcó el inicio de una edad de oro del periodismo y la ruptura entre prensa y poder político. Apenas tres días después de la primera publicación, la administración Nixon conseguía detener la difusión de nuevos datos recurriendo a la justicia federal. Durante 17 días la Corte Suprema dirimió si la Primera Enmienda protegía el derecho a publicar información reservada en el caso New York Times Co. v. UnitedStates, 403 U.S. 713. Por un margen de 6 votos a 3, los jueces determinaron que la libertad de prensa no podía ser restringida y hacían posible la publicación sin riesgo de censura o castigo del gobierno de esta y futuras filtraciones.Sin embargo, los éxitos periodísticos y judiciales no consiguieron sacar a Sheehan de Vietnam. En 1988, a diecisiete años del primer artículo, Sheehan publicaba A Bright Shining Lie: John Paul Vann and America in Vietnam. A través de la figura del teniente coronel John Paul Vann, Sheehan narraba los episodios anteriormente publicados en la prensa. Esta obra le permitió ganar el Premio Pulitzer de no ficción de 1989 y el Premio Nacional del Libro en la misma categoría en 1988.A lo largo de su vida, Sheehan publicó cinco obras de no ficción, cuatro de ellas sobre Vietnam. No obstante, dejó una última página de su historia para el pasado 8 de enero de 2021, justo para el día después de su muerte. Casi cincuenta años después, Sheehan revelaba en una entrevista, realizada en 2015 y guardada hasta su fallecimiento, cómo había obtenido las 7.000 páginas que sacaban a la luz las miserias de Washington en Vietnam. Daniel Ellsberg, un exanalista del Departamento de Defensa convertido al antibelicismo, había extraído ilegalmente una copia del informe en 1969. Ellsberg tenía la intención de hacer público su contenido en plena época de protestas civiles contra la guerra con el objetivo de detenerla. Con este fin puso a disposición de un periodista de The New York Times el informe en 1970. Este periodista, de quién no ha trascendido el nombre, decidió guardar el documento para un futuro libro sobre Vietnam. Tras esto, Ellsberg contactó con Sheehan y le permitió leer el informe en un apartamento de Cambridge, Massachusetts, pero, por miedo de ir prisión, le denegó la posibilidad de hacer una copia. Aprovechando un descuido de Ellsberg, Sheehan abandonó el apartamento con las 7.000 páginas e hizo una copia ilegal, tal y como había hecho Ellsberg anteriormente, y la llevó a la redacción de The New York Times.El 7 de enero SusanSheehan –esposa de Neil, gran escritora y ganadora del premio Pulitzer en 1983– anunciaba la muerte de uno de los grandes periodistas estadounidenses surgidos de la Guerra de Vietnam. En una época en la que se pone en duda la importancia del periodismo, figuras como las de Neil Sheehan ponen en evidencia su vital importancia en la construcción de sociedades informadas y capaces de actuar como contrapeso ante las ansias de poder político y económico.

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