Palabras desde el noroeste

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El noroeste de la Península Ibérica es un terreno fecundo para este blog. Los parques y los bares de Compostela –lugares desde los que suelo escribir si no trabajo, pues de lo contrario se impone la cama– o los trayectos en tren a través de Alba, Aliste o Sanabria son con frecuencia eje de mis comentarios. Salamanca es, además, materia prima para Pablo en multitud de ocasiones. 

 

 

El noroeste de la Península Ibérica es un terreno fecundo para este blog. Los parques y los bares de Compostela –lugares desde los que suelo escribir si no trabajo, pues de lo contrario se impone la cama– o los trayectos en tren a través de Alba, Aliste o Sanabria son con frecuencia eje de mis comentarios. Salamanca es, además, materia prima para Pablo en multitud de ocasiones. Hoy, por ejemplo. Alguien escribió en la puerta «guerra social». En Brasil, el Papa Francisco lo llamó «lío». El mensaje – insertado en esa muestra de expresión fugaz con la que Iñaki decora muros transitorios de la ciudad tormesina– me recordó una conversación en el autobús hacia Zamora. El conductor de patillas descarriladas hablaba con varias pasajeras. Se entretenían con chistes que coloreaban su conversación sobre la realidad. ¿O era sobre la actualidad? «Pronto la seguridad social no será ni lo uno ni lo otro». Quien lo afirmaba no se inmutó. Tampoco quienes escuchaban. El artista repasó con sus lapiceros las letras que prohíben fijar carteles. Tampoco esta vez atravesaremos el dintel. Así de cobardes somos algunos.