No hay afueras donde no hay allendes

0
144

 

 

NO HAY AFUERAS DONDE NO HAY ALLENDES
Europa, tercer domingo del mes de abril
De este confinamiento no salir
a otro confinamiento más holgado,
no dejar este encierro de paredes
para desembocar en otro encierro
de doctrinas, enseñas y temor,
más espacioso pero menos libre.
Saldrás una mañana de tu casa
para hollar otra casa también tuya
que ocupa cada umbral de cada tierra
y acaba donde acábase el oxígeno.
Pisarás ese día la intemperie
mas tan solo si ya la llevas dentro,
porque no es un lugar sino un principio.
Y no hay afueras donde no hay allendes,
solo fauces y cárceles extensas.
No salir de esta peste hacia otra peste
creada por el hombre, contra el hombre,
confinando a personas aquejadas
de pobreza tras muros, en suburbios,
donde no nos infecte su miseria.
Cuando al fin consigamos, y lo haremos,
atravesar en libertad las plazas,
las aceras, después, no convertirnos,
nosotros, en la desalmada peste.
                     Gonzalo Sánchez-Terán

 

Print Friendly, PDF & Email
Artículo anteriorGervasio Posadas: “La cultura es el contexto imprescindible de nuestras vidas”
Artículo siguienteWestern caníbal
Gonzalo Sánchez-Terán
Gonzalo Sánchez-Terán ha trabajado desde 2002 implementado proyectos de emergencia en campos de refugiados y desplazados internos en Guinea Conakry, Liberia, Costa de Marfil, República Centroafricana, la región de Dar Sila, en la frontera entre Chad y Darfur, y la frontera entre Etiopía y Somalia. En 2001 publicó el poemario, Desvivirse (ed. Visor), y en 2008, junto al periodista Alfonso Armada, el epistolario, El Silencio de Dios y otras metaforas. Una correspondencia entre África y Nueva York (ed. Trotta).

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, deja tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre aquí