Nkosi Sikeleli i Africa

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Cada día la letra impresa nos agrede sin piedad y con cursilería y lo mismo hacen las voces de la radio y la televisión. La publicidad arrima el hombro siempre que puede. Por ejemplo, un anuncio de audífonos que vi el otro día: “No escuche a medias”, recomendaba, como si el problema fuera la escucha y no el oído, que va fallando.

 

Cada día la letra impresa nos agrede sin piedad y con cursilería y lo mismo hacen las voces de la radio y la televisión. La publicidad arrima el hombro siempre que puede. Por ejemplo, un anuncio de audífonos que vi el otro día: “No escuche a medias”, recomendaba, como si el problema fuera la escucha y no el oído, que va fallando. Pero en letra más pequeña decía: “Oír bien cuesta muy poco”… De acuerdo, y escribir bien tampoco es tan difícil, por favor. Le pregunté a mi dentista, colombiano de origen, y me dijo que en Colombia usan indistintamente oír y escuchar. Significan lo mismo, me insistió. Por ahí va el futuro. ¿Y para ti es lo mismo ver que mirar? Ya no recuerdo qué me contestó. Es tremenda la pérdida de sentido, de significado, que implica este fenómeno.

 

Por seguir con lo de la cursilería, he oído que en España empieza a triunfar lo del Black Friday, es decir, si no he entendido mal, el viernes de grandes compras que sigue al Día de Acción de Gracias: ¡y de momento ni tenemos día de Acción de Gracias! (A ver si es que están pensando en implantarlo…). Ya tenemos las tiendas con grandes letreros que dicen SALES; ¡ay, qué patéticos sabemos ser! De ahí pasamos directamente al casticismo más rancio… con o sin boina.

 

También sigo con mi lucha sin esperanzas contra la desaparición de los relativos. Un conocido y prolífico periodista escribía, a propósito de la muerte de Fernando Argenta, esta frase: “…no en vano ha sido [citaba a Ataúlfo Argenta] el director español más importante y del que este año de 2013 se ha celebrado el centenario de su nacimiento en Castro Urdiales (Cantabria)”. Echando cuentas me sale que se benefició (el periodista) de la ley de Educación de Villar Palasí de 1970, que no estaba nada mal, así que no logro entender la cosa.

 

Porque se puede poner “…el director más importante, el centenario de cuyo nacimiento en Castro Urdiales se ha celebrado este año de 2013”, o bien de muchas otras formas que eluden el relativo y/o parten la frase: “…más importante; este año de 2013 se ha celebrado el centenario de su nacimiento en Castro Urdiales”.

 

¡Qué fatiga!

 

Recomiendo la lectura del alegato de Mandela ante el tribunal que le condenó a cadena perpetua, y en el que relata, argumenta y reivindica la evolución de su partido, el ANC, y en qué momento (después de 40 años) y por qué razones acabó apoyando la violencia (para más tarde renunciar a ella). Una pieza que sería muy interesante estudiar en las facultades de Ciencias Políticas. 

Soy coruñesa con algo de portuguesa, recriada en Madrid. Como tengo tendencia a la dispersión, estudié Ciencias Políticas. Aparte de varios oficios de supervivencia, he sido socióloga, traductora, documentalista y, finalmente, editora y redactora en El País durante veinte años. En mi primer colegio de monjas tuve la suerte de aprender bien latín. Pasar de las monjas al instituto público Beatriz Galindo de Madrid, donde enseñaban Gerardo Diego, Manuel de Terán, Luis Gil…, fue definitivo para cambiar de fase. Creo que si falla el lenguaje, falla el pensamiento y falla la razón.