
En Malta se encuentra un museo que está siendo una verdadera revolución para el arte contemporáneo en la isla. Desde que abrió sus puertas, el MICAS (Malta International Contemporary Art Space) busca concienciar al público sobre la importancia de las artes visuales en la vida contemporánea. Allí ha ido a parar una retrospectiva del artista estadounidense Milton Avery, la segunda en toda Europa. Avery fue un gran colorista cuyo influjo directo en artistas como Rothko y Newman es muy notable. El artista rompió con las reglas establecidas por Pierre Bernard o Henri Matisse. En palabras de Silvia Hernando, crítica de arte en el diario El País:c“entre sus múltiples revoluciones sensoriales, las vanguardias artísticas demostraron que la hierba no tiene por qué ser verde ni el mar ha de representarse siempre azul”. Aunque fue muy celebrado en su país, en Europa casi se ignoraba su existencia, y solo hace un par de años se celebró su primera retrospectiva en Reino Unido. Edith Devaney se hace cargo por segunda vez de la obra del pintor, comisaria ahora de Color, forma y composición: Milton Avery y su influencia perdurable en la pintura contemporánea. Esta muestra es “un recorrido más o menos exhaustivo del trabajo de Avery, en esta ocasión el planteamiento tiene más que ver con la pervivencia de su mirada a través de la práctica de otros artistas contemporáneos”, según Hernando. Entre estos artistas se encuentran Jonas Wood, Harold Ancart, Henni Alftan o la hija del artista, March Avery. Una de las herencias más conocidas del artista tiene que ver con el dibujo in situ: Avery pintaba lo que veía y pasaba posteriormente esa escena a un lienzo en su estudio. Prefería admirar y pintar las aguas del Támesis a darse la vuelta y entrar en el Tate Modern. La propuesta anima al espectador “a echar la vista atrás a la tradición artística occidental a la vez que abrimos la puerta a unas experiencias visuales completamente diferentes”, dice Devaney.
Dónde: MICAS, Malta
Cuándo: hasta el 4 de abril




