Paulinho Nunnes, la conquista del verano

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Paulinho Nunnes es cantante, guitarrista, percusionista. Se enamoró de ciertos tangos. Su estilo deja oír, atrás, sombras benefactoras, a Joao Gilberto y a Caetano Veloso.

 

Paulinho Nunnes es cantante, guitarrista, percusionista. Se enamoró de ciertos tangos. Su estilo deja oír, atrás, sombras benefactoras, a Joao Gilberto y a Caetano Veloso. Empuña un instrumento raro, de siete cuerdas. Acompañó (o lo acompañaron) Derek Lopez, María Creuza, Willy Crook, Moris y Lolo Micucci. En Tango Bossa, del que acá se extrae una hermosa versión de Por una cabeza, toca junto a Gabriel Merlino, Jorge Lima, Alejandro Santos, Ramiro Soler, Marcelo Aronson, Juan Pablo Colombo, Ruy Gatti y Alexis Rosso. Grabado en La Boca, se presenta en Mar del Plata, el balneario que en los sesenta albergó dos locales clave, Bossa Nova y La Fusa, ciudad-bossa donde tocaron los más grandes músicos populares del Brasil, hasta conquistar el mundo entero.

 

A Martín Virgili.

 

Pablo E. Chacón nació a finales de 1960 en Mar del Plata. Aprendió a nadar antes que a leer. Estudió biología marina, psicología y psicoanálisis. Escribe desde chico. Se fue de la Argentina en 1979. América era el objetivo: Chile, Brasil, Perú, Colombia, México, Estados Unidos. A la búsqueda de los discípulos de Georges Ivanovitch Gurdjieff y Carlos Castaneda, perdió la orientación varias veces -además de apuntes y fotos. Se enclaustró en la universidad y pensó en el periodismo para ganarse la vida. A fines de los ochenta no resultó complicado. Siempre con el objetivo de escribir ficción, ensayos de especulación. Empezó por la poesía. En la Argentina hay muy buenos poetas. Abandonó la poesía, intentó un par de libros de investigación periodística y finalmente acertó con un par de conjeturas, sobre el insomnio y la soledad -mientras termina un escrito sobre el pánico. En 2010, al borde de la muerte, una operación del corazón lo salvó justo a tiempo. Este año acaba de publicar su tercera novela. Adora a las mujeres. Se negó a atender a un represor en un hospital público, de donde lo echaron.